LESSON PLAN EXPERIMENT CLASS
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Descriptors: Judaism, bath, ritual, Mikvah, semantic nets
Introducción
Uno de los rituales más importantes del judaísmo es el uso de la Mikvah. La Mikvah es un depósito con agua del tamaño de una alberca pequeña que se llena con agua de lluvia o de río y su principal uso es el de purificación para las mujeres después de la menstrua- ción (Wagschal, 1997). La ley judía determina que una mujer permanece en estado de impureza a partir de que comienza su menstruación hasta que se sumerge en un río, en el mar o en la Mikvah (la cual se cons- truye por la dificultad de acceso a un manto de agua natural). La Mikvah es construida bajo amplias res- tricciones y especificaciones dictadas por la ley judía, lo que hace imposible que cada mujer posea una en
La Mikvah: ¿Tina o Manto Espiritual?
The Mikvah: ¿Tub or Spiritual Mantle?
José Liht Sigall*
su casa y la convierte en un lugar de uso comunitario que a menudo se encuentra cerca o forma parte de la sinagoga (Wagschal, 1997).
La ley requiere que todas las mujeres casadas acu- dan a la Mikvah, cada mes, siete días después de que ha cesado su periodo menstrual, se sumerjan y así sean puri- ficadas. El periodo que comprende desde que comienza la menstruación hasta que la mujer se sumerge en la Mikvah se denomina Nidah. Una mujer en el estado de Nidah no puede tener contacto físico con su esposo. La única manera en la que la mujer pierde el estatus de Nidah y puede reanudar el contacto físico con su esposo es a través de sumergirse en la Mikvah (Wagschal, 1997). El ritual de la Mikvah es causa de gran controversia y de diferencias de opiniones. Según Slonim (1996),
* Bache lor en Psicología por la Universidad de las Américas - Ciudad de México. Maestro en Psicología por The California State University Sacra- mento, EUA. Estudiante de Doctorado en Investigación Psicológica en la Universidad Iberoamericana - Ciudad de México. Profesor de Asignatura en Psicología en la Universidad de las Américas - Ciudad de México. Profesor de Asignatura en Psicología en la Universidad Iberoamericana - Ciudad de México. Profesor de Asignatura en Psicología en el Endicott Coll ege, Ciudad de México. Correo electrónico: jose_liht @hotmail.com
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muchas mujeres consideran a la Mikvah como un instru- mento arcaico de opresión patriarcal; otras consideran que es injusto e ilógico que un proceso natural como la menstruación afecte la pureza de una mujer y por lo tanto que sea necesaria una purificación. Asimis- mo, Slonim (1996) reporta que para un número cre- ciente de mujeres, la Mikvah ha pasado a ser una práctica religiosa que no sólo no atenta en contra de la mujer, sino que reafirma su autonomía del hombre y la provee de una oportunidad de relación con lo sa- grado (Slonim, 1996).
Ya que la mayoría de los rituales religiosos del judaísmo pertenecen a la esfera masculina, Slonim
(1996) considera que con el ritual de la Mikvah la mujer accede a la experiencia religiosa no pasivamen- te, sino en un papel protagónico que de otra manera está reservado para el hombre. Slonim (1996) señala también que la prohibición de tener contacto físico durante el estado de Nidah afirma su autonomía ante el varón, al comunicarle a este último que la mujer no es un objeto accesible a sus deseos en todo momento. En cuanto a señalar las bondades del ritual de la Mikvah, varios autores (Aiken, 1993, 1996; Berko- witz, 1996; Bulka, 1996; Frankiel, 1990; Kaplan, 1982; M. Kaufman, 1996; D. R. Kaufman, 1993; Shmaryahu, 1996; Slonim, 1996) señalan que el ma- yor beneficio derivado de dicha práctica probablemen- te sea que, al estarle prohibido el contacto físico, la pareja desarrolla habilidades de comunicación para resolver diferencias, lo que le beneficia aun no estan- do en periodo de Nidah.
Slonim (1996) señala que, además de afirmar la autonomía y de promover la comunicación, las leyes de la Mikvah propician que la mujer piense en la menstruación como algo sagrado, que se sienta liga- da con los ritmos de la naturaleza y que la eleve a un nivel sublime, lo que la cultura occidental estigmati- za y trata de esconder.
Es interesante notar la diversidad en la manera de construir la Mikvah y las leyes que la rodean y cómo un mismo acto físico puede significar opresión, ar- caísmo y denigración a la vez que feminidad, comu- nión mística, sabiduría y bendición.
El objetivo del presente estudio fue conocer el sig- nificado que evoca la palabra estímulo Mikvah en una muestra no representativa de la comunida d judía mexi- cana. Partiendo de un paradigma cognitivo del com- portamiento humano en donde la con ducta se explica como el resultado de la mediación de los significados entre la acción y el objeto, se pretendió explorar la
motivación para la participación en este ritual por me- dio de la red semántica natural evocada por la palabra estímulo Mikvah. Ya que todas las mujeres judías son obligadas a acudir a la Mikvah un día antes de su boda, parte del valor del presente estudio residió en explo- rar los significados con los que las parejas se aproxi- man a este requerimiento ritual.
Método Participantes
En el presente estudio los participantes fueron reclutados de manera no probabilística e intencionalmente hasta juntar 61 sujetos. Con el fin de reclutar a los participan- tes, el investigador y sus colaboradores acudieron a escuelas, al centro comunitario y a la sinagoga, así como a amigos y familiares de cada uno de ellos. A cada uno de los participantes se les pidió que contestaran un cuestionario que consistía de una primera parte de pre- guntas sobre datos demográficos y una segunda que presentaba la palabra estímulo e instrucciones para generar la red semántica. De los 61 entrevistados, 46 fueron mujeres y 15 fueron hombres; 36 fueron casa- dos, 16 solteros y nueve divorciados; 12 tuvieron es- tudios inferiores a licenciatura, 42 tuvieron estudios universitarios y seis tuvieron postgrado; cuatro per- tenecieron a la comunidad de origen árabe, siete a la de origen turco y 50 a la de origen europeo. La edad promedio fue de 40.8 años (DE = 13.04).
Técnicas de recolección de datos
La técnica de recolección de datos fue la de redes semánticas descrita por Valdez (2000) como una he- rramienta que “permite describir el conocimiento o al menos la información relevante que determina el com- portamiento de los humanos” (p. 64). Para Valdez
(2000),
la red semántica natural de un concepto es aquel con- junto de conc eptos elegidos por la memoria a través de un proceso reconstructivo, que permite a los suje- tos tener un plan de acción, así como la evaluación subjetiva de los eventos, acciones u objetos y se ha ido constituyendo como una de las técnicas más po- tentes que se tienen para evaluar el significado de los conceptos [en comparación con otras ténicas] (p. 62).
Material
El material utilizado fue un cuestionario que constó de dos partes. La primera estuvo constituida por: a) preguntas sobre datos demográficos (sexo, edad, es- tado civil, nivel educacional y sub-comunidad a la que pertenecían); b) la pregunta “¿Qué tan religioso(a) te consideras?”, que fue posicionada en una escala de 3 puntos, abarcando desde 1 (nada) hasta 3 (mucho); y c) la pregunta “¿Cuál es tu opinión sobre las leyes de Mikvah?”, posicionada en una escala de 4 puntos, abarcando desde 1 (no sé) hasta 4 (buena). La segun- da parte presentó la palabra estímulo Mikvah y con- tenía instrucciones, ejemplos y un espacio especial para generar la red semántica. A los participantes no se les dio límite de tiempo alguno y la mayoría se tomó sólo un par de minutos en acabar. No se dieron instrucciones verbales además de las ya contenidas en el cuestionario.
Resultados
Los participantes generaron 158 palabras definidoras para Mikvah (J = 158). Se observó una correlación positiva significativa entre qué tan favorable era la opinión acerca de las leyes de Mikvah y la religiosi- dad de los participantes (P = 43, p. < .01).
Se procedió a la obtención del valor M o peso se- mántico de cada una de las palabras definidoras con el objeto de obtener el conjunto SAM (grupo de 15 pa- labras definidoras con mayor valor M). De acuerdo a los valores obtenidos en el conjunto SAM para el estímulo Mikvah, los sujetos la definieron como: pure- za, limpieza, purificación, espiritual, ritual, espirituali- dad, agua, baño, acercamiento, bendición, pura, tranquilidad, emotiva, intimidad y buena (tabla 1).
Tabla 1
Palabras definidoras con mayor peso semántico
M Definidor a 1 175.00 Pureza 2 137.00 Limpieza 3 120.00 Purificación 4 64.00 Espiritual 5 64.00 Ritual 6 44.00 Espiritualidad 7 38.00 Agua 8 38.00 Baño 9 32.00 Acercamiento 10 31.00 Bendición 11 28.00 Pura 12 28.00 Tranquilidad 13 27.00 Emotiva 14 26.00 Intimidad 15 25.00 Buena Discusión
El resultado más importante fue que un gran número de palabras definidoras fueron generadas por los su- jetos en respuesta al estímulo Mikvah. Dicha diversidad en los significados indica que la socialización del signi- ficado para Mikvah no es homogéneo o es más idio- sincrásico que social. Slonim (1996) mantuvo que la Mikvah es un tema que se deja de lado en la educación y que se prefiere esconder por estar relacionado con la menstruación. Dicha afirmación es congruente con los resultados ya que parecería que cada individuo for- ma sus propias ideas sobre lo que significa la Mikva h y hay poco en común en su significación.
Sorprendentemente, la gran mayoría de las pala- bras definidoras para Mikvah tuvieron una connota- ción positiva. En vista de dichos resultados se vuelve difícil mencionar posibles causas que expliquen por qué la Mikvah no es un ritual más practicado por los miembros de la comunidad judía en México. El hecho de que la mayoría de las definidoras fueron palabras con connotación positiva hace dudar de la opinión compartida por los autores revisados en las que se propone que la Mikvah es percibida negativamente por un amplio sector y que ésa es la razón por la que dicho ritual no es más practicado (Aiken, 1996, 1993; Berkowitz, 1996; Bulka, 1996; Frankiel, 1990; Ka- plan, 1982; D. R. Kaufman, 1996; M. Kaufman, 1993;
Shmaryahu, 1996; Slonim, 1996).
Es posible que el concebir un ritual como algo valioso y positivo pero no practicarlo indique una pérdida de motivación para observar preceptos reli- giosos. Indiferencia más que reacción. En dicho caso, más que buscar eliminar una connotación supuesta- mente negativa del ritual, la labor de los promotores de la adopción de la Mikvah debiera centrarse en de- sarrollar motivos vigentes para participar en el ritual, como podría ser la de tener la posibilidad de experi- mentar lo sagrado a través de la misma.
Otra posible interpretación de los resultados obe- dece a que varias de las palabras definidoras están
(continúa)
(continuación)
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vinculadas con la limpieza (limpieza, agua y baño), lo cual podría indicar que el ritual está siendo vincu- lado con la limpieza física. Slonim (1996) indicó que es erróneo concebir a la Mikvah como una limpieza física en vez de entender el sentido espiritual de la purificación, y agregó que una de las razones por las que la Mikvah ha perdido participación es que si a la misma se le malentiende como una obligación religio- sa de mantener la higiene física, dicha obligación pasa a ser redundante en un mundo en e l que existen rega- deras y en donde la mayoría de la comunidad cuenta con tuberías y agua potable. Si la poca participación en la Mikvah surge de su vinculación con la higiene, esto apoyaría una de las explicaciones dadas por Slonim (1996). Sin embargo, prácticamente todas las demás palabras aparte de las tres que tienen un senti- do de limpieza físic a, sí tienen una connota ción espi- ritual, o al menos emocional, lo cual hace menos contundente dicha explicación.
Una posible dirección futura sería el investigar la construcción del significado de las leyes de separación marital por el periodo de menstruaci ón que junto con la Mikvah componen las leyes de purez a familiar. Tal vez una exploración más amplia de dicha área de la ley judía, la cual dictamina la separación entre cón- yuges durante la menstruación, revelaría connotacio- nes más negativas que las asociadas a la Mikvah. En
este caso, la poca participación en la Mikvah podría resultar de su íntima asociación con las leyes de pureza familiar más que por una construcción propiamente negativa de la misma. En dicho caso, la motivación para participar en el ritual podría aumentar al recons- truir los significados que la comunidad le da a la sepa- ración física, enfatizando los beneficios derivados de la misma mencionados anteriormente.
Finalmente, la generación de una red semántica podría no ser suficiente para generar todos los ele- mentos que predicen la conducta de los individuos, al limitarse a conocer la construcción cognitiva cons- ciente de un objeto. El paradigma cognitivo acepta procesos sin acceso inmediato a la conciencia y como resultado, la necesidad de métodos de sondeo que reve- len contenidos subconscientes ampliamente utilizados como parte de las herramientas del terapeuta cognitivo conductual. Existe una escasez de estudios que hayan tratado de verificar la validez predictiva de ins- trumentos que utilicen la técnica de las redes semánticas. Sería pretencioso suponer que las redes semánticas son superiores a instrumentos psicométricos tradicionales para predecir la conducta. El desarrollar un instru- mento con validez predictiva implica un laborioso proceso de refinamiento y verificación empírica y esto no tiene por qué ser diferente para información deri- vada de técnicas cualitativas.
Referencias
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Recibido: 15 de marzo de 2002 Aceptado: 7 de mayo de 2003
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Valdez, J. L. (2000). Las redes semánticas naturales: Usos y aplicacione s en psicolo gía so cial (3ª ed. ). Toluca, Edo. de México: Universidad Autónoma del Estado de México. Wagschal, S. (1997). Ked ush as am Yisroel . Nueva York:
Resumen
El presente trabajo muestra los resultados de un estudio realizado en 130 adolescentes (65 mujeres y 65 hombres), a los cuales se les preguntó el significado psicológico de vergüenza y culpa, dos emociones íntimamente ligadas (Fernández- Abascal & Palmero, 1999); sin embargo, existen diferencias. Se aplicó la técnica de redes semánticas, encontrándose que existen palabras definidoras en común para vergüenza y culpa: temor y miedo; el significado psicológico de ver- güenza se relaciona con pena, timidez, inseguridad, culpa, nervioso y cohibido; mientras que el significado psicológico de culpa es: remordimiento, mentiras, angustia, deshonesto, desobediencia y sentimiento. Se encontró que los hombres dan más palabras relacionadas con hechos y las mujeres hacen hincapié en cuestiones personales.
Descriptores: vergüenza, culpa, adolescentes, universitarios, redes semánticas
Abstract
The present work shows the results of a study carried out in 130 adolescents (65 women and 65 men), who where asked the psychological meaning of shame and guilt, two intimately bound emotions (Fernández-Abascal & Palmero, 1999), there are, however, differences. The technique of semantic nets was applied, and it was found that words exists in common for shame and guilt: fear and scare; the psychological meaning of shame is related with: pain, shyness, insecurity, guilt, nervous and restrained; while the psychological meaning of guilt is related with: remorse, lies, anguish, dishonest, disobedience and feeling. It was found that men refer more to facts and women make emphasis on personal questions.
Descriptors: shame, guilt, adolescents, university students, semantic nets
Introducción
Las emociones y las conductas juegan un papel impor- tante en el bienestar de las personas. Fernández-Abascal & Palmero (1999) mencionan que las emociones po- sitivas, como la felicidad, el placer y el amor, mantienen o recuperan el equilibrio en un organismo, preservando su salud. Por su parte, las emociones negativas, como la tristeza, temor, ira, parecen afectar desfavorable- mente de diferentes modos; pueden actuar como de- sencadenantes o coadyuvantes en el desarrollo de