El trabajo que se presenta tiene sus fundamentos en los orígenes de la educación y autores como Sócrates ( El método del diálogo trata de interesar al interlocutor sobre el tema mediante una serie de preguntas que introducen a un dialogo pedagógico) Platón( El fin de la educación es formar hombres plenos y virtuales), Jean Jaques Rousseau y otros ofrecieron diversas reflexiones acerca de la educación del hombre y el camino que lo llevaría a su profesionalismo como miembro de la sociedad. (Carmona, 2008. p.125-146).
Por su parte, Fourez (1994) plantea que resulta imposible trabajar la filosofía sin adquirir cierta técnica y un adecuado vocabulario para discernir sobre las cuestiones humanas y la problemática social. Es así, como se observa una interacción o vínculo entre la filosofía y la educación con la finalidad de perfeccionar y mejorar la enseñanza. El docente debe asumir el reto de involucrarse en la construcción del conocimiento en el aula, en su relación docente-estudiante en un proceso permanente de comunicación y diálogo. Lo importante no es cuánto se sabe, sino que ello descanse en una plataforma teórica- conceptual, psicológica y filosófica para sustentar la práctica pedagógica, en este caso tomando la Ironía y la Mayéutica de Sócrates para orientar mediante un proceso crítico reflexivo (Elliot, 1990) que le permite a los docentes y a los estudiantes comprender y construir mensajes que producen aprendizajes altamente significativos.
Otro aspecto importante que se tiene en cuenta como fundamento es la dialéctica por el análisis, la negación del docente para que se perfeccione el estudiante, la unidad de los contrarios entre el capacitador y el capacitando, entre el docente y el estudiante y el
salto cualitativo que da permanentemente el docente, el estudiante y todo aquel que aprende cuando descubre sus avances en el proceso de aprendizaje y perfeccionamiento. Para Lipman (1998), formar a los niños en las capacidades para el razonamiento y los criterios para juzgar es equivalente a oxigenar el ambiente escolar y curricular en el que actualmente se están asfixiando. Se trata de incorporar la reflexión crítica en los programas y el currículo, para educar en un pensamiento crítico y creativo a base de las narraciones y descripciones creativas, la formulación de explicaciones y argumentaciones, y la posibilidad de articular una comunidad de investigación en el aula, donde se den las condiciones para el libre intercambio de ideas y el crecimiento intelectual. Pero, pregunta Lipman “¿Qué es lo que podría garantizar todo esto sino la filosofía y la redefinición de una educación filosófica para los niños y niñas?” (1998, p.243).
La formación filosófica de los docentes es tan importante como su formación profesional. Si estos no conocen o no son conscientes de las implicaciones de su trabajo docente, si no realizan una previa reflexión de los conceptos filosóficos implicados en la educación, difícilmente podrán formarse crítica, reflexiva y éticamente. En la actualidad se insiste en que la educación debe ser crítica y reflexiva, y para ello es fundamental la filosofía. Se trata de utilizar la filosofía como instrumento potenciador del pensamiento crítico, entendida como actividad en su sentido socrático, como investigación y búsqueda del sentido mediante el diálogo y por tanto, de potenciar la capacidad de reflexión, de autoevaluación y autocorrección, de respeto y de convivencia entre los participantes de una comunidad para fomentar su desarrollo integral.
Pensar la educación como una experiencia reflexiva, supone un replanteamiento profundo de la racionalidad pedagógica dominante y asumir que no se agota en su realización técnica, sino que se trata de una experiencia que compromete a los docentes en las habilidades de la conversación y del juicio, de la coherencia lógica del pensamiento, del análisis y la crítica reflexiva, la deliberación y las decisiones educativas en contextos de incertidumbre, lo que conlleva entender la educación como un acontecimiento reflexivo y ético, como educación filosófica.
2.2.1.6. La Andrología
En el presente trabajo se considera a la andrología como un fundamento que sustenta el programa experimental.(Oñate 2012. p.42-58).
Manuel Castro Pereira, en su obra Conformación de un modelo de desarrollo curricular experimental para el postgrado de la universidad nacional abierta con base en los
principios andragógicos (1990), al referirse al adulto que facilita el aprendizaje de otros
adultos, escribe:
≪El andragogo es un educador que, conociendo al adulto que aprende, es capaz de crear
ambientes educativos propicios para el aprendizaje. En su acepción más amplia, el
andragogo es el ser de la relación de ayuda educativa al adulto≫.
Ernesto Yturralde Tagle define al andragogo como ≪un facilitador de procesos de aprendizaje, orientado al adulto, quien ayuda a construir aprendizajes significativos≫. Alexander Kapp, utilizó el término andragogía por primera vez en 1833, al referirse a la escuela de Platón.
Eduard C. Lindeman es otra de las grandes figuras en la generación de conceptos de la educación para adultos y en la formación del pensamiento de la educación informal. Fue el primer norteamericano en introducir este término en dos de sus libros.
Lindeman identifica desde un enfoque sistémico un esquema con lo que él supone son las claves del aprendizaje de los adultos:
- El adulto se motiva a aprender cuando tiene necesidades. - La orientación para aprender se centra en la vida.
- Tiene necesidad de autodirigirse profundamente.
- Las diferencias individuales se incrementan con la edad.
- Malcolm Knowles (1913-1997) es considerado el padre de la educación de adultos. Introdujo la teoría de la Andrología como el arte y la ciencia de ayudar a adultos a aprender. Consideraba que los adultos necesitan ser participantes activos en su aprendizaje. Manifestaba que los adultos aprenden de manera diferente a los niños y que los entrenadores en su rol de facilitadores del aprendizaje deberían usar un proceso diferente para facilitarlo. En su obra La Práctica Moderna de Educación
de Adultos: Andragogía contra Pedagogía de 1970, presentó su Modelo
Andragógico.
Características
La teoría de Knowles establece seis supuestos relacionados con la motivación en el aprendizaje de adultos:
1. Necesidad de saber. Los adultos necesitan conocer la razón por la que se aprende algo.
2. Autoconcepto del individuo.Los adultos necesitan ser responsables por sus decisiones en términos de educación, e involucrarse en la planeación y evaluación de su instrucción.
3. Experiencia previa. (incluyendo el error) provee la base para las actividades de aprendizaje.
4. Prontitud en aprender. Los adultos están más interesados en temas de aprendizaje que tienen relevancia inmediata con sus trabajos o con su vida personal.
5. Orientación para el aprendizaje. El aprendizaje de adultos está centrado en la problemática de la situación, más que en los contenidos.
6. Motivación para aprender. Los adultos responden mejor a motivadores internos que a motivadores externos.
Aportes
- Marcon Antonio Pérez
- Néstor Fernández Sánchez (2001) UNAM - Ernesto Yturralde
-Ariana Cadenas
La principal característica es la horizontalidad, es decir, que el facilitador y el participante tienen las mismas condiciones, los dos tienen conocimientos; capacidad de ser críticos y de análisis de los contenidos otorgados y comprenderlos; pueden participar sin complicaciones; tienen conciencia de sus deberes, derechos y responsabilidades; pueden llegar a realizar un debate con la utilización de un criterio formado ya que cada uno de los participantes tiene la madurez necesaria.
Se considera a la Andrología como la disciplina que se ocupa de la educación y el aprendizaje del adulto, a diferencia de la Pedagogía que se aplica a la educación del niño. El Andragogo
es el guía, el facilitador que planifica, administra y dirige. Como estrategias metodológicas utiliza la enseñanza, el aprendizaje y el autoaprendizaje. Al ser, tanto el facilitador y como el participante, personas adultas que comparten experiencias.
2.2.1.7 Andrología y Pedagogía