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10 SUMMARY AND CONCLUSIONS
10.4 Key performance indicators
La vida profesional del médico es una continua actualización e incorporación de conocimientos y estudio. Una vez finalizada la carrera la ma- yoría de los médicos sueñan con continuar su formación a través de la especialidad (Residencia Médica), que promete mayores posibilidades de trabajo, mejores condiciones laborales y un elevado y reconocido estatus social.
Para ingresar a la especialidad, desde 1973 es necesario que realices y apruebes un examen de conocimientos de la práctica médica, el famoso Examen Nacional para Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM). Este artículo es un acercamiento hacia algunos puntos clave desconocidos para los aspirantes a la especiali- dad, es una visión general desde la experiencia del autor en la aplicación del examen, que a manera de relato, pretende alertar al aspirante al ENARM.
Para su descripción es preciso contextualizar sobre los conceptos mínimos para entender este examen, quién lo organiza y cómo se elabora, posteriormente dividirlo en tres etapas: “pre- ENARM”, “ENARM” y “post-ENARM”, con descripciones de temas administrativos del proceso de inscripción y las vulnerabilidades que se deben cuidar, técnicas y cursos de estu- dio y simulación, la organización y experiencia durante el examen y los posibles escenarios a corto y mediano plazo una vez finalizado la aplicación.
El contexto del ENARM y la CIFRHS El ENARM es definido por la Comisión Inte- rinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud (CIFRHS) como “un instrumento de medición de conocimientos en el contexto del ejercicio de la medicina ge- neral, objetivo y consensuado, que constituye la primera etapa del proceso para ingresar al Sistema Nacional de Residencias Médicas”, Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud (CIFRHS, 2009, p.3)
La CIFRHS desde 1983 es el organismo regulador de las instituciones educativas y de salud en la formación de recursos humanos para la salud, Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud (CIFRHS, 2017). Es el único organismo en México oficialmente capacitado para deter- minar el proceso de formación educativa para todos aquellos quienes desean aspirar a una especialidad médica.
La CIFRHS selecciona a los médicos aspi- rantes a cursar la residencia médica, y utiliza ENARM como la herramienta de validación de un “proceso equitativo, transparente, legal y profesional” (CIFRHS, 2019, p.3)
El ENARM se lleva a cabo mediante una evaluación segmentada en diferentes etapas en las que cada una cumple un objetivo desde la inscripción, documentación, organización y resultados. A través de una convocatoria que inicia con un preregistro en línea en la página oficial y en la que, una vez culminado el proceso de inscripción, presentarás un examen que según la CIFRHS (n.d.) desde 2009 se realiza oficialmente vía electrónica y en el que cada aspirante acude presencialmente a una sede entre las distintas distribuidas en múltiples estados de la República mexicana.
Generalmente la media del puntaje de los aspirantes al ENARM egresados del Centro Uni- versitario de Ciencias de la Salud está cercano a la media nacional (Romero Valle, & González Pérez, 2007), y con frecuencia los puntajes más altos se han conseguido en nuestro centro o en la Universidad de Guadalajara, pero esto
es una base para que te apliques a superar las expectativas individuales.
La estructura del examen
El examen consta de 450 preguntas en reactivos con formato de casos clínicos con cuatro op- ciones y una sola opción correcta por pregunta, siendo tres restantes distractores. El 10% (45 preguntas) son en inglés, y están relacionadas con problemas del primer nivel de atención. El banco de preguntas es elaborado y validado por al menos 8 profesores especialistas para cada categoría y está dividido de la siguiente manera: 37.5% destinado para Medicina Interna; 25% Pediatría; 22% Ginecología y Obstetricia y 15% Cirugía. El grado de dificultad estimado por los médicos expertos se distribuye en 25% de reac- tivos de dificultad baja; 50%, media y 25% con dificultad alta (CIFRHS, 2019; CIFRHS, n.d.). Pre-ENARM
Durante el largo recorrido que todo egresado de la carrera de medicina tiene que pasar, y principalmente en los últimos dos años, en los que el Internado de Pregrado en México te da un acercamiento sorprendentemente fuerte hacia el sistema de salud de segundo y tercer nivel, y permitiéndote tener experiencias inigualables con la clínica, los pacientes, los padecimientos, el ambiente de trabajo hospitalario, la distribu- ción de recursos y los procesos burocráticos del sistema, como médico interno seguramente te sientes agobiado cuanto más se acerca la fecha al ENARM, no solamente por los prejuicios que se asoman frente a los miles de profesionistas que ya lo han presentado o están por hacerlo, sino también por las mismas decisiones perso- nales, sobre qué hacer y a qué aplicar. Muchos de los Médicos Internos de Pregrado todavía no nos sentimos completamente decididos o identificados con alguna especialidad en espe- cífico, o incluso, entre las varias opciones que consideras todavía continuas en duda.
Por otro lado, también observaste de cerca el trabajo del médico residente, sus virtudes, las ventajas, las experiencias que tienen, pero
también sus castigos, regaños, su vida suma- mente desgastante y veloz que se fuga en turnos que llegan a ser más de 36 horas continuas de trabajo, situaciones y problemas que llegan a estar fuera de sus manos, pero que aún con ello buscan la manera de hacer algo, o quienes desafortunadamente resultan víctimas y culpa- bles señalados por su rango o jerarquía menor.
Como médico te das cuenta del difícil y largo camino que te queda si se decidimos optar por la especialidad, y peor aún que durante tu carrera te señalan los prejuicios de tan famoso examen; mismos que llegan a tus oídos desde todas las direcciones: que si es el más difícil, que lo pasan solo las mentes más brillantes, que si no tienes dinero para pagar un curso ni siquiera lo presentes; existen incluso aquellos que fundamentan sus argumentos en las contro- versias sobre la (in)transparencia en las que se ha visto envuelto dicho examen. Innumerable la cantidad de comentarios que, durante tu ca- rrera, y especialmente el internado y servicio, escuchaste como aspirante a la especialidad.
Sin embargo, en la gran mayoría de las oca- siones te obligan a continuar con tus estudios a través de la especialidad, y no por ello dejas de preguntarte si realmente es lo que deseas hacer en un futuro. Seguramente la respuesta es “sí”, pues independientemente de los motivos, la CIFRHS (2018) señala que 40,081 médicos decidieron aspirar a una de las 8,333 plazas que se destinaron en todo México para cursar un programa de especialidad en ese año.
¿A qué te enfrentas como médico inter- no, pasante o médico general al aspirar a la especialidad? En primer lugar, el proceso de preregistro en línea, pago e inscripción, reali- zado en los meses de abril a mayo y que para ventaja de muchos la inscripción solicita pocos requisitos, el envío de documentos con los que se demuestra haber egresado de la licenciatura en medicina, y dentro de los que cabe señalar, permite una prórroga mediante una carta ex- profeso que servirá para aquellos médicos que aún se encuentran cursando su servicio social o que tienen el proceso del título en trámite. Eso sí, tienes que pagar una cuota de inscrip- ción de $3,000 no reembolsables, cuyo monto
podrá cambiar dependiendo de lo que señale la convocatoria, adjuntar fotografía, subir los documentos tanto de su cara anterior como posterior y que dentro del proceso solicitan que dichos documentos tengan cierta calidad, peso, formato y tamaño; para aquel quien no esté completamente familiarizado con cuestio- nes de computación e informática quizá pueda representar un mínimo problema, pero nada que una búsqueda rápida en internet o un viejo amigo de la facultad no te pueda resolver.
Lo que hay que dejar en claro, es que hay que estar alertas del día en que estará disponible el registro y procurar tener a la mano todos tus documentos para que no retrasar tu inscripción, principalmente porque mientras más tarde sea ésta, el número de folio será cada vez más retirado, y seguramente te tocará presentarlo en una sede muy alejada, lo que representa mayor costo económico y estrés.
Una vez que hayas elaborado el expediente electrónico, hecho el pago, completado el registro, y decidido la sede en que prefieres presentar el examen y la especialidad que pretendes, lo siguiente simplemente es esperar a que la CIFRHS anuncie los días de aplicación, comúnmente en alguno de los días de septiembre.
Mientras la fecha anunciada llega, tendrás que estudiar una cantidad de lectura que pa- recerá imposible, pero conforme te dediques las horas diarias necesarias, poco a poco va a ir disminuyendo la enorme carga de estudio pendiente. Y más que devorar libros y cursos intentando abarcar todo, pensando en leer los múltiples recursos que te ofrecen, tanto gratuitos como de pago, bien por internet, en la biblioteca o con amigos y compañeros de estudio, hay que hacerlo enfocado, práctico, conciso y dirigido; dependerá de cada aspirante su método y técnica si aprende más mediante recursos visuales, haciendo resúmenes o yendo a cursos, clases virtuales o mediante preguntas de simulación.
No hay un método completamente eficaz ni perfecto para todos, pero han llegado a muchos las recomendaciones de estudiar al menos 8 horas diarias, alternando una o dos horas y descansar cinco minutos; tener un cronograma
de lo que debes estudiar día con día y cumplirlo; lo adecuado es estudiar en un lugar cómodo, con buena iluminación, libre de distracciones como celular, computadora, alejarte de redes sociales y de la familia durante el estudio, repasar constantemente lo ya aprendido y, de ser posible, contestar exámenes de simulación, bancos y preguntas después de haber estudiado. Si no eres muy rápido para contestar debes de condicionarte, porque el ENARM implica una velocidad de respuesta de aproximadamente un solo minuto por pregunta, en un minuto tienes que leer y responder asertivamente.
Hay quienes recomiendan además de la clí- nica, diagnóstico y tratamiento, estudiar también las guías CENETEC y escalas de clasificación o valoración, debido a que indirectamente en los reactivos lo preguntan.
Por lo anterior, cabe mencionar que utilizar drogas como el metilfenidato es frecuente entre los aspirantes desesperados por aprobar, algo definitivamente no recomendable.
Cursos, cursos y más cursos para el ENARM Si la economía te lo permite, hay multitud de cursos de preparación en las principales urbes de México, cuyo precio va desde los $4,000 para las modalidades virtuales y más austeras, que con buen ojo y buscando ofertas y cursos a tiempo, puedes encontrarlos hasta en un precio menor, en las que tienen acceso a presentaciones, resúmenes, fichas, pregun- tas, y en algunos casos incluso videoclases o plataformas de simulación como ProEdumed (2019), o bien, de $10,200 a $37,000 para los cursos presenciales más conocidos en México como Grupo CTO (2017) y el curso Dr. Prieto (2019) o del Dr. Huitrón (2019), con sede en Guadalajara, Jalisco.
También las universidades organizan sus propios cursos, y en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la UDG existe la opción del curso ENARM, CUCS, 2019.
No es el fin aquí hacer las descripciones de cada uno de los cursos de preparación que existen, puesto que para ello con una búsqueda dirigida en internet se pueden encontrar los
principales sin tanto empeño, pero sí hacer unas pequeñas acotaciones respecto a ellos, la primera y más importante es que un curso no te garantiza entrar a la especialidad, más importante que eso es la motivación, empeño y sobre todo la disciplina y compromiso que te dediques a la preparación; en segundo lugar, no hay que menospreciar el aprendizaje que puedes obtener durante el curso, los consejos y tips prácticos que ayudan a razonar y enfocar las respuestas que aparecen en el ENARM; y finalmente, qué tan dispuesto estas para invertir tanto tiempo como dinero en tu proceso de formación. Si de verdad lo deseas, harás hasta lo imposible por entrar, con o sin curso de preparación, aunque como recomendación se te invita a que tomes un curso de tu preferencia.
ENARM
Acercándose los días de aplicación, y particu- larmente en el caso del sustentante a quien le ha tocado aplicar en una sede foránea, lo más difícil, fuera del examen per sé, será planear todo para llegar en las mejores condiciones para su aplicación, considera llegar a la ciudad uno o dos días antes, pues será más que suficiente, busca un buen hospedaje, que de preferencia sea cercano a la sede o muy accesible, no es muy difícil, especialmente con las herramientas tecnológicas con las que se cuenta actualmente, pero es cierto que para mayor comodidad el aspecto económico será un factor importante, por eso, de ser posible, durante el año de pre- paración piensa en destinar una parte de los recurso que vas adquiriendo; así como conocer las rutas de llegada, medir los tiempos necesa- rios para llegar puntual y no perderte de nada.
En caso de presentar el examen en tu ciudad, muy probablemente te tengas que enfrentar a una logística mejor conocida, el transporte y el lugar de aplicación quizá ya lo conozcas, y en caso de que no, es pertinente acudir unos días antes para identificar el lugar.
Finalmente, la tan temida fecha llega y como aspirante debes estar en las mejores condiciones posibles, haber desayunado algo ligero, estar hidratado y tener siempre en mente que todo
es posible y que eres el mejor. En ese día no debe importar otra cosa más que estar enfocado en el examen. Probablemente si es tu primera experiencia quedes abrumado al llegar y ver a tantos médicos, de todas las edades y condi- ciones, que muchos de ellos será su segundo o tercer intento o más, y quienes que seguramente sean tan buenos como tú, sin embargo, hay que tener los objetivos fijos y no menospreciarte. Las instrucciones a la entrada son las esperadas, no te permitirán introducir absolutamente nada, ni siquiera las llaves o tarjetas, salvo que personal- mente seas cuidadoso y decidas ignorar dichas instrucciones para introducir una menta o una pastilla de paracetamol para en caso de dolor o cefalea, por ejemplo, teniendo en cuenta los riesgos y consecuencias.
Generalmente no hay lugar para comer y hay que considerar que la comodidad de la sede no es la mejor, por lo que existen aquellos que incluso para eso se preparan, ajustando las condiciones necesarias durante exámenes de simulación para crear un ambiente semejante al del examen real, con sillas incómodas, poco espacio, permaneciendo mucho tiempo frente a la pantalla, etc.
En el ENARM real se entrega una hoja impresa a los sustentantes con los datos de inscripción, su usuario y contraseña para ingresar al examen electrónico, se realiza con laptops que proporciona la organización, y se presenta directamente sobre la página web del examen, sin posibilidad para abrir más pestañas o cambiar de aplicación, ni para mover mucho la computadora, solo ajustar ligeramente la pantalla a conveniencia, pero no su brillo.
El tiempo de aplicación total es de 12 horas, la duración del examen es de 9 horas 30 minutos, dividido en dos periodos por un receso de 1:30 hora de descanso para comer. En la primera sección se incluyen 250 preguntas y en la segunda se contestará el resto.
El formato electrónico permite saltar las respuestas que más duda dejan o que desco- noces por completo y regresar siempre que lo desees, pues las respuestas que no han sido contestadas se señalan con un color diferente a sus opuestas. El tiempo estimado de respuesta
es de un minuto por pregunta, es frecuente que, debido al razonamiento que cada reactivo exige y especialmente cuando se requiere asociar los datos clínicos y buscar recordar escalas y cla- sificaciones, en más de alguna necesites durar más de un minuto, esto bajará tu rendimiento, condiciónate y practica en no durar más de 1 minuto por pregunta.
La segunda sección, a pesar de contener un menor número de preguntas, es la más pesada para la mayor parte de los aspirantes, debido a que es un examen agotador y el receso es como una gota de agua en el desierto, después del mismo regresarás a la aplicación con ganas de que acabe esa masacre. En el momento del examen no cuestiones las preguntas, aunque parezca que no tienen sentido, contesta con lo que sabes y da tu mejor esfuerzo.
Post-ENARM
Y después de haber hecho todo, queda confiar en las respuestas ya seleccionadas y hacer click en finalizar examen, que la calificación sea tan buena o mejor de lo que esperas, pues en menos de dos minutos saldrás del salón para ir direc- tamente al módulo de registro, confirmar un par de datos y recibirás una copia del reporte, mientras que la otra quedará reservada por parte de la CIFRHS con la firma de recibido, para efectos de comprobación.
El resultado preliminar, puede ser bastante desalentador para la mayoría (el 75%). Que no te sorprenda ver una cantidad muy alta de semblantes tristes, llamadas llenas de decepción o los abrazos de alguno que otro que cuenta con familiares apoyándolo a la salida; es probable que algunos cuantos, aunque no obtuvieran el resultado que esperaban, se sientan tranquilos y felices, o por lo menos es lo que quieren hacer notar al resto de compañeros médicos; también estarán unos pocos que no pueden contener su felicidad dado el buen desempeño que tuvieron y que casi garantiza su entrada. Han existido aquellos quienes decidieron reservarse la mirada curiosa sobre su calificación, un día o dos, o incluso hasta la fecha de los resultados oficiales y médicos seleccionados, por lo que quizá esto
último sea menos decepcionante o más digeri- ble cuando se tenga tiempo y ánimo de saber qué hacer después de ver los resultados, y no inmediatamente después de haber presentado tan agotador y abrumador examen.
Resulta interesante notar que todavía existe la negación y negociación después de haber visto que los resultados no son lo que esperaban y lo más seguro es que no resulten seleccionados, una negociación de última esperanza, quizá ese año bajen, quizá cambie el puntaje o abran más plazas.
Para aquellos quienes ya se habían resignado a presentar nuevamente el siguiente año y que al observar los resultados oficiales y darse cuenta que lograron pasar el examen y pronto serán residentes, la noticia resulta casi imposible de creer, algunos tenían mejor planeado su futuro en caso de no haber pasado el examen y con ello tendrán que decidir de manera veloz la sede para su residencia, buscar las convocato- rias y finalizar con el proceso que decidieron emprender.
Otros más ya habían previsto todo, y hasta se dieron a la tarea de realizar las inscripciones a hospitales reconocidos y solicitados, confiando plenamente en sus capacidades y resultados. ¡Enhorabuena para todos ellos!
Un examen tan pesado y después de un periodo lleno de compromiso y estrés deja una satisfacción para el médico general más allá de los resultados, buenos o malos. La decisión de hacer o no la especialidad es individual, y si resultas afortunado se viene una etapa que aparentemente ya tenías contemplada.
Sin embargo, pasar el ENARM no asegura un lugar en los hospitales, es necesario presentar exámenes, tener recomendaciones, cursos para aspirar a determinado hospital.
Además, deben prepararse para esta nue- va etapa que es difícil porque encontraran grandes sobrecargas de trabajo. Los estudios de Acosta-Fernández (2017) describen que es frecuente que los residentes vivan relaciones impositivas, amenazantes, humillantes, con maltrato verbal y señalamiento de la jerarquía de poder, con frecuencia hay servicios donde la cantidad de trabajo no te permite alcanzar
el comedor abierto, la vida familiar se reduce, las relaciones de pareja se terminan por el poco