Section 6 Maintenance, Performance Monitoring and Tuning (14%)
A) Manage application configurations (e.g., application bindings, HTTP session tuning, etc.)
Se tiende a permitir que los trabajadores portadores de VHB puedan seguir realizando sus tareas
(responsabilizándose de determinadas cuestiones) excepto aquellos que realicen PIPES y tengan HBsAg y HBeAg positivos o HBsAg positivo, HBeAg negativo y DNA positivo. Se individualizará cada caso. La aptitud podrá variar si
hay coinfecciones por otros virus o cambios respecto al tipo de práctica profesional, la capacidad o disposición del trabajador a aplicar las normas o la existencia de un deterioro físico o psíquico que pueda suponer un peligro para él o terceros.
VHC
En la actualidad se tiende a asumir que los trabajadores con anti VHC (+) y PCR (+) o (-) pueden trabajar, realicen o no procedimientos invasivos, siempre que se
responsabilicen por escrito del cumplimiento estricto de las precauciones universales. En el caso de los PIPES no se hacen recomendaciones globales al respecto, siendo conveniente que se usen medidas de barrera adicionales (doble guante).
En todos los supuestos anteriores se individualizará cada caso, debiendo contemplar ocasionalmente la posibilidad de que no puedan realizar procedimientos invasivos (en casos de duda, por información incompleta en la
literatura, etc.). Así mismo, la aptitud podrá variar si hay coinfecciones por otros virus, como HIV o VHB, o cambios respecto al tipo de práctica profesional, la capacidad o disposición del trabajador a aplicar las normas o la existencia de un deterioro físico o psíquico que pueda suponer un peligro para él o terceros.
VIH
En el personal sanitario, la determinación de los casos en los que es necesario establecer limitaciones al desarrollo del ejercicio profesional deberá realizarse caso por caso y de forma individual (preferentemente por la Comisión y Comité correspondiente) teniendo en cuenta el tipo de práctica profesional (valorando PIPES) y la capacidad y disposición del trabajador para aplicar las normas de prevención.
En todo tipo de trabajadores (de forma general), en los casos asintomáticos (Categorías A-1 y A-2) no suele haber justificación para restringir su plena capacidad laboral para prácticamente todo tipo de trabajo, quizás exceptuando los puestos de extrema seguridad. En los trabajadores
infectados de la categoría A-3, sometidos a tratamientos agresivos no bien tolerados, puede ser necesario limitar parcialmente su actividad laboral. Los enfermos diagnosticados de SIDA (categorías B y C) pueden tener limitada su capacidad laboral en función de la evolución de la enfermedad y de la gravedad y frecuencia de sus manifestaciones clínicas. En general, no debe argumentarse la probabilidad de futuras incapacidades (en un plazo desconocido) para valorar la aptitud de trabajadores infectados que en el momento de la valoración no presentan clínica incompatible con el trabajo.
En todos los casos, y de forma continuada, se valorará la existencia de un deterioro físico o psíquico que pueda suponer un peligro para el trabajador o terceros.
Corynebacterium diphteriae (2, T, V, EDO-urgente–)
Bacilo grampositivo, inmóvil, no capsulado ni esporulado, productor de exotoxina necrotizante.
DATOS EPIDEMIOLÓGICOS
• Mundial: descrita en todo el mundo, más en zonas templadas y más en países en vías de desarrollo. Se manifiesta más frecuentemente en meses fríos del invierno y siguiendo un patrón de grandes ciclos epidémicos. En más de 80% de los casos ocurre en <10 años. Tras la casi total desaparición de la enfermedad en países occidentales, entre 1990–1995 hubo un
resurgimiento en el Este de Europa (Rusia y otros países de la antigua Unión Soviética) en forma de epidemias que afectaron sobre todo a adultos. En algunos países de Europa más del 50% de los adultos son susceptibles, sobre todo entre los 20 y los 50 años. Se estima que los niveles más bajos de inmunidad (<20%) se dan en Nigeria, Guinea, Mali, Angola y Bangladesh.
• España: se introdujo la vacunación sistemática con DTP en 1965. No se ha comunicado ningún caso desde 1987, por lo que se puede decir que está eliminada la difteria. Sin embargo gran parte de la población adulta está desprotegida (>10 años desde la vacunación, inmigrantes —sobre todo ilegales— y sus hijos), siendo necesaria la vacunación para evitar un resurgimiento que podría adquirir características epidémicas. Su vacunación está recomendada en el Calendario Vacunal del Adulto en España.
RESERVORIO / FUENTES DE EXPOSICIÓN / VÍAS DE TRANSMISIÓN
Los seres humanos constituyen el único reservorio. La vía
de transmisión es aérea, por gotas con partículas
mayores de > 5u que contienen microorganismos, producidas por personas con enfermedad clínica o portadoras (por lo tanto fuentes de exposición). Supone el contacto con la conjuntiva o las mucosas de nariz y boca de una persona susceptible. La vía cutánea es más frecuente en países en desarrollo por el contacto directo con una persona colonizada o infectada e indirecto con objetos contaminados. Es posible que pueda transmitirse también a través de leche contaminada o fómites.
CRITERIOS DE APLICACIÓN
Todo trabajador susceptible, sin conocimiento cierto de haber padecido la enfermedad o de una correcta inmunización, o ésta muy alejada en el tiempo o incompleta. Existe riesgo adicional en trabajadores con actividades en lugares en contacto con niños e
inmunodeprimidos y de forma especial en las mujeres trabajadoras en edad fértil (militares, maestros,
profesionales sanitarios, viajeros a países endémicos —en vías de desarrollo— o a zonas de riesgo —antigua URSS—). No se considerará preventivo el hecho de haber estado en contacto con enfermos. El alcoholismo, el hacinamiento y un bajo nivel socioeconómico se consideran factores de riesgo.
EFECTOS SOBRE LA SALUD
El periodo de incubación es de 2-5 días, raramente superior a 8; la difteria cutánea de 1-21 días (promedio de 7). Los bacilos invaden el epitelio mucoso de faringe y amígdalas, donde se multiplican y elaboran una exotoxina que produce necrosis en los órganos afectados.
Aparecerán pseudomembranas diftéricas debido a la necrosis y a la respuesta inflamatoria. Forma clásica (tracto respiratorio): Típica de países desarrollados. Afectación de amígdalas, faringe, laringe y nariz. Dolor moderado de garganta, inflamación y dolor de los ganglios cervicales. En mucosa oro-faríngea hay placas
membranosas grisáceas y adherentes. Los efectos tardíos aparecen a las 2-6 semanas por absorción de toxinas e incluyen parálisis de nervios craneales, periféricos y miocarditis. La exotoxina produce degeneración grasa en miocardio, hígado, riñones y suprarrenales. En países subdesarrollados predomina la forma cutánea, que se desarrolla tras la picadura de insectos, traumatismos o quemaduras. En casos no tratados hay una mortalidad de 30-40% (ocasionalmente>50%). El tratamiento con antitoxina la reduce al 10%.
DIAGNÓSTICO
CLÍNICA: el diagnóstico clínico depende del grado de sospecha. Considerarlo en pacientes con dolor faríngeo, febrícula o fiebre y adenopatías cervicales (hinchazón), sobre todo si presentan manifestaciones de toxicidad y ronquera, estridor, parálisis del velo del paladar o secreción nasal serosanguinolenta. Las seudomembranas pueden no detectarse, pudiendo por otro lado localizarse prácticamente en cualquier punto de las vías respiratorias altas (desde las fosas nasales a la laringe). Si se objetivan hay que hacer diagnóstico diferencial con las causadas por estreptococos B-hemolíticos, faringitis víricas, mono- nucleosis, candidiasis y fusoespiroquetas. Si la
enfermedad progresa pude aparecer distrés respiratorio,