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El modo en que usas tu mirada es un indicador primario de tu status social. Si puedes mantener contacto visual prolongado, inmediatamente comunicas status Alfa.

La mirada es un punto de interés primario de la presencia de una persona en cualquier conversación. Centramos nuestra atención ahí, porque ahí es donde la mayoría de nosotros experimentamos el mundo. La mayor parte de nuestras experiencias vienen a través de la mirada, y miramos a los ojos de los demás como un indicador de lo que es su experiencia.

Los animales, por ejemplo, usan el contacto visual para determinar casi de inmediato si otro macho va a competir con él por el dominio. Si alguna vez has ido a un zoo con un foso de gorilas macho, sabes que te dicen que no les hagas contacto visual directo, porque te arriesgas a agitarlos y enfurecerlos.

EJERCICIO ALFA:

Practica el contacto visual cada día. Aquí tienes algunas formas de hacerlo:

1) Mantén contacto visual contigo mismo en el espejo. Puede que encuentres que sólo puedes hacerlo durante unos minutos cada vez antes de empezar a reírte y tener que mirar a otro sitio.

Yo evitaba mirarme a los ojos. Pero, tras la repetición, empecé a mantener fija la mirada, y lo hago bastante bien después de un rato. Tienes que tratar de mantener tu propia mirada en el espejo al menos durante un par de minutos sin cambiar la expresión. Aquí hay una anécdota interesante: ¿Sabías que no puedes ver el movimiento de tus ojos en un espejo? Prueba. Tienes un punto ciego en tu visión que te impide ver el

movimiento de tus ojos. (Puedes conseguirlo moviendo tu cabeza en lugar de tus ojos, pero eso es trampa).

2) Practica con gente que pase por la calle. Al principio lleva gafas de sol de espejo. Trata de hacer contacto visual con ellos, seguro en el conocimiento de que ellos no pueden ver tus ojos. Mira cómo otra gente usa su propio contacto visual.

3) Mantén la mirada de verdad. Sin gafas de sol, trata de hacer contacto visual con cada mujer que veas en la calle. Mantén el contacto todo lo que puedas. Sonríe y saluda si eso te ayuda. Deberías practicar esto hasta que cojas el punto en que puedes mantener la mirada con ellas hasta que ellas la desvían. En la mayoría de casos mirarán hacia abajo ante tu mirada, lo que es un signo de sumisión. (No siempre un signo de interés,

acuérdate, pero es un buen signo de tu dominio). Aprende a disfrutar cuando una mujer mira hacia abajo con vergüenza. Me encanta cuando puedo demostrar mi dominancia mostrando mi presencia a una mujer.

¡Relajación!

Estoy a punto de comunicarte el fundamento principal de la transmisión de

autoconfianza a las mujeres (y a cualquiera). De todas las cosas que puedes hacer para mejorar tu imagen de Alfa, está tendrá el mayor impacto – sobre el papel.

Tienes que aprender a relajarte.

Ahora, pienso que un montón de tíos por ahí deben pensar que ellos saben lo que es la relajación, y puede que incluso crean que ellos están realmente relajados cerca de mujeres, pero el hecho es que la mayoría de nosotros tenemos conscientemente que forzarnos para relajarnos. No es un estado natural para los hombres cuando están rodeados de mujeres o en situaciones que parecen arriesgadas. Pero simplemente debes estarlo.

Cuando estás relajado:

• Estás alerta, más que cuando estás saltando alrededor y rebotando en las paredes con demasiada atención. Si tu mente está corriendo demasiado deprisa, perderás el control en las curvas.

• Estás con control emocional completo. Si estás relajado, sus palabras pueden comprobar el estado de tu mente, pero no te provocarán una explosión emocional (una explosión emocional es absolutamente la última cosa que tú quieres tener con una mujer).

• Tu lenguaje corporal es mucho más fluido y poético. Estarás más

seductor y relajado, y ella captará esta energía lo que hará que se sienta a gusto. Nota cómo se mueve James Bond en todas sus películas: está siempre relajado y controlado, incluso cuando se tiene que mover rápidamente. Su lenguaje corporal nunca es espástico.

• Tu mente puede apreciar y entender mejor el momento presente. Cuando estás con una mujer, necesitas todas tus facultades centradas en la

ella no siente que tu atención está en el presente, también la empujará a ella a irse. Hay un término usado por los pilotos de aviones de combate: conciencia de la situación. Significa simplemente que tú sabes dónde estás, quién está a tu alrededor y dónde pueden localizarse amenazas. De esta forma, puedes siempre reaccionar bien a las circunstancias que pueden presentarse.

• Un hombre que está reaccionando desde su respuesta de estrés está siempre en desventaja. El estrés te fuerza a recurrir a los más primitivos mecanismos de reacción. Tu cerebro de lagartija será más propenso a un comportamiento de lucha-o-huida que será como para derribar la

situación y actuar sobre ello inteligentemente. Además abandonarás las habilidades aprendidas.

• Cuando estás relajado te sientes más seguro. Los dos son sinónimos. Si estás nervioso, te falta confianza y lo transmitirás a través de tu sistema nervioso y fuera, a ella, a través de tus peculiaridades.

Usa los métodos de meditación que he descrito antes para llegar a este estado de relajación. Especialmente centrado en los patrones de respiración. El siguiente ejercicio te ayudará a pasar al siguiente nivel de meditación – ensayo mental.

EJERCICIO ALFA:

Puede que quieras realizar este ejercicio con música de algún tipo. Obviamente, tecno o música house dance profunda no te van a ayudar a alcanzar los resultados esperados. Algo como new age o jazz light, te ayudarán a conseguir la actitud mental adecuada. Te sugiero usar siempre la misma música de forma que te condicionará a caer en este estado mucho más rápido.

Siéntate en una silla recta, que no sea demasiado cómoda. Esto te ayudará a evitar dormirte durante el proceso. Desconecta el teléfono y otras distracciones.

Lo que tienes que hacer es esto: imagínate a ti mismo en una situación de gran ansiedad, una de las que te causan muchísimo nerviosismo. Para la mayoría de la gente, una situación en la que tienes que ir a hablar con una mujer guapa que está con sus amigas es una de las más estresantes que uno puede imaginar. Dibuja la escena completamente, desde las risitas tontas de las chicas hasta el color de sus bebidas y de sus uñas. Dibújalas de forma tan clara y realista como sea posible.

Ahora imagínate a ti mismo caminando hacia ellas, pero ellas no son conscientes de tu aproximación. Estás totalmente protegido de la detección. Puedes incluso permanecer de pie a pocos centímetros y no sentir miedo a ser descubierto. Puedes oír sobre qué están hablando e incluso oler un poco sus perfumes desde aquí.

En este punto del ejercicio tu empiezas a sentir el nerviosismo que normalmente acompaña a esta situación, tómate un momento para revisar tu posición. ¿Están tus manos tensándose? Relájalas. ¿Estás respirando más rápido? Ralentiza. ¿Está tu boca seca? Tómate un segundo para sorber un poco de agua. No quieres entrar de nuevo en el

diferencia entre esto y estar hablando con alguno de tus compañeros de trabajo. Imagina algo que necesites para mantener a esas mujeres ahí, de forma que no sientas el estrés normal o nerviosismo.

Imagina que ahora ellas son conscientes de tu presencia. Pretende ser un guardián, un guardaespaldas enviado para cuidar de su seguridad. No te están

ignorando, sino que se sienten cómodas con tu cercanía. Están sólo hablando de viejas comedias de los sesenta que les gustaría ver por cable, como “Gilligan’s island”, o “The Brudy Bunch”. Tomas esta oportunidad para añadir algo en la conversación: “Chicas, ¿a vosotras os gusta ‘Bewitched’ o mejor ‘I dream of Jenie’?” les preguntas. “Oh, sí” dice una de ellas “me gusta ‘Embrujada’ mucho más”. Y las otras chicas sonríen y te guiñan el ojo, moviendo la nariz como hacía Samanta en la serie de TV.

¿Has sentido la cálida emoción de la aceptación cuando ellas te metieron en su conversación y comenzaron a hablarte? TÚ generaste ese sentimiento, no ellas. Recuerda eso, porque tú puedes citar ese sentimiento cada vez que lo necesites para darte a ti mismo aprobación en cualquier momento.

Extiende este ejercicio cambiando la situación a situaciones progresivamente más y más incómodas. Yo empecé originariamente hace años con el escenario de encuentro, y ahora estoy en el punto en que imagino cómo lo manejaría si justo apareciera desnudo en Mitad de Times Square. Bastante tonto, ¿no? Si tú puedes manejar el pasear desnudo por la calle de una ciudad y reducir ese miedo a donde tú puedas manejarlo, estás en el camino de la virilidad alfa.

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