táculos que te encontrarás. En lugar de ello, trata de buscar los aspectos positivos. Céntrate en la gran oportunidad que repre- senta este proyecto... una oportunidad de aprender, de ser me-
jor en algo, de mejorar tus oportunidades de promoción. Esto es similar al consejo de “Entusiásmate con lo que estás hacien- do” tratado anteriormente. Si te centras en las oportunidades en lugar de en los obstáculos, tendrás menos miedo de hacer algo.
“Consigo empezar, pero me distraigo y nunca termino”
Si empiezas ya has dado un gran paso hacia tu meta. Ahora tan solo debes centrarte en eliminar las distracciones. Mis consejos puede que no sean muy populares, pero funcionan:
Tareas pequeñas. Ya lo he mencionado anteriormente, pero es
muy importante repetirlo aquí. Si te distraes con facilidad, pue- de que sea porque estás trabajando demasiado tiempo en una tarea o proyecto. Para permanecer centrado, haz una tarea pe- queña – así será más probable que te mantengas trabajando en ella. Si la tarea requiere mucho tiempo, céntrate en ella durante periodos de 15-20 minutos.
Monotarea. No te permitas realizar varias tareas al mismo tiem-
po. Ten tan solo una tarea ante ti en cada momento. Si tiendes a consultar el correo, utilizar la mensajería instantánea, navegar la red, leer tus feeds RSS, o hablar por teléfono mientras estás haciendo una tarea, irremediablemente acabarás distrayéndote. Haz las tareas de una en una. Si sientes que algo te aparta de lo que estás haciendo, detente, y ponte de nuevo a trabajar.
Desconexión. Las mayores distracciones vienen de la conectivi-
dad. Correo electrónico, feeds, mensajería instantánea, Twitter, teléfonos. Desconéctate de todo esto mientras estés trabajando en tu única tarea. Esto es siempre una sugerencia impopular,
19 Otras traducciones
pero antes de que la rechaces sin más, pruébalo. Desconéctalo todo, y trata de centrarte en una única tarea. Conseguirás hacer más, te lo garantizo. Ahora mismo estoy escribiendo este post mientras estoy desconectado de Internet. Así es más fácil con- centrarse.
Despeja tu escritorio. Las distracciones pueden provenir por la
vía visual. Puede valer la pena despejar tu escritorio. También despeja tus paredes y tu ordenador de sobremesa, y trabaja con un único programa siempre que sea posible.
Céntrate. Una vez que tengas el escritorio despejado y estés
desconectado, y estés trabajando en una única tarea, céntrate en ella con todas tus fuerzas. Pon todas tus energías en la tarea, y comprueba lo rápido que la puedes terminar. Puedes inclu- so llegar a concentrarte tanto que llegues a alcanzar ese estado mental conocido como “fluir”.
Toma pequeños descansos. Podría ser útil concentrarse duran-
te un corto periodo de tiempo en la tarea, y entonces tomar un pequeño descanso. Esto permite reiniciar tu cerebro. A conti- nuación, vuelve al trabajo y céntrate en la siguiente tarea.
“Normalmente no me siento con ganas de trabajar en absoluto. La idea de trabajar me parece horrible y nunca empiezo a hacer na- da”
Conozco bien este sentimiento. Nos afecta a todos, y no existe una buena solución que pueda servir por igual a todo el mundo. Sin em- bargo, te propongo lo siguiente:
Cuidate. Si trabajas en casa, tómate una ducha. A veces, el sim-
ple hecho de cuidarnos a nosotros mismos nos puede hacer sen- tir mucho mejor.
Da un paseo. He notado que un pequeño paseo puede ayudar
a que mi sangre bombee, mi mente se refresque y a pensar en lo que realmente me gustaría hacer hoy. Puede que no sea lo que necesitas, pero merece la pena un intento.
Haz ejercicio. De forma similar, el ejercicio te puede hacer sentir
muy bien. Correr por el parque, algo de pesas, pilates, o medi- tación... todas estas cosas mejoran tu humor y te hacen sentir productivo y feliz. Inténtalo – te sentirás con más ganas de ha- cer cosas.
Una vez más, piensa en las oportunidades. Piensa en mañana
– no en el día de mañana, referido al futuro distante, sino que al día después de hoy. Imagínate recordando hoy desde el punto de vista de mañana. ¿Estarías orgulloso de haber hecho el vago? ¿O te sentirías mejor si hubieras hecho algo y hubieras aprove- chado las oportunidades que tenías delante de ti? Suele ser útil pensar desde la perspectiva de tu yo futuro – porque lo que ha- gamos hoy abrirá nuevas oportunidades y vías de acción para nuestro yo de mañana.
Pequeños pasos. No pienses que te queda un día entero de tra-
bajo por delante, o en una inmensa lista de cosas por hacer, lo cual puede parecer un poco descorazonador. Tan solo piensa en una cosa. Eso es todo lo que tienes que hacer – tan solo una cosa. Haz que sea algo pequeño y fácil, e incluso si puede ser di- vertido y que proporcione alguna recompensa. Céntrate en esa
19 Otras traducciones
sencilla tarea. Una vez que hayas comenzado, tendrás mayor fuerza de voluntad para hacer otra cosa. Y luego otra.
Busca cosas divertidas que hacer. Si tienes que hacer cosas po-
co divertidas o placenteras, no tendrás ganas de hacerlas. En lugar de esto, cambia tus planes para hoy – mira a ver si pue- des encontrar algo que sea divertido o emocionante, pero que además siga acercándote hacia un determinado objetivo. Esto podría ser todo lo que necesitas para comenzar a trabajar en otras cosas – o quizá podrías pasarte el día haciendo tan solo cosas divertidas (mientras te sigas moviendo hacia delante – no juegues al solitario o al World of Warcraft).
Comprométete. Si tu problema es la motivación, comprométete
contigo mismo a realizar algún avance en tu proyecto o tarea a lo largo del día de hoy o durante esta semana – díselo a tu familia y amigos, escríbelo en tu blog, o únete al foro Zen Habits – esto es una gran fuerza de motivación. Lo siguiente que debes hacer es rendir cuentas informando a los demás de lo que hiciste hoy.
Recompensas. Dite a ti mismo que si tan solo haces la primera
tarea programada, te regalarás a ti mismo un delicioso helado. O que puedes comprar un libro o un DVD. Sea cual sea la re- compensa, úsala para motivarte para comenzar. Ahora tan solo déjalo todo fluir.
“Hago una lista de lo que tengo que hacer al día siguiente... y ese día me despierto esperando un mal día, lleno de tareas que no me gustan, y no me veo con ganas de hacer nada de la lista“
Aquí tengo dos cosas que decir:
1. Sobrecarga. La causa más probable de esto es que te estés so-