Ejercicio
• ¿Qué sabe acerca de la sexualidad infantil? • Cómo se sentiría y qué haría sí un niño:
—Tocara sus genitales o sus senos.
—Se desnudara y lo invitara a ver o acariciarle sus genitales.
— Quisiera “amarlo”, tener intimidad física o tener relaciones sexuales. • ¿Qué le intriga acerca de la sexualidad infantil?
En cierta fase de su terapia algunos niños intentarán, de manera directa, tocar sexualmente al terapeuta o realizar conducta sexual explícita con éste, a veces se quitarán la ropa y tratarán de quitarle la suya al terapeuta. Existe una fina línea divisoria entre permitir que el niño exprese lo que necesita expresar, pero con seguridad y propiedad. Está prohibido el involucramiento sexual con el terapeuta de juego, pero de tal manera que al niño no se le haga sentir avergonzado, malo o confundido; después de todo, ésta quizá sea la manera en la que se le pudo haber acostumbrado a complacer a los adultos. El terapeuta de juego dirá algo como: “Puedo ver qué quieres.. .pero no puedo permitirte... porque.. .“. El terapeuta puede sugerir:
“Necesitamos aprender a mantener a salvo nuestros cuerpos”, “en el cuarto de juego no nos tocamos nuestras partes privadas” (o cualquier término que utilice el niño); “nuestro cuerpo es nuestro y está bien decir que no” (Bannister, 1989, página 81); “Puedes decirme o mostrarme con las muñecas, o bien hacerme un dibujo”.
Algo importante es que los terapeutas de juego necesitan estar a salvo de acusaciones de los niños y deben informar a su asesor y supervisor directo si el niño intenta entrar en juego explícito, cuerpo a cuerpo. El uso de vídeo o grabaciones de audio, con el registro claro de la fecha y los tiempos de inicio y fin de las sesiones, o un observador, puede ser apropiado. Si un terapeuta de juego siente que está respondiendo a las demandas físicas o sexuales del niño, es imperativo que esto se discuta de manera urgente con el asesor y el orientador del terapeuta.
Existen algunos niños abusados sexualmente que están erotizados y seducen a los adultos tratando de entrar en relaciones sexuales con ellos. Si se les impide, dichos niños pueden frustrarse, molestarse y confundirse cuando se rechaza su conducta, que fue aprendida como una forma de complacer a los adultos.
Los niños erotizados llegan a estimularse cuando establecen relaciones cercanas. Para que la terapia sea eficaz, el terapeuta debe fomentar una relación cercana con los niños. Los niños erotizados reaccionan a la terapia como si su terapeuta estuviera solicitando sus favores sexuales... también están probando para ver si el terapeuta actuará de igual manera que el último compañero incestuoso. Cuando el terapeuta es consistente, amable y firme, los niños desisten de manera gradual, pero no hasta que todas las estrategias han fracasado. Si el terapeuta es del sexo opuesto al del compañero vejador original, los niños muestran menos manifestaciones sexuales y más de tipo agresivo al inicio de la terapia. Con el tiempo la relación se profundiza. Los temas sexuales surgen prescindiendo de la complementariedad de género entre cliente y terapeuta (Yates, 1990, páginas 327, 328, 331).
Con frecuencia, los niños erotizados anuncian sus proposiciones sexuales al jugar escondidillas, al cubrir al terapeuta de juego con cojines, al convertirlo en un caballo y montar en él, o al apresurar al terapeuta a “irse a dormir”. Cuando los niños están absortos en dichos “juegos”, no parecen darse cuenta de que los terapeutas “dormidos” o “ciegos” ¡aun pueden sentir y escuchar!
Los niños que han tenido abuso sexual en su infancia pueden actuar sexualmente sin verbalizar cuando sean mayores (Donovan y Mclntyre, 1990, página 69). Esto puede ser frustrante cuando el terapeuta de juego se da cuenta de que algo desagradable ha ocurrido, pero la clarificación no está próxima, ya que el terapeuta no puede permitir el juego cuerpo a cuerpo que probablemente permitiría al niño contar la historia.
• Se debe tener cierta comprensión del desarrollo normal de la sexualidad infantil, y de los efectos y manifestaciones del abuso sexual.
• Debería tenerse también algún conocimiento acerca de los niños que abusan sexualmente.
• Desde la información de referencia, se debe ser consciente de cualquier conocimiento de abuso sexual.
• Se deben aclarar las estrategias para el manejo de niños que se acercan sexualmente. • Si se descubre a sí mismo sintiendo placer o deseando involucrarse sexualmente con el
niño, debe analizar esto de manera urgente con su asesor, supervisor o terapeuta personal.
¿QUÉ SUCEDE SI LOS NiÑOS REVELAN MALTRATO?
En ocasiones, el juego de los niños indica que sufrieron maltrato. En el caso de un niño que se sabe lo experimentó, los adultos tienen que determinar si está representando, por medio del juego, eventos previos que las autoridades ya conocen, o si es material “nuevo”. Se plantea un problema diferente si niños de los que no se sabe que hayan sufrido maltrato realizan juego que da lugar a la sospecha de que esto ha ocurrido (Haugaard y Reppucci, 1988, páginas 133 a 147). En cualquier caso, los terapeutas de juego tienen que sopesar sus deberes y obligaciones hacia el niño en cuanto a su responsabilidad profesional y decirle que éste es un asunto que se informará (se espera que el terapeuta de juego le haya advertido al niño, al principio del trabajo que quizá haya algo que necesite contar a otro adulto). En ocasiones poco comunes, tal vez sea apropiado que el terapeuta de juego le informe al trabajador social acerca de sus dudas, pero no al niño, con la esperanza de que este último brinde de manera espontánea, más información en el momento adecuado.
Si el niño no tiene un trabajador social, las preocupaciones del terapeuta de juego deben turnarse al profesional involucrado con la familia o a la oficina del departamento de servicio social de la zona donde resida el niño, a la Procuraduría para la defensa del menor, a la policía, o a la persona adecuada en el lugar de trabajo del terapeuta de juego. Si éste descubre una herida física sospechosa, debe avisar de inmediato al trabajador social (o trabajador encargado o a la escuela), asegurándose de que se investigue a la brevedad la posibilidad de maltrato y que el niño reciba la intervención médica adecuada.
Ejercicio
• ¿Cómo sabe si un niño está revelando nueva información, o si está presentando acting
out de “viejas” revelaciones?
• ¿Cuáles son los procedimientos para informar sospechas de maltrato? • ¿Qué debería decir al niño si sospecha de maltrato?
• ¿Se requiere acción urgente? RESUMEN
Este capítulo ha observado diversos aspectos que surgen en el transcurso de la terapia de juego, algunos más que otros. El uso del lenguaje (véase también el capítulo 15) es crucial, en tanto que es uno de los medios de comunicación, y es importante que podamos relacionarnos con los niños de todos los niveles de desarrollo. El dar y recibir regalos requiere de una reflexión cuidadosa; lo que es correcto para un niño puede no serlo para otro. Muchos niños tienen curiosidad o están interesados en saber si otros niños utilizan el cuarto
de juego; esto puede ser en parte curiosidad, pero también puede expresar rivalidad fraterna. Es importante para el terapeuta y el niño tener en mente las razones que trajeron al pequeño a terapia de juego; algunas veces los niños no siempre tiene esto tan claro como pensamos, y ello nos conduce a verificar esto de vez en cuando. Algunos terapeutas de juego se preocupan si el niño repite el juego, y hemos reflexionado acerca del por qué puede suceder esto. Prepa- rarse para las vacaciones y manejar las sesiones perdidas planeadas y no planeadas, también son elementos importantes del proceso terapéutico. El juego violento y agresivo necesita manejarse teniendo en mente los límites del cuarto de juego (páginas 197 a 200), y consideramos el enojo del niño con mayor detalle. En algún momento la mayoría de los terapeutas de juego tiene que decidir qué hacer con los juguetes que se rompen o roban del cuarto de juego, esto varía de niño en niño. Se aconseja a los terapeutas de juego tener una estrategia para trabajar con niños que presentan acting out sexual, y saber cuáles son los procedimientos a seguir si un niño revela maltrato.
La terapia de juego puede aplicarse a pequeños grupos, este aspecto de intervención terapéutica se discute en el siguiente capítulo.