T HE MAKING OF ‘E THNIC T HINKING ’, 1953-
L OCATING THE PROBLEM : CHANGES IN EDUCATION POLICY
Se abordó primero la dimensión de individuo como el elemento fundamental del emprendimiento, encontrando relevantes aportes en la comprensión del éxito de los mismos. El primero, la experiencia. En efecto, la totalidad de los emprendedores subrayaron que la experiencia previa en cada uno de sus sectores, principalmente el ganadero, permitió tener un cúmulo de información que llevó a tomar las mejores decisiones para sus negocios.
Lo esencial de esta experiencia, es que se encuentra ligada a la tradición de la familia, de los padres y abuelos, con lo cual, no sólo se logró recuperar tales saberes, sino trasladarlo a las actuales generaciones productivas que, con el apoyo técnico del Fondo Emprender, lograron que los negocios fueran rentables y no se limitaran únicamente a la sobrevivencia de los grupos familiares. A ello se suma que los proyectos asumieron un cariz de
emprendimiento familiar. Es decir, que la perseverancia de los emprendedores logró vincular al grupo familiar (hijos, esposa/o, compañera/o).
Esto fue una tendencia en la mayoría de los emprendimientos y así quedó expresado por algunos de ellos: “yo soy como un poquito desordenado. Pues desordenado no, sino que todo el tiempo se lo dedico a la empresa y trato de incluir a la familia en eso, de meterla en el cuento, de que todo mundo aporte” (Diego) “cuando todos tenemos el tiempo libre, vamos a la empresa (…) los fines de semana está la familia entera en la empresa” (Fernando).
Sumado a ello, los entrevistados señalaron como principales actitudes y comportamientos de un emprendedor la disciplina, perseverancia y una alta responsabilidad frente a los proyectos, pero esto debe venir acompañado de una actitud positiva y calidad en el servicio. Así quedó expresado por uno de los emprendedores: “Lo primero tiene que tener mucha disciplina como es el conjunto de todas las cosas para que algo funcione bien. Hay que tener perseverancia, porque muchas veces en las primeras dificultades muchos desisten en lo que quieren y eso hace fracasar a la mayoría de personas. Ser progresistas porque debemos pensar en progresar nunca en fracasar ni desfallecer” (Danna).
Ser positivos porque tenemos que pensar positivamente en lo que nosotros estamos haciendo porque de lo contrario si no creemos en nosotros mismos seríamos fracasados. Ser innovadores en la empresa ya que eso es lo que el cliente hace que un producto guste o que un producto se venda porque hoy en día lo novedoso es lo que está de moda. Hay que aprender a asumir los riesgos y las dificultades no dejarnos achicopalar por ello porque no todo a veces nos sales como nosotros queremos y pensamos. Vamos a tener muchas veces fracasos, pero no quiere decir que hasta ahí llegamos. Hay que salir adelante con la frente en alto. Si llegáramos a quedar en el total fracaso créame que si no seguimos pensando de forma positiva para continuar nuestras empresas nunca serían exitosas. Conozco la experiencia de muchas empresas que han fracasado y se han vuelto a levantar y es los que debemos tener extremadamente claro (Guillermo)
Frente a estas actitudes, la entrevistada líder del Fondo Emprender manifiesta que es fundamental que el emprendedor tome una actitud de aprendizaje continuo y una actitud de no desfallecer frente a los altibajos que presente el proyecto. Para la entrevistada es fundamental fortalecer la inteligencia emocional como una cualidad y comportamiento constante:
Ir celebrando pequeñas victorias de las cosas que va haciendo. SI se plantean crear esos negocios y a medida que van avanzando cada cosa que van logrando deben celebrarla. Lo hice y en esa misma celebración proyectar qué es lo que viene y a aparte de eso un tema que hoy trabajamos y es la inteligencia emocional, hay que tenerla porque aquí se sufren altibajos porque para que un emprendedor tenga éxito debe aprender a manejar sus emociones. Porque hay emociones fuertes de tristeza, pero también de extrema alegría y de aprender a tomar decisiones y si el emprendedor aprende a manejar estas emociones, muy seguramente el éxito va ser más rotundo (Luz Yanid – Fondo Emprender)
De igual forma, dentro de las motivaciones para iniciar el proyecto, se destaca que estas son múltiples, pues van desde las personales (hacer realidad un sueño) familiares (nacimiento de un hijo, calidad de vida) y sociales (mejorar la condición de salud de los habitantes de Arauca). Estas motivaciones muestran que los proyectos no necesariamente provienen de una motivación de negocio, sino de unos fines que van más allá del factor económico, lo que es sin duda positivo, pues muestra una de las características propias del emprendedor y es estar ligado a su comunidad y entorno familiar, cosa que no sucede normalmente con el empresario, cuyo eje central es el negocio y su capacidad para generar rentabilidad. Así se expresa en las principales reglas que tiene el emprendimiento de Guillermo: “Reunirme con mi familia y encomendarme a Dios. Pasar un tiempo de calidad con mi familia”.
Algo que emergió también de las entrevistas es el carácter espiritual como un elemento motivador que llena de confianza y seguridad a los emprendedores. Esto se observó, por ejemplo, en que ven en Dios como quien les permitió acceder a los recursos del Fondo Emprender. Así lo expresa Ariel: “Es una oportunidad que afortunadamente y gracias a
Dios, se me dio. No dudo en agradecer a todas las personas que hicieron posible esto, porque es un equipo, no es una sola persona”. Así también es expresado por otro de los emprendedores: “El aliado y la oportunidad más grande que Dios me ha podido poner en mi camino. De una tradición que se venía, hacerle ver a uno otras cosas, otras razas, otra manera de tratar los animales” (Nerio).
Estos emprendedores manifiestan una profunda convicción espiritual de agradecimiento a Dios, pero manifestado en hechos concretos que los incentiva a creer en su proyecto, pero también en aquellos que les rodean, así como en el mejoramiento y perspectiva frente al entorno en el que se encuentran los negocios.
Esto conlleva a señalar cómo el liderazgo es una de las características esenciales en los emprendimientos, ya que es un elemento esencial para comprender el éxito en las actividades cotidianas. La mayoría identificó o relacionó el liderazgo con el trabajo en equipo, estratégico, democrático, visionario y familiar (Paola). Frente al trabajo en equipo se manifestó por uno de los entrevistados que es una forma “Donde realmente todas las personas que conformemos la empresa o hagamos parte de esta empresa aporten. Que soy muy abierto a escuchar las opiniones de todos, me gusta evaluarlas porque independientemente del tipo de estudio, pienso que la experiencia juega un papel muy importante donde muchas de estas personas les surgen ideas excepcionales se evalúa y si hay la posibilidad de ejecutarlas se ejecutan. Realmente me apasiona cuando todos sienten ese sentido de empresa como tal” (Wilmer).
Ahora, respecto a la forma como se asumen las adversidades, las entrevistas muestran que lo más importante es perseverar, es decir no decaer frente a los tropiezos propios de los negocios, pero prestando especial atención en hacer una evaluación sobre los errores cometidos y superarlos: “La verdad la mejor forma que consideramos es viéndolas en contexto, analizando qué errores cometimos y buscar la mejor solución para los mismos dentro de la misma empresa” (Danna Liceth). Sumado a ello, algunos de los entrevistados presentan una postura más espiritual, es decir, que su fortaleza frente a las adversidades es la creencia en Dios: “Pues una de las cosas me encomendaba a Dios y otra la actitud positiva.
Yo siempre he dicho que hay que atraer los pensamientos positivos. Siempre pensar positivo, sonreírle a la vida así tenga problemas” (Sergio).
Respecto a estas adversidades, se plantea por los emprendedores que el reto está en sacar la empresa adelante, lo cual implica tener un buen manejo del personal, de la finca y de la infraestructura general para la producción y comercialización de los productos. Arles dice que, frente a estas adversidades, el reto está en “llevar este barco a flote, día a día”.
Para Luz Yanid, líder del Fondo Emprender, todo emprendedor debe tener una visión global de su proyecto, de forma que las adversidades no sean vistas fatídicamente, sino como parte del proceso de consolidación del emprendimiento. Esto es importante en una región como el departamento de Arauca, en el que están presentes fenómenos como la pervivencia del conflicto armado, los paros y distintas formas de violencia que debe afrontar un emprendedor. Se destaca el cambio de visión de los estudiantes que actualmente cruzan pregrado o posgrado, pues ya no están interesados en engancharse con una empresa, sino que están interesados en avanzar en sus propios negocios.
En síntesis, frente a la dimensión de individuo, es evidente que un emprendedor debe tener un paquete de cualidades y comportamientos que coadyuven en forjar una personalidad abierta y disponible a afrontar positivamente las diversas circunstancias, positivas y negativas, que implica desarrollar y poner a funcionar un negocio, una iniciativa novedosa en la región. Dentro de este grupo de cualidades, se puede decir que es la capacidad de resiliencia el elemento fundamental, es decir, de saber comprender el contexto en el que se encuentra, celebrar los logros obtenidos y una actitud de evaluación crítica del proyecto, pero sin perder la visión global que debe tener. Esta capacidad de resiliencia es asumida igualmente como una capacidad muy alta para perseverar en medio de las dificultades y adversidades que se presenten.