Todo circuito estará protegido contra los efectos de las sobreintensidades que puedan presentarse en el mismo, para lo cual la interrupción de este circuito se
realizará en un tiempo conveniente o estará dimensionado para las sobreintensidades previsibles.
Las sobreintensidades pueden estar motivadas por:
Sobrecargas debidas a los aparatos de utilización o defectos de aislamiento.
Cortocircuitos.
Descargas eléctricas atmosféricas.
2.8.3.14.1.1 Protección contra sobrecargas
El límite de intensidad de corriente admisible en un conductor ha de quedar en todo caso garantizada por el dispositivo de protección utilizado.
El dispositivo de protección estará constituido por un interruptor automático de corte omnipolar con curvas térmicas de corte o por fusibles calibrados de características de funcionamiento adecuadas.
2.8.3.14.1.2 Protección contra cortocircuitos
En el origen de todo circuito se establecerá un dispositivo de protección contra cortocircuitos cuya capacidad de corte estará de acuerdo con la intensidad de cortocircuito que pueda presentarse en el punto de su conexión. Se admite, no obstante, que cuando se trate de circuitos derivados en uno principal, cada uno de estos circuitos disponga de protección contra sobrecargas, mientras que un solo dispositivo general pueda asegurar la protección contra cortocircuitos para todos los circuitos derivados.
2.8.3.14.2 Protección contra contactos directos e indirectos 2.8.3.14.2.1 Protección contra contactos directos
Esta protección consiste en recoger las medidas destinadas a proteger las personas contra los peligros que puedan derivarse de un contacto con las partes
activas de los materiales eléctricos.
Los medios a utilizar están expuestos y definidos en la norma UNE 20.460-4-41, que son habitualmente:
Protección por aislamiento de las partes activas de la instalación.
Protección por medio de barreras o obstáculos que impidan al individuo un posible contacto con las partes activas de la instalación
2.8.3.14.2.2 Protección contra contactos indirectos
La protección contra contactos indirectos se consigue mediante el corte automático de la alimentación. Esta medida consiste en impedir, después de la aparición de un fallo, que una tensión de contacto de valor suficiente se mantenga durante un tiempo, el cual pueda dar como resultado un riesgo. La tensión límite convencional es igual a 50 V, valor eficaz en corriente alterna, en condiciones normales y a 24 V en locales húmedos.
La protección frente a contactos indirectos se realizará mediante la correcta puesta a t ierra de todas las masas y mediante la instalación de interruptores
diferenciales de 30 mA o 300 mA de sensibilidad en la cabecera de la instalación.
2.8.3.14.3 Medidas contra contactos directos e indirectos
A continuación se muestran los dispositivos de protección de las líneas que existen en la instalación del polideportivo. El detalle de cálculo y calibración de los mismos queda expuesto en el anexo de cálculos.
-Protecciones contra contactos directos.
Descripción Intensidad (A) Cantidad
Mag/Bip. 10 16 Mag/Bip. 16 15 I.Aut/Trip. 16 1 Mag/Tetr. 20 1 Mag/ Trip. 25 1 Mag/ Tetr. 50 1
-Protecciones contra contactos indirectos.
Descripción Intensidad (A) Sensibilidad (mA) Cantidad
Relé y Transf. 16 300 1 Diferen./Tetr. 25 30 7 Diferen./Tetr. 25 30 1 Diferen./Tetr. 25 300 1 Diferen./Bipo. 40 30 8 Diferen./Bipo. 40 300 1 Fusibles 50 - 3
Tabla 2.3.Protecciones contra contactos indirectos
2.8.3.15 Puesta a tierra
Las puestas a tierra se establecen principalmente con objeto de limitar la tensión que, con respecto a tierra, puedan presentar en un momento dado las masas metálicas, asegurar la actuación de las protecciones y eliminar o disminuir el riesgo que supone una avería en los materiales eléctricos utilizados.
La puesta o conexión a tierra es la unión eléctrica directa, sin fusibles ni protección alguna, de una parte del circuito eléctrico o de una parte conductora no perteneciente al mismo, mediante una toma de tierra con un electrodo o grupo de
electrodos enterrados en el suelo.
Mediante la instalación de puesta a tierra se deberá conseguir que en el conjunto de instalaciones, edificios y superficie próxima del terreno no aparezcan diferencias de potencial peligrosas y que, al mismo tiempo, permita el paso a tierra de las corrientes de defecto o las de descarga de origen atmosférico.
Los conductores utilizados en las líneas de tierra tendrán una resistencia mecánica adecuada y ofrecerá una elevada resistencia a la corrosión. Su sección será tal que la máxima corriente de cortocircuito para éstos, en caso de defecto o descarga atmosférica, no lleve a estos conductores a una temperatura próxima a la de fusión, ni ponga en peligro sus empalmes y conexiones. A efectos de dimensionar las secciones, el tiempo mínimo a considerar por la duración del defecto a la frecuencia de la red, será de un segundo. En ningún caso se admitirán secciones inferiores a 25 mm 2 en el caso de cobre y de 50 mm2 en caso de acero.
Podrán utilizarse como conductores a tierra las estructuras de acero de fijación de los elementos de la instalación. Por lo que es aplicable a las armaduras de hormigón armado, a no ser en caso de tratarse de armaduras pretensadas, en este caso se prohíbe el uso de los conductores a tierra.
− Bornes de puesta a tierra
En toda instalación de puesta a tierra debe preverse un borne principal de tierra, al cual deben unirse los conductores siguientes:
− Los conductores de tierra. − Los conductores de protección.
− Los conductores de unión equipotencial principal.
− Los conductores de puesta a tierra funcional, si son necesarios. − Conductores de protección
Los conductores de protección sirven para unir eléctricamente las masas de una instalación con el borne de tierra, con el fin de asegurar la protección contra contactos indirectos.
Ningún aparato deberá ser intercalado en el conductor de protección. Las masas de los equipos a unir con los conductores de protección no deben ser conectadas en serie en un circuito de protección.
− Resistencia de las tomas de tierra
El valor de resistencia de tierra será tal que cualquier masa no pueda dar lugar a tensiones de contacto superiores a:
− 24 V en local o emplazamiento conductor. − 50 V en los demás casos.
2.8.3.16 Compensación de energía reactiva
La energía reactiva, es necesaria para la creación de los campos magnéticos en el funcionamiento de ciertos receptores, como motores, reactancias de alumbrado de descarga etc., pero no se transforma directamente en trabajo, como lo hace la energía activa.
Aunque la energía reactiva requerida por las cargas inductivas no se transforma en trabajo útil, debe ser generada, transportada y distribuida por la red eléctrica. Esto obliga al sobredimensionado de transformadores, generadores y líneas, e implica la existencia de pérdidas y caídas de tensión. Por esta razón, las compañías eléctricas penalizan el consumo de energía reactiva, aplicando recargos. Los condensadores eléctricos instalados en la proximidad de las cargas inductivas producen la energía reactiva requerida por éstas.
Para compensar la energía reactiva y por lo tanto mejorar el factor de potencia, se acostumbran a utilizar condensadores estáticos conectados en paralelo con la red, que proporcionan la potencia reactiva necesaria para establecer los campos magnéticos de los receptores, quedando descargada la línea de corrientes reactivas y circulando únicamente corrientes activas.
Se utilizan condensadores fijos que compensan la potencia reactiva de los transformadores de alimentación y que compensan en cada momento la potencia reactiva de las cargas.
− Menor rendimiento de la instalación.
− Menor capacidad de transporte de las líneas y aparamenta. − Menor duración y vida de la aparamenta.
− Menor seguridad.
− Menor aprovechamiento de transformadores, cables, interruptores, etc. − Mayores pérdidas por calor.
− Mayores caídas de tensión.
− Mayores gastos de mantenimiento.
− Mayores gastos de inversión por sobredimensionado de transformadores,
cables, automáticos etc.
− Mayores recargos por parte de las compañías eléctricas hasta un (Kr)
máximo de un 47% por encima de los términos de potencia y energía.
Al corregir el factor de potencia de la instalación obtendremos las siguientes ventajas:
− Disminución de la corriente de línea y por lo tanto las pérdidas de efecto
Joule.
− Disminución de la caída de tensión en las líneas.
− Disminución de la sección de los conductores debido a la disminución de la
corriente de línea.
− Posibilidad de aumento de potencia útil.