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Como se ha visto, los cambios teóricos, metodológicos y disciplinares desde los que se sustento la propuesta del Marco General de Ciencias Sociales, curricularmente no concretaron avances significativos en el reconocimiento de África y lo(s) negro(s) en la estructura general del proceso de enseñanza oficial de la historia de Colombia -por lo menos desde la historia regulada-. Esta limitante educativa se contrasta durante toda la década de los noventa del siglo XX, con el fortalecimiento de perspectivas discursivas y prácticas que comenzaron a ubicar a la alteridad y la otredad como criterios fundamentales no solo para entender el presente sino el pasado y el futuro de Colombia.

Dentro de los procesos más importantes de este fortalecimiento se destaca la Constitución Política de 1991 y el reconocimiento legal que se hace a partir de ella, de la pluridiversidad y multietnicidad como principios centrales de la identidad colombiana. En el caso concreto de las comunidades negras, pese a los inconvenientes y

sesgos importantes que se darán entorno al cumplimiento de sus derechos52, la década de los noventa representó un periodo en el que se concretaron avances legales significativos que aunque no rompieron del todo con las limitantes estructurales desde las cuales se les había vulnerado e invisibilizado, les brindó herramientas importantes de lucha y reivindicación que se extendieron al campo social, económico, político y cultural.

En este contexto es que iniciativas legales como la ley 70 de 199353 y específicamente el decreto 1122 de 1998 -con el cual se da cumplimiento al articulo 39 de dicha ley-, se constituirán como puntos importantes de inflexión en el reconocimiento educativo oficial del legado histórico de la matriz sociocultural negra como parte constitutiva de la cultura Colombiana. A través del decreto 1122 de 1998 y la consecuente formalización de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos (CEA), se asegura legalmente la obligatoriedad (Art. 1) de dicho reconocimiento en todas las instituciones educativas del país en los niveles de preescolar, básica y media, estableciéndose de esta forma una variable a ser tenida en cuenta tanto por las Ciencias Sociales –contenidos, planes de estudio, formación de maestros- como por los textos escolares de esta área obligatoria54.

En este sentido la Cátedra de Estudios Afrocolombianos al ir más allá del tradicional sentido dado a la etnoeducación -en el que las políticas educativas vinculan exclusivamente a la población del grupo étnico-, abría la posibilidad de una socialización más amplia y generalizada que en la práctica educativa buscaba el replanteamiento critico de la forma en la que lo(s) negro(s) era abordado escolarmente. Por lo tanto, el objetivo de la CEA estaba/está encaminado a que el conjunto de la sociedad “re-conozca las presencias históricas y contemporáneas de un sector de la

      

52 Inconvenientes en los que se pueden señalar: la igualación de criterios para entender el tema de derechos de indígenas y comunidades negras desconociendo las diferencias entre estos dos grupos, la igualación de las comunidades negras para entender sus problemas desconociendo diferencias al interior de ellas, la falta de operativización real de lo estipulado vía legislativa, etc.

53 Esta Ley además de reconocerles a las comunidades negras derechos de carácter étnico territorial y político, hace un énfasis especial en procesos de índole educativo que, vinculan no solamente elementos de respeto y mantenimiento de sus prácticas culturales por medio de la autogestión de sus comunidades bajo el apoyo del Estado, sino además, la necesidad imperante de que este último asegure la difusión – para todos los colombianos- del conocimiento de estas prácticas y el legado histórico de lo Afro en la construcción de la cultura Colombiana

54

En el parágrafo del articulo 2 de dicho decreto se contempla como criterio de selección de textos escolares en las instituciones educativas de carácter estatal, la inclusión de temas, problemas y actividades pedagógicas relativos a la cultura propia de las comunidades negras.

población cuyos aportes han sido invisibilizados y que además ha sido objeto de prácticas racistas y otras formas de discriminación” (Restrepo y Rojas, 2012, p. 159).

No obstante luego de la expedición del decreto que oficializó la Cátedra de estudios Afrocolombianos, fue prácticamente nula su implementación en la estructura temática de los planes de estudio –los cuales siguieron orientándose bajo los principios del Marco General de Ciencias Sociales- y los textos escolares de Ciencias Sociales que se empleaban en las instituciones educativas a finales de la década de los noventa e inicio del siglo XXI. Esta falta de vinculación y puesta en práctica de la Cátedra, en gran medida se sustentó, en la falta de claridad de orientaciones curriculares que fijaran temáticas y problemas concretos alrededor de lo(s) negro(s).

Es solamente hasta el año 2001 con la expedición de los Lineamientos Curriculares de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos que se establecerán una serie de criterios que ofrecerán puntos de partida más claros y concisos en pro de la operativización de la CEA. Aunque en este documento no se establece un plan de estudios representado en una malla curricular, si se fijan orientaciones teóricas y metodológicas para entender de una forma crítica y profunda temáticas y contenidos relacionados con África, los Afroamericanos y los Afrocolombianos.. De ahí que en el documento se afirme:

“Nuevas lecturas sobre África, los Afroamericanos y los Afrocolombianos, requieren por lo menos en una fase inicial referentes sobre el sentido de los estudios en cuanto a contenidos mínimos, enfoques, consideraciones teóricas y metodológicas que consulten la memoria histórica no solo de los conquistadores y sus descendientes, sino de los grupos étnicos afros en sus contextos, como protagonistas cuyo verdadero papel histórico ha sido ignorado, tergiversado y menospreciado. Unas lecturas que recojan los resultados de los trabajos y publicaciones de especialistas reconocidos o que se apoyen en rigurosas investigaciones en curso” (Lineamientos Curriculares CEA, 2001, p. 28)

Por lo tanto, los lineamientos curriculares de la cátedra –según nuestro criterio- plantean avances significativos en la búsqueda de la reivindicación de la matriz sociocultural negra en el campo educativo, por un lado al cuestionar los referentes eurocéntricos desde los cuales se le ha entendido tradicionalmente, y por otro, al evidenciar la

necesidad de romper con los esquemas explicativos tradicionales mediante el empleo de la producción académica de punta55.

2.5 Los lineamientos Curriculares de Ciencias Sociales y el cambio de paradigma

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