3. Protocols of communication via USB (virtual UART)
3.5 Marvelmind API
Existen distintas clasificaciones de la actividad cerebral basal registrada por el EEGa, según el reconocimiento visual de patrones [61, 62] y otras según la amplitud del trazado [63]:
Normal: margen superior > 10 μV y margen inferior > 5 μV.
Moderadamente alterada: margen superior > 10 μV y margen inferior ≤ 5 μV.
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Recientemente, se ha propuesto una nueva clasificación [64] basada en la terminología del EEG que incluye la descripción de los trazados de base, la presencia o ausencia de ciclos vigilia-sueño y crisis epilépticas. Los trazados de base se describen según la actividad electrocortical predominante en el registro. No obstante, los valores normales de amplitud máxima y mínima establecidos [63] se siguen utilizando para evaluar los registros ya que permite diferenciar un trazado discontinuo (margen inferior variable entre 0 y 5 μV) de un trazado brote-supresión (margen inferior es rectilíneo entre 0 y 2 μV).
Los patrones de la actividad basal se clasifican según la actividad electrocortical predominante:
Continuo: trazado estrecho con amplitud mínima entre 5-10 µV y máxima amplitud 10-25 (incluso 50) µV (Fig. 16).En neonatos se asocia a una actividad eléctrica cerebral normal y tiene buen pronóstico neurológico.
Fig. 16. Patrón continuo con ciclos sueño-vigilia.
Trazado estrecho con variaciones sinusoidales, con límite inferior entre 5-10 µV y límite superior entre 10-25 µV
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Discontinuo: trazado ancho con amplitud mínima variable, pero <5 µV y máxima amplitud >10 µV(Fig. 17). Apareceen encefalopatías moderadas, tras la administración de sedantes o anticonvulsivantes y en pretérminos menores de 36 semanas (como patrón normal).
Fig. 17. Patrón discontinuo.
Trazado ancho con límite inferior variable < 5 µV y límite superior > 10 µV.
Continuo de bajo voltaje: trazado continuo de muy bajo voltaje (<5 µV) y amplitud máxima <10 µV(Fig. 18).Se encuentra en encefalopatías graves. Fig. 18. Patrón continuo de bajo voltaje
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Brote-supresión: fondo discontinuo con amplitud mínima sin variabilidad entre 0-2 µV y brotes con máxima amplitud >25 µV (Fig. 19). Típico de encefalopatías graves, también en las situaciones de coma barbitúrico para el tratamiento de estatus epiléptico e hipertensión intracraneal refractarios al tratamiento convencional.
Fig. 19. Patrón brote-supresión
Trazado discontinuo con límite inferior sin variabilidad <5µV y límite superior >25µV.
Inactivo, plano: isoeléctrico con voltaje <5 µV (Fig. 20). Si la clínica es compatible, apoya el diagnóstico muerte encefálica.
Fig. 20. Patrón isoeléctrico
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Ciclos sueño-vigilia: son variaciones sinusoidales suaves. La banda ancha representa la actividad discontinua durante el sueño tranquilo y la más estrecha corresponde a la actividad durante la vigilia o sueño activo. Su presencia en neonatos son un indicador de la integridad de la función cerebral y de maduración del SNC. Se asocian a buen pronóstico neurológico.
Crisis epilépticas: se expresan como una súbita elevación de ambos bordes, con estrechamiento del tazado. La línea de EEG debe mostrar actividad epileptiforme simultánea (Fig. 21 y 22). Un inconveniente del EEGa es que las crisis epilépticas focales, de corta duración o de bajo voltaje pueden pasar inadvertidas.
Fig. 21. Crisis epilépticas sobre un patrón de base continuo.
Se observa elevación brusca del límite superior e inferior y la línea de EEG simultáneo muestra actividad epileptiforme rítmica
correspondiéndose con crisis
epilépticas.
Fig. 22. Estatus epiléptico
Las crisis epilépticas se
suceden continuamente,
constituyendo un estatus
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Una interpretación adecuada del registro incluye la descripción de los trazados de base, la presencia o ausencia de los ciclos sueño-vigilia y de crisis epilépticas. Además debe vigilarse la aparición de artefactos (desconexión de los electrodos, actividad muscular, ventilación mecánica de alta frecuencia, ECG) y debe tenerse en cuenta la medicación y los antiepilépticos que recibe el paciente (estos últimos pueden disminuir la amplitud del trazado).
Los artefactos (Fig. 23a y 23b) aparecen como elevaciones de la línea de base sin mostrar actividad epileptiforme simultánea en la línea de EEG. Pueden aparecer durante la manipulación del paciente o por la desconexión de los electrodos, que se comprobará revisando la impedancia.
Fig. 23a. Artefactos.
Elevación brusca de la línea de base (flechas),
sin correlación simultánea con actividad epileptiforme rítmica en la línea de EEG. Al comprobar la impedancia, se observa que se ha producido desconexión de los electrodos (estrella).
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Fig. 23b. Artefactos.
Descenso brusco de la línea de base (flechas), Se puede pensar que se ha administrado algún fármaco depresor del SNC. Al comprobar la impedancia se observa que se ha producido una desconexión de los electrodos (estrella).
En neonatos, el EEGa es un método fiable para monitorizar la actividad eléctrica cerebral, ya que presenta buena correlación con el EEG [65-67]. Toet y col. [65] realizaron un estudio de validez del EEGa en 36 neonatos (EG ≥36 sem) con diagnóstico de EHI o sospecha de crisis epilépticas. Los niños fueron monitorizados simultáneamente con EEGa y EEG durante un periodo de 30 minutos. Las concordancias interobservador sobre la actividad cerebral basal en el EEGa y EEG fueron elevadas (K=0,92 y K=0,74 respectivamente). Una actividad cerebral basal normal en EEGa se correspondió con una actividad cerebral basal normal o con atenuación de voltaje de un patrón normal en el 90% de los casos. Los registros muy
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patológicos en el EEGa (brote-supresión, continuo de bajo voltaje o isoeléctrico) tuvieron un valor predictivo positivo (VPP) del 100% para registros también muy patológicos en el EEG (excesivamente discontinuo, brote-supresión, bajo voltaje o isoeléctrico), con un valor predictivo negativo (VPN) 75%, sensibilidad (S) 72% y especificidad (E) 100%. La S y E para la detección de crisis epilépticas fueron del 80% y 100%, respectivamente, con VPP 100% y VPN 92%. La crisis focales, de bajo voltaje y corta duración pasaron desapercibidas en el EEGa. Otro estudio [66] obtuvo resultados similares en cuanto a la S y E del EEGa para la detección de crisis epilépticas (78% y 100%, respectivamente) cuando se comparó con el EEG convencional, durante un periodo limitado de tiempo (23-145 minutos). Las crisis epilépticas de duración inferior a 30 segundos, de origen en regiones frontales u occipitales y baja amplitud, también pasaron desapercibidas en el EEGa.