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1. INTRODUCTION

3.3 Theme Two: Challenges in the room

3.4.2 Being marginal and a model

El reconocimiento del código como lo presenta Cassany ( 1988) escrito como herramienta visible del lenguaje y la representación de significados es necesario al momento de escribir, siendo así, el código escrito se reconoce como un sistema de signos útil para transcribir el código oral, es entonces la mediación entre las letras y el lenguaje oral.

En la presente propuesta se asume el código escrito como un medio claro y complejo de comunicación que debe ser manejado y comprendido por el escritor para producir fines comunicativos, en el caso de los textos. Para cumplir los fines comunicativos que requiere el texto quien escribe asume una tarea responsable de dominar ciertas habilidades entre las que están: discriminar las informaciones que son necesarias y también las que no lo son, organizarlas en un orden cronológico y escoger las palabras más adecuadas para expresarse, conectar las frases entre sí, construir párrafos, entre otros elementos que junto con las reglas fonéticas, ortográficas, morfosintácticas y léxicas son vitales para la construcción del escrito.

De acuerdo con trabajos recientes, dichos desarrollos estarían en el ámbito del desarrollo de la Competencia textual. Para definir esta competencia, Rincón (2000) cita a Girón y Vallejo (1992) quienes especifican que es la capacidad para articular e interpretar signos organizados en un todo coherente llamado texto.

Es la habilidad para comprender y producir diferentes tipos de texto: periodístico, narrativo, científico, expositivo, pedagógico, instructivo, según lo demanden las situaciones comunicativas.

El procesamiento de textos comprende tres tipos de procesos: un nivel intratextual, uno intertextual y otro extratextual. El primero comprende las estructuras semánticas y sintácticas que conforman el texto: macroestructura (propiedades textuales, manejo del tema, tópico- comentario), superestructura y microestructura (oración).

En el nivel intertextual, se reconocen las relaciones existentes con otros textos: referencias a otras épocas y culturas, citas directas e indirectas, formas y temas tomados de otras obras. Aquí entra en juego el conocimiento enciclopédico y literario del emisor.

En el nivel extratextual, se ubica lo pragmático que tiene que ver con la reconstrucción del contexto en que aparecen los actos comunicativos. Además, se debe considerar el componente ideológico que subyace al texto para no dejarse manipular por el otro (Esteban y Mesa, 2007).

Los autores citan a Pérez (2007); este autor aporta que la competencia textual se refiere a los mecanismos que garantizan coherencia y cohesión a los enunciados (nivel micro) y a los textos (nivel macro). Entendiendo por coherencia la cualidad que tiene un texto de constituir una idea global de significado; la coherencia está referida a la estructura global de los significados y a la forma como éstos se organizan según un plan y alrededor de una finalidad.

La cohesión, en cambio, tiene que ver con los mecanismos lingüísticos (uso de conectores, uso de pronombres, sustituciones, correferencias, adverbios, signos de puntuación...) a través de los cuales se establecen conexiones y relaciones entre oraciones o proposiciones, y que reflejan la coherencia global del texto.

Esta competencia está asociada, también, con el aspecto estructural del discurso, jerarquías semánticas de los enunciados, y con la posibilidad de reconocer y seleccionar, según las prioridades e intencionalidades comunicativas, diferentes tipos de escritos.

Por su parte Cassany (1988) en su libro “Construir la escritura” expone claramente cada uno de los conocimientos que domina un hablante o escritor al momento de enfrentarse a la escritura, a continuación, se expondrán los referentes más importantes que se consideran importantes en torno al proceso escritor de los estudiantes.

1. Adecuación:

Todo texto presenta variaciones, es decir, no se escribe lo mismo en todas las situaciones comunicativas, ni todos los textos requieren del mismo lenguaje para expresarse “cada situación requiere el uso de un registro particular que está determinado por el tema del que hablamos o escribimos” (Cassany 1988, p. 29). Es entonces necesario establecer ciertos parámetros al momento de escribir para poder reconocer que tipo de lenguaje debemos usar y con qué propósitos (convencer, informar, o simplemente saludar) decidimos empezar a redactar.

Por lo tanto, establecer la adecuación del texto le permitirá al estudiante, en este caso, determinar la variedad, si es (dialectal o estándar), el registro (general, especifico, formal o informal, y poder determinar qué tan competentes son los estudiantes al momento de comenzar a escribir.

2. Coherencia:

La coherencia luego de la adecuación determina que el escritor piense que información es más pertinente decir, para no caer en el que dice demasiado o el que no explica suficientemente las cosas. Dicho en palabras de (Cassany, 1988) “hay informaciones relevantes, que son

apropiadas para el texto, y otras irrelevantes, que son superfluas e innecesarias” (pág. 30). Por lo tanto, un estudiante que considere dentro de sus escritos la información más relevante podrá establecer una representación global de sus ideas para plasmarlas en el texto y será lo suficientemente efectivo al momento de organizarlas y clasificarlas en párrafos coherentes.

3. Cohesión:

Los textos presentan densas redes de relaciones que se conectan entre sí por medios de los párrafos, dichos mecanismos de conexión se conocen como formas de cohesión, un escritor competente se asegura de que sus textos cuenten con relaciones entre las frases y se asegura de garantizar una comprensión del significado global del mismo.

4. Corrección gramatical:

En este apartado el mismo autor incluye todos los conocimientos gramaticales que convocan la fonética, ortografía, morfosintaxis y léxico. Estableciendo la función de cada una de ellas dentro del escrito y asegurando el papel del escritor como conocedor y revisor perspicaz de cada uno de estos elementos en el escrito.

La ortografía establece que solo la grafía ratón pueda representar en animal roedor (y no otras formas como retón, rarton, o ratton); la morfosintaxis, que solo la combinación de María compró un ratón es aceptable (y no Compró un María ratón o María ratón un compró); y el léxico que denominamos ratón a la especie humana Muss musculus ( y no mini-rata o comequesos u oca). (Cassany, 1988, pág. 31)

Además de la propuesta anterior Cano & Finocchio (2017) exponen las características claves de la comunicación escrita, indicando que esta establece una comunicación diferenciada y le requiere al escritor adecuar su lenguaje al tema y destinatario. La comunicación oral al contrario de la escrita es de carácter inmediato y se da en tiempos idénticos entre destinario y

receptor, en la comunicación escrita, el escritor requiere más esfuerzos, pues debe hacer lo necesario para en medio de las letras crear su propio contexto. Por ello, la persona que escribe debe prever de un lector que comprenda lo que él dice y al mismo tiempo el escritor debe asegurarse el ser entendido. Un punto a favor para el lenguaje escrito y que centra la propuesta es la posibilidad que tiene el escritor de revisar sus palabras y considerar nuevamente lo dicho, para corregir o volver a empezar.

Es clara aquí la importancia que conlleva la preparación y seguimiento activo de la composición escrita en las áreas del conocimiento y por demás, la comprensión de todos los elementos que ella componen, factores esenciales para un proceso exitoso de composición escrita. Dichos elementos posibilitan y favorecen la creación y comprensión de la labor de la escritura en la escuela.