S e ñ o r p re sid e n te y m iem bro s de la A ca d e m ia N acional de A g ro n o m ía y Veterinaria, A utoridades,
Profesores,
Señoras y señores:
Es para la U nive rsid a d N acion al de Tucum án un alto honor recibir la visita del Sr. Presidente y m iem bros de la A ca d e m ia N acional de A g ro n o m ía y V eterinaria por el prestigio personal y tra y e c to ria de los m is m o s y de la institución que representan, com o así tam bién p o re l motivo que los h a tra íd o a nuestra provincia.
Cuando algún egresado de la U niver sidad A rgentina es distinguido por sus condiciones profesio nale s nos invade un sano orgullo porque sab em o s con absoluta certeza que de alguna m anera el esfuerzo de nuestras casas se ha ju s tific a d o co m o fa c to r e s e n c ia l de
desarrollo y progreso.
Hoy nos hem os reunido para acom pañar a dos universitarios que p o rs u s m éritos, a partir de ese m om ento van a form ar parte del m áxim o organism o que los nuclea en su disciplina.
La im portancia de esta ocasión, se refleja por esta distinción a la que acceden en este acto, dos p ro fe s io n a le s univer- sitarioscom o asítam bién por la disciplina que se encuentra relacionada.
Es bien con ocido por todos, que el problem a de la alim e nta ció n es una cuestión de trascend en cia m undial a la
que nadie puede estar ajeno y aunque c o n c u r r e n in v o lu c r a d o s a s p e c to s c ie n tífic o s , te c n o ló g ic o s , p o lític o s y sociales, ningunatan directam ente ligada com o las ciencias agropecuarias.
Ello co b ra su v e rd a d e ra d im e n sió n cuando advertim os que en la actualidad 500 m illon es de seres hu m an os se encuentran subalim entados previéndose que esa cifra será de 750 m illones para el año 2000.
Esta situación tien de a potenciarse por la degradación de los suelos, en tal m agnitud que el m anto vegetal y por lo tanto fértil del planeta de saparecerá en
un plazo d e l 50 años.
El esfuerzo de los gobiernos y organis mos in te rn a cio n a le s debe por cierto dirigirse no sólo a realizar las inversiones necesarias, sino y por sobre todo a fortalece r la tom a de conciencia que estim ulará el protagonism o de todos para la búsqueda de soluciones adecuadas. Desde esta perspectiva, la re sponsa bilidad de las universidades, reviste un carácter fundam ental com o institución form adora de expertos, com o ám bito natural del proceso de investigación, com o partícipe ineludible en el proceso de desarrollo y tra nsfe ren cia tecnológica y s o lid a r ia y c o n ju n ta m e n te las academ ias científicas, instituciones de p rim e r o rd e n p a ra p o te n c ia r e s te esfuerzo.
Es preciso, en consecuencia, que la U niversidad cum pla acabadam ente con
sus objetivos de docencia, extensión e investigación, articulando sus políticas con otras instituciones gubernam entales y no gubernam entales para el logro de sus objetivos.
En este sentido, la form ulación de la política de investigación estrecham ente vinculadacon las necesidades agrícolas del país y la región, es el sustento ne cesario para cualquier em prendim iento serio.
N u e s tra U n iv e rs id a d c u e n ta co n programas de desarrollo rural sostenidos fin a n c ie ra m e n te po r las N a c io n e s Unidas, lo que evidencia claram ente la fuerte incidencia en nuestra casa en esta materia.
Sin embargo, en la transferencia del conocimiento, es preciso contar con la voluntad política de las autoridades para influir eficazm ente en el proceso de cambio y desarrollo.
Ign ora r estos asp ecto s, s ig n ific a ría afectar seriam ente nuestro futuro.
En cuanto a la responsabilidad guber namental, es preciso recordar a Olof Palme quien fuera Primer M inistro de Suecia, cuando declaraba que m ientras en el mundo se gastan 1,3 m illones de dólares por minuto en armamento, 30 niños mueren en los países pobres, muchos de ellos de hambre.
Pretendemos pues, como universitarios acercar nuestra capacidad científica, intelectual y material para transitar hacia un mundo mejor.
Debem os, sin em bargo, te n e r cabal conciencia que eso no será suficiente si no somos capaces de dotarlos de la acción transform adora cim entada en sólidas bases de ética y solidaridad. La ciencia con sus avances en el cam po
de la genética, la quím ica y la biotec nología nos ha dotado de las herram ien tas necesarias para proveer alim enta ción adecuada y suficiente para toda la hum anidad, sin em bargo, atentan co n tra ella la falta de una auténtica cultura universal que herm ane a las naciones en el progreso, la paz y el bien com ún. Me he perm itido hacer estas reflexiones porque las considero una obligación moral de la U niversidad y asim ism o un mensaje que debe ser m ultiplicado y po te n cia d o por q u iene s te n e m o s la responsabilidad de dar respuesta a la sociedad.
A quienes hoy tienen el alto honor de in co rp o ra rse com o m ie m b ro s de la A cadem ia N acional de A gro nom ía y Veterinaria que ello sirva de estím ulo para redoblar esfuerzos y fortalecer el e s p íritu p o rq u e re c ib e n co n e s ta d e sig n a ció n el m e re cid o fru to a la dedicación, a la capacidad y a la exce lencia, y en virtud de ello han asum ido por cierto una m ayor responsabilidad, com o profesionales y com o hombres. Podrán ahora, ser con m ayor claridad, una referencia destacada para quienes c o n fía n e n c o n tra r en la in te lig e n cia c a m in o s s u p e ra d o re s y p ro p u e s ta s ciertas de prosperidad y progreso. La concurrencia de la sociedad en su plena expresión en la ciencia, la cultura o el trabajo, seguram ente harán cierta la p o s ib ilid a d q u e v is lu m b r a m o s y anhelam os de contar con un futuro m e jor.
Están to d o s co n vo ca d o s, cada uno desde su tarea cotidiana a garantizar un destino digno para los pueblos y la realización plena de las aspiraciones de la humanidad.