5. STUDYING AND PROTECTING IFRAMES/POPUPS
5.5 Security Impact Assessment
5.5.1 Manual Verification
Según Vallejo, J; 1996
Así como los empleados cuidan la relación con su jefe, también debe preservar la amistad entre compañeros de oficina, planteándose actitudes positivas en el trato interno estas deben ser amistosas y cordiales, con vínculos de generosidad y no de competitividad, factores que ayudan a realizar las tareas con bienestar y confianza.
La función de coordinación que tienen los empleados permite estar en comunicación constante con su jefe y entre compañeros, de modo que para ellos es más fácil crear lazos de amistad y colaboración porque constituye el centro de atención de todas las personas que trabajan en la oficina.
Se puede considerar, por tanto, que los empleados es el eje a través del cual gira la vida de la oficina y debe, por consiguiente, facilitar las buenas relaciones con sus compañeras, actuando con consideración.
Cuando los compañeros tengan la disposición de establecer esos vínculos, se podrá decir que ha dado el primer paso para obtener éxito en las relaciones interpersonales. Para lograr una buena relación es indispensable poner en práctica las siguientes características:
Amistad: Es un afecto desinteresado que una persona siente hacia otra, es a base de sentimientos de afinidad, interés y buena voluntad. No todas las personas tienen habilidad para hacer amigos, esto depende de muchos factores, como el carácter y la personalidad de cada uno. De todos modos, los empleados deben procurar una relación uniforme entre compañeros, evitando roces y antagonismo.
Compañerismo: este es un vínculo social constituido por la existencia de armonía y unión, factores que coadyuvan a lograr relaciones de trabajo cordiales. Las personas se juntan por necesidad de comunicación; esta necesidad se hace más evidente cuando se comparte largas horas en un mismo lugar. El compañerismo es el afecto y la comprensión entre las personas que se ven a diario y trabajan por lograr un mismo objetivo; demostrar interés por los problemas de los demás, sin llegar a invadir su vida personal; cultivar la paciencia, aceptándolos como son y respetar su dignidad personal, sin herir sus sentimientos.
Respeto: Es una manifestación de consideración a una persona, es un signo de cortesía que demuestra consistencia en el trato. De ahí que sea importante el respeto al trabajo ajeno, a los sentimientos, a los puntos de vista de los demás, a la propiedad privada y especialmente a la dignidad personal. Cumpliendo estos principios, se lograra entablar vínculos de compañerismo y amistad.
Generosidad: Es una cualidad importante para llevarse bien con los compañeros; tiene que ser practicada diariamente por los empleados para prestar ayuda y ofrecer amistad, para expresar alegría ante el progreso de los demás y para no demostrar envidia ante el bienestar ajeno.
Solidaridad: Es un sentimiento que se deriva del afecto y la comprensión hacia los demás. Es una forma de adherirse a la causa de una persona que se encuentra enfrentando un problema, compartiendo con ella lo que le aflige. Cuando un compañero tiene un inconveniente personal por cualquier causa, es preciso estar con él en sus sentimientos y apoyarlo para que se supere el problema.
Prudencia: Los empleados deben escuchar con atención a todas las personas que tengan algo que decir, demostrar un genuino interés por sus preocupaciones y tratar de solucionarlos. Sin embargo, tiene que actuar con discreción ante estas situaciones; debe rehuir las discusiones y evitar la crítica malsana.
Tolerancia: En la relación humana es difícil adaptarse al carácter y manera de ser de todas las personas que le rodean, porque no se comparte criterios. Sin embargo, es una cualidad esencial de los empleados por el trato frecuente con diversas personas.
A veces es difícil evitar situaciones de ruptura, ya que también las relaciones dependen de la voluntad de los demás. Será conveniente que
los empleados tengan un comportamiento discreto hacia la persona en cuestión y evite involucrarse en chismes y comentarios acerca de ella, procurando más bien restablecer una relación cordial.
Sinceridad: La relación jefe-empleados- compañeros tiene que basarse en la confiabilidad y en la franqueza, ya que estas actitudes sustentaran el trato armonioso en el interior de la oficina. Cuando alguien requiera su criterio respecto a un asunto o le solicite información sobre trámites que conoce, es indispensable que con buena fe y en forma veraz y oportuna proporcione los datos que se le pida. Sin Embargo, en ocasiones tendrá que aplicar la diplomacia, esto es, eludir con habilidad ciertas situaciones difíciles, actuando con discreción.
Cortesía: Con frecuencia se encuentra en las oficinas rótulos con estos mensajes: “No es difícil decir Buenos días, Por favor Gracias”, no obstante, pocas personas los aplican. La cortesía es una palabra mágica, que puede reformar muchas actitudes negativas, pero requiere de un cambio personal antes de exigir que cambien los demás. La falta de amabilidad es un mal generalizado en muchas organizaciones y ha convertido a las personas en seres desagradables y difíciles, actitudes que influyen en la calidad de las relaciones humanas en la oficina. La relación de los empleados con el jefe tiene que evidenciarse no solamente con palabras amables, si no con actitudes que de noten buenos modales y respeto.
Los empleados protegen la amistad y el compañerismo que se tienen entre ellos y su jefe, tratándose de buena manera cordial, amable y de más actitudes positivas para el ambiente de trabajo, estos factores ayudarán al crecimiento personal y profesional.