Las parroquias constituyen, según la división político-administrativa vigente en Ecuador, el tipo de gobierno autónomo descentralizado que corresponde a los entornos rurales del país. Por sus características, se trata de localidades, donde se pudieran planificar, implementar y evaluar, procesos efectivos de participación ciudadana, ya que son poblaciones con menor número de habitantes que los cantones y donde el vínculo entre gobernantes y población, a efectos de la autogestión local de las necesidades, pudiera ser más directo y facilitar la solución de estas.
En el caso de San Lucas, parroquia seleccionada para desarrollar la presente investigación, por una parte existe un vínculo estrecho de trabajo comunitario, expresado en múltiples experiencias de asesoramiento profesional entre la investigadora y algunos gobernantes y líderes, y por otra parte es una localidad donde no obstante los esfuerzos realizados para promover la participación ciudadana, no se han logrado los resultados esperados, existiendo condiciones de vida que lo requieren. A continuación se realiza una caracterización de la parroquia:
Como resultado de migraciones en busca de tierras de cultivo, hombres y mujeres pertenecientes a tribus del norte de Bolivia se instalaron en tierras de San Lucas, fundándose en 1890 la parroquia
68 rural San Lucas, perteneciente a la provincia de Loja.
La parroquia rural San Lucas representa el 1.04% de la población provincial con un total de 4673 habitantes, de ellos 2463 mujeres y 2210 hombres, con una tasa de crecimiento parroquial de 0.93% anual. El 3.762 de los individuos (80,5% de la población parroquial) se identifican como indígenas (Instituto Nacional de Estadística y Censo del Ecuador: 2010).
Los asentamientos identificados en San Lucas, se clasifican en dos tipos: la cabecera parroquial, como zona urbana que se caracteriza por tener una buena dotación de infraestructura y equipamiento, calles principales adoquinadas, las viviendas son de hormigón y mampostería de ladrillo o bloque (y otros materiales industrializados). También se encuentran viviendas construidas con material del sector como adobe, madera y teja.
Por otra parte, las comunidades rurales se han catalogado en base a la densidad poblacional y al nivel de dispersión de la vivienda como asentamientos dispersos y amanzanados. Por las condiciones económicas y culturales de las personas que habitan en estos sectores, el mayor porcentaje de viviendas son construidas en tierra. Pocas cuentan con infraestructura de hormigón, ladrillo o bloque. La mayoría de las viviendas utilizan leña para cocinar.
La alta dispersión del hábitat, la baja densidad poblacional y la ubicación de estos asentamientos en topografías irregulares con pendientes mayores al 50 y 75% dificulta la dotación de servicios básicos, sobre todo, dotación de agua y sistemas de saneamiento; presentándose en estos sectores déficit de servicios básicos sobre todo de agua entubada y manejo de excretas. En algunos casos disponen de letrinas y pozos sépticos que desembocan principalmente a las quebradas y ríos, generando un nivel alto de contaminación. En este tipo de asentamientos, los pobladores se ocupan de la producción de alimentos en chakra y la crianza de animales domésticos.
Desde su establecimiento, el pueblo se considera un territorio rico en diversidad cultural, constituyendo saraguros el 80,50 % de su población.
69 representa el 41.6% de la población local y el 2.11% de la PEA cantonal. El sector económico más importante es el primario, representa el 62.75% de la PEA parroquial, seguido del sector terciario con el 10.49%. Las principales actividades a las que se dedica la población económicamente activa, son la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca.
La población accede a servicios básicos como agua potable, electricidad etc. No obstante, el servicio de agua es aún insuficiente, solo el 6.89% de la población parroquial dispone de servicio de agua por red pública. En cuanto al servicio eléctrico, las viviendas en su gran mayoría (90.06%), cuentan con el servicio eléctrico público. Sin embargo, los asentamientos rurales dispersos tienen dificultades de acceso a este servicio y a otros.
En la agricultura, se siembra el maíz, frijol, papa, haba, arveja y otros cultivos como hortalizas y algunos frutales, constituyéndose el maíz en el principal elemento de la dieta alimenticia. De igual manera, se dedican a la ganadería (pastoreo intensivo) y producciones de derivados de productos lácteos (quesillo, queso, leche).
En el orden educativo la parroquia cuenta con 25 establecimientos educativos, pero en el año 2015 cerraron 3 establecimientos. En este sentido, en los niveles de secundaria, bachillerato y superior se da el mayor problema, ya que la concurrencia de los alumnos en edad reglamentaria a las instituciones educativas es del 56,9%, 36,6% y 11,1% respectivamente. De igual manera se constatan altos niveles de analfabetismo, 412 individuos (8,8% de la población parroquial). Otra de las problemáticas en el espacio educacional, lo constituye la deserción escolar, siendo el primer año de bachillerato el año más crítico con un 23,4% de abandono de las escuelas.
La parroquia San Lucas posee la tasa de natalidad más alta dentro del cantón Loja. El índice de embarazo en adolescentes entre los 12 y 19 años en el cantón Loja es del 14.66%, y el mayor porcentaje corresponde a la parroquia San Lucas.
La población discapacitada representa el 5.88%, el 1.99% de la población ha migrado buscando mejores condiciones de vida y el 65% de sus hogares viven en condiciones de pobreza.
70 La intervención profesional desarrollada por la autora de esta investigación en la localidad San Lucas durante el período 2010- 2015 (antecedentes del presente estudio), permitieron constatar la limitada acción de la ciudadanía en la autogestión de sus necesidades, la fragmentación existente entre los diversos grupos, organizaciones e instituciones de la parroquia, especialmente, los débiles vínculos comunitarios para encarar estas problemáticas y buscar soluciones propias.