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Main Conclusion Derived from This Study

7. Conclusion & Future Work

7.3 Main Conclusion Derived from This Study

Capa

contextual Lugares de enunciacio n

Observacio n y registro hemerogra fico

Tensiones sociohisto ricas Entrevistas con especialistas

Actores, acontecimientos, temas, referentes, coyunturas clave de la alteridad regiomontana Observacio n y registro documental Capa sema ntica Afirmaciones identitarias socio-espaciales (enunciados e ima genes)

Observacio n y registro de corpus

(textos, documentos, posts) (Referentes de unidad / Fijaciones de sentido oposicio n; centralidades

tema ticas) Ana lisis sema ntico de ima genes y

textos Capa

tropolo gica

Desplazamientos de sentido (lingu í sticos y

sociohisto ricos)

Ana lisis tropolo gico de ima genes y textos

Continuum tropolo gico

Ana lisis de fijaciones de sentido (referentes de unidad/oposicio n y

centralidades tema ticas)

7Para realizar el registro hemerogra fico tome fotografí as de las notas seleccionadas por su relevancia en

te rminos de elementos para su agrupacio n analí tica: temas, actores, acontecimientos, atributos o referentes de unidad y oposicio n de la alteridad regiomontana. Posteriormente, trabaje esas notas en hojas de control de

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Capa hermene utica

Discurso

Reconstruccio n contextual,

sema ntica y tropolo gica Prácticas de imaginación política ("es" metafórico: "no ser" y "ser como") Preguntas interpretativas

Figuras de subjetivación Ana lisis de estrategias discursivas

La segunda capa esta enfocada en el ana lisis de las fijaciones de sentido en sus dos dimensiones (la del significante y la del significado, respectivamente): los referentes de unidad u oposicio n (personas, animales, objetos, acontecimientos, pra cticas, recursos, lugares o enunciados), y las centralidades tema ticas (los significados dominantes que “llenan” los referentes). Este ana lisis permite trabajar con las fijaciones de sentido de tres imaginarios: el e tnico-comunitario (las demarcaciones entre “nosotros” y “ellos”), el econo mico-polí tico (las relaciones entre “trabajo”, “familia”, “empresa” y “Estado”) y el socio- espacial (las escalas del “adentro” y el “afuera”: “Monterrey”, “Nuevo Leo n”, “Noreste”, “Aridoame rica” y “Me xico”), las cuales articulan el discurso polí tico-tropolo gico de la alteridad regiomontana.

En la capa tropolo gica, el eje de ana lisis es el continuum regionalismo-separatismo. Este ana lisis se realiza sobre las fijaciones de sentido trabajadas en la capa anterior buscando en ellas los desplazamientos de sentido entre cinco tipos de afirmaciones identitarias socioespaciales que explicare ma s adelante (regionalismo metoní mico, regionalismo sinecdo quico, regionalismo autono mico, regionalismo metafo rico y separatismo). En esta capa, las unidades de ana lisis no son las fijaciones de sentido, sino los desplazamientos que las cruzan. Y estos desplazamientos entre lo nacional y lo regional que cruzan los tejidos sema nticos no so lo tienen una dimensio n lingu í stica, sino tambie n sociohisto rica. Es decir, no se trata so lo de buscar sine cdoques, metonimias y meta foras en las redes sema nticas (la “mutilacio n” de Nuevo Leo n por parte de Jua rez o de la patria en la guerra con lo Estados Unidos), sino tambie n de buscarlas en las operaciones de sentido a trave s de las cuales una regio n centralizada encarna a la nacio n, aunque no sea nombrada como tal (como es el caso del regionalismo de la Ciudad de Me xico).

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Por u ltimo, la capa hermene utica permite interpretar las narrativas de excepcionalidad tomando como base la reconstruccio n contextual, sema ntica y tropolo gica de las otras capas. Aquí las unidades de ana lisis no se inscriben en la materialidad de las afirmaciones identitarias concretas, sino en las estrategias discursivas (esencialización, eternalización, fronterización, homogeneización, producción de coherencia, mitificación, retroacción) que las cruzan y que componen los lugares, tiempos, temas, actores, proyectos, referentes de unidad u oposicio n de la particularizacio n regiomontana, así como sus fronteras de sentido con la comunidad nacional. En esta capa se ubica el trabajo interpretativo de las pra cticas de imaginacio n polí tica que se ejercen en torno al “como si”, el cual radica en lo que Ricoeur define como el "es" metafo rico: toda meta fora, a la par, “no es” y “es como” aquello que reemplaza. Y es esa tensio n constante de “no ser” y “ser como” la que le da su poder de redescripcio n de lo real al jugar con las fronteras de lo posible y de lo imposible: “el ‘lugar’ de la meta fora, su lugar ma s í ntimo y u ltimo, no es ni el nombre ni la frase ni siquiera el discurso, sino la co pula del verbo ser. El ‘es’ metafo rico significa a la vez ‘no es’ y ‘es como’” (Ricoeur, 1980, p. 15). A su vez, esta capa permite explorar las figuras de subjetivacio n desplegadas en los regionalismos regios. Estas figuras son fronterizas en te rminos territoriales y simbo licos. Es decir, son figuras de alteridad subnacional que encarnan las tensiones con el centro: el mestizo fronterizo, el ba rbaro orgulloso, el patriarca industrial, el hombre empresarial, el aridoamericano.

En cuanto al contenido, este documento esta dividido en seis capí tulos, los cuales no esta n fragmentados por a rea epistemolo gica (problema, objeto, encuadre teo rico, estrategia metodolo gica, ana lisis), sino que cada una de esas a reas se encuentra, segu n las necesidades analí ticas y expositivas, en todos los apartados, de manera recursiva. Los dos primeros capí tulos corresponden directamente a las tensiones socio-histo ricas entre el centro y la alteridad regiomontana (aunque todos los capí tulos giran alrededor de estas tensiones), así como a la delimitacio n teo rico-empí rica con base en la cual trabajo las narrativas de excepcionalidad. En el tercer capí tulo me enfoco en lo que llamo el “mestizo fronterizo” y el “ba rbaro orgulloso”, como figuras raciales sobre las que se despliegan las narrativas de

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excepcionalidad: la primera figura como sujeto de la alteridad y la segunda como resignificacio n positiva de una categorizacio n socioespacial elaborada desde el centro. Sobre la base del mestizo fronterizo analizo, en el cuarto capí tulo, la dimensio n econo mico-polí tica de las narrativas de excepcionalidad a trave s de las relaciones locales entre capital y trabajo, así como sus ví nculos con lo que llamare el regionalismo sinecdo quico (un nacionalismo de corte regional basado en la resignificacio n de la mexicanidad). En el capí tulo cinco me enfoco en la creacio n del escudo de Nuevo Leo n como pra ctica hispanista de fijacio n de sentido desde lo que llamo la “hera ldica sociocultural”, la cual permite sintetizar los componentes discursivos de las narrativas de excepcionalidad y analizar los fragmentos del escudo que, a modo de memes, replican referentes aglutinantes de la imaginacio n polí tica separatista. En el sexto y u ltimo capí tulo analizo la radicalizacio n de las narrativas de excepcionalidad, tanto en textos regionalistas como en grupos y pa ginas separatistas de Facebook, a trave s de un tema y un relato nodal: los impuestos y la “injusticia” fiscal. A diferencia del capí tulo cuatro, en este no trabajo el regionalismo sinecdo quico, sino el regionalismo autono mico y sus borrosas fronteras con los separatismos, es decir, con el separatismo como recurso de los polí ticos locales para obtener re ditos electorales y con el separatismo como imaginacio n polí tica en espacios de replicacio n digital.

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