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1ª Parte

Ars, la capital imperial es la ciudad más extensa de todo el mundo; y cuyo nombre procede del héroe que lideró a la raza humana en su victoria en la gran guerra entre humanos y demonios.

Es una ciudad capaz de dejarte sin aliento al verla.

En la colina más alta de la ciudad, contemplando la ciudad se encuentra el Silver Palace, un castillo majestuoso; rodeado de enormes mansiones y palacetes pertenecientes a la más alta nobleza de Asura.

Desde las distintas entradas de la muralla que rodean la ciudad avanzan anchas calles hasta el Silver Palace; por no hablar del enorme coliseo situado dentro de la ciudad, y zonas de entrenamiento para caballeros que permiten un entrenamiento sin igual.

Pero no solo hay cabida para la guerra en esta ciudad, también se pueden encontrar templos dedicados a la diosa Milis, así como un sistema de cañerías y acueductos que se extienden por toda la ciudad; junto a las sedes principales de las distintas compañías comerciales. Pero aún hay más, en Ars se encuentra el dojo principal del estilo del Cauce Celestial y un pórtico construido en conmemoración la victoria en la Campaña de Laplace..

Un concurrido distrito para las artes con teatros y recintos para óperas, al lado de este un enorme distrito de posadas y tabernas, algunas lujosamente decoradas y donde se pueden ver preciosas mujeres que atiendan a sus clientes.

Una ciudad que se extiende hasta donde alcance la vista, observes en la dirección que observes, casi como si fuera un océano de humanidad.

Ars, la capital imperial; el lugar conocido como la ciudad humana más antigua de este mundo.

Extracto del libro Recorriendo el Mundo del aventurero Conde Sanguinario.

2ª Parte

Pudimos ver la capital imperial en cuanto atravesamos una pequeña colina.

Sobra decir que tanto Eris como yo nos quedamos boquiabiertos ante la escena, puesto que la capital imperial es una ciudad enorme, la ciudad más grande, con diferencia, de todas las que he visto en este mundo.

Lo primero que me llamó la atención fue el castillo que se encontraba construido en una colina en medio de la ciudad. Era un castillo con brillos plateados que podía ser tan grande, si no más, que el propio castillo de Pelagius.

Por si fuera poco, rodeando el castillo se encontraban gruesas y altas murallas más propias de ser paredes de una fortaleza. A esta distancia, diría que medían más de 20 metros de altura; vamos, si un Dragón Errante intentara atravesar las murallas a pie, dudo mucho que pudiera romperlas. Rodeando a estas murallas del castillo, podían verse distintos palacetes bastante llamativos donde seguramente se alojarían las noblezas de mayor estatus de la ciudad. Hablamos de mansiones del tamaño de palacios, aunque incapaces de hacerle sombra al verdadero castillo de la ciudad. Y estas mansiones estaban rodeadas de otra muralla.

Calles anchas se extienden desde este núcleo, y cada cientos de metros, una nueva muralla envuelve el recinto, como si se hubieran ido añadiendo murallas conforme la ciudad se fuera expandiendo.

Aunque solo hay 5 capas de murallas, y después de eso solo hay edificios que rodean la ciudad por todos los ángulos... vamos, incluso más allá del horizonte...

Supongo que rodear la ciudad empezaba a ser excesivamente costoso.

No obstante, aunque no hubiera murallas, se podían ver puestos de caballeros encargados de proteger a los ciudadanos de los monstruos y que hacían batidas regularmente para eliminar posibles núcleos de monstruos.

Igualmente, aún con todo esto, a mis ojos, esta ciudad era relativamente pequeña comparada con las grandes ciudades de mi antiguo mundo; pero

no por ello mi pecho no se aceleraba al ver una ciudad fantástica tan espectacular como para cubrir el horizonte.

"..."

La propia Ariel se había bajado de su carruaje para observar con más detenimiento el paisaje.

"He vuelto a casa."

Pero cada uno de nosotros tuvo reacciones distintas y personales ante este espectáculo, siendo lo único que compartimos el ambiente solemne al ver una escena casi increíble al mismo tiempo que clavábamos nuestras miradas en el castillo de la colina.

".... Continuemos."

Y fue también la propia Ariel las que nos instó a continuar hacia la capital.

3ª Parte

Desde el exterior, la ciudad llegaba incluso a acongojar a quienes la vieran.

Cosa que no ocurría una vez te encontrabas en el interior.

La zona de la entrada a la ciudad era exactamente igual que en cualquier otra ciudad, con aventureros y vendedores por todo el lugar; aunque destaca el hecho de que en esta ciudad, los aventureros son algo más jóvenes que de costumbre.

Si hay aventureros más experimentados por la zona, apenas los veo.1

Aunque otra diferencia clara con el resto de ciudades de este mundo, es que las calles, y por lo tanto los caminos, son mucho más anchas que en el resto de ciudades que he visitado. Por estas calles pueden circular fácilmente al menos 6 carruajes, y además todas ellas parecen ir a la plaza principal.

"Vamos en dirección a mi segunda residencia, la que usaremos como base de operaciones. Antes de dirigirnos al palacio real es necesario que todos los preparativos estén listos."

Ariel nos dio el curso de acción, y nos pusimos en marcha hacia nuestro destino, el distrito de la alta nobleza. Aunque debo decir, que el simplemente ir de la entrada hasta ese distrito nos tomará la mitad de un día.

Nos pusimos en marcha con Luke liderando nuestro grupo, y tras él, Eris, Sylphy, Ghyslaine el carruaje y finalmente yo; organizados como una única línea por mucho que hubiera espacio de sobra en la calle.

El motivo de este avance tan tranquilo fue evitar problemas con ninguno de los nobles y llamar la atención de manera innecesaria; porque además, aunque los nobles de menos estatus por lo general le fueran a ceder el paso, ir con el escudo de la familia de Ariel nos causaría demasiadas dificultades.

Y así, fuimos avanzando por la ciudad, hasta que, pasado un tiempo, las personas que recorrían las calles fueron cambiando drásticamente; de aventureros a civiles y habitantes.

En este momento fue cuando los distintos ciudadanos de Ars comenzaron a fijarse más en nosotros.

"Eh.... Acaso... ¿esos no son Fitts-sama y Luke-sama....?" "Vaya, es verdad... Entonces... en ese carruaje debe ir..." "¿Ariel-sama va en el interior de ese carruaje?"

"¡Ariel-sama seguramente haya regresado al enterarse de la enfermedad de su majestad el rey!"

No es que tuviéramos la intención de ocultar por completo la identidad de Ariel, y por eso, utilizamos los rostros de Sylphy (Fitts) y Luke para que los ciudadanos supieran a quién escoltábamos. Entre otras, porque alguien como yo no sería apropiado para escoltar en solitario a la princesa.

Y por mucho que Darius no se entere de que hemos venido, no me extrañaría que ya estuviera avisado y listo para interceptarnos o con un

plan de contingencia; pero básicamente, los que necesitamos más tiempo en la ciudad somos nosotros.

"¡Kyaa, Luke-sama!" "¡Fitts-sama!"

"¡Ariel-sama! ¡Ariel-sama ha regresado!"

... Pero vaya... sí que son populares...

En cuanto comenzaron a escucharse rumores a nuestro alrededor, empezaron a alzarse vítores sobre la llegada, incluso con ciudadanos lanzándonos flores.

No era una actitud unánime por parte de la población, pero aproximadamente un 20% de los ciudadanos nos estaban mostrando su apoyo.

Ariel está mucho más idolizada de lo que me había imaginado... Hasta Luke...

Hablamos de una princesa que lleva 10 años fuera de la capital... ¿Cómo puede seguir siendo tan popular? Es increíble... Ariel es increíble si es capaz de algo así.

Pero la mejor parte de esta situación fue que nos abrieron camino por la calle para que pasáramos cómodamente.

Me pregunto si habrá alguna ley que diga que a la realeza hay que abrirle paso... Creo recordar que el castigo por bloquearle el paso a algún Daimyo2 era la muerte...

"¡Mirad! ¡Es Fitts-sama!"

Cada vez que alguno de los asistentes al improvisado desfile decía algo sobre Sylphy, ella se llevaba las manos a la oreja para rascársela, demostrando que se estaba poniendo un poco nerviosa y quizás hasta avergonzada.

Pienso molestarla de broma luego con eso... a ver cómo reacciona.

2 Daimyo (Gran Hombre): Palabra por la que se conocía a los señores feudales en Japón entre los siglos X y XIX. Para Más Información

Cuando llegamos a la plaza principal, los vítores fueron incluso más intensos, como si la gente hubiera venido corriendo en cuanto recibieron noticias de que Ariel había regresado.

Con todo el alboroto que se ha organizado, ¿por qué los guardias no se han acercado para controlar a la población?

Y si Auber quiere aprovechar la conmoción para atacarnos por sorpresa... es tan fácil de imaginar que da hasta miedo.

Activé mi ojo místico asustado por la posibilidad, pero por extraño que parezca, no hubo ninguna clase de ataque.

Por otro lado, no es que no hubiera soldados, sino que los soldados se habían sumado a la conmoción en lugar de controlarla; o al menos, las tropas situadas en esta zona lo hicieron.

Parece que los soldados y guardias rasos son partidarios de Ariel... Parece que incluso en la mismísima capital de Asura hay personas descontentas con la situación actual en el reino...

Se podría decir que estamos teniendo una recepción propia de héroes... Personalmente, no me gusta captar tanta atención.

"¡Menudo recibimiento!"

Aunque Eris parece que no compartía esa idea conmigo.

4ª Parte

Conforme entramos en el distrito de los nobles, los vítores de los ciudadanos comenzaron a decrecer.

Supongo que eso deja claro que la popularidad de Ariel reside principalmente entre plebeyos más que entre nobles... o quizás los nobles no quieren rebajarse a vitorear en la calle.

¿Me pregunto cuál será?

Pero saliendo de mis ensoñamientos, me fijé que en este distrito había varios grupos de personas con armadura, de esas medievales completas y un casco cerrado.

Eso debe ser incómodo... y pesado.

En comparación con el resto de soldados que nos habíamos encontrado hasta ahora, estos de ahora iban con un porte mucho más solemne. Casi como si los soldados que habíamos visto antes fueran el equivalente a policía local y estos parte del ejército.

"¿Quienes serán esos?"

"Son aprendices de caballero3."

Hice la pregunta al aire sin esperar realmente una respuesta, pero Eris me respondió.

"La única forma de convertirse en caballero a parte de unirte a una academia para caballeros es siguiendo el ritual de aprendizaje de caballería. O eso creo recordar."

"Oh..."

"Entre otras tareas a realizar por los aprendices, una es patrullar la ciudad."

"Veo que sabes mucho al respecto."

"Fufu~n, una amiga me lo estuvo contando."

.... ¿Eris tiene amigos?

Y por si fuera poco, habla de esa persona de una forma que me hace pensar que no sea un amigo imaginario como Tomo-chan4...

"¿Una amiga tuya de cuando estuviste en la Tierra Santa de la Espada?" "Sí."

Entonces es una camarada de la espada, ¿no?

3 Iba a usar escuderos, pero tienen un cargo MUY superior, lo más cercano sería caballeros a prueba.

"Me quedo mucho más tranquilo sabiendo que tienes amigos, Eris. Pero recuerda contenerte con tus amigos si discutís, con eso seguro que seguiréis siendo amigas para siempre."

"Pero esa chica-..."

Y de improviso, Eris se quedó en silencio, clavando su mirada en algún punto extraño mientras llevaba su mano a la empuñadura de su arma.

Seguí la línea de visión de Eris y pude ver a un aprendiz de caballero que también nos estaba observando, aunque debido a su yelmo cerrado no soy capaz de ver su expresión.

.... ¿Enemigo?

Aunque algo no encaja...

La persona a la que Eris y yo observábamos le dijo algo a la persona que comandaba su unidad y vino corriendo hacia nosotros.

"...¡!"

Sylphy, Ghyslaine y Luke, en ese orden, desenfundaron sus armas cuando vieron el extraño movimiento.

¡! ¡Sylphy ha sido más rápida que Ghyslaine! ¡Pero qué velocidad-!

"¡Wa...!"

La persona que venía hacia nosotros, se detuvo al ver como todos en nuestro grupo habían desenfundado sus armas, incapaz de ocultar su confusión. Posteriormente, llevó las manos a la cabeza y se quitó el casco.

Lo que escondía debajo de ese casco era el rostro de una preciosa mujer; bella en niveles en los que simples palabras son incapaces de describirla. Además, su largo pelo corriendo por su espalda y su flequillo pegado a su frente por el sudor le daban un toque increíble de sex-appeal.

Su mirada no iba dirigida al carruaje, sino detrás de él. En concreto, a Eris.

"..."

Eris observaba a la chica a pie desde su montura, mientras esta se acercaba más lentamente ahora.

"Eris, veo que sobreviviste. Y eso que Gran Shishou-sama afirmó que cualquiera que se cruzara en el camino del Dios Dragón podía darse por muerto.... Aunque, ¿por qué estás en Ars? Debías haberme avisado antes si-"

"¿Te conozco?" "¡! - ... "

Las duras palabras de Eris hicieron que la bella mujer tragara saliva intentando digerir la situación, tras lo que se mostró apenada.

Pero aunque se mostró apenada, su rostro más bien parecía decir, Es

Eris... es normal....

Es una expresión que solo una persona que conoce bien a Eris es capaz de hacer, comprendiendo su personalidad.

"... Es broma, Isolte."

Mostrándose sonriente, Eris bajó del caballo de un brinco habilidoso. "Cuánto tiempo sin verte, Isolte. Me costó reconocerte al verte con una armadura tan extraña."

"¿Armadura extraña...? Pero si es el equipamiento oficial del reino de Asura. ¿No te parece genial?"

"No creo que permita moverse con facilidad."

"Piensa que en el estilo del Cauce Celestial no hace tanta falta la movilidad, así que no es un problema."

Cuando comprendió que era una conocida de Eris, Luke bajó su arma. Por su parte, Sylphy, aunque también se calmó un poco, mantuvo su varita lista para cualquier contingencia; mientras que Ghyslaine no solo no la bajó, sino que además se puso a observar los alrededores.

El mejor momento para realizar una emboscada es cuando se baja la guardia... bien hecho, Ghyslaine. Tenerte aquí me deja más tranquilo.

"¿Estás trabajando para la persona de ese carruaje? Teniendo en cuenta los rumores que circulan sobre la segunda princesa habiendo llegado hoy, seguramente sea ella... ¿Pero qué haces con alguien así, Eris...? Ah, claro; escuché ciertos rumores sobre que Ariel-sama se encontraba estudiando en la capital de la magia, y tú fuiste hacía allí... quizás os conocisteis entonces... ¿Ariel quiso contratar los servicios de una Reina del Filo o algo similar?"

Contraria a su aspecto tímido, la recién llegada habló más de lo que me hubiera imaginado mientras que Eris se mantenía en silencio observándola mientras la rápida sucesión de palabras le hacía marcar su pose característica de brazos cruzados y piernas separadas.

Finalmente, Eris respondió. "... Sí, algo así."

... Da la impresión de que dejó de prestarle atención a mitad de su deducción... Aunque no me extrañaría que suelan dialogar de esta forma.

"Pues yo, siguiendo la recomendación de mi gran Shishou-sama, he decicido aspirar a convertirme en caballero, y cuando por fin consiga la posición, espero alcanzar el nivel de Emperatriz del Cauce."

"¿De verdad? Me alegro." "Gracias."

Luke, rodeó el carruaje y vino hacia donde nos encontrábamos deteniéndose cerca nuestra, donde se dirigió a la recién llegada con una sonrisa agradable.

"Disculpadme por la intromisión en vuestro ameno reencuentro, pero... ¿Conoces a Eris-san desde hace mucho?"

"Sí, así es."

"Pues lamento muchísimo decir esto, pero tenemos cierta prisa en llegar a nuestro destino. ¿Podríais postergar la conversación hasta otro momento...?"

"Por supuesto que no tengo inconveniente."

Luke usó un tono suave con Isolte, y tras recibir la respuesta favorable, le hizo una reverencia.

"En ese caso, me disculpo con usted, milady; pero aunque lo lamente enormemente, nos encontramos en estos momentos en mitad de nuestras obligaciones, y para todo existe un cuándo y un dónde. Espero que volvamos a encontrarnos en una situación distinta a la actual. Si quisiera una disculpa más honrosa me gustaría--"

"No hace falta."

"¿En serio? En ese caso, si me disculpa..."

Luke no se mostró ni sorprendido ni dolorido ante la fría respuesta de Isolte, manteniendo su sonrisa y su porte a lomos de su caballo antes de volver a la delantera de la caravana.

Sin embargo, en cuanto se fue, Isolte mostró una mueca de disgusto.

"¿ Ese es Ludeus, Eris? Como imaginé, tiene una personalidad pomposa y oscura... Pero... ¿No se supone que es mago? ¿Qué hace llevando una espada? ¿Acaso se cree que es un juguete? Eris... ¿De verdad te casaste con ese tal Ludeus?5"

"... Sí, me casé con Ludeus."

"¿Ahh....? Bueno, no puedo negar que es atractivo, pero no me gusta su forma de tratar con otra mujer delante de su esposa. ¿De verdad te gusta una persona así?"

5 Recordemos que la última vez que Isolte vio a Eris fue cuando Ludeus le mandó la carta para convertirla en su 3ª esposa.

"...¿?"

Isolte esperó a que Luke se fuera para hablar en un tono hosco sobre él, mientras que Eris no era capaz de seguir la conversación.

Por lo que dice, creo que Isolte se piensa que Luke soy yo... Pero poder escuchar semejantes palabras sobre mí con ese tono... tierra trágame... No creo que tenga nada que ver llevar una espada siendo mago con pensar que es un juguete... más que nada porque en algunas ocasiones he llevado una...6

"Debemos continuar, Isolte."

"Cierto. Perdonádme por haberos detenido estando apurados de tiempo.... Pero dime, ¿vais a quedaros un tiempo en la capital?"

Al escuchar la pregunta de su amiga, Eris se giró para lanzarme una mirada preguntándome a mí.

Bueno... supongo que como mínimo, nos quedaremos en Ars hasta que Ariel alcance el trono... Así que...

Respondí asintiendo, y fue justo en ese momento en el que Isolte se fijó en mí por primera vez en todo el intercambio, mostrándose confundida. "Hmm... ¿Y esa persona es...?"

Esto puede volverse un poco incómodo... ¿Le digo que YO soy Ludeus? No tengo motivos para ocultar mi identidad, pero... teniendo en cuenta lo que esa chica acaba de... decir... sobre mí, como mínimo el ambiente acabará bastante cargado.

"¡URFUFU-aaa!"

Y en esta situación, y quizás en respuesta a la pregunta de la chica, Matsukaze, mi caballo, se movió en contra de mi voluntad hasta ponerse junto a Eris y acariciarla con su cabeza7.

Eh, kora! ¡No hagas cosas sin mi permiso o no te daré lechuga más tarde!

"Oh, disculpad, olvidaba que teníais prisa."

Pero, contrario a mis miedos, Isolte comprendió mi acción como una sugerencia para que lo dejara para otro momento.

"Bueno, cuando tengamos un momento libre, avisadme y os enseñaré la ciudad... Ese día, me gustaría que me presentaras a ese tipo, Eris."

Cuando pronunció las palabras ese tipo, me lanzó una mirada extraña.

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