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SBAR ISSUE: Gambling Addiction Program

Se seleccionaron los datos correspondientes a los meses de mayo, junio y julio de 2008 y los resultados obtenidos fueron analizados en su conjunto y discutidos para su interpretación.

El error de cierre diario del balance de energía fue menor al 15%, lo que se considera satisfactorio (Ferreira et al, 2004), aceptable y de buena confiabilidad (Munguía, 2000). No obstante, Ferreira et al (2004) afirman que bajo estas condiciones de error en el balance de energía, la ET estimada pudiera estar ligeramente subestimada.

Aunque teóricamente el cierre del balance de energía debería tender a cero, en la práctica existen desbalances entre los flujos medidos y la energía disponible debido a varias razones, la primera de las cuales son las covarianzas: de manera que un error o ruido en el sistema de medición ocasiona una degradación de las correlaciones y reduce el flujo. Otros posibles factores son (Hipps et al, 2006):

• Errores en la medición de energía disponible • Consumo de radiación neta por fotosíntesis • Ausencia de condiciones de estabilidad

• Diferentes áreas de influencia (footprints)

• Selección imperfecta de la rotación de coordenadas • Las correcciones de alta frecuencia no son perfectas

Foken et al (2006) confirman que en la práctica no puede cerrarse el balance de energía sobre la superficie con datos experimentales y añaden que la suma de la radiación neta y el flujo de calor en el suelo es, en la mayoría de los casos, mayor que la suma de los flujos turbulentos de calor sensible y calor latente.

Hipps et al (2006) confirman lo anterior al sostener que la relación de los valores de cierre de balance de energía son por lo general significativamente menores que la unidad y que un valor de 0.8 es típico. El hecho de que la desviación sea casi siempre hacia valores pequeños sugiere que la desviación no se debe a problemas en la medición de la energía disponible, sino a que los flujos turbulentos son sistemáticamente subestimados.

En las figuras 4.1 a 4.6 se presenta la evolución horaria de los componentes del balance de energía. En ellas también se puede ver la lámina evapotranspirada en el segmento de tiempo considerado. Nótese que la lámina evapotranspirada muestra una tendencia creciente desde los últimos días de primavera (figuras 4.1 y 4.2) a los días de mayor temperatura durante el estío (figuras 4.3, 4.5 y 4.6) como un resultado del incremento en la radiación

solar, lo que confirma la aseveración de Cunha et al (2002) de que la variación de la radiación solar global depende de la declinación del sol y por ende, de la época del año. La figura 4.5 corresponde a un día de nubosidad intermitente, por lo que presenta una lámina de evapotranspiración menor correspondiente a una menor radiación neta.

La figura 4.1 muestra la distribución de la radiación neta (Rn) y de los flujos de los componentes principales de la ecuación de balance de energía observados durante el día 11 de mayo de 2008. La forma de campana de la curva de Rn es característica de los días soleados. Los valores altos de calor latente de vaporización (LE) indican que la mayor parte de la energía recibida como radiación neta (Rn) se emplea en la evapotranspiración, ya que a finales de primavera los árboles ya cuentan con un desarrollo pleno de la copa. Un comportamiento similar se aprecia en las figuras 4.2 a 4.6.

Algo notorio que se observa en todas las figuras es que, al final del día, aproximadamente a las 18:30 horas, los valores de LE aumentan hasta superar los valores de Rn. Esto se debió a un desplazamiento de masas de aire caliente y seco de los alrededores (superficies secas y calientes) hacia el interior de la huerta que se presentó cíclicamente por las tardes.

energía proveído por una advección de calor sensible proveniente de campos secos adyacentes. De acuerdo con Tolk et al (2006), la evapotranspiración de un cultivo sufre un incremento cuando una masa de aire seca y caliente es transportada y entra en la capa vegetal; ese incremento puede ser un factor importante en el balance hídrico de cultivos bajo riego en climas semiáridos.

Según se apuntó anteriormente, la figura 4.5 corresponde a un día de nubosidad intermitente, lo que se advierte fácilmente por la forma irregular con altos y bajos intermitentes de la curva de Rn. Además de esto, también se puede observar que los valores de LE no son tan altos como en los días soleados, ya que el valor de LE máximo para el día 6 de julio (graficado en la figura 4.5) fue de 534 W m-2, en tanto que para el 16 de julio (en la figura 4.6) se tuvo un valor máximo de LE de 584 W m-2. Los valores de LE acumulados durante el día para el 6 y el 16 de julio fueron de 11.01 y 14.95 MJ m-2 respectivamente. Esto se explica porque ET es menor cuando Rn disminuye. Los valores del flujo de calor en el suelo (G) se mantienen muy cercanos a cero durante todo el día, ya que la nubosidad no permitió que la radiación directa alcanzara la superficie del suelo.

Figura 4. 1. Distribución de la radiación neta (Rn), flujo de calor latente (LE), flujo de calor sensible (H) y flujo de calor en el suelo (G) a través del día observados el 11 de mayo de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

Figura 4. 2. Distribución de la radiación neta (Rn), flujo de calor latente (LE), flujo de calor sensible (H) y flujo de calor en el suelo (G) a

través del día observados el 24 de mayo de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

Figura 4. 3. Distribución de la radiación neta (Rn), flujo de calor latente (LE), flujo de calor sensible (H) y flujo de calor en el suelo (G) a través del día observados el 16 de junio de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

Figura 4. 4. Distribución de la radiación neta (Rn), flujo de calor latente (LE), flujo de calor sensible (H) y flujo de calor en el suelo (G) a través del día observados el 25 de junio de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

través del día observados el 6 de julio de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

Figura 4. 6. Distribución de la radiación neta (Rn), flujo de calor latente (LE), flujo de calor sensible (H) y flujo de calor en el suelo (G) a través del día observados el 16 de julio de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

La integración (de las 8:00 a las 20:00hr) de los flujos del balance de energía sobre la superficie vegetal indicaron que la mayor disipación promedio de la radiación neta en el mes de mayo ocurrió como flujo de calor latente (83.5%), seguida de flujo de calor sensible (8.7%) y flujo de calor en el suelo (5.7%) (Cuadro 4.1). Los valores mayores de disipación de la Rn en LE correspondieron con los valores más negativos del flujo de calor sensible, lo que indicó la presencia de advección local que se traduce en un flujo adicional de energía en forma de calor sensible (Lee et al, 2004; Tolk et al, 2006;

Zermeño-González y Hipps, 1997). Este mismo comportamiento puede verse en los cuadros 4.2 y 4.3 correspondientes a los meses de junio y julio, aunque para junio los porcentajes de disipación de la radiación neta son 86.2% para flujo de calor latente, 7% para calor sensible y 5.4% para el flujo de calor en el suelo, en tanto que para julio los porcentajes son: 75.7% para flujo de calor latente, 18.9% para flujo de calor sensible y 3.4% para flujo de calor en el suelo. Esta variación en la disipación de la radiación neta obedece a que la radiación solar continuó incrementándose y el cultivo, por la limitación hídrica que se tiene en la huerta, ya no dispuso de más agua y no transpiró, de manera que la energía excedente se disipó como calor sensible.

Este comportamiento está acorde con lo que afirma Haque (2002) cuando explica que la evapotranspiración es básicamente una función de dos procesos: la evapotranspiración potencial (Ep) y la evapotranspiración aerodinámica (Ea):

Ep=  Er+  Ea

en donde Er es la evaporación debida a la radiación, la cual es proporcional a la suma de los flujos de calor de conducción (o sensible) y de vaporización (o latente). Ep se incrementa cuando la temperatura del aire se incrementa o cuando su humedad disminuye. Sin embargo, ambas variables son

influenciadas por la evapotranspiración real (E), la cual depende de la disponibilidad de agua en la capa vegetal.

Cuadro 4.1. Disipación de la radiación neta en flujo de calor sensible (H/Rn), flujo de calor latente (LE/Rn) y flujo de calor en el suelo (G/Rn) para diferentes segmentos de tiempo observados en una huerta de nogal pecanero durante mayo de 2008, Matamoros, Coahuila, México

Día Segmento de H/Rn LE/Rn G/Rn

tiempo 2 9:30-20:00 0.133 0.806 0.049 3 9:30-20:00 0.085 0.833 0.061 4 15:30-20:00 -0.135 0.995 0.129 5 8:00-20:00 0.073 0.825 0.069 6 12:00-20:00 0.001 0.923 0.080 8 9:30-20:00 0.068 0.841 0.060 9 10:00-20:00 -0.021 0.927 0.086 10 8:00-20:00 0.014 0.888 0.073 11 8:00-20:00 0.040 0.854 0.077 12 8:30-15:30 0.111 0.800 0.044 16 9:30-20:00 0.209 0.747 0.018 17 8:00-20:00 0.378 0.590 0.013 18 9:00-20:00 0.294 0.656 0.032 21 8:00-20:00 0.132 0.783 0.063 23 15:30-20:00 0.088 0.824 0.084 24 8:00-20:00 0.091 0.834 0.038 25 9:30-20:00 -0.043 0.955 0.065 26 8:00-20:00 0.008 0.908 0.046 27 8:00-20:00 0.034 0.885 0.050 28 9:00-20:00 0.080 0.864 0.040 29 8:00-20:00 0.117 0.828 0.026 30 14:00-20:00 0.198 0.760 0.026 31 13:30-20:00 0.046 0.882 0.074 Promedio 0.087 0.835 0.057

Cuadro 4.2. Disipación de la radiación neta en flujo de calor sensible (H/Rn), flujo de calor latente (LE/Rn) y flujo de calor en el suelo (G/Rn) para diferentes segmentos de tiempo observados en una huerta de nogal pecanero durante junio de 2008, Matamoros, Coahuila, México

Día Segmento de H/Rn LE/Rn G/Rn

tiempo 1 14:30-20:00 -0.044 0.970 0.081 2 13:30-20:00 0.009 0.915 0.075 3 12:00-20:00 0.004 0.932 0.060 4 13:00-20:00 -0.020 0.944 0.075 5 13:00-20:00 -0.029 0.943 0.076 6 13:00-20:00 -0.011 0.938 0.073 7 8:00-20:00 0.095 0.838 0.047 8 8:00-20:00 0.114 0.817 0.047 9 8:30-20:00 0.066 0.852 0.053 10 8:00-20:00 0.150 0.771 0.048 12 10:00-20:00 0.149 0.796 0.051 13 12:00-20:00 0.105 0.832 0.054 14 8:00-20:00 0.112 0.818 0.042 15 8:00-20:00 0.124 0.817 0.040 16 8:00-20:00 0.071 0.855 0.042 17 13:00-20:00 -0.019 0.959 0.066 18 12:00-20:00 0.001 0.927 0.068 19 12:00-20:00 0.035 0.888 0.065 21 8:00-20:00 0.062 0.873 0.037 22 8:00-20:00 0.154 0.792 0.036 23 8:00-20:00 0.097 0.843 0.040 24 8:00-20:00 0.124 0.812 0.040 25 8:00-20:00 0.111 0.829 0.042 26 13:30-20:00 0.063 0.863 0.067 27 8:30-20:00 0.069 0.867 0.044 28 12:00-20:00 0.034 0.894 0.062 29 8:00-20:00 0.161 0.788 0.035 30 9:00-20:00 0.170 0.776 0.040 Promedio 0.070 0.862 0.054

Cuadro 4.3. Disipación de la radiación neta en flujo de calor sensible (H/Rn), flujo de calor latente (LE/Rn) y flujo de calor en el suelo (G/Rn) para diferentes segmentos de tiempo observados en una huerta de nogal pecanero durante julio de 2008, Matamoros, Coahuila, México

Fecha Segmento de H/Rn LE/Rn G/Rn

tiempo 1 9:00-20:00 0.194 0.771 0.033 2 11:00-18:30 0.137 0.781 0.061 3 8:00-16:00 0.212 0.758 0.002 4 8:00-13:00 0.342 0.651 0.003 5 8:00-15:00 0.200 0.752 0.009 6 8:00-20:00 0.242 0.714 0.015 7 8:00-20:00 0.235 0.717 0.027 8 8:00-20:00 0.201 0.743 0.036 9 8:00-20:00 0.080 0.857 0.038 10 8:00-20:00 0.292 0.655 0.034 11 8:00-20:00 0.268 0.668 0.046 12 8:00-20:00 0.222 0.713 0.044 13 11:30-20:00 0.214 0.720 0.059 14 12:30-20:00 0.188 0.745 0.061 15 9:30-20:00 0.165 0.759 0.060 16 8:00-20:00 0.130 0.794 0.051 17 8:00-20:00 0.114 0.807 0.053 18 8:00-15:00 0.234 0.698 0.032 19 8:00-20:00 0.222 0.757 0.002 20 8:00-20:00 0.180 0.822 -0.007 21 10:00-20:00 0.210 0.764 0.009 22 8:00-20:00 0.174 0.779 0.018 23 8:30-20:00 0.168 0.779 0.030 24 8:00-20:00 0.149 0.786 0.038 25 14:30-20:00 0.068 0.838 0.086 27 11:00-20:00 0.159 0.791 0.036 28 12:30-20:00 0.132 0.799 0.055 29 9:00-20:00 0.155 0.778 0.039 30 8:00-20:00 0.224 0.732 0.026 31 13:00-20:00 0.114 0.823 0.065 Promedio 0.188 0.758 0.035

Haque (2002) sostiene que los parámetros relevantes de la evaporación son: 1) la evapotranspiración a equilibrio, controlada solamente por la energía disponible y que representa un límite inferior de la evapotranspiración de las capas vegetales, 2) la evapotranspiración de una superficie húmeda,

controlada por la energía disponible y las condiciones atmosféricas, 3) la evapotranspiración potencial, que está controlada por las condiciones atmosféricas y la presión de vapor a saturación

Los datos del Cuadro 4.4 muestran que, durante el mes de mayo, la evapotranspiración promedio diaria medida (ETa) para los diferentes segmentos de tiempo durante el día (4.67) fue aproximadamente igual a la evapotranspiración promedio diaria a equilibrio (ETequ) para los mismos segmentos de tiempo (4.80). Esto indica que la advección local tuvo poco efecto en la tasa diaria de evapotranspiración, y que el enfoque de ETequ podría implementarse para estimar el consumo de agua diario de la superficie vegetal. Con el propósito de evaluar qué tan adecuados fueron los volúmenes mensuales de agua aplicados en la huerta (Cuadro 3.1), se determinó la evapotranspiración promedio diaria en la huerta, considerando únicamente los días donde la evapotranspiración se obtuvo para segmentos de tiempo de aproximadamente las 8 a las 20 h (Cuadro 3.1). El valor de ETa fue 5.12 mm día-1, de tal forma que el volumen de agua evapotranspirado por hectárea correspondiente al mes de mayo (31 días) fue 1587.2 m3. El volumen de agua aplicado (Cuadro 3.1) fue 1500 m3, esto representó sólo un pequeño déficit de 87 m3 ha-1 que los árboles de la huerta consumieron de alguna otra fuente de agua diferente a la del riego (subterránea, o por aporte de lluvia). Pero si se considera que ETequ es la cantidad de agua que la huerta debería

evapotranspirar, entonces la ETequ promedio diaria fue 5.49 mm que correspondió a 1701.9 m3 en el mes y el déficit fue de 201.9 m3. Las evapotranspiraciones diarias máximas medidas por Sammis et al (2004) en una huerta de nogal en Nuevo México, Estados Unidos, fueron de aproximadamente 8 mm, valor que coincide con la ET observada en tres huertas nogaleras en la cuenca del Nazas (Chávez et al, 2006), muy superiores a la ET a equilibrio máxima para el mes de mayo (6.28) que se muestra en el cuadro 4.4

En el mes de junio (Cuadro 4.5), también se observó que la ETa promedio diaria para los segmentos de tiempo considerados (5.23 mm día-1) fue muy similar a la ETequ promedio diaria (5.21 mm día-1) para los mismos segmentos de tiempo. Esto nuevamente sugirió que el enfoque de evapotranspiración a equilibrio podría implementarse en la estimación del consumo de agua de las huertas de nogal de esta región. Considerando únicamente los días donde ETa y ETequ se determinaron para segmentos de tiempo de aproximadamente las 8 a las 20 h, ETa fue 5.89 y ETequ 6.01 mm día-1. Esto correspondió a un volumen mensual de 1767 y 1803 m3 ha-1. Los datos del Cuadro 3.1 muestran que en junio se aplicó un volumen de 1800 m3, lo que indicó un manejo adecuado del riego en este mes.

En julio (Cuadro 4.6) se presentó un pequeño efecto de advección local, ya que ETa promedio diaria (4.82 mm día-1) calculada con los segmentos de tiempo considerados en el Cuadro 4.6 fue ligeramente menor que la ETequ promedio diaria calculada en los mismos segmentos de tiempo (5.18 mm día- 1). Esto correspondió a un factor de advección de 1.075. Considerando únicamente los segmentos de tiempo de aproximadamente las 8 a las 20 h del Cuadro 4.6, ETa promedio diaria fue 5.5 mm día-1, en tanto que ETequ fue 5.90 mm día-1. Esto correspondió a un volumen mensual de agua evapotranspirado de 1706.45 y 1830 m3 respectivamente. Los datos del Cuadro 3.1 indican que en julio se aplicó un volumen de 1950 m3, de tal forma que si ETequ corresponde a la máxima tasa de evaporación de la superficie vegetal, esto indicó un exceso de 120 m3 de agua aplicados en el mes de julio, que equivale al 6.6 %

Cuadro 4.4. Calor latente de evaporización medido (LE) y estimado (LE equilibrio) en una huerta de nogal en Matamoros, Coahuila. Mayo de 2008. Día Segmento de tiempo LE_integ MJ m-2 ET real (mm) LE equ MJ m-2 ET equilibrio (mm) 2 9:30-19:30 11.10 4.55 11.17 4.58 3 9:30-19:30 10.83 4.44 10.57 4.33 5 8:00-19:30 10.93 4.48 11.30 4.63 6 12:00-19:30 9.15 3.75 8.14 3.34 8 9:30-20:00 12.37 5.07 11.53 4.73 9 10:00-19:30 9.59 3.93 8.82 3.61 10 8:00-19:30 11.04 4.52 10.71 4.39 11 8:30-19:30 12.33 5.05 12.33 5.05 12 8:30-15:30 8.03 3.29 8.42 3.45 16 9:30-20:00 8.78 3.60 8.61 3.53 17 8:00-20:00 10.08 4.13 13.36 5.48 18 9:00-19:30 10.45 4.28 13.74 5.63 21 8:30-19:30 10.09 4.14 14.18 5.81 24 8:00-19:30 14.30 5.86 14.67 6.01 25 9:30-19:30 14.31 5.87 12.89 5.28 26 8:00-19:30 13.74 5.63 14.16 5.80 27 8:00-19:30 14.99 6.15 14.44 5.92 28 9:00-19:30 15.08 6.18 14.99 6.14 29 8:00-19:30 14.83 6.08 15.31 6.28 30 14:00-19:30 7.93 3.25 7.75 3.18 31 13:30-19:30 9.15 3.75 8.84 3.62 Promedio 11.386 4.667 11.711 4.800 Máximo 15.077 6.179 15.313 6.276 Mínimo 7.930 3.250 7.751 3.177

Cuadro 4.5. Calor latente de evaporización medido (LE) y estimado (LE equilibrio) en una huerta de nogal en Matamoros, Coahuila. Junio de

2008. Día Segmento de tiempo LE_integ MJ m-2 ET real (mm) LE equ MJ m-2 ET equilibrio (mm) 1 14:30-19:30 7.75 3.17 6.90 2.83 2 13:30-19:30 9.90 4.06 9.10 3.73 3 12:00-19:30 13.08 5.36 12.14 4.98 4 13:00-19:30 10.86 4.45 10.01 4.10 5 13:00-19:30 10.73 4.40 9.81 4.02 6 13:00-19:30 10.85 4.45 10.02 4.11 7 8:00-20:00 15.33 6.28 15.54 6.37 8 8:30-20:00 13.83 5.67 14.21 5.82 9 8:30-20:00 12.86 5.27 12.40 5.08 10 8:00-19:30 12.71 5.21 13.81 5.66 12 10:00-19:30 13.54 5.55 14.62 5.99 13 12:00-19:30 11.51 4.72 11.78 4.83 14 8:00-19:30 14.61 5.99 15.24 6.25 15 8:00-19:30 14.87 6.09 15.58 6.39 16 8:00-19:30 15.46 6.34 15.50 6.35 17 13:00-19:30 11.24 4.61 10.05 4.12 18 12:00-19:30 12.50 5.12 11.56 4.74 19 12:00-19:30 12.18 4.99 11.79 4.83 21 8:00-20:00 13.98 5.73 12.93 5.30 22 8:00-20:00 14.70 6.02 15.43 6.32 23 8:00-20:00 13.82 5.67 13.76 5.64 24 8:00-19:30 14.74 6.04 15.45 6.33 25 8:30-19:30 15.21 6.23 15.58 6.39 26 13:30-19:30 9.23 3.78 9.10 3.73 27 8:30-19:30 15.64 6.41 15.34 6.29 28 12:00-20:00 9.23 3.78 8.54 3.50 29 8:00-19:00 13.54 5.55 14.64 6.00 30 9:00-19:30 13.53 5.55 14.74 6.04 Promedio 12.766 5.232 12.699 5.205 Máximo 15.644 6.412 15.582 6.386 Mínimo 7.745 3.174 6.901 2.828

Cuadro 4.6. Calor latente de evaporización medido (LE) y estimado (LE equilibrio) en una huerta de nogal en Matamoros, Coahuila. Julio de 2008.

Día Segmento de tiempo LE_integ MJ m-2 ET real (mm) LE equ MJ m-2 ET equilibrio (mm) 3 8:30-16:00 5.55 2.27 5.63 2.31 4 8:30-13:00 2.35 0.96 2.94 1.20 5 8:00-15:00 1.69 0.69 1.61 0.66 6 8:00-20:00 11.01 4.51 12.80 5.24 7 8:00-20:00 12.00 4.92 13.89 5.69 8 8:00-20:00 10.61 4.35 11.61 4.76 9 8:00-20:00 9.57 3.92 9.02 3.70 10 8:30-19:30 12.37 5.07 15.78 6.47 11 8:00-20:00 13.07 5.36 16.18 6.63 12 8:00-20:00 12.41 5.08 14.34 5.88 13 11:30-20:00 11.50 4.71 13.41 5.50 14 12:30-20:00 10.33 4.23 11.67 4.78 15 9:30-20:00 14.03 5.75 15.53 6.37 16 8:00-20:00 14.95 6.13 15.96 6.54 17 8:00-20:00 14.10 5.78 14.64 6.00 18 8:00-15:00 7.55 3.09 9.02 3.70 19 8:00-19:30 14.87 6.09 15.51 6.35 20 8:00-19:30 16.61 6.81 16.01 6.56 21 10:00-19:30 14.10 5.78 14.75 6.04 22 8:00-19:30 15.74 6.45 16.02 6.57 23 8:30-19:30 15.78 6.47 15.82 6.48 24 8:00-20:00 13.35 5.47 13.02 5.34 27 11:00-19:30 14.01 5.74 13.83 5.67 28 12:30-19:30 11.56 4.74 11.19 4.58 29 9:00-19:30 15.72 6.44 15.71 6.44 30 8:00-19:30 15.04 6.16 15.47 6.34 31 13:00-19:30 7.81 3.20 7.45 3.05 Promedio 11.766 4.821 12.549 5.143 Máximo 16.610 6.810 16.180 6.630 Mínimo 1.690 0.690 1.610 0.660

Las Figuras 4.7 a 4.12 muestran las variaciones a través del día (8:00 a 20:00 h) del flujo de calor latente (LE) medido con el método de covarianza de eddy, y el flujo de calor latente a equilibrio (LE_equ), observados en diferentes fechas de los meses de mayo, junio y julio. Nótese que en todas las figuras, se observa una gran similitud entre LE y LE_equ a través del día. Esto una vez más sugirió que el enfoque de la evaporación a equilibrio podría utilizarse para determinar el consumo de agua diario y mensual de la huerta de nogal en esta región, lo que concuerda con lo que afirman Rana et al (1997) cuando sostienen que el método de evaporación a equilibrio se puede emplear para determinar la evapotranspiración diaria de los cultivos y también coincide con Zermeño-González et al (2006), quienes aseveran que la tasa de evapotranspiración real es igual a la tasa de evaporación a equilibrio en la ausencia de advección. En las figuras referidas únicamente se observa un pequeño efecto de advección local a partir de aproximadamente las 17:30 h. (LE > LE_equ). Esto se debió a un desplazamiento de masas de aire caliente y seco de los alrededores (superficies secas y calientes) hacia el interior de la huerta que se presentó cíclicamente por las tardes en esta localidad, y que afectó ligeramente el flujo de calor latente (Tolk et al., 2006). Debido a que el efecto de la advección local fue pequeño, no se requirió incorporar un factor de advección para determinar el flujo de calor latente real (medido) en función del flujo de calor latente a equilibrio (Zermeño-González et al, 2006) para así

determinar el flujo de calor latente real de la huerta en función del flujo de calor latente a equilibrio

Estudios previos en superficies agrícolas de zonas áridas han mostrado un gran efecto de la advección local en la tasa de evapotranspiración, principalmente en cultivos y superficies vegetales de porte bajo, donde el factor de advección fue mayor de 1.20 (Priestley y Taylor, 1972; Jiyane y Zermeño- González, 2003). En este estudio, el efecto de la advección local fue muy pequeño, no obstante que se realizó en una zona árida. Este resultado podría sugerir que en las zonas agrícolas bajo riego de las zonas áridas, el efecto de la advección local en cultivos de porte alto es menor que en los cultivos de porte bajo.

Figura 4. 7 Distribución del flujo de calor latente medido (LE) y de calor latente a equilibrio (LE_equ) a través del día observados el 3 de mayo de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

Figura 4. 8 Distribución del flujo de calor latente medido (LE) y de calor latente a equilibrio (LE_equ) a través del día observados el 24 de mayo de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

Figura 4. 9 Distribución del flujo de calor latente medido (LE) y de calor latente a equilibrio (LE_equ) a través del día observados el 8 de junio de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

junio de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

Figura 4. 11 Distribución del flujo de calor latente medido (LE) y de calor latente a equilibrio (LE_equ) a través del día observados el 16 de julio de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

Figura 4. 12 Distribución del flujo de calor latente medido (LE) y de calor latente a equilibrio (LE_equ) a través del día observados el 30 de julio de 2008 en una huerta de nogal pecanero en Matamoros, Coahuila, México.

CONCLUSIONES

La suma del flujo de calor sensible y calor latente durante el día fue 15% menor que la diferencia entre radiación neta y flujo de calor en el suelo. Esto indicó una buena medición de los flujos con el método de la covarianza eddy.

El análisis de partición de los componente del balance de energía mostró que durante el período analizado, más del 80% de la radiación neta se disipó en flujo de calor latente, poco menos del 12% se disipó como calor sensible mientras que el flujo de calor en la superficie del suelo apenas representó un valor inferior al 5% de la disipación de la Rn.

Los valores altos del calor sensible durante las tardes indicaron la presencia de advección local que causo un ligero efecto en la tasa de evapotranspiración del cultivo.

La evapotranspiración a equilibrio fue muy similar a la evapotranspiración real. Por lo que este enfoque podría utilizarse para determinar el consumo de agua diario de la huerta de esta localidad.