D. Conclusions
XI. Language skills required by generally applicable State Language Acts for employment in the private
Alguien realmente valioso no necesita demostrar nada.
No necesita mentir, ni pretender que es algo que no es. Porque si alguien es realmente valioso cuanto más espontáneo sea, más gustará.
Un buen Juego Interno lleva inevitablemente a una gran confianza en uno mismo, en lo que uno quiere y en la posición que ocupa en el mundo. Y todas las personas que estén alrededor de esa persona lo notarán. Le percibirán como un líder, como alguien Alfa y poderoso.
Si, por el contrario, una persona transmite poca confianza en sí mismo la gente lo percibirá con muy poco valor y eso significará que las mujeres le verán como una persona poco atractiva porque alguien sin confianza no puede darle a una mujer todo lo que ella necesita.
Pero la confianza tiene que ser auténtica y real. No puede ser una confianza fingida. En el momento en el que intentemos actuar en base a una pose las chicas y la gente que nos rodee nos descubrirán tarde o temprano. Quizá no lo hagan de forma consciente, pero notarán algo raro y empezarán a dejar de considerarnos valiosos, porque verán incongruencia en nuestras acciones.
Las reacciones espontáneas, algunos comentarios y, sobre todo, gran parte de cosas que se subcomunican con la actitud no se pueden fingir a propósito. Solo salen cuando eres realmente confiado.
Uno de los rasgos más identificativos de alguien realmente seguro de sí mismo es que NO necesita demostrar esa seguridad. Este es uno de los puntos clave para diferenciar a alguien que finge la seguridad de alguien que la tiene realmente.
El que tiene una seguridad genuina no necesita impresionar a nadie con su personalidad ni con su valor. No hay nada más impresionante para una mujer que el hecho de encontrar un hombre que no necesita impresionarla.
Solo cuando te da absolutamente igual gustar a una chica o no gustarla, solo en ese momento, puedes plantearte que empiezas a tener suficiente seguridad en ti mismo. Y solo en ese momento te podrás convertir en alguien realmente atractivo.
Cualquier intento de alardear es una increíble muestra de inseguridad.
Veamos algunos ejemplos de cómo se puede plasmar esto en la interacción con una chica. "Manolo conoce a una chica en una discoteca y se ponen a hablar de cine. A Manolo le encanta el cine y sabe mucho más que ella del tema.
En la conversación intenta mencionar nombres y películas interesantes y alternativas para demostrarle a la chica que no es como el resto de chicos y que es una persona interesante, que sabe mucho." La chica va a pensar inmediatamente que Manolo es un perdedor. La distancia entre interesante y perdedor es finísima.
El problema de este ejemplo es que el chico no habla de cine por diversión sino para "demostrar" que es alguien interesante. Si él tuviera suficiente seguridad en sí mismo no necesitaría demostrar nada. El mismo estaría convencido de que es evidente lo interesante que es y no necesitaría hacer nada en concreto para demostrarlo.
Lo que te hace ser percibido como un perdedor no es tanto lo que dices sino el motivo que hay detrás (recuerda que lo importante siempre es el "POR QUÉ", no el "QUÉ"). Y por supuesto eso se nota en cómo lo dices y en cuándo lo dices. Veamos un ejemplo de esto mismo aplicado de forma adecuada (date cuenta de que la diferencia es muy sutil, pero esa pequeña diferencia va a cambiar completamente la percepción que esa chica va a tener de ti).
"Manolo conoce a esa misma chica y se ponen a hablar de cine. A Manolo le sorprende que a ella le guste el cine y le pregunta qué tipo de cine le gusta. Ella se lo cuenta...él le dice que eso le sorprende y que le parece muy interesante encontrar gente a la que le guste el cine.
Entonces ella le pregunta a él por el tipo de cine que le gusta. Y, en ese momento concreto, él le dice varias películas raras que le encantan y varios nombres de cineastas que le apasionaría. La chica le percibe contó alguien increíblemente interesante, y culto".
¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia entre un ejemplo y otro? La diferencia es que en el segundo ejemplo Manolito ha esperado a que ella se lo pregunte. No lo ha hecho para alardear, no ha mostrado necesidad de impresionarla.
Al contrario, ha empezado poniéndola a prueba él a ella. Y cuando ella le ha demostrado que tiene buen gusto, y cuando ha demostrado interés...entonces, de una forma natural, es cuando Manolo ha dicho lo que le gusta. Y eso ha resultado muy interesante. En el primer ejemplo, en cambio, Manolo había dicho lo que le gusta sin venir a cuento.
Se ha precipitado mostrando una gran necesidad de impresionarla. Le ha demostrado que está ansioso y que necesita impresionar a los demás por ser una persona insegura.
Veamos un par de ejemplos más.
"Lorenzo es un chico con mucho dinero. Un día queda a tomar café con una chica que conoció previamente el fin de semana. Quiere impresionarla y sabe que el dinero es algo muy atractivo para una mujer. Así que se preocupa de que, desde el principio, ella sepa que tiene mucho dinero. Lo hace "disimuladamente" dejando un móvil carísimo y las llaves de su coche (un Mercedes, por ejemplo) encima de la mesa. También se preocupa de pagar la cuenta con un billete de 50 o 100 euros, y por último se encarga de mencionar dos o tres veces deforma indirecta varios negocios o propiedades. Ella se va pensando que Lorenzo es un auténtico imbécil".
He de decir que siempre puede haber alguna chica que, aún alardeando de dinero, se vaya contigo. Pero te aseguro que ese tipo de mujeres no te interesa.
No hay nada de malo en tener dinero. Al contrario. Y ella tarde o temprano lo acabará sabiendo. El problema surge cuando necesitas impresionarla. Lo que ella piensa en ese momento es que necesitas impresionarla con tu dinero porque no puedes hacerlo con tu personalidad.
Una persona no gusta por lo que tiene, ni siquiera por lo que hace. Una persona gusta por lo que es. Y lo que tiene y lo que hace dan congruencia a lo que es. Pero las personas gustamos por lo que somos.
Un chico no gusta a su pareja porque le haga regalos. En todo caso le gustará por ser una persona atenta y generosa. Tampoco gustará a su novia por tener dinero. En todo caso le gustará por ser una persona emprendedora, ambiciosa, trabajadora, constante, etc.
Como has podido ver, siempre que alguien alardea está fallando en el punto de la humildad. La confianza es un equilibrio entre la seguridad en uno mismo y la humildad. Pero un exceso de humildad también se percibe como inseguridad o como poco valioso.
Veamos otro ejemplo de nuestro amigo Manolo.
"Manolo conoce a la misma chica de la discoteca de antes y se vuelven a poner a hablar de cine. Manolo es un erudito en el tema del cine pero está acostumbrado a que la gente se ría de él por las películas que le gustan. A él eso le acompleja. Así que, cuando sale el tema del cine, Manolo miente y dice que le gusta lo mismo que a ella. Finge que tienen los mismos gustos para agradarla y que no piense que es un bicho raro. Al cabo de un tiempo ella lo descubre y se da cuenta de que es una persona muy insegura".
Alguien con confianza NO necesita mentir para gustar a una mujer. Alguien realmente valioso no necesita hacer nada excepcional para ser percibido como alguien valioso. Eso es algo que saldrá solo. Por supuesto que no hay nada de malo en que te guste lo mismo que a ella. El problema es que digas eso por miedo al rechazo. Como digo, no es lo que dices, sino por qué lo dices.
Recuerda que la confianza es una cualidad que está entre la seguridad y la humildad. Debes encontrar el equilibrio entre ambas y trabajar al máximo en ser un hombre humilde pero orgulloso y confiado con lo que eres. Para eso tienes que trabajar en tu personalidad y empezar a luchar por cosas que te hagan sentir orgulloso de ti mismo.
Mi consejo es que dediques tus esfuerzos a ser el hombre que quieres ser. Piensa con detenimiento en el tipo de hombre que quieres ser. Esto no es una tontería, aunque puede parecerlo. Nosotros somos en la vida lo que decidimos ser. Fórmate un ideal de hombre y lucha por conseguirlo. Y no te conformes.
Piensa en un ideal de hombre que sea ideal para ti y que de verdad se adecúe a lo que tú quieres en la vida. Te darás cuenta de que no es algo fácil de pensar. Hay tantas posibilidades que te va a costar tiempo y esfuerzo en decidirte.
Porque, además, los patrones de hombres que tenemos, muy probablemente, no nos harían feliz a ninguno de nosotros. Pensemos en algún personaje famoso de éxito. Por ejemplo Brad Pitt. Brad Pitt está claro que no va a tener problemas para atraer y gustar a chicas, ni para tener sexo con ellas.
Ahora bien, ¿le resultará fácil a Brad Pitt encontrar novia, por ejemplo?
¿Le será fácil encontrar una mujer que le respete y quiera por lo que realmente es y que vea más allá de su fortuna, su físico o su fama? Ahí ya lo va a tener más complicado.
¿Tiene Brad Pitt facilidad para encontrar amigos de verdad que no se aprovechen de él por ser quien es? El tener un físico espectacular puede, perfectamente, hacer que, en el futuro, no consiga trabajos en películas más intelectuales y que se dé cuenta de que, pese a ser un buen actor, su éxito no se basaba en su logro personal si no en su físico y que le han catalogado como "guapo".
Yo no sé cómo es la vida personal de Brad Pitt, pero sí que sé que ser Brad Pitt no tiene necesariamente que ser más fácil ni mejor que ser una persona normal y corriente. Todo depende de lo que cada uno quiera en la vida. Yo, por ejemplo, no sería feliz con una vida como la de Brad Pitt.
Me martirizaría no poder enseñar o no poder ser empresario y es probable que el mundo de la interpretación me aburriese soberanamente. Y que conste que Brad Pitt me parece buen actor y me encantan sus películas.
Es una persona que respeto mucho y con la que, seguramente me llevaría genial, pero sencillamente él no tiene el tipo de vida que a mí me haría feliz. Porque solo nosotros mismos podríamos decidir qué tipo de vida nos hace feliz.
Y esa decisión es única e inimitable. Lo que quiero decir es que es una dura tarea decidir lo que queremos ser. Así que pondré como ejemplo mi caso.
Cuando yo me metí en el mundo de la seducción no me metí para conseguir tener sexo a menudo. Eso nunca me importó. Lo único que quería, y lo tenía claro, era poder ser capaz de atraer y gustar de una manera sólida y genuina a la mujer que realmente me pareciera excepcional. Que, por cierto, era un tipo de mujer que tenía muy claro también.
Por ello, lo que yo quería no era poder ligar más en una discoteca con chicas poco interesantes. Aunque pude hacerlo y más de una vez lo hice. Pero lo que yo quería era enamorarme de una mujer excepcional y ser correspondido. Y como mínimo quería poder ser capaz de ligarme a las mujeres que a mí me gustaban, que eran y son mujeres preciosas, muy inteligentes y de una gran belleza física y humana.
Me di cuenta de que quería gustar a las mujeres no por un artificio o por algo ficticio sino que quería gustar a las mujeres por lo que yo era de verdad. Y me di cuenta también de que ocultaba lo que yo era por miedo. Era inseguro, estaba necesitado y era bastante dependiente.
Siendo así, está claro que no podía gustar a un amplio número de chicas. Y quise cambiar. Pero no quise cambiar para gustar más. Quise cambiar porque el no gustar me hizo darme cuenta de que no era el hombre que quería ser. No quería ser alguien dependiente y miedoso. Quería ser Alfa. Quería ser alguien arrolladoramente seguro de mí mismo. Y sin dejar de ser alguien con principios y caballerosidad.
Mis puntos débiles en la interacción con las mujeres me ayudaron a darme cuenta de muchos defectos que me impedían ser el hombre que, en aquel momento claramente descubrí que quería ser.
Por cierto que es algo que siempre hago. Cuando algo en mi vida falla doy gracias por darme cuenta del fallo y "retoco" mi ideal de hombre añadiendo esa característica que quiero mejorar y la mejoro. Solo así puedo ser alguien con una confianza plena y sincera en mí mismo.
No hace falta llegar a la meta final para sentir orgullo por uno mismo. El simple hecho de decidir cambiar y estar en el camino de conseguirlo es algo digno del mayor de los orgullos.
Jamás te avergüences de estar en el camino del cambio. Además, notarás que cuanto más luchas por el ideal de hombre que quieres ser, más te saldrá el orgullo y la confianza de forma natural.
Te sentirás orgulloso de ser el tipo de persona que lucha por sus ideales. No hay artificio o pose capaz de igualar a una persona que lucha y trabaja por las cosas en las que cree en la vida. Esa seguridad es genuina e inquebrantable.
Si, por el contrario, viviéramos una vida que no nos gusta y nunca hiciéramos nada por mejorar, jamás podríamos sub-comunicar seguridad de una manera efectiva y sincera. Al final, tarde o temprano notarían que no creemos en lo que hacemos.
La buena noticia es que no tienes que ser el ideal de hombre que los demás tienen. No tienes que ajustarte a ningún baremo estándar. En serio. Esto tiene que estar claro desde el principio: no tienes que ajustarte a ningún baremo estándar.
Esto quiere decir que no es necesario tener éxito económico, o ir a la moda, o "estar bueno", ni nada por el estilo. El atractivo no se consigue triunfando en categorías estándar sino siendo el líder de tu propia categoría: la categoría de tu propia personalidad.
Tienes que ser el ideal de hombre que a ti te dé la gana. Y estar seguro y confiado con eso. Si eres lo que quieres ser y estás orgulloso y plenamente confiado con eso, tu valor será incalculable y tu realidad será tremendamente poderosa. Y serás capaz de atraer a tu realidad todo lo que quieras.
Así que haz una lista de todas las cualidades que quieres conseguir tener, y una vez la tengas hecha quiero que hagas dos cosas. La primera es ir cambiando las cosas que ya puedes cambiar. Como decimos, siempre haciéndolo poco a poco y consiguiendo efectos duraderos reales.
Y por otro lado quiero que dediques gran parte del día a visualizar e imaginarte que eres ese hombre que quieres ser. Y que empieces a visualizar que no solo eres ese hombre sino que consigues lo que quieres.
Es importante que empieces a hacerte "pelis mentales" de situaciones en las que queden de evidencia, cómo te comportarías siendo ese hombre que quieres ser y cómo la gente y la realidad de esa situación está bajo tu control.
Esas visualizaciones, por ejemplo, pueden ser de ti mismo en una discoteca hablando con una chica. O de ti mismo en una cafetería poniéndote a hablar con una completa desconocida de una manera sincera en la que ella queda fascinada por ti, etc. Lo importante de esas visualizaciones es que tú vivas el papel y que sean visualizaciones en las que tengas fe. Ten absoluta fe en que eso va a pasar, porque si lo tienes claro y actúas eso pasará.
Estas visualizaciones no son solo importantes para tener claras las cosas, sino porque ayudan a interiorizar a un nivel muy profundo las creencias y emociones del hombre que quieres ser. Te van a meter completamente en la psicología de lo que quieres conseguir. Fantasea como un niño. Fantasea con la idea de ser lo que quieres ser.
Las visualizaciones son una herramienta fundamental para trabajar este principio. Trabaja en ti y en mejorar tu vida y la seguridad saldrá de manera natural....y esto no solo es importante para la relación con las mujeres. Ni te imaginas cómo te vas a sentir por dentro.
Ni te imaginas la sensación que supone saber que estás luchando por ser el tipo de persona que realmente quieres ser. Hay algo en el hecho de tener principios, ideales y luchar por ello que es absolutamente inimitable. No lo hagas por ligar, hazlo porque la vida sin estos ideales no tienen sentido.
No tengas miedo de ser generoso, buena persona, cariñoso, honorable, respetuoso, gracioso, etc. No hagas ni caso de lo que te digan por ahí. Sé, exactamente, el tipo de hombre que quieres ser. Y te garantizo que eso te traerá el tipo de vida que quieres tener. Porque, como te digo, la vida que tú quieres tener no está en el camino de otros, sino en tu propio camino.