4.2 Parallel Incremental Whole-Program Optimizer
4.2.3 Knowledge Queries for OO and Functional Languages
Después de procesar estadísticamente los resultados obtenidos a través de las encuestas realizadas a los atletas retirados y a los entrenadores, así como de las entrevistas realizadas a los médicos deportivos, podemos observar en la Tabla I, que en cuanto a las enfermedades de las que han sido objeto los atletas después de su retiro encontramos la Hipertensión Arterial, la Hipercolesterolemia, Obesidad, Tensión Emocional, Hepatitis, Hábitos Tóxicos (Tabaquismo y alcoholismo), Neuropatias, Anemia, y otras entre las que encontramos (la sordera, problemas de la vista, columna, circulatorios y renales, trastornos gástricos, intestinales y nerviosos, cefaleas, hipotensión arterial, neoplasias, diabetes mellitus, asma, isquemia y artrosis, evidenciándose con un mayor porciento los hábitos tóxicos, seguido de la tensión emocional en los juegos deportivos y deportes de combate, no comportándose de igual forma en los deportes de tiempos y marcas que además de los hábitos tóxicos se manifiesta en segundo lugar la hipertensión arterial y en arte competitivo que siendo igual que en el resto de los deportes con un predominio en el primer lugar de los hábitos tóxicos, existe además un predominio de otras enfermedades que en este caso específico son las alérgicas y las enfermedades renales.
En sentido general en la totalidad de los atletas estudiados predominó los hábitos tóxicos, seguido de la tensión emocional y la hipertensión arterial.
Los resultados coinciden con los trabajos realizados por un colectivo de profesores de la Universidad de Ciego de Avila, titulado propuestas de actividades para la confección de un programa de desentrenamiento, aplicable a ciclistas retirados de la modalidad ruta donde se encontró que el 20% de la muestra eran hipertensos, el 29 % tenían hábitos tóxicos, el 20%
problemas renales y el 54 % sobrepeso corporal (13) y por el doctor Raúl Mazorra que en una encuesta realizada a deportistas de altos resultados olímpicos y mundiales retirados que no desarrollaron programas de desentrenamiento, encontró la presencia de hipertensión arterial y sus complicaciones, aumento del peso corporal, fatiga mental más que física y aumento de los hábitos tóxicos. ( 3 )
Sin embargo, más del 50% de los atletas estudiados (Tabla II), no reciben ningún tratamiento, aspecto que nos indica que se debe intensificar la atención médica así como aumentar el nivel de exigencia para que acudan a la consulta establecida para estos fines por el Instituto de Medina Deportiva.
Al analizar las enfermedades a partir del criterio de los médicos en las entrevistas realizadas (gráfico # 1), se observa que el 44 % de los mismos plantea que sus atletas no padecen de ninguna enfermedad cuando se retiran, no coincidiendo con lo encontrado en las encuestas realizadas a los exatletas, mientras que el 12 % plantean que son propensos a padecer de enfermedades cardiovasculares y el 4 % abogan por la combinación de enfermedades cardiovasculares – endocrinas y cardiovasculares asociadas a otra enfermedad respectivamente, encontrando que el 36 % de los mismos manifestaron la presencia de otros tipos de enfermedades en sus atletas tales como Osteo-Mio-Articulares, específicamente sacrolumbalgia, artropatia degenerativa y gonoartrosis, manifestando en muy pocos casos problemas de hipertensión arterial y otras que son frecuentes, encontrándose en algunos casos el desconocimiento de posibles enfermedades que aparecen en sus atletas luego de su retiro, indicándonos la interrupción desde el punto de vista del control médico que se debe seguir en los atletas una vez terminada la vida en el deporte activo, debiendo existir una
relación estrecha entre el médico que atiende el equipo al cual pertenece el atleta y el equipo de especialistas que deben atender al atleta en la etapa post retiro pues como se observa en el gráfico # 2 durante la vida activa del deportista se realizan una serie de controles por parte de los médicos que se deben mantener sino con la misma intensidad con la que se comporta cuando es atleta activo, si como mínimo con un 50 % de ellos que abarquen los diferentes controles evidenciados en la entrevista realizada a los mismos la cual reflejó que el 48 % de los médicos entrevistados realizan controles funcionales, clínicos y otros, mientras que el 28 % realiza además de los anteriores el control morfológico, el 16 % realiza controles morfofuncionales y clínicos y el 4 % morfológico, funcional y funcional y clínicos respectivamente.
La Tabla III nos muestra las principales lesiones encontradas a partir de la encuesta realizada a los atletas estudiados donde en Juegos Deportivos predominaron las articulares con un 22,9 %, seguidas de la combinación de las lesiones musculares y articulares, aspecto este característico de estos deportes por la incidencia de giros bruscos, lanzamientos, saltos y otros elementos técnicos que afectan directamente estas estructuras, además de los choques que se producen contra los adversarios, mientras que en los deportes de combate se incrementó además del caso anterior las lesiones óseas, característico también en estos deportes debido a las proyecciones y golpes propinados por los adversarios. ( 22 )
En los deportes de tiempos y marcas predominaron las lesiones musculares y articulares con un 22,6 % y en arte competitivo de igual forma con un 40 %.
En sentido general los músculos y las articulaciones fueron las estructuras más afectadas en la muestra estudiada con un 23 %.
Estos resultados coinciden con las opiniones brindadas por los médicos de los diferentes deportes (gráfico # 3) donde el 44 % de ellos manifestó que las lesiones más frecuentes son la combinación de musculares, articulares y óseas, seguido de un 28 % que contestó que eran musculares y articulares, un 12 % contestó que además de las anteriores se adicionan las craneales, un 8 % articulares solamente y un 4 % muscular y ósea, mientras que el 4 % restante manifestó que en sus deportes sus atletas no se lesionan.
Si es importante conocer las lesiones sufridas por los atletas durante su protagonismo activo en el deporte, también es de vital importancia saber el grado de afectación que dejan las mismas en los atletas, quedando invalidados en la mayoría de los casos por el resto de sus vidas, es por ello que en el gráfico # 4 mostramos el predominio de las secuelas de las lesiones sufridas por los atletas, donde se observa que en los juegos deportivos fue el grupo de deportes que más secuelas quedaron con el 80 %, seguido de los deportes de combate con el 54,1 %, tiempos y marcas con el 40 % y arte competitivo con el 34 % para un total general del 42,4 %.
Con los resultados anteriores se pone de manifiesto la importancia que tiene el trabajo profiláctico que se realice con los atletas y el adecuado uso de los medios de protección en cada uno de los deportes para tratar de evitar el surgimiento de lesiones o al menos disminuirlas en el caso de que sean inevitables.
Las grandes adaptaciones a las que tienen que someterse los atletas durante su vida deportiva y los estados emocionales a los que tienen que enfrentarse una vez terminado su protagonismo activo, propician la aparición de estados tensionales que pueden desencadenar estrés (ansiedad y depresión).
En la Tabla IV mostramos las afectaciones psicológicas encontradas en los atletas encuestados, pudiendo observar en la mayoría de los deportes las distintas manifestaciones de estrés en diferentes momentos durante la etapa posterior al retiro, siendo los deportes de combate el grupo de atletas más afectado con un 27 %.
Estos estados emocionales según el doctor Servando Agramonte en una entrevista realizada para la revista Bohemia en 1998, pueden provocar condiciones favorables para el surgimiento de la Hipertensión Arterial. ( 23 )
Todas las afectaciones desencadenan a su vez que se produzcan situaciones desde el punto de vista de las relaciones con la familia, representado en el gráfico # 5 donde los grupos más afectados fueron los deportes de tiempos y marcas y deportes de combate con un 49,1 y 48,6 % respectivamente, mientras que los juegos deportivos presentaron un 41,4 % de estas afectaciones. En sentido general el 44,2 % de los atletas estudiados estuvo afectado.
Desde el punto de vista social (gráfico # 6) la repercusión fue de 45,9 % en los deportes de combate, característico de los mismos pues existe un gran desarrollo de la agresividad seguido de tiempos y marcas con un 37,7 % y 32,9 % en el caso de juegos deportivos.
En sentido general el 36.4 % de los atletas encuestados estuvieron afectados de una forma u otra.
En los atletas de arte competitivo no observamos repercusión familiar ni social pues son deportes menos agresivos ya que no requieren de enfrentamiento cuerpo a cuerpo con el adversario como es el caso de los deportes de combate independientemente que la muestra utilizada a nuestra consideración no resulta representativa pues solo fueron cinco atletas.
Todas estas alteraciones en el estado de salud de los atletas, repercuten grandemente en la calidad de la vida de los mismos, poniéndose de manifiesto que se hace necesario tomar una serie de medidas durante la etapa de protagonismo del atleta así como luego de su retiro, encaminadas a preservar y/o mejorar su estado de salud pues como es conocido luego de la ocurrencia del retiro es necesario que el atleta realice una readaptación de las condiciones de atleta elite a sus condiciones de vida normal.
En este sentido mostramos en la Tabla V los porcientos correspondientes a la forma en que se retiraron los atletas estudiados.
Se retiraron de forma brusca el 70 % de los deportes de combate, seguido de juegos con pelota con un 65,7 %, tiempos y marcas con un 62,3 % y el 60,0 % de los atletas de arte competitivo.
En sentido general el 65,4 % de los atletas estudiados se retiro de forma brusca y solo el 34,5 % lo hizo de forma gradual.
Teniendo en cuenta que el retiro de forma brusca significa dejar de entrenar instantáneamente, quisimos averiguar cuantos atletas actualmente se encuentran realizando algún tipo de actividad física, poniéndose de manifiesto que en los deportes de tiempos y marcas es donde existe un porciento elevado 80 %, mientras que en el resto de los deportes oscila entre 60,4 y 64,9 %, siendo el valor general de 62,4 %, percatándonos que existe un número considerable de exatletas que no realizaron ni están realizando ninguna actividad física.
Es bueno señalar que se contempló como realización de actividades físicas, cualquier actividad que de una forma u otra se realizara, no encontrando en ninguno de los casos la realización de un programa dirigido y controlado por un especialista encaminado a su readaptación (gráfico # 7).
Igualmente en el trabajo citado anteriormente realizado por el colectivo de autores de la universidad de Ciego de Avila encontraron que el 70 % de la muestra estudiada no practicaban actividad física y el 29 % se mantenía realizando la misma en forma recreativa.
Toda esta situación se produce por la falta de orientación de los atletas a la hora del retiro, relacionado con la importancia que reviste la readaptación gradual de su organismo.
En el gráfico # 8 mostramos el nivel de orientación que recibieron los atletas estudiados en el momento del retiro donde podemos observar que en la mayoría de los deportes estuvo por abajo del 25 % con excepción de arte competitivo que alcanzó el 37 %.
Estos resultados se corresponden con los arrojados por la encuesta realizada a los entrenadores (gráfico # 9) acerca de la información brindada por ellos a sus atletas cuando se retiran, pues solo el 14 % respondió que había recibido orientación oficial de la necesidad de aplicar un programa de ejercicios físicos con el fin de readaptar a los atletas, el 18 % brindó alguna orientación al respecto, mientras que ninguno aplicó o aplica un programa para readaptar a sus atletas, sin embargo, el 68 % manifestó que consideraba importante la aplicación del mismo.
Por otra parte en la entrevista realizada a los médicos se pudo conocer las actividades que ellos orientan a sus atletas al finalizar la vida activa, encontrando el porciento más elevado en el tratamiento medicamentoso con un 52 %, seguido del control nutricional y tratamiento medicamentoso con un 8 %, mientras que el 32 % de los médicos investigados no recomiendan ninguna actividad (gráfico # 10).
En cuanto a las recomendaciones realizadas por parte de los médicos (gráfico # 11), dirigidas hacia la realización de actividad física, el 48 % de los mismos la realiza, mientras que el 52 % no, evidenciándose una vez más la necesidad de seguir profundizando en la importancia que reviste la misma para lograr la readaptación de los atletas, conjuntamente con otros controles como es el morfofuncional, psicológico y social, guiado por un equipo multidisciplinario que trabaje en función de la mejor readaptación de los atletas a las condiciones de vida normal.
CONCLUSIONES
1. Las enfermedades más frecuentes que se encontraron en la muestra estudiada luego del retiro, fueron los hábitos tóxicos con un 62,4 %, hipertensión arterial con un 29,7 % y tensión emocional con 29,7 %.
2. Las lesiones sufridas por los atletas durante su vida activa fueron las musculares-articulares con un 23 % y musculares-articulares y musculares-musculares-articulares con un 16,4 % respectivamente.
3. La mayor prevalencia de las secuelas de las lesiones Osteo-Mio-Articulares la tuvo el grupo de juegos deportivos con un 80 %, seguido de deportes de combate con un 54,1 %, tiempos y marcas con un 40 % y arte competitivo con un 34 %.
4. El grupo de deportes donde existió una mayor repercusión psicológica fue deportes de combate con un 27 %, seguido de juegos deportivos con 11,4 % y tiempos y marcas con 11,3 %.
5. Los grupos de deportes con mayor repercusión familiar y social fueron tiempos y marcas y deportes de combate.
RECOMENDACIONES
1. Realizar este estudio a todos los atletas retirados de Ciudad de la Habana .
2. Hacer extensivo este estudio al resto de las provincias del país.
3. Con los datos obtenidos proponer una estrategia metodológica que permita readaptar de forma integral a los atletas una vez concluida su vida activa.