3.3 Intensity noise and parametric heating
3.3.2 Locking laser
totalidad de lo analizado en relación a la vida personal del autor. A partir de su lectura, el lector podrá establecer la vinculación entre ciertos hechos de su vida con el procedimiento teológico y la temática interreligiosa que él mismo Küng aborda sistemáticamente en sus escritos.
Hans Küng nace el 19 de marzo de 1928 en Sursee (Cantón Lucerna, Suiza). Desde 1935 a 1948 hace sus estudios iniciales en Sursee y Lucerna. Se licencia en Filosofía por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma con un trabajo sobre el humanismo ateo de Jean Paul Sartre, durante el año 1951. En 1954, se ordena sacerdote en Suiza. Se recibe de Licenciado en Teología en 1955 por la misma universidad romana, con un trabajo sobre la doctrina de la justificación del teólogo evangélico Karl Barth. En 1957 consigue su doctorado en teología por la Universidad Sorbona de París con la tesis La Justificación. Doctrina de Karl Barth y una interpretación católica.280 De 1957 a 1959 se dedica a la pastoral directa en la Iglesia de Lucerna.
Durante 1959 y 1960 es asistente de teología dogmática en la Facultad de Teología católica de la Universidad de Münster (Renania del Norte – Westfalia, Alemania). En 1959, participa en la conferencia "Ecclesia semper reformada" en la Universidad de Basilea (Cantón Basilea, Suiza), siendo reconocido por muchos como la mayor promesa teológica aparecida desde la segunda guerra mundial. En 1960 es nombrado profesor de teología fundamental en la Universidad de Tubinga (Baden – Württemberg, Alemania). Entre ese mismo año y 1962, participa en numerosas conferencias preparatorias del Concilio Vaticano II, en Alemania, Austria, Suiza, Holanda e Inglaterra sobre la temática de la proximidad del Concilio y las expectativas cristianas al respecto. El Papa Juan XXIII lo nombra oficialmente en 1962 consultor
280
H. KÜNG,Rechtfertigung. Die Lehre Karl Barths und eine katholische Besinnung. Johannes-Verlag. Einsiedeln, 1957; traducción castellana La justificación. Doctrina de Karl Barth y una interpretación católica. Estela. Barcelona, 1967. En estas líneas, omitimos la consideración de sus publicaciones: el detalle de las mismas, se encontrará en el ANEXO III. Si mencionamos algunas de ellos sólo será en razón de facilitar la lectura del presente apartado.
(perito) teológico del Concilio Vaticano II, realizando numerosas conferencias a grupos de obispos de distintos continentes y a miembros de la prensa internacional sobre programa, realidad y esencia del Concilio. Un año después inicia una gira como conferenciante por los Estados Unidos e Inglaterra. Desde 1963 es profesor de teología dogmática y ecuménica en Tubinga, participando activamente en cursos y seminarios por el viejo continente, especialmente sobre temas eclesiológicos. A partir de 1980, además de su tarea docente, actúa como director del Instituto de Investigación Ecuménica de la Universidad de Tubinga. Desde el año 1995 dirige en ella la “Fundación Ética Mundial para la Investigación, la Educación y el Encuentro Intercultural e Interreligioso”, donde se desempeña hasta la actualidad. En 1996 es nombrado profesor emérito de aquella Universidad.281
Podríamos dividir su vida en dos grandes momentos: en un primer lugar, el tiempo de las intervenciones magisteriales que despertó su labor teológica; en segundo instante, el de los posteriores trabajos de investigación interculturales e interreligiosos realizados. El punto de finalización de la primera etapa y el posterior comienzo de la siguiente, debemos encontrarlo en la Declaración del 15 de diciembre de 1979, donde la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, lo inhibe en la enseñanza como teólogo católico. Esbocemos breves líneas de cada una de estas fases.282
Ya en 1957, el Departamento del Indice del Santo Oficio, abrió un Dossier Küng (número de protocolo 399/57/i), intentando –aunque sin conseguirlo– censurar su libro de tesis doctoral sobre la justificación. En 1960, los cardenales Volk y Doepfner, critican verbalmente el libro escrito y publicado por Küng a propuesta de Karl Barth: El Concilio y unión de los cristianos.283 En 1963, durante su gira por Estados Unidos, la Catholic University of America,
281
Al mismo tiempo, fue profesor invitado por el Union Theological Seminary (New York, 1968); la Facultad Protestante de Teología y la Universidad de Basel (Suiza, 1969); la Universidad de Chicago (1981); la Universidad de Michigan (1983); la Universidad de Toronto (1985), la Universidad Rice (Houston, USA, 1987 y 1989); la Universidad de Leicester (2000); etc.
282
Estas dos etapas tendrán su correlato teológico correspondiente. Cf. ut infra ANEXO III.
283
con sede en Washington D.C., le prohíbe impartir clases allí en referencia a la proximidad del Concilio Vaticano II. A finales de ese mismo año, el Santo Oficio inicia un proceso contra su libro Estructuras de la Iglesia,284 interrogándolo en Roma bajo la presidencia del cardenal Bea y en la presencia de los obispos de Basilea y Rotemburgo.
Durante el año 1965, el Santo Oficio lo amonesta a través del cardenal Ottaviani, por la conferencia sobre el concilio pronunciada en Roma ante obispos y teólogos, titulada Veracidad de la Iglesia.285 En 1967, por decreto del Santo Oficio, cambiado ya su nombre por el de Congregación para la Doctrina de la Fe, queda prohibido difundir y traducir el libro La Iglesia286 mientras no tenga lugar un coloquio en Roma. En mayo de 1970 aparece la primera censura pública de la Conferencia Episcopal Alemana por un artículo sobre el tema de matrimonios mixtos.287 En el mes de julio, la publicación del libro ¿Infalible? Una pregunta288 desencadena un importante debate mundial.
En noviembre de 1970, la asamblea plenaria extraordinaria de la Conferencia Episcopal Alemana, confía a la comisión a cargo de las cuestiones de fe y de moral, la investigación del libro sobre la infabilidad de H. Küng. En enero del año siguiente, luego de tener una entrevista con el autor respecto al tema en cuestión, la comisión remite una nota al cardenal Doepfner, arzobispo de Munich y presidente de la Conferencia, objetando en cinco puntos el escrito estudiado.289. Küng responde a través de L’Osservatore Romano (19/02/1971, 2) señalando que las cinco proposiciones de la declaración admiten diversas interpretaciones y que sería necesaria la “posibilidad de una discusión constructiva ulterior para este problema de fundamental
284
H. KÜNG,Strukturen der Kirche en Quaestiones disputate 17. Herder. Freiburg-basel-Wien, 1962; traducción castellana Estructuras de la Iglesia. Estela. Barcelona, 1965.
285
Dicha conferencia finalmente dio origen a su libro Wahrhaftigkeit. Zur Zukunft der Kirche en Kleine ökumenische Schriften 1. Herder. Freiburg-Basel-Wien, 1968.
286
H. KÜNG,Die Kirche en Ökumenische Forschungen I.1. Herder. Freiburg-Basel-Wien, 1967.
287
H. KÜNG, Aufforderung zur selbsthilfe. Zum dekret des Papstes über Mischehe en Frankfurter Allgemeire Zeitung, 9/05/1970; traducción en lengua inglesa Mixed Marriages: What is to be Done? en «The Tablet» 224 (1970) 518-520.
288
H. KÜNG,Unfehlbar? Eine Anfrage. Bensiger. Zürich-Einsiedeln-Köln, 1970.
289
importancia para la Iglesia de hoy”.290 Por su parte, el Secretariado del Episcopado Italiano a través de la nota preparada por su Comisión para la Doctrina de la Fe y la Catequesis, se suma a lo expresado por su par alemán.291
Por dos cartas datadas respectivamente el 6 de mayo y el 12 de julio de 1971, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, muestra al autor las dificultades que ella encuentra en sus opiniones, rogándole que explique cómo éstas mismas no entran en contradicción con la doctrina católica. En agosto de este mismo año, 300 teólogos protestantes y católicos de lengua alemana e inglesa muestran su solidaridad con el escritor suizo.
El 24 de junio de 1973, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe publica la Declaración Mysterium Ecclesiae sobre los errores del mundo actual (AAS 65 «1973», 396-408; «Ecclesia» 1650 «1973» 880-885): en la misma, no se nombra a Küng expresamente, pero se reafirma en forma fehaciente la doctrina sobre la infabilidad. Por una carta del 4 de julio de 1973, la Sagrada Congregación ofrece al profesor Küng una nueva posibilidad de explicar sus ideas a través de un coloquio. Mediante correspondencia enviada el 4 de septiembre de ese mismo año, Küng declina esta posibilidad; por otra parte, su respuesta no demuestra la certeza que sus opiniones sobre la Iglesia no entran en contradicción con lo sostenido por el Magisterio eclesiástico. En 1974 se recogen en Suiza 20000 firmas contra el proceso iniciado en Roma por aquellos dos libros.
El 15 de febrero de 1975, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe publica una declaración sobre las mencionadas obras del profesor Hans Küng (AAS 67 «1975», 203-204;
290
Cf. tb. Doc.Cath. 1581 (1971) 246. Es oportuno señalar que H. Küng expresa su satisfacción porque la Declaración de la Conferencia Episcopal Alemana, no contiene ninguna condenación explícita; sin embargo, el texto contiene un juicio severo y claro contra la posición del autor. De hecho, ante la respuesta de Küng, el cardenal Doepfner (en marzo de 1971) señala que el contenido objetivo de la doctrina de la infabilidad está defendido y sostenido plenamente en el texto de la Declaración (algo que Küng había puesto en duda, dado que –siempre según su parecer- no abordaba el problema de fondo) Cf. Doc.Cath. 1583 (1971) 337.
291
“Cette Commission, en conséquence, estime qu’on ne peut adhérer en conscience ‘a ces opinions et théses, les soutenir et les répandre sans se séparer de la pleine communion de l’Eglise” Doc.Cath. 1581 (1971) 246. Cf. también el Dossier preparado por la Comisión de Estudios doctrinales del episcopado francés, el 19 de marzo de 1971, a propósito del libro ¿Infalible? Una pregunta en Doc.Cath. 1583 (1971) 336.
«Ecclesia» 1736 «1975», 510; «Doc. Cath.» 1672 «1975» 258) señalando que encuentra opiniones contrarias en diverso grado a la doctrina católica; al mismo tiempo, le advierte no continuar con estas enseñanzas, y le recuerda que la autoridad eclesiástica le confió la tarea de enseñar teología en el espíritu de la doctrina de la Iglesia. Dos días más tarde, la Conferencia Episcopal Alemana publica en consonancia con el documento citado, una declaración donde precisa la significación normativa de la tradición eclesiástica y las relaciones que deben existir entre el Magisterio y la teología, para que H. Küng reexamine su teología a la luz de estos principios («Doc. Cath.» 1672 «1975» 259-261). El 20 de febrero y el 1 de marzo, la Conferencia Episcopal Austríaca y su par Suiza respectivamente, prestan su consentimiento a lo afirmado por la Declaración de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe («Doc. Cath.» 1672 «1975» 262). El 22 de febrero de 1975 el profesor H. Küng publica un artículo en el diario francés Le Monde defendiendo su método e ideas teológicas (siempre con espíritu crítico y ecuménico) y atacando los procedimientos inquisitoriales de Roma.292
En 1974, H. Küng publica su libro Ser cristiano,293 escrito que agrega varias polémicas a las ya mencionadas. En noviembre de 1975, la Conferencia Episcopal Alemana publica una declaración sobre la confesión de fe de Nicea, trazando un paralelo entre la situación de la época conciliar caracterizada por la necesidad de precisar la doctrina sobre Cristo y ciertas interpretaciones cristológicas de época actual; sin nombrarlo a Küng, el escrito apunta directamente a su persona («Doc. Cath.»1690 «1976» 77-79). El 3 de marzo de 1977 aparece la primera declaración oficial del magisterio eclesiástico reprobando su contenido, por parte de la Conferencia Episcopal Alemana («Ecclesia»1833 «1977» 541).294
292
Küng señala que jamás rehusó en participar de un coloquio en Roma, pero que siempre insistió en tenerlo “bajo condiciones justas y humanas. No me es posible someterme a un procedimiento inquisitorial”. Por otra parte, reconoce los esfuerzos de los obispos alemanes para desalentar sanciones disciplinares de Roma contra su persona (Diario Le Monde, 22 de febrero de 1975). De hecho, durante ese mismo año, se anularían los juicios contra los libros La Iglesia e ¿Infalible? Una pregunta.
293
H. KÜNG, Christ sein. Piper. München, 1974.
294
En el universo teológico, ya habían aparecido fuertes reacciones frente a este escrito; entre ellas caben mencionar (por orden de aparición): J. SCHUMACHER, Das Glaube der Kirche. Neuinterpretatio oder Auflösung?, en
«Münchener Theologische Zeitschrift» 26 (1975) 164-187; J. J. WEBER, Christ sein de Hans Küng, en «Documentation Catholique» 1670 (1975) 176-182; J.GALOT, Dove trovare il vero volto di Gesú? en «La civiltá cattolica» 126 (1975) 113-129; AAVV Diskussion über Hans Küngs ‘Christ Sein’ Matthias Grunewald, Maguncia,
El 14 de noviembre de 1977, la Conferencia Episcopal Alemana edita una nueva nota explicativa a propósito del libro Ser cristiano por deficiencias doctrinales de la obra («Ecclesia» 1865 «1977» 1601-1604). El texto de esta declaración fue ratificado posteriormente por obispos austriacos y suizos. Al año siguiente, la Comisión de Estudios Doctrinales de la Conferencia Episcopal Francesa publica una nota donde aborda las cuestiones de la unicidad de la mediación salvífica de Jesucristo, su divinidad y humanidad, su muerte y resurrección; sólo hace referencia a H. Küng a pie de página, cuando señala ciertas imprecisiones con relación a la consideración del misterio de Cristo en algunos teólogos contemporáneos («Doc. Cath.» 1743 «1978» 514s.; «Palabra» 155 «1978» 294s.).
Finalmente, el 15 de diciembre de 1979, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe publica una declaración respecto a la doctrina teológica del profesor Hans Küng, señalando que es deficiente en la íntegra Verdad de la fe católica y, por lo tanto, no puede ser considerado teólogo católico:
“Sacra Congregatio pro Doctrina Fidei in praedicto documento anni 1975 ab ulteriori actione quoad superius allatas opinones Professoris Küng pro tunc destitit, praesumendo ipsum ab illis recessurum esse. Cum autem haec praesumptio amplius iam non detur, haec Sacra Congregatio pro munere suo in praesens declarare cogitur Professorem Ioannem Küng in suis scriptis ab integra fidei catholicae veritate deficere, ideoque eundem nec uti theologum catholicum haberi neque qua talem munere docendi fungi posse” (AAS 72 «1980» 90-92).295
1976; H. RIEDLINGER, Radikale Rationalität. Zur Methode in Hans Küng ‘Christ sein’ en «Theologie und Philosophie» 51 (1976), 185-195; L.SCHEFFCZYK, Aufbruch oder Abbruch des Glaubens?, Aschaffenburg, 1976; etc.
295
La reprobación magisterial fue el resultado inmediato del prólogo que escribiera a la obra de August Bernhard Hasler, Wie der Papst unfehlbar wurde, R. Piper &Co., Münich, 1979 (traducción castellana Como llegó el Papa a ser infalible. Planeta. Barcelona, 1980), y el postfacio (pp.73-75) al pequeño escrito Kirche-gehalten in der Wahrheit. Benziger Verlag. Zurich – Einsiedeln – Colonia, 1979 (no existe la traducción castellana).
Desvinculado del magisterio oficial de la Iglesia, se inicia una segunda etapa en su vida, marcada por la investigación interreligiosa en un espíritu de libertad teológica. Luego de la sanción, en 1980, la Universidad de Tubinga decide crear especialmente para su persona, el Instituto de Investigaciones Ecuménicas, que queda bajo su dirección. A partir de este momento, comienza su denodada labor en la búsqueda de parámetros para el diálogo interconfesional e intercultural, iniciando viajes por todos los ámbitos sociales; al mismo tiempo, propicia encuentros con gente de las más diversas religiones, razas y clases.
Una simple mirada de conjunto de las publicaciones propias del autor, permite vislumbrar un cambio en su visión teológica, centrada ahora en el ámbito ecuménico e intercultural. En efecto, hasta 1979, la temática general de sus obras oscilaba entre lo eclesiológico (en forma predominante), lo cristológico y la teología sobre el Dios uno (encontramos una sola publicación referida específicamente a lo ecuménico, y en colaboración).296 Por el contrario, a partir de aquella fecha, se reducen los libros de carácter dogmático, y se encuentran obras de diálogo entre religiones (observaciones para su construcción o simplemente investigaciones sobre la situación religiosa de otras confesiones) y escritos interdisciplinarios sobre teología y cultura (arte en general, literatura, música, etc.). En efecto, según el mismo Küng expresa, cuando decide abordar la cuestión sobre una ética global (fin al que tiende su reflexión interconfesional e intercultural) “de ningún modo me habría atrevido a tratar el tema de «una ética mundial», de no haberme ocupado previamente tanto de sus presupuestos teórico-hermeneúticos como substantivo-objetivos” abordados, según él mismo señala a pie de página, en publicaciones de una etapa anterior.297
Durante el año 1990, H. Küng publica dos importantes libros, fruto de sus investigaciones: en febrero, Mantener la esperanza. Escritos para la reforma de la Iglesia,298 y en mayo, Proyecto de una ética mundial,299 ambas bajo lineamientos trazados en otra
296
H. KÜNG,Jesus im Widerstreit. Ein jüdisch-christlicher Dialog (en colab. con Pinchas Lapide). Calwer-Kösel. Stuttgart-München, 1976; no existe la traducción castellana.
297
Proyecto..., 9.
298
H. KÜNG, Die Hoffnung bewahren. Schriften zur Reform der Kirche. Benziger. Zurich, 1990; traducción castellana Mantener la esperanza. Escritos para la reforma de la Iglesia. Trotta. Madrid, 1993.
299
publicación.300 El primero de ellos, en consonancia con antiguas publicaciones (escritos de reformas eclesiológicas, publicaciones de diálogo entre cristianismo y otras religiones), es un trabajo de síntesis, ad intra,orientado hacia la ecumene cristiana. El segundo, orientado ad extra, merece un espacio aparte, dada la trascendencia que alcanza en la vida misma de nuestro autor.
Fruto del discurso programático de un simposio parisino de la UNESCO (febrero de 1989) sobre la imposibilidad de la paz mundial sin paz religiosa, y de un escrito sobre la necesidad de modelos éticos globales para sobrevivir, expuesto tanto en el World Economic Forum de Davos (febrero de 1990) como en diálogo abierto en la Universidad de Tubinga y en la de Kiel (1990), surge este libro. Küng se propone una confrontación entre religión y ética bajo la situación cultural actual, marcada por un nuevo paradigma de alcance histórico universal que se va perfilando en el mundo. Se trata entonces de un escrito orientado a exponer los datos de coincidencia existentes entre las diversas religiones en el plano ético global, bajo la convicción de que ellas se encuentran más próximas en cuanto a los comportamientos que en cuanto al dogma. La importancia capital de este libro reside en que constituye el punto de partida y el sustento programático de la “Fundación Etica Mundial para la Investigación, la Educación y el Encuentro Intercultural e Interreligioso”.
En efecto, esta Fundacióncomenzó por la generosidad del Conde K. K. von der Groeben. En 1995 lee Proyecto de una ética mundial, quedando tan impresionado, que destina una suma considerable de dinero (cinco millones de marcos alemanes = dos millones y medio de dólares estadounidenses) para diseminar las ideas presentes en el escrito sobre una ética global. El interés del capital destinado, era la creación de una Fundación con un pequeño equipo investigador bajo la dirección de Hans Küng, cuya función sería el trabajo a largo plazo sobre una ética mundial.301 Ciertamente, la Fundación también admitiría otras iniciativas y proyectos
300
Nos referimos a Theologie im Aufbruch. Eine ökumenische Grundlegung. Piper. München, 1987; traducción castellana Teología para la posmodernidad. Fundamentación ecuménica. Allianza. Madrid, 1989.
301
Además de Hans Küng (presidente) hoy en día se encuentran: un vicepresidente (Karl – Josef Kuschel), un director general (Hans – Henning Pistor) un secretario (Stephan Schlensog), un coordinador de programas académicos (Markus Weingardt), una asistente administrativa (Inge Baumann), una asistente general (Anette Stuber-
en línea con sus objetivos. Las bases del programa de la Fundación, que preside Küng hasta el día de hoy, lo constituye el mencionado libro y la Declaración de una Ética Mundial302 preparada por H. Küng y presentada en Chicago en septiembre de 1993 ante el Consejo del Parlamento de las Religiones del Mundo.
En efecto, en 1989 (en plena redacción de los libros antes mencionados), la Fundación Robert – Bosch le permite continuar sus proyectos de investigación, en especial lo referido al diagnóstico teológico global de la situación religiosa contemporánea del judaísmo, el islamismo y el cristianismo.303 El primer gran resultado de estas investigaciones fue esta Declaración de una Ética Mundial, donde por primera vez representantes de todas las religiones acuerdan los principios de una ética global y se comprometen a cuatro irrevocables directivas, las cuales toman la siguiente forma concreta: el compromiso por una cultura de la no violencia y el respeto de la vida; el compromiso por una cultura de la solidaridad y un orden económico justo; el compromiso por una cultura de la tolerancia y una vida honrada y veraz; el compromiso por una cultura de igualdad y camaradería entre hombre y mujer.304
Las tareas de la Fundación son esencialmente tres: la realización y promoción de una