• No results found

Justification for the financial allocation

Desde mediados de la década de los 80, Chile ha experimentado una gran expansión del sistema de ES, asociada a una importante ampliación de las vacantes de pre y posgrado, que supera el 300% a la fecha (2010), como también de la oferta de carreras y de instituciones de ES. Este proceso ha generado un incremento sustancial de la diversidad en todo plano, incluyendo –ciertamente– en la composición del capital social y cultural de los estudiantes, dando origen a efectos que se relacionan con la complejidad de los resultados de aprendizaje como consecuencia de la incorporación de una población que masivamente no ha logrado –antes de su ingreso a la ES– el nivel requerido de competencias en dimensiones claves para su éxito en ella; entre otros motivos, por factores de “cuna social”, los que no han sido previamente mitigados debidamente por el sistema escolar.

La problemática que se deriva de la expansión acelerada es que la tasa de deserción de estudiantes sigue siendo elevada, estimándose en 30% (promedio) del total de la admisión anual23, dando cuenta

con ello de un severo problema de eficiencia interna y externa de la ES, que aumenta su impacto por la mayor masa de estudiantes y

recursos involucrados producto de la expansión, fenómeno que –al menos hasta el año 2009– ha significado duplicar la participación en términos absolutos de estudiantes de los primeros tres quintiles socioeconómicos de la población en la ES.

El problema de fondo es que estos estudiantes constituyen el grupo de riesgo mayor de no retención: vulnerables socieconómicamente + primera generación en la ES. Su deserción implica un problema de relevancia en materia de equidad social y económica para la sociedad y para los hogares, dado el alto componente privado del financiamiento en el modelo chileno de ES (pese a que pueda haber seguros que cubran este riesgo). “La expansión de las matrículas del sistema universitario chileno, y por ende la formación inicial del capital humano avanzado del país, se ha realizado –contrario sensus– con

un fuerte soporte privado” (Donoso, 2009: 142). Esto conlleva que sus implicancias negativas también se han privatizado.

El país carece de una política pública nacional y subnacional orientada a fomentar la retención de estudiantes en la ES, que se traduzca en recursos para solventar programas y beneficios en esta materia para estudiantes e instituciones, más allá de los sistemas de crédito para pago de aranceles, en los cuales Chile tiene variadas opciones de diversa complejidad técnica24.

En razón de lo expuesto, y atendiendo que la temática de la equidad de acceso al sistema de ES –comparativamente– ha sido mejor resuelta por los procesos de selección implementados y sus correctores de equidad, resta por fortalecer la equidad de procesos y resultados (Latorre et al., 2009), como una forma cierta de reducir los riesgos de la población más comprometida.

La experiencia internacional en esta materia, que supera las tres décadas, muestra abundante evidencia sobre los pasos para seguir en aquellas dimensiones que se asocian a factores corregibles y modelables por intervenciones expresas, sean desde la secundaria o más tardías en la misma ES. Procesos que apuntan en lo fundamental

a generar, fortalecer y desarrollar en los estudiantes la persistencia/ perseverancia como atributo clave de la retención.

Atendiendo al conjunto de antecedentes expuestos y analizados, se proponen –en esta sección– tres acápites. Uno que dice relación con orientaciones generales para una política nacional o subnacional sobre la materia, que también incluye aspectos institucionales. El segundo se refiere a orientaciones para mejorar el acceso a las instituciones de ES, y finalmente, uno dirigido a fortalecer las iniciativas de retención en las instituciones y programas de ES.

4.1. Iniciativas generales

En este ámbito se propone:

1. Implementar una política pública integral y sistemática dirigida a fortalecer los procesos de retención de estudiantes en la ES, y focalizada hacia los grupos de mayor riesgo, la cual ha de implicar la provisión de recursos significativos25 para proporcionar soporte

académico y financiero a los estudiantes y a las instituciones. 2. El proceso debe incluir estrategias diversas de soporte académico

y financiero que apunten a los factores claves identificados en las secciones anteriores, con programas sistemáticos, secuenciales y en lo posible desde la enseñanza secundaria (no después de segundo año medio) y al menos hasta los primeros dos años de la ES.

3. Generar un fondo de apoyo a las iniciativas de retención, como se indicó, implica solventar propuestas de soporte académico y financiero para la población en riesgo, cuyo sentido sea incentivar a aquellos estudiantes (sus familias y las instituciones que les cobijan) que tienen la probabilidad inicial más baja de graduarse26

(mayor riesgo de desertar).

4. En el caso del apoyo a instituciones de ES, éste debe estar regulado por compromisos (convenios de desempeño) respecto de:

25 Teniendo en cuenta el costo directo anual de la deserción para el país, este fondo podría iniciarse con una cifra cercana al 10% del costo del problema que busca solventar. 26 Esto es, un instrumento radicalmente diferente del AFI en todo, donde además se beneficia

a quienes participan de este proceso, institución, familia y estudiante. El AFI premia a una institución que no ha tenido incidencia directa en el resultado del estudiante y valida la inequidad como razón y producto de la meritocracia.

• Incremento de la tasa de éxito oportuno por generación • Tasas de ajuste matrícula/graduados como componente de

éxito total

• Pruebas que certifiquen valor agregado de la educación. Los avances y logros han de expresarse en recursos adicionales para la institución. Éstos debiesen invertirse en tales materias, hasta que se llegue a estándares considerados mínimos, a partir de los cuales las instituciones pueden invertir en otras materias, siempre en pro de mejorar la retención.

5. En el caso del estudiante y su familia, las retribuciones deberían beneficiarles una vez que se alcance la graduación, expresándose en condonaciones parciales de deudas de crédito, reintegro parcial de recursos usados para la ES, provisión de un capital semilla para iniciar su profesión, becas de posgrado u otras modalidades que deriven en mayor empleabilidad y mejoramiento del capital humano.

6. Para las instituciones de ES, el fondo debería tener un componente de fomento de la investigación (aplicada) a la temática en estudio (retención y reducción de brechas de inequidad social en ES), la realización de eventos y el intercambio de resultados.

4.2. Orientaciones para mejorar el acceso a la ES

El sentido de estas propuestas es agregar algunos énfasis o bien nuevas dimensiones a las orientaciones expuestas:

1. Recursos que estimulen la coordinación (vertical y horizontal) de centros de enseñanza superior (CFT, IP y UES) con establecimientos de enseñanza secundaria para implementar iniciativas dirigidas a

a. Fortalecer la autoestima de docentes y estudiantes

b. Elevar las aspiraciones de los estudiantes, convencerlos de que son capaces y demostrarles que son valiosos ante sí, sus familias y profesores

c. Crear redes entre las instituciones de enseñanza secundaria y superior.

2. Implementar iniciativas de adaptación cultural, normativa, personal y académica al mundo de la ES, mediante:

a. La generación de programas que promuevan permanencias de estudiantes secundarios en la ES

b. El fomento del compromiso de la familia con las metas y actividades del estudiante.

3. Fortalecer y replicar masivamente:

a. Programas propedéuticos de formación específica en ciencias

b. Programas dirigidos al desarrollo de competencias académicas y no académicas claves, iniciativas que han de ser estructuradas y sistemáticas durante el año.

4.3. Fortalecer las iniciativas de retención en las

instituciones y programas de ES

Las propuestas se refieren, específicamente, a incrementar la retención (cantidad y calidad) en las instituciones. Evitar la deserción de estudiantes implica asegurar para todos el acceso a oportunidades ciertas de aprender y desarrollarse que se traduzcan en una experiencia de ES significativa. Dados los crecientes niveles de multiculturalidad en la ES, ello se implementa en estrategias que se hagan cargo de los contextos de los cuales provienen los estudiantes y de sus condiciones de educabilidad.

En este plano se propone

1. Fondos para implantar cursos y seminarios Modalidad 101. 2. Iniciativas y recursos para apoyar diversidad de ofertas de

cursos esenciales de formación y bajo modalidades diferentes (vespertinos, de verano, etc.).

3. Iniciativas que apoyen la adecuación institucional a los diversos formatos de estudiantes que reciben, comprendiendo que la institucionalidad es la que requiere adaptarse a la diversidad multicultural en su pleno sentido.

4. Implementar en las instituciones de ES unidades especializadas en materias de retención y aprendizaje de los estudiantes.

5. Generación de indicadores validados para establecer los avances en retención, en aprendizaje y en graduación de los estudiantes.

Tanto los diversos enfoques de los modelos de retención como las experiencias desarrolladas en este campo por casi cuatro décadas en diversas latitudes, convocan a tratar esta problemática no solamente como la corrección de una pérdida cuantiosa de recursos financieros, sino ciertamente por sus implicancias en el desarrollo del capital humano avanzado, en especial del proveniente de los sectores más vulnerables, que requiere de políticas efectivas dirigidas a corregir las inequidades de proceso y producto que hoy se mantienen presentes, y así converger hacia propuestas de mediano y largo plazo que corrijan eficientemente el problema en cuestión.