3.4 Proposed Algorithms for Complex Valued Channels
3.4.2 Linear Search Algorithm for Complex Lattices
India – Pakistán
Intensidad: 3
Evolución: =
Tipología: Identidad, Territorio Internacional
Actores: India, Pakistán
Síntesis:
La tensión entre los Estados de India y Pakistán se originó con la independencia y partición de ambos y la disputa por la región de Cachemira. En tres ocasiones (1947-1948; 1965; 1971) se han enfrentado en un conflicto armado, reclamando ambos países la soberanía sobre esta región, dividida entre India, Pakistán y China. El conflicto armado en 1947 dio lugar a la actual división y frontera de facto entre ambos países. Desde 1989, el conflicto armado se traslada al interior del estado indio de Jammu y Cachemira. En 1999, un año después de que ambos países llevaran a cabo prue-bas nucleares, la tensión casi derivó en un nuevo conflicto armado, paralizado por la mediación estadounidense. En 2004 se inició un proceso de paz, sin avances sustantivos en la resolución de la disputa por Cachemira, aunque sí acerca-mientos significativos sobre todo en las relaciones económi-cas. No obstante, las acusaciones indias a Pakistán sobre su apoyo a la insurgencia que opera en Jammu y Cachemira han persistido, así como episodios esporádicos de violencia en la frontera de facto que divide ambos Estados. En el año 2008 se produjeron graves atentados en la ciudad india de Mumbai que llevaron a la ruptura formal del proceso de paz ante las acusaciones indias de que éstos habían sido organizados en suelo pakistaní. Desde entonces las relaciones entre los dos países han permanecido estancadas aunque se han produci-do algunos contactos diplomáticos.
La tensión entre India y Pakistán fue muy elevada du-rante todo el año, con numerosas violaciones al acuerdo de alto el fuego que ocasionaron la muerte a cerca de 50 personas a lo largo del año a ambos lados de la fron-tera. Ambos países se acusaron mutuamente de manera reiterada de las violaciones a este acuerdo, y en varios momentos del año hubo una elevada tensión diplomática, sin que se lograra reactivar el diálogo formal entre los dos
Gobiernos.25 Aunque con motivo de la toma de posesión
del nuevo primer ministro indio, Narendra Modi, se pro-dujo un cierto acercamiento entre ambos gobiernos, esto no conllevó una mejora sustancial en las relaciones ni impidió que se repitiera el intercambio de fuego entre los dos ejércitos en diferentes momentos del año. A princi-pios de 2014 el Gobierno pakistaní consideró una provo-cación las afirmaciones del jefe de las Fuerzas Armadas indias en las que justificaba la violación del acuerdo de alto el fuego si Pakistán también lo hacía. Además, la detención de un camionero pakistaní acusado de tráfico de drogas llevó al cierre de la frontera al comercio durante varios días, convirtiendo la cuestión del comercio bilateral en uno de los focos de tensión más importantes. En junio se produjo otro importante episodio de tensión aunque no causó víctimas, cuando la India acusó a Pakistán de un ataque en el distrito de Poonch que afectó a varias zonas
civiles y que además conllevó la pérdida de ganado. Las Fuerzas Armadas indias señalaron que habían devuelto el ataque utilizando el mismo tipo de armamento. Durante los meses de julio y agosto se repitieron los enfrenamien-tos y cerca de 20 personas, soldados y civiles, murieron como consecuencia de la violencia, que también provocó el desplazamiento de miles de personas, que se refugiaron en centros de acogida temporales tras varias semanas de enfrentamientos. La violencia tuvo un importante impacto en los medios de vida de la población local, afectando sobre todo a las actividades agrícolas y ganaderas. Dife-rentes intentos para rebajar la tensión fracasaron, entre los que cabe destacar un encuentro de comandantes de las fuerzas fronterizas de ambos países en agosto, tras el que se produjeron nuevos tiroteos pocas horas después de su conclusión. En octubre se produjo un incremento de la violencia entre los dos Ejércitos a lo largo de la Línea de Control –al menos 19 civiles murieron–, con enfrenta-mientos constantes, que en algunos momentos alcanza-ron una frecuencia diaria, lo que podría haber supuesto la situación más grave en términos de enfrentamientos de la última década. El Gobierno pakistaní señaló que los ataques del Ejército indio habían causado la muerte a 13 civiles y herido a 53, aunque fuentes periodísticas apun-taban a 11 civiles fallecidos del lado pakistaní y ocho del lado indio. Las autoridades militares de los dos países mantuvieron contacto por medio de una línea directa en medio de la crisis, pero no sirvió para rebajar la tensión. En noviembre y diciembre prosiguió el intercambio de fuego que causó la muerte de al menos siete personas.
Nepal
Intensidad: 1
Evolución: ↓
Tipología: Sistema Interna
Actores: Gobierno, Fuerzas Armadas, partidos políticos –UCPN(M), CPN(UML)–, antiguo grupo armado de oposición maoísta PLA
Síntesis:
En 1996 se inició un conflicto armado que durante una década enfrentó al Gobierno nepalí con el brazo armado del partido maoísta CPN-M, el People’s Liberation Army (PLA), que buscaba derrocar la monarquía e instaurar una república maoísta, en un país afectado por la ausencia de democracia, la pobreza, el feudalismo y la desigualdad. Tras diez años de conflicto armado y un autogolpe de Estado por el que el rey asumió todos los poderes del Estado en 2005, a finales de abril de 2006 el rey Gyanendra decretó la reapertura del Parlamento después de varias semanas de intensas protestas sociales que costaron la vida a una veintena de personas. Las protestas que llevaron al derrocamiento del rey fueron organizadas por una coalición de los siete principales parti-dos democráticos de oposición y los maoístas. Tras la caída de la monarquía éstos declararon unilateralmente un alto el fuego secundado por el Gobierno provisional. En noviembre
de 2006 se firmó un acuerdo de paz que ponía fin al conflicto armado y posteriormente se proclamó la república. En el año 2008 se estableció una Asamblea Constituyente encargada de redactar la nueva Carta Magna nepalí, aunque las sucesi-vas crisis políticas y la falta de acuerdo sobre aspectos clave del proceso de paz como la descentralización territorial han desembocado en un estancamiento de este proceso.
La situación política mejoró en Nepal a lo largo del año pero, si bien se fortaleció el proceso encaminado a la re-dacción de una nueva Constitución tras la formación de la nueva Asamblea Constituyente en 2013, en diciem-bre los partidos políticos nepalíes admitían que no sería posible alcanzar el consenso político para cumplir con la fecha del 22 de enero de 2015 para tener redactada la nueva Constitución. A principios de 2014, los diputados elegidos en las elecciones de 2013 tomaron posesión de sus escaños y alcanzaron el compromiso de redactar la nueva Carta Magna para el país durante 2014. Tras la elección del nuevo primer ministro en febrero, Sushil Koirala, del Partido del Congreso Nepalí, con el apoyo de 405 de los 601 diputados, los líderes de los tres prin-cipales partidos políticos, Congreso Nepalí, CPN-UML y UCPN(M) alcanzaron un acuerdo para el establecimiento de un Comité Político de alto nivel encargado de la re-dacción de la nueva Constitución y se comprometieron con diferentes aspectos para el éxito de este proceso y a trabajar conjuntamente para resolver los problemas del proceso de transición. Sin embargo, el acuerdo no fue posible, y se produjeron numerosas diferencias entre las distintas facciones políticas. La cuestión de la futura organización territorial del país fue uno de los asuntos centrales en el desacuerdo. El partido maoísta UCPN(M) anunció la formación de una alianza de cinco partidos de izquierdas para hacer propuestas al redactado de la nue-va Constitución y garantizar que respeta lo contemplado por los acuerdos de paz de 2006. En abril se aprobó en el Parlamento la ley para el establecimiento de la Comisión para la Verdad y la Reconciliación y la Comisión sobre los Desaparecidos, que recibió críticas por parte de las organizaciones de derechos humanos, ya que contempla la amnistía para los responsables de violaciones de los derechos humanos durante el conflicto armado, aunque esta amnistía debería contar con la aprobación por parte de las víctimas.
Pakistán
Intensidad: 3
Evolución: =
Tipología: Gobierno, Sistema Interna
Actores: Gobierno, oposición política y social, oposición armada (milicias talibán, milicias de partidos políticos)
Síntesis:
En 1999 un golpe de Estado perpetrado por el General Pervez Musharraf puso fin al Gobierno del entonces primer ministro Nawaz Sharif, acusando a este Gobierno y a los previos de mala gestión y corrupción. El golpe de Estado le valió al nuevo régimen militar el aislamiento internacional, que acabó tras los atentados de septiembre de 2001, cuan-do Musharraf se convierte en el principal aliacuan-do de EEUU en la región en la persecución a al-Qaeda. La perpetuación de Musharraf en el poder, la ostentación simultánea de la Jefatura del Estado y de las Fuerzas Armadas, los intentos de poner fin a la independencia del poder judicial o la creciente fuerza de las milicias talibán en las zonas tribales del país fronterizas con Afganistán son algunos de los elementos que han explicado durante años la frágil situación política del país. En 2008 Musharraf dimitió como presidente tras su derrota en las elecciones legislativas, siendo sustituido en el cargo por Asif Ali Zardari. No obstante, el país ha continuado experimentando alarmantes niveles de violencia.
Pakistán vivió una seria crisis política durante todo el año, agravada por los elevadísimos niveles de violencia que afectaron a todo el país en paralelo a los conflictos armados que enfrentan al Gobierno con las insurgencias talibán y baluchi.26 La ciudad de Karachi fue nuevamen-te escenario de fuernuevamen-te nuevamen-tensión y en torno a 2.000 per-sonas podrían haber muerto como consecuencia de la violencia, en su mayor parte víctimas de asesinatos selec-tivos. Según el Center for Research and Security Studies de Pakistán la mayor parte de las víctimas de esta violen-cia eran civiles. Además, también se produjeron víctimas como consecuencia de las operaciones que las fuerzas de seguridad llevaron a cabo en la ciudad, así como a causa de los atentados de las organizaciones insurgentes. Cabe destacar que la zona de Lyari continuó siendo el epicentro de la violencia en la ciudad de Karachi y fue el lugar en el que se produjeron la mayoría de los incidentes protagoni-zados por las bandas armadas –algunas de ellas vincula-das a los diferentes partidos políticos– que operan en la ciudad. Aunque en marzo dos de las principales bandas de la urbe, las lideradas por Uzair Baloch y Baba Ladla respectivamente, alcanzaron una tregua, ésta no sirvió para que se produjera una reducción significativa de la violencia y se continuaron registrando niveles muy eleva-dos. Se repitieron las críticas sobre la falta de efectividad de las fuerzas de seguridad para poner fin a la violencia y la inseguridad ya que las diferentes operaciones no han logrado una reducción significativa, aunque las fuerzas de seguridad anunciaron que más de 20.000 personas habían sido detenidas durante la operación iniciada en septiembre de 2013, y que al menos 350 criminales y terroristas habían muerto en el marco de esta operación. Un momento crítico del año se produjo tras la detención en Londres de Altaf Hussain, líder del partido MQM –uno de las principales fuerzas políticas en la ciudad y segunda en importancia en la provincia de Sindh, que representa a la comunidad mohajir, descendientes de los musulmanes
urdu hablantes que emigraron de la India a Pakistán tras la partición–. Su detención hizo saltar las alarmas ante un posible incremento de violencia en la ciudad y llevó a la paralización del transporte público y el cierre de comer-cios, tras el incendio de varios autobuses. Hussain, que reside en el Reino Unido desde 1992, desde donde dirige el partido, fue puesto en libertad bajo fianza tras haber sido acusado de blanqueo de dinero.
En paralelo a la violencia en la ciudad de Karachi, tam-bién cabe destacar la grave crisis política que atravesó el país especialmente durante los meses de agosto y septiembre. Los líderes opositores Imran Khan, líder del partido Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI), y el clérigo Tahirul Qadri, líder del partido Pakistan Awami Tehreek, convocaron protestas reclamando la dimisión del pimer ministro Nawaz Sharif en las que participaron miles de personas. Aunque inicialmente tuvieron un carácter pací-fico, fueron derivando en enfrentamientos con la Policía en los que murieron varias personas y centenares resulta-ron heridas y detenidas. La entrada de los manifestantes a las zonas de acceso restringido en la capital en las que se ubican los principales edificios gubernamentales y administrativos, protegidos por el Ejército, llevó a una escalada de la violencia y a que la Policía respondiera reprimiendo a los manifestantes. La crisis se inició como consecuencia de las acusaciones de Imran
Khan a Sharif de fraude electoral así como su exigencia de convocatoria de nuevas elec-ciones, mientras que Qadri demandó la for-mación de un Gobierno de unidad nacional. Ambos líderes se aliaron en la convocatoria de las protestas a pesar de sus diferentes planteamientos. El Ejecutivo solicitó ayuda a las Fuerzas Armadas para llevar a cabo negociaciones con los opositores, pero el fracaso de las negociaciones llevó a la per-sistencia de las protestas. No obstante, en el mes de septiembre, las protestas perdieron
fuerza y los manifestantes abandonaron las zonas que habían ocupado en Islamabad. En los meses posteriores las protestas persistieron en otras zonas del país, aunque se enfriaron notablemente en Islamabad. En diciembre, la Corte Suprema rechazó las diferentes peticiones de desti-tución del primer ministro Sharif, incluyendo la que había sido presentada por el PTI.
Sri Lanka (nordeste)
Intensidad: 2
Evolución: ↑
Tipología: Autogobierno, Identidad Interna
Actores: Gobierno, oposición política y social tamil
Síntesis:
En 1983 el grupo armado de oposición independentista tamil LTTE inició el conflicto armado que asoló Sri Lanka durante casi tres décadas. El proceso de creciente marginación de la población tamil por parte del Gobierno, integrado
fundamen-talmente por las elites cingalesas, tras la descolonización de la isla en 1948 llevó al grupo armado a reclamar la creación de un Estado tamil independiente por la vía armada. Desde 1983, cada una de las fases en las que se desarrolló el conflicto finalizó con un proceso de paz fallido. En 2002 se iniciaron negociaciones de paz con mediación noruega, después de la firma de un acuerdo de alto el fuego, el fracaso de las cuales llevó a la reanudación con gran virulencia del conflicto armado en 2006. En mayo de 2009 las Fuerzas Armadas vencieron militarmente al LTTE y recuperaron todo el territorio del país tras dar muerte al líder del grupo armado, Velupillai Prabhakaran. Desde entonces miles de tamiles han permanecido desplazados y no se han adoptado medidas para avanzar en la reconciliación. Además, el Gobierno se ha negado a investigar los crímenes de guerra del conflicto armado, negando la comisión de este tipo de delitos.
La situación en Sri Lanka se agravó durante el año con diferentes hechos de violencia y un clima especial-mente tenso previo a la celebración de las elecciones presidenciales en enero de 2015. La convocatoria de elecciones adelantada a enero vino acompañada de nu-merosas denuncias de intimidación y ataques violentos contra activistas y llevó incluso a diferentes analistas a advertir de los riesgos de golpe de Estado en caso de victoria por parte de la oposición. La candidatura opositora encabezada por Mai-thripala Sirisena, ministro de Salud hasta que en noviembre anunció su disposición a concurrir a las elecciones, supuso un importante reto para Mahinda Rajapaksa, al aglutinar a una parte importante de la oposición política, incluyendo el principal partido de la oposición UNP, miembros del propio Gobierno de Rajapaksa y contar con los apoyos del principal partido tamil, el TNA, y del musulmán Sri Lanka Mus-lim Congress (SLMC). Con respecto a la cuestión de los crímenes de guerra cometidos durante la fase final del conflicto armado que enfrentó al Go-bierno con el LTTE y que finalizó en 2009, el GoGo-bierno continuó obstruyendo cualquier investigación indepen-diente de los hechos. Cabe destacar que el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó una re-solución para dar inicio a una investigación sobre estos posibles crímenes de guerra a partir del previo recono-cimiento de que 40.000 civiles tamiles pudieron haber muerto durante los últimos meses del conflicto armado como consecuencia fundamentalmente de los bombar-deos gubernamentales. La resolución fue promovida por los Gobiernos estadounidense y británico, entre otros, y recibió el voto favorable de 23 de los 47 países que con-forman el Consejo de Derechos Humanos. El Gobierno criticó duramente la resolución y se negó a cooperar con Naciones Unidas en la investigación de lo sucedido. La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, destacó que el Ejecutivo cingalés no había llevado a cabo ninguna investigación fiable, a pesar de la presentación internacional de algunos de los avances en la implementación de las recomendaciones