39 II, p. 580 [ed. esp.: El arte romántico, loe. cit., p. 255]- 40 II, p. 508 [ed. esp.: ibid., pp. 160 s.].
41 II, p. 337 [ed. esp.: ibid., p. 49]• 42 II, p. 363 [ed. esp.: ibid., p. 76].
LA MODERNIDAD 177
nado, relativo, estableciendo este últim o ... la época y la moda, ju n to a la moral y las pasiones. Sin el segundo elemento, ... el primero no sería a s i m i l a b l e . N o se puede decir que sea en verdad algo profundo.
Esta teoría del arte m o d ern o es el p u n to más débil en la visión baudeleriana de la m o dern id ad . La ú ltim a muestra los m otivos m odernos; cosa de la prim era h ubiera sido u n careo frente al arte antigu o. Mas B audelaire no in ten tó nada sem ejante. Y es que la ren u n cia que en su obra aparece com o p érd ida de la naturaleza y la in gen u idad, su teoría n o la llevará jam ás a cabo. L a depend en cia de ésta con respecto a Poe hasta a la hora de su form ulación es expresión de su apocam iento. Pero otra es su orientación polém ica, que destaca sobre el fondo gris del historicismo, del alejandrinism o académico que entró en boga con V illem ain * y con C o u s in . Pero, de hecho, n i n guna de sus reflexiones estéticas presentó a la m odernidad en su im bri cación co n la antigüedad, com o en cam bio sucede en ciertos poemas de Lesfleurs du mal.
Entre ellos, y en prim er lugar, viene Le c/gne***, que no p or casuali dad es alegórico. Esa ciudad en constante m ovim iento se va volviendo rígida. Se hace quebradiza com o el vidrio, mas también como él trans parente: a saber, de su sign ificado. « ( L a form e d 'u n e ville I change plus vite, hélas! que le coeur d ’u n m o r t e l . ) » L a estatura de
43 II, p. 326 [ed. esp.: ibid., p. 39].
4 4 I> P- 99 [ed. e sp - Les fleurs du mal / Las flores del mal, loe. cit., pp. '¿4-0 s.].
* Abel-Fran^ois Villem ain (I / 9 O 187O) : político y crítico literario francés. Profesor de literatura francesa en la Sorbona (1816 1830 ), publicó un Curso de literatura francesa (18 28 -18 29) !lu( contribuyó a renovar los estudios literarios introduciendo el papel de la crítica histórica así como insistiendo en la influencia de las instituciones sociales y las literaturas extranjeras (Estudios de literatura antiguay extranjera, 184.6). Diputado poco antes de la revolución de ju lio de 1830, fue luego par de Francia desde 1832, m iem bro del gobierno Soult en i8 3 9 - i 8 4 ° y ministro de Instrucción Pública en 18 4 0 - 1844- En este últim o cargo luchó por la reforma de la enseñanza secundaria, muy en particular por su laicidad. [N. del T.]
*» Víctor Cousin (1792-1867): filósofo y político francés. Profesor en la Escuela Normal y en la Sorbona, fue m inistro de Instrucción Pública en el gobierno de Thiers (1840 ). Influido por R oyer-C ollard y Maine de Biran, se le puede considerar como fundador del eclecticismo espiritualista y de la historia de la filosofía. Además, fue el primero en introducir en Francia la filosofía de Hegel {Fragmentos de filosofía, 1826; Curso
de historia de la filosofía, 1828). [N. d elT .]
*** El cisne. [N. d elT -]
* * ** « ( D e una ciudad la forma I cambia jay!, más deprisa que el corazón de un m ortal.)» [N. del T.]
178
EL PARÍS DEL SEGUNDO IMPERIO EN BAUDELAIREParís* es frágil, y está envuelta en emblemas de la fragilidad: vivos (la negra y el cisne) e históricos (Andrómaca, « la viuda de H éctor y mujer de H e le n o » ), E l rasgo com ún en ellos es sin duda el duelo p o r lo que fue y la desesperanza de lo p o r venir. A q u ello en que en ú ltim o té r m in o y de la form a más íntim a desposa a la m odernidad con la an ti güedad, eso es su caducidad. París, don d eq uiera que aparece en Les
fleurs du mal, siempre lleva su marca. E l Crépuscule du matin es el sollozo de
alguien que se despierta reproducido en la materia de la ciudad; Le soleil muestra a la ciudad deshilachada com o u n tejid o antiguo a la luz del sol; el anciano que coge cada día nueva y totalmente resignado el que es su instrum ento de trabajo, porque de hecho las preocupaciones n o lo han dejado en la vejez, alegoriza la ciudad en cuanto tal, y las ancianas
—Lespetites vieilles— son entre sus miles de habitantes los únicos espiritua
lizados todavía. Q u e estos poemas hayan conseguido atravesar las déca das incólumes se lo deben sin duda a una reserva que viene a proteger los. Es la reserva frente a la m etrópoli, que los distingue respecto a casi todos los poem as sobre la gran ciudad que han venido después. U n a sola estrofa de Verhaeren*** basta para entender de qué se trata-.
E t q u ’im po rte n t les m aux et les heures dém entes et les cuves de vice o ù la cité ferm ente
si quelque jo u r , du fo n d des brouillards et des voiles, surgit u n nouveau C hrist, en lum ière sculpté, qu i soulève vers lu i l ’hum anité
et la baptise au feu de nouvelles étoiles
45 Em ile Verhaeren, Les villes tentaculaires [Las ciudades tentaculares], Paris, 1904» p. 119 Í « L ame de la ville» [ « E l alma de la ciudad>>]).
* Benjamin juega aquí con la doble acepción de París en alemán: el «París» francés y el «Paris>> homérico. [N. del T .]
** El crepúsculo matutino. [N. del T .]
* ** Emile Verhaeren ( i8 5 5 _i9 i ^ ): poeta belga de expresión francesa. Desde una firme creencia en el socialismo fraternal, en su obra se com binan el am or p or el antiguo m undo rural y místico y la admiración por el m oderno m undo industrial y urbano. Se opuso firm em ente al esteticismo de Ruskin, que consideraba decadente, y a las actitudes parnasiana y simbolista. La influencia de H ugo y de Walt W hitman se delata en su confianza ciega en los prodigiosos poderes del ser humano, en su caso siempre matizada por la solidaridad en el contenido y el lirismo en la forma. [N. del T.] **** « Y qué importan los males y las horas dementes I y las cubas de vicio en que la ciudad
fermenta i si algún día, de un fondo de nieblas y velos, I surge un nuevo Cristo en la