4.4 Simultaneous learning and composition of modular maximum entropy policies
4.5.2 Robot learning details
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Carlos Dávila y Pablo Macera; “Caminos del alma”, en El Ojo verde. Ed. AIDESEP Iquitos 2001. Pág. 21-22
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Curiosamente el concepto de Dios como energía sobrenatural nos recuerda a las filosofías orientales de Egipto, Mesopotamia, Israel y a Grecia, y la figura del Héroe cultural se asemeja a la de Osiris, Marduk, Moises y Prometeo de aquellas culturas, y al Daimon platónico.
Todo mundo pensado ha de basarse en un conocimiento, habría que añadir a las conocidas palabras, mencionadas antes, de Lévy-Strauss, pues no cabe algo pensado que no se fundamente en algo conocido anteriormente. El fundamento científico de la cosmovisión amazónica reside, precisamente, en la obtención de conocimientos y de poderes de los seres sobrenaturales de los distintos mundos que componen su Universo. Es, en consecuencia, lo que yo califico de gnosis pues se trata de una aprehensión directa de la realidad a través de las experiencias ordinaria y extraordinaria, lo que hace posible la permanencia de la armonía y del equilibrio entre el ámbito humano y el cósmico y los seres que lo habitan: tanto el cuidado de este equilibrio como el conocimiento de lo extrasensorial corre por cuenta de los rituales y de las capacidades especiales de los chamanes.
Este conocimiento religioso o chamánico, que es participado por todo selvático, se hace presente por medios cognoscitivos de carácter irracional o alógico, que difieren en gran medida de los métodos racionales occidentales. Los principales métodos, que he detectado como componentes de la gnosis amazónica, son cuatro: los Sueños, la Muerte, la Intuición y el Chamanismo.
1º/ A través de los sueños, el alma sale viajando del cuerpo, y en su viaje, puede conocer el pasado, lo que sucede en el presente oculto, y el futuro. Además puede conectar con los Espíritus de la Naturaleza, entre los que se encuentran los de los seres muertos de animales y de hombres. Los contenidos de los sueños recordados, y curiosamente son muchos los que los recuerdan, tienen mucha importancia para los amazónicos, ya que los sueños están cargados de simbolismo, cuya interpretación relaciona elementos de la Naturaleza con la acción humana. Por ejemplo, soñar con una víbora representa traición de la mujer, soñar mono significa robo, agua turbia enfermedad... Aunque muchos pueblos han dado suma importancia a la actividad onírica, son los Jíbaros quienes han destacado, en los estudios de Antropología Cognitiva, por esta peculiaridad del conocimiento irracional. Aunque los Cocama emplean, también, la etnobotánica(el Toé y el Chuchuasi) para provocar la actividad onírica dirigida. 21
2º/ La muerte, que para el nativo es la separación del cuerpo y del alma, es una forma de conocimiento espiritual. Los nativos aseguran haber conocido muchos
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Jaime Regan, en la obra citada 1983, establece una tabla general de esta relación; pág. 210-211 y Carlos Junquera, en Ob. cit. 1989, lo hace respecto de los Harakmbet del Perú
casos de estados catalépticos, en los que el muerto vuelve a la vida después de un estado de muerte aparente. Las personas, que han vivido esta experiencia, cuentan que han visto los espíritus de sus antepasados, momentos pasados de su vida, los espíritus del monte y la luz de Dios. En esta idea se basa el, tan practicado, rito nativo del velatorio continuo, que se ejerce durante veinticuatro horas, el ritual funerario del enterramiento con las pertenencias del difunto y la creencia en las apariciones post–morten, en la existencia después de la muerte y en la reencarnación(recordemos al Tunchi). La muerte es, en definitiva, un paso a la otra vida que es continuación de esta, en la que se cambia de situación y de medio ambiente, pero que sigue unida a esta vida de una manera formal o inmaterial y a veces material, por medio de su alma o espíritu.
3º/ El conocimiento intuitivo, que debe entenderse como la realización de la capacidad cognoscitiva directa sin mediación racional, es la forma de conocimiento y reconocimiento que se articula en la Cultura amazónica. El nativo posee la capacidad científica de la observación y experimentación de la Naturaleza, por la que conoce el comportamiento de los animales, las propiedades de las plantas y las manifestaciones que auguran una tormenta. Pero además, tiene la capacidad de sentir o ver un espíritu, predecir acontecimientos, leer en los ojos de una persona su carácter y personalidad o presentir la muerte de un amigo o familiar o conocido. El conocimiento intuitivo forma parte de la personalidad amazónica, mucho más de lo que lo hace el conocimiento racional mediato. La capacidad intuitiva, de ver o intuir, supera con mucho a la de razonar.
4º/ Otra forma de conocimiento es la que se adquiere a través del fenómeno del chamanismo y del uso de los alucinógenos o, mejor llamado, sustancias visionarias y que pertenece al mundo cognoscitivo de los chamanes. En la experiencia visionaria, el chamán entra en un estado de trance, en el que el alma se separa del cuerpo para realizar un viaje extático. 22 En este viaje, los chamanes dicen, conocer el mundo espiritual de forma personal y directa, al entrar en contacto con Espíritus, Fuerzas sobrenaturales, Duendes, Madres de la Naturaleza, Demonios, el pasado, el futuro, y todo ello, de manera evidente, consciente y clara.
Y precisamente, uno de los conocimientos chamánicos más relevantes, que se incluye dentro de este tipo de gnosis, es, como veremos respecto de los Tupí- Cocama, el saber a cerca del mito de la Tierra sin Mal, que dibuja la Tierra de los
Ancestros, y el modo o Camino para alcanzar, en el futuro próximo, ese lugar paradisíaco en la Selva. Los chamanes hablan, cuando se refieren a este tipo de sabiduría mítica, de una pericia que es adquirida por revelación espiritual, es decir, de una cognición que le es comunicada, de forma directa y personal, por algún Espíritu ancestral aliado suyo.
Para establecer estas cuatro modalidades de la gnosis amazónica me he basado en mi observación directa y en los propios relatos de los nativos:
“En los sueños podemos ver muchas cosas que han pasado o pasarán y podemos hablar con nuestros antepasados, y podemos ver las sirenas, las madres de los árboles etc. Por ejemplo, si nos han robado, fumamos Toé por la noche o lo dejamos junto a nosotros y en el sueño vemos al ladrón y toda la escena: el Toé hace que nuestro espíritu regrese a la escena del robo”. (Carlos Flores.-S. R.).
“Como te digo, yo no temo a la muerte, no temo dejar esta vida porque sé lo que hay después; sé que seguiré viviendo en espíritu, como ahora lo hacen mis aliados Banco o chamanes. Pero para no temer a la muerte hay que estar preparado, yo lo estoy porque la Ciencia me lo ha enseñado”. (Melinton)
“Mira, yo no sé casi ni leer ni escribir, pero creo que tengo cualidades que, aquí en la selva, me sirben más que aquellas; por ejemplo, puedo oler a las víboras cuando están cerca, conozco el canto de los pájaros que avisan de algún peligro o de alguna noticia, sé cuando lloverá mucho o poco, puedo localizar al pescado en el río sin dificultad y sigo las huellas frescas de los animales…Y puedo leer en tus ojos qué tipo de persona eres y saber de tus intenciones”. (Carlos Flores.-S. R.).
“Por el chamanismo se pueden saber muchas cosas, porque es la Ciencia del Conocimiento. El chamán es una persona que tiene conocimientos de su relación con la Naturaleza y con el mundo del Cielo. Así, durante la visión el espíritu del chamán sale del cuerpo y vuela a otros espacios donde ve y conoce el interior, la vida pasada, presente y futura de los demás y de sí mismo: las enfermedades, las virtudes, los defectos... En el chamanismo existen grados de conocimiento según la preparación y la experiencia; así pueden tenerse revelaciones de la sabiduría de los antiguos. A veces los chamanes compiten con su fortaleza, pero son personas que ayudan a los demás y hacen el bien”. (Melinton)