4 Theoretical results
Remark 4.19 (Jump diffusions) It is possible to extend these results of adaptive multilevel weak approxima-
E
spaña, que ya era desde 1 98 8 el país con más torneos internacionales de aj edrez cada año, se ha convertido también en el l íder de las apl icaciones sociales del deporte mental a colectivos muy diver sos. Todo eso ocurre casi en silencio, con muy poco eco en los medios de comunicación, por dos motivos: carecemos de un Rafa Nada! del aj edrez, un ídolo de masas que sirva de espoleta; y el mundo del aj e drez fal la estrepitosamente en la mercadotecnia, en vender su maravi l loso producto. Sin embargo, prácticamente todas las experienc ias co nocidas han sido o están siendo exitosas. La conclusión lógica es que la dirección preferente para que el aj edrez se expanda no es el deporte de alta competición (siempre será minoritario, y crecerá muy despa cio) sino sus apl icac iones pedagógicas en colegios, retraso del enveje cimiento cerebral o los grupos de exclusión soc ial a los que me refiero a continuación.Cárceles y reformatorios
Entre las experienc ias más gratificantes de mis 30 años de profesión están mis visitas a las prisiones de A lmería y Badaj oz, donde he podi do ratificar de primera mano las conclusiones positivas de todas las experiencias conoc idas de aj edrez en cárceles de muy diversos países. Nunca olvidaré a José M anue l . Lo conocí durante el día que pasé al otro lado de los barrotes, en 1 992, conviviendo con los presos aj e drecistas del centro penitenciario El Acebuche, de A lmería, desde el
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desayuno hasta la cena. Uno de los funcionarios, Gonzalo Vázquez, había tenido la excelente idea de crear un club de aj edrez, que incl uso participaba en el campeonato provincial . Y José Manuel era la conse cuencia más positiva de esa idea. C lasificado como pel igroso cuando ingresó, castigado durante cuatro meses en celdas de aislamiento, de pronto le dio por el deporte mental (lo había aprendido unos años an tes en la pri sión de Granada) y se transfiguró: tras fabricar velas con la mantequilla del desayuno para poder j ugar por la noche y renun ciar al tabaco y al café para comprar libros técnicos, José M anuel, condenado a catorce años por nueve robos cal lej eros con intimida ción, se dedicó apasionadamente a una actividad que cal ificaba como «una droga benigna que potencia el cerebro. La vida es como un ta blero de aj edrez».
Su mej oría fue tan grande que se convirtió en un preso modél ico, y logró un permiso de fin de semana, el primero tras 65 meses en chiro na. Volví a la cárcel , pero esta vez me quedé en la puerta, esperándole, y le invité a desayunar en un bar cercano tras el abrazo de rigor. Ade más de su inmensa alegría, recuerdo dos frases que resumen perfecta mente la uti l idad del aj edrez para los reclusos. « E l aj edrez nos quita mucha cárcel», me dijo, muy serio, en referencia a que cada hora in vertida ante el tablero pasaba mucho más rápido que haciendo otra cosa, y además durante ese tiempo no pensaba en nada malo. Y su se gunda sentencia fue magistral : « E l aj edrez es especialmente bueno para nosotros, porque nos enseña a pensar en las consecuencias de lo que hacemos antes de hacerlo». U nos años después vino, ya l ibre, al torneo de Linares, donde yo era el comentarista, y tuve el honor de ha cerle una emocionante entrevista en directo para el público e Internet.
Más impresionantes aún son los resultados obtenidos en los cen tros penitenciarios de Extremadura por el equipo de mon itores del club Línex-Mágic, presidido por el psicólogo Juan Antonio Montero, con el patrocinio del Gobierno de Extremadura. Di la conferencia inau gural de un curso de aj edrez en la cárcel de Badaj oz en 2009, y la ex periencia fue tan positiva que volví un par de años después. A l l í cono cí a Javier, otro caso entrañable, que al sal ir en l ibertad se convirtió en monitor de aj edrez y llegó a dar una exhibición de simultáneas en la Asamblea (parlamento) de Extremadura. Los responsables de los cen-
Ajedrez para gente especial 1 5 7 tros d e Badaj oz y Cáceres están sumamente satisfechos con las c lases de aj edrez.
Y ya me estoy quedando sin adj etivos para describir la conferencia que di en 20 1 2 en el reformatorio M arce lo N essi de Badaj oz, protegi do por dos guardias j urados, armados con p i stola. Entre los chicos que me escuchaban atentamente había algunos condenados por asesinato. Sin embargo, el comportamiento de todos e llos durante mi charla fue impecable, y después me hicieron muchas preguntas, siempre con amab i lidad y respeto. Pero hay algo mucho más importante que eso : los informes de los psicólogos del centro indican que desde que hay clases de aj edrez el comportamiento de los internos y la convivencia han mej orado sustancialmente. Ahora se saludan siempre, se respetan, se pelean menos que antes y el ambiente es más agradable.
Exdrogodependientes
Desde que la Federación de Aj edrez de E E . U U . lanzó el lema Push Pawns, No Drugs («Mueve peones no drogas») en 1 990, éste es otro grupo de exclusión social donde el aj edrez funciona bien, aunque re quiere monitores especializados, porque muchos de los alumnos/pa cientes sufren un deterioro cognitivo importante. E l obj etivo debe ser, precisamente, el de trabaj ar capacidades mentales a través del aj edrez, con ej ercicios específicos, como hacen en el centro La Garrovi l la de Mérida ( Extremadura), bajo la superv isión del director médico, Urba no Yázquez, totalmente convencido de la gran uti l i dad del aj edrez en este ámbito. En un reportaje de Canal Extremadura, varios pacientes aseguraron que el aj edrez les está ayudando a recuperar la memoria y otras habi lidades neurocognitivas, que perdieron por la adicción a sustancias tóxicas.
Hiperactivos (TDAH )
El síndrome d e comportamiento que recibe el nombre c ientífico de «trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDA H )» afecta aproximadamente al 5 % de los niños, y tiene tres características prin cipales: impulsividad, di stracción e hiperactividad. Un estudio certifi cado por el Hospital Puerta de H ierro de M adrid, y dirigido por el psiquiatra H ilario B lasco, indica que el aj edrez es una terapia muy efi-
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caz para niños hiperactivos. Y, a diferencia de los fármacos, este trata miento no tiene efectos secundarios.
Los resultados de esta investigación, hecha en la ciudad madri leña de Col lado Vil lalba con el aj edreci sta Luis Blasco como profesor, confirman los que obtuvieron antes unos psicólogos extremeños: los padres están impresionados porque creían que era imposible mantener quietos a sus hijos durante una hora, y con el aj edrez ven que aprenden a concentrarse, que no hace falta presionarlos para que hagan los de beres y que ya no les l legan notas de mal comportamiento en el cole gio. Y además, el estudio indica una relación directa entre las horas de práctica y los resultados: cuantas más partidas j ugaron los niños por su propia iniciativa, además de la hora semanal de clase de aj edrez, mayor fue la reducción de los problemas que causa la hiperactividad.
Se hizo así : 44 niños y adolescentes de ambos sexos, de edades en tre 8 y 1 6 años, diagnosticados con TDA H , recibieron clases de aj edrez
una hora por semana durante un trimestre, especialmente diseñadas para el los, potenciando el cálculo, la memoria, la retención fotográfica, la capacidad de atención y la toma de decisiones a través del aj edrez. Y además jugaron muchas partidas en el colegio, en casa o en el club. Los efectos positivos comenzaron a notarse un mes y medio después de empezar las clases, y es importante subrayar que todos los niños si guieron el programa hasta el final, lo que no suele ocurrir cuando se hacen estudios que implican el uso de fármacos o psicoterapia.
Una de las hipótesis de las que partió el doctor Blasco tiene que ver con el experimento comentado en el capítulo «Cerebros muy en cendidos» de este libro, en el que se observaba que quienes practican el aj edrez con frecuencia uti l izan mucho más que las demás personas una parte del cerebro que se l lama núcleo caudado, y que también tie ne mucho que ver con el TDAH . A la espera de poder realizar otro estudio con una muestra mayor, H i l ario Blasco está convencido de que el aj edrez es una gimnasia cerebral especialmente adecuada para niños y adultos que sufran este problema.
Autismo y Asperger
El autismo no tiene curación de momento, aunque puede paliarse bas tante cuando se trata pronto. Y el aj edrez está funcionando bien como
Ajedrez para gente especial 1 5 9 terapia e n grupos pequeños d e varias ciudades holandesas bajo la di rección de Karel van Delft, cuyos hallazgos confirman las impresio nes que se habían recogido antes en otros países.
Hay una base lógica para ello. Dos de las consecuencias del autis mo son la tendencia al perfeccioni smo y la dificultad para comunicarse con los demás. Ambas encaj an muy bien con el aj edrez, una de las po cas actividades donde puedes expresar tu creatividad y tu talento, y te ner una comunicación muy intensa con otro ser humano durante varias horas .. . , pero sin tocarle y sin hablarle. Van Delft asegura que si quie res tener una buena comunicación verbal con sus alumnos, lo mejor es jugar primero una partida de aj edrez con ellos, porque entonces entras en su mundo, donde el los se encuentran seguros y a salvo, te aceptan, y a continuación hablan contigo. Y uno de sus alumnos explica que cuan do j uega al fútbol-sala lo pasa mal , porque tiene que decidir muy rápi damente qué hace con el balón al recibirlo (si da un pase, chuta o hace una j ugada personal ) y eso le produce angustia, mientras que en el aj e drez puede reflexionar con calma antes de actuar.
El síndrome de Asperger se diferencia del autismo en que no suelen darse problemas en el desarrollo del lenguaje, pero sí en la comunica ción social . José Luis Sirera, presidente del C lub de Aj edrez Rivas-Va ciamadrid, dirige un curso para niños afectados cuyo éxito es indudable. La prueba definitiva fue pasar a dos niños con Asperger a otra clase, de niños sin el síndrome, para ver cómo se adaptaban. Y el resultado fue tan positivo que los niños normales no notaron nada raro en sus dos nuevos compañeros, ni en las clases ni cuando compiten en torneos de partidas rápidas --que siempre originan una cierta tensión-, y la inte gración fue absoluta. Aunque la muestra es aún pequeña, la experiencia de varios años en Rivas-Yaciamadrid consol ida la hipótesis de que el ajedrez es una terapia beneficiosa para niños autistas.
Cáncer infantil
Algo muy raro en España, por desgracia, es que, cuando hay un cam bio de partido pol ítico en el gobierno, el nuevo mantenga lo que sub vencionaba el anterior. Está pasando en Extremadura, donde el PP no sólo está de acuerdo en seguir financiando las apl icaciones sociales del aj edrez que patroc inaba el Gobierno del PSOE -que sitúan a esa
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comunidad autónoma en l a vanguardia mundial en ese campo- sino que incluso añade nuevas actividades, a través de la Fundac ión Juven tud y Deporte. La última, de momento, son las clases de aj edrez para niños con cáncer.
Puede parecer sorprendente, pero en realidad tiene mucha lógica, porque las clases de aj edrez no sólo sirven para que los niños interna dos en hospitales, que soportan tratamientos muy duros de quimiote rapia y radioterapia, se distraigan a través de un j uego tan apasionante y absorbente, sino que el obj etivo es que las grandes virtudes pedagó gicas del aj edrez sirvan para mej orar su educación, ya que a veces pa san largas temporadas sin ir al colegio porque los efectos secundarios de sus tratamientos les obligan a estar en casa o en el hospital .
La iniciativa ha empezado en 20 1 3 , al igual que la del hospital Materno- Infanti l de Las Palmas de Gran Canaria, donde las primeras impresiones de niños, padres y monitores son muy positivas, como en Extremadura.
Desempleados
La primera experiencia de la que recibí información se real izó en 2007 en las escuelas-tal ler del Servicio de Empleo de la Junta de Extrema dura: 1 5 horas de clases de aj edrez a 3 5 0 desempleados (de edades entre 1 6 y 23 años) que al mismo tiempo estaban aprendiendo un ofi cio concreto, para enseñarles a moverse en el mercado de trabajo con una visión a largo plazo y un lema muy concreto : «Jugando corto, mi rando largo», en referencia a que el tablero de aj edrez es pequeño, pero sus apl icaciones pueden servir en la vida normal . Así, se les enseñaba que en una entrevista de trabaj o deben ponerse siempre mentalmente en el lugar del entrevistador, para comprender qué se espera de ellos en una conversación tan deci siva como ésa, al igual que un aj edrecista intenta averiguar siempre qué estará pensando el rival . O se les incul caba que aprendiesen a mej orar continuamente su posición acumulan do pequeñas ventaj as. Por ej emplo : un j ardinero tendrá más presencia en el mercado si además de ofrecerse a cuidar j ardines abre una floris tería; o un fontanero estará más capacitado si aprende informática.
El éxito fue enorme, a j uzgar por una encuesta realizada entre los alumnos. Sobre una puntuación máxima de diez, las clases de aj edrez
Ajedrez para gente especial 1 6 1 merecieron u n 7 , 8 e n cuanto a l grado d e satisfacción d e los alumnos, y el 72 % de los encuestados manifestaron que el curso debería ser más largo. Posteriormente se han realizado otras cuatro ediciones.
Indigentes
Poco antes de que este libro entrase en la i mprenta, en Extremadura abrieron una nueva rama de apl icación social del aj edrez, para los indi gentes acogidos por Cáritas. Empezaron con una charla informativa a 20 personas, y las 20 se apuntaron después a las clases, que durarán cinco meses. E l objetivo principal es subir la autoestima de estas gen tes, haciéndoles ver que ellos no son una pieza movida por otros, sino que deben ser el j ugador que mueve sus propias piezas. En el primer capítulo de este curso especial para indigentes, escrito por el psicólogo Juan Anton io Montero, se lee: «Cuando decides ser j ugador, decides ser el responsable de la partida que se va a disputar. Una partida en la que tendrás piezas que mover, piezas que cambiar, piezas que capturar y otras que sacrificar; j ugadores con los que obl igatoriamente tendrás que competir y partidas compl icadas que afrontar. . . Se abre ante ti un mundo en el que tendrás que tomar decisiones constantemente, ya que eres tú quien dirige ahora el j uego. U nas decisiones de las que depen derá casi exclusivamente el desenlace de esta partida».
Superdotados
No dispongo de datos sobre una experiencia concreta, pero tampoco son necesarios para afirmar que el aj edrez es una de las actividades más idóneas para niños con altas capacidades, que podrán apl icar así el famoso lema de Sócrates: «Sólo sé que no sé nada» . En aj edrez, el techo está en el infin ito, y por tanto es un reto inacabable para quien necesite someter a su mente a pruebas de gran dificultad. E l modelo más obvio de este momento es el noruego M agnus Carlsen, número uno del mundo, de 22 años. A los 5 se sabía de memoria las capitales, superficie, población y bandera de todos los países del mundo.
Síndrome de Down
Aunque todos los afectados por este trastorno genético sufren algu na di scapac idad cognitiva, su desarro l l o m ental sue le ser bastante
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mayor de lo que mucha gente piensa, sobre todo si se les educa apro piadamente desde niños para que luego, como adultos, se si entan úti les y trabaj en normalmente . Además, debemos tener muy en cuenta el aumento enorme de la esperanza de vida de estas personas : ahora hay muchas que viven más de 60 años. Todo esto lo han enten dido muy bien en la Fundación Comun idad Down , de México, don de uti l i zan el aj edrez en la educac ión de los niños con síndrome de Down, «desde que son pequeñ itos», j unto a la informáti ca, la danza y la natac ión .
Los docentes son profesores especializados de la Escuela Nacio nal de Aj edrez, dirigida por los tres hermanos Ferriz, hij os de un gran aj edrecista mexicano ya fal lecido, que han revolucionado la manera de enseñar aj edrez en general, adaptándolo al siglo xx1, y concreta mente son los más avanzados del mundo en la enseñanza del aj edrez para personas con síndrome de Down. Con los niños más pequeños uti l izan el mismo método que suele apl icarse a cualquier otro niño; es dec ir, un tablero gigante en el suelo por el que los niños gatean, cami nan o corren, y sin darse cuenta aprenden lo que es una diagonal, ver tical u horizontal . Y a más adelante introducen las partidas rápidas, especialmente adecuadas para el síndrome de Down porque agi lizan la mente y el proceso de tomar decisiones.
Trastorno mental grave (TMG)
Iker Oj er, responsable de Ocio, Tiempo Libre, Deporte y Cultura de la Asociación N avarra para la Salud M ental (ANASA PS) se dio cuenta en 2007 de que el aj edrez podría ser muy úti l para personas con enfer medad mental, y organizó de inmediato las clases de aj edrez, que no han dej ado de crecer durante seis años. La idea de esta interesante iniciativa está muy bien explicada en los siguientes párrafos, que me ha remitido Oj er:
La esti mulación cognitiva es una de las áreas de intervención que más auge tiene entre las discipl inas que trabaj an con las personas mayo res, por un lado, y con el colectivo de personas con trastorno mental grave (TMG), por otro. El deteri oro a nivel cognitivo que ocasiona la enfermedad mental es muy importante en un gran número de personas
Ajedrez para gente especial 1 63 afectadas; muchas de ellas e incluso sus fami l iares así lo manifiestan, y es por ello por lo que desde ANASAPS apostamos una vez más por ofer tar el programa de « Estimulación Cognitiva» en Pamplona.
Una creciente cantidad de publ icaciones científicas señala las ventaj as de la intervención cognitiva, específica y estandarizada, para restaurar las funciones cognitivas en pacientes con T M G . Con la valo rac ión del papel de la neurocognición en la comprensión del funci ona miento social y vocacional de los pacientes, la década pasada ha sido testigo del crecimiento de la rehabi l i tación cognitiva dirigida hacia el entrenamiento o compensación de la fij ación de la atención, la veloci dad de procesamiento de la información, las funciones ej ecutivas, el aprendizaj e verbal, la memoria y la cognición soc ial . Este tipo de trata mientos han mostrado su eficacia y probado que produce mej oras signi ficativas en las habilidades menc ionadas (Nathan y Gorman, 2007,