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En los pueblos nahuas se encuentran mejor evidenciadas las deidades relacionadas a la sexualidad y los placeres de la carne, en ellos se marca una clara división en cuanto a las posibles funciones que se le atribuían a cada deidad. En el mundo nahua se encuentran Tlazoltéotl, Xochiquétzal, Chalchiuhtlicue, Tonantzin y Chicomecóatl, y entre los dioses se relacionan a Xochipilli y Tezcatlipoca. A continuación se describen las principales características y/o cualidades por las cuales estos dioses/sas son relacionados con la sexualidad, fertilidad y coito, se toman como referencia por la similitud más cercana dentro del área mesoamericana con estos pueblos y el área.

63 3.2.1 Tlazoltéotl

Dentro de la cosmovisión nahua Tlazoltéotl era una diosa muy importante, que según investigaciones representa varias cosas a la vez, pero que se le asocia principalmente con la tierra, el placer carnal, el alumbramiento, la sexualidad y la luna. Se le ubica con varios nombres, por ejemplo Tlaelcuani o comedora de cosas sucias que hace referencia de la diosa como la encargada del perdón de los pecados (Sahagún, 1969: 953), y la vincula con cuatro hermanas: Tiacapan, Teicu, Tlaco y Xucótzin, cuyos nombres hacen alusión a todas las mujeres que son aptas para el acto carnal. Asimismo, como Ixcuiname señora del algodón en huasteco, por lo que posee cualidades benignas (Rosales 2006:123). Además, Tlazoltéotl es una diosa de la tierra (Spranz, 1973: 205) y, por tanto, una forma de veneración de la diosa madre a la más antigua deidad de la tierra. Era también la diosa de los baños de vapor, del placer sexual y de la confesión y a su vez presidía a los recién nacidos y a las mujeres muertas en el parto.

Según Guzmán y Servín (2005:29) ésta protegía las relaciones reproductivas de amor-erótico en el matrimonio, además de que se le atribuía el poder para provocar la lujuria y lo carnal en las relaciones. En su representación plástica frecuentemente encontramos que tiene la boca manchada con excremento, lo cual ha dado hilo a la discusión cristiana sobre la inmundicia del acto carnal, pero se cree que en el contexto prehispánico hacía referencia a la fertilización de la tierra, al reciclaje continúo (Fig. 8).

En torno a Tlazoltéotl se hace difícil una interpretación simple, por el hecho que sus elementos y atributos en cuanto a su figura muestren una variada gama de significados. Lo más importante a resaltar es su asociación con la luna, la cual se relaciona estrechamente con la fertilidad, tanto en el plano sagrado como terrenal. Y viene teniendo características

Figura 8 Tlazolteotl diosa de la inmundicia, comedora de pecados. Códice Borgia Lám. 79.

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similares con la diosa Ixchel. Ambas asociadas a la luna, portadoras del poder fertilizante y genésico del mundo y el ser humano.

3.2.2 Xochiquétzal

Una diosa relacionada con el amor, cuyo nombre significa: flor, pluma de quetzal o plumaje de rosas (Rosales 2006:123). El mito que narra su origen la presenta a la vez como diosa creadora de la primera humanidad y como intermediaria entre los dioses. Es ella quien realizará el primer acto sexual y el primer parto (Quezada 1984:28). Xochiquetzal al igual que Tlazoltéotl son las dos diosas relacionadas con la fertilidad de la naturaleza, de la belleza y la juventud, de la maternidad temprana y de las artes domésticas y, se le caracteriza con dos grandes penachos de pluma de quetzal color esmeralda y con su ropa ricamente bordada (Fig. 9).

Xochiquétzal viene siendo una metáfora de la joven que da placer sexual a los jóvenes y que representa la tentación que hace caer a los hombres castos; es naturalmente una joven hermosa y alegre. Representa los encuentros juveniles, espontáneos, pero sobre todo libres, los cuales no eran sancionados entre los varones (Trejo 2007:18-19). Asimismo se le atribuye que regía a las malas mujeres.

Xochiquétzal es preponderantemente diosa de las actividades amorosas17 (en contraste con Tlazoltéotl cuyo énfasis está en la fecundidad) y en una de sus advocaciones es representante de las relaciones prohibidas, es por ello que tenía el don de trasmitirles los deleites del placer sexual. Es diosa de las relaciones sexuales ilícitas y de las prostitutas que

17 El término amor no se usa en sentido romántico o platónico, al contrario, el amor entre hombres y mujeres es antes que nada

un amor que se expresa a través de la sensualidad y el erotismo. Figura 9. Xochiquetzal Diosa del amor. Códice Borgia, lám 59.

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vivían con los jóvenes del telpochcalli18, participaba en la danza de los guerreros y los acompañaba a la guerra (Rosales 2006:124).

Deidad del algodón y el trabajo textil de las mujeres, le gustaba hilar y tejer mantas primorosas. Fue la inventora del arte de hilar algodón, de tejer en el telar de cintura y de bordar. Los pintores, los dibujantes, las tejedoras, las que bordaban, así como los plateros y los escultores, la adoraban y le hacían ofrendas y ceremonias en su templo y en su patio (Trejo 2007:20). Aparte se le asocia, con la guerra y con las mujeres en trabajo de parto, que se creía eran actividades de igual relevancia ya que consideraba ambas situaciones como muertes ocurridas al librar una batalla para los dioses.

Otras divinidades que se les puede asociar con aspectos relacionados con la sexualidad y fertilidad son Chalchiuhtlicue, Tonantzin y Chicomecóatl, la primera relacionada con Tláloc el agua y su carácter fertilizante, las segunda como diosa de las buenas cosechas -madre de la tierra y de la fertilidad es identificada en los primeros años de la Colonia y se le asocia con la virgen maría, y la tercera diosa mexica de la subsistencia, en especial del maíz, principal patrona de la vegetación, se le relaciona también a los mantenimientos, así como a la fecundidad agraria y humana, esta divinidad se le asocia principalmente a la fertilidad en este caso del maíz como alimento sagrado dador de vida.

En cuanto a las divinidades masculinas asociadas con la sexualidad o algún aspecto relevante de la misma, se menciona a:

3.2.3 Xochipilli

Figura principal dentro de este campo, asociado a las flores y erotismo. Es el Príncipe de las flores, flor preciosa o flor noble (González y Ruiz 2003:161-162) es también considerado dios del amor-erótico, de la germinación, la música, la danza, protegía la fertilidad humana y agraria. Se le representaba con un tocado de flores, sobre un trono grabado con diversas flores y hongos, muchos de los cuales, según R.G. Wasson, son flores y plantas psicotrópicas, como el hongo de la especie Psilocybe aztecorum, la flor Ololiuhqui, Flor del tabaco, la flor Cacahuaxóchitl o poyomatli y la flor Sinicuichi (Guzmán y Servín 2006:30).

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También existen deidades masculinas de la sensualidad conocidas como ahuiateteo (Dioses de los excesos) un ejemplo de ello es: Macuilxóchitl, cinco-flor, dios de los juegos, el placer y las apuestas (Taube 1993:31), una deidad muy semejante a Xochipilli.

3.2.4 Tezcatlipoca

Deidad principal del panteón azteca, se dice que es el señor del cielo y de la tierra, fuente de vida, origen del poder y la felicidad, asimismo se le relaciona paralelamente con la sexualidad, es el dios de los placeres carnales como lo explican los frailes cronistas del siglo XVI, deidad que incitaba a las mujeres a pecar a través de la provocación de desmanes sexuales y, se supone que un día enviaba bienestar y la siguiente enfermedad y desgracia. De acuerdo con Sahagún (1969) es un dios capaz de enviar enfermedades en las partes secretas a quienes ensuciaban su ayuno con actividades sexuales, (Fig. 10).

Las deidades dentro del pensamiento mesoamericano son imprescindibles, por ello que los dioses y diosas asociados directa o indirectamente a la sexualidad son un reflejo de las concepciones que se tenían sobre estos comportamientos. En ellas se observó a la fertilidad como principio fundamental, es decir, en todas las deidades descritas vemos ese principio generador de vida, fertilizador de la tierra y el ser humano, que propician las condiciones para la reproducción terrenal.

En el caso de las divinidades nahuas hay una mejor interpretación con respecto a sus funciones dentro del sistema religioso, se detallan mejor sus atribuciones con respecto de los mayas. En ellos se encuentran deidades con características específicas asociadas al placer carnal, cópula o las relaciones sexuales. Lastimosamente dentro de los antiguos mayas sólo se obtiene interpretaciones muy generales sobre las funciones de sus divinidades relacionas a estos conceptos. Que por similitud o comparación se infiere que posiblemente esas atribuciones que se le conceden a las deidades nahuas se manifiesten en las mayas. Es

Figura 10. Tezcatlipoca, Dios principal Nahua. Códice Borgia, lam 35

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decir, que una Diosa Ix-Chel sea la encargada de regir las relaciones carnales lícitas o ilícitas al igual que lo evidencia Xochiquetzal, o Itzamná con Tezcatlipoca.

Lo evidente es el carácter dual de las deidades, que poseen cualidades tanto benignas como malignas, producto de esa dualidad, por ello que unas se asocian a la fertilidad procreadora o germinadora de vida, y otras solamente a las relaciones carnales, de placer explícitamente sexual. Lo más importante en ellas es que no excluyen la sexualidad, al contrario es parte fundamental de la vida prehispánica. Asimismo, se hace visible la importancia de la práctica sexual no sólo en el plano reproductivo sino también erótico y sensual, ese plano que se acerca más al ser humano como sujeto activo donde se manifiesta la sexualidad como tal, y que necesita estar regido por una deidad que dé la pauta entre lo aceptable y lo no aceptable.

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