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133 and LW3 With these correlations, we can conclude that it is possible to estimate

Relato de los frutos de la meditación y estudio de Jetsün; del último viaje de Marpa a la India; del sueño profético de Jetsün y su interpretación por parte de Marpa; y del encargo especial de Marpa a cada uno de sus cuatro principales discípulos.

Entonces Rechung preguntó: "Maestro, ¿después de recibir las Verdades te alejaste de inmediato hacia las yermas soledades o continuaste viviendo con tu Gurú?".

Y Jetsün replicó: "Mi Gurú me ordenó que continuase allí, diciendo que me proporcionaría comida y las demás necesidades; esto lo hizo libérrimamente; y me retiré a meditar en una cueva rocosa llamada Lhobrak- Tak-nya, con un amplio surtido de provisiones. Allí acostumbré sentarme en una postura rígida, con una lámpara encendida sobre mi cabeza sin moverme hasta que se apagase, fuese de noche o de día. Pasaron once meses. Entonces mi Gurú y su señora vinieron a verme, trayéndome comida, con el fin de celebrar una fiesta religiosa. El Gurú dijo: 'Hijo mío, es muy meritorio que hayas podido meditar durante once meses, sin que el cojín (de meditación) perdiera el calor. Ahora puedes derribar la pared (que te enclaustra) y venir hacia tu viejo padre en procura de un pequeño descanso, al igual que para darme cuenta de lo que experimentaste.'

"Yo no deseaba mucho ceder en mi meditación pero, al ver que eso lo ordenaba así mi Gurú, estaba obligado a ir. Procedí a demoler la pared, aunque pareciera una lástima tener que obrar así, y me demoré un tanto. Entonces, vino la señora del Gurú y me preguntó: '¿Hijo, vas a venir?' 'Sentí renuencia en derribar la pared', contesté. Ella replicó: 'Oh, no te preocupes por eso. Sabes que los Profundos Presagios Místicos son muy importantes. Además, el Lama es de mal genio; y aunque hubiese algún mal presagio durante esta demora, no interesa. De modo que te ayudaré a derribar la pared para que salgas

rápidamente.' Dicho esto, la derribó;1 y salí sintiéndome totalmente perdido. "Mi Gurú dijo: 'Mientras nosotros dos, padre e hijo, nos ocupamos de algunos rituales relacionados con esta Meditación, Damema, prepara comida.' Luego, mientras comíamos, preguntó: 'Hijo mío ¿a qué convicciones arribaste con respecto a estas Verdades; qué experiencias, que intuición y qué comprensión obtuviste?' Y añadió: Tómate tu tiempo y cuéntamelas.'

"Tras esto, con honda y sincera humildad, me arrodillé, y juntando las palmas de mis manos, con lágrimas en mis ojos, canté espontáneamente a mi

Gurú un himno de alabanza, ofreciéndole la séptuple adoración —como

preludio de someterle la narración de mis experiencias y convicciones: 1

"A los impuros ojos de ellos Tú buscas liberar Y Te manifiestas en una variedad de formas; Y a Aquellos seguidores Tuyos que se purificaron Te presentas, Señor, como Ser Perfecto; pleitesía a Tí.

2

"Con tu voz Bráhmica, dotada de las sesenta perfecciones vocales, Predicas las Santas Verdades a cada uno según su palabra,

Completas en sus ochenta y cuatro mil tópicos;

Pleitesía a Tu Palabra, audible pero inseparable del Vacío. 3

"En el Celestial Resplandor de la Mente Dharma-Káya,2 No existe sombra de cosa ni concepto.

Pues Eso penetra todos los objetos del conocimiento; Pleitesía a la Mente Inmutable y Eterna.

4

"En el Santo Palacio de los Reinos Puros y Espirituales, Tú Persona ilusoria, pero inmutable y libre de egoísmo, Tú Madre Divina de los Budas, pasados, presentes y futuros, Oh Gran Madre Damema, a Tus Pies me prosterno.

1 La pared que enclaustraba a Milarepa en su lugar de meditación era de floja

estructura, hecha de piedras toscas unidas con barro, y por lo tanto fácil de derribar.

5 "(Oh Gurú), a Tus hijos espirituales,

A Tus discípulos que obedecen Tu palabra, A cada uno, con todos sus seguidores, Rindo pleitesía humilde y sincera.

6

"Cuanto haya, en todos los sistemas de los múltiples mundos, Para servir de ofrenda en los ritos divinos,

Te lo ofrezco, junto con mi propia forma carnal;

Que yo sea liberado y purificado de todos mis pecados. 7

"En los méritos ganados por todos los demás, me regocijo; Ruégote pongas la Rueda de la Verdad a plena marcha; Hasta que el Arremolinado Estanque del Ser se Vacíe Oh Noble Gurú no te alejes del mundo.

"Dedico todo el mérito de este Himno, A la Causa del Bien Universal."

"Habiendo cantado, como preludio, este himno de siete estrofas, entonces continué: 'Inseparable del Mismo Dorje-Chang 3 eres tú, mi Gurú, con tu consorte, y tu vástago. En virtud de tus rectos y meritorios actos, y del poder de las ondas de gracias que proceden de tu ilimitada generosidad, y de tu bondad que escapa a toda retribución, yo, tu vasallo, me embebí de un poco de conocimiento, en la esfera de la comprensión, que ahora suplico depositar ante ti. Por el inmutable Estado de Quietud de la Verdad Eterna, ten a bien escucharme por un breve lapso.'

"Comprendí que este mi cuerpo es producto de la Ignorancia, como lo expresan los Doce Nidánas,4 compuesto de carne y sangre,

3 O, sánscrito: Vajra-Dhara; ver Pág. 32 y 632 7.

4 Estas son las doce causas interconexas, como lo enseña el Budismo que

mantienen girando la Rueda del Nacimiento y la Muerte. Primero están las Causas Pasadas: O Avidyá (Ignorancia), debida a la no-realización de que la existencia

sangsárica —en los mundos, infiernos e incluso en los cielos— es ilusoria e

indeseable, de que la Realidad Única está más allá de todos los estados condicionados del ser, más allá del reino de las cosas, de la sensación; más allá de la