CHAPTER 3. FORENSIC SAMPLE COMPARISON OF HEROIN
3.4 Data analysis
3.5.2 Matching Simulated Case Samples
Esta señora nació el día 22 de junio de 1881, al mediodía. Hallamos el signo venusino de Libra en el Ascendente, y el Sol en la cúspide del Mediocielo. Éste es el planeta colocado más poderosamente y, por lo tanto, es el regente de la vida. El Sol está también en sextil con Marte. En “El Mensaje de las Estrellas”, página 92 6, se nos dice que un buen aspecto entre estos dos ígneos planetas robustece la constitución y hace a la persona capaz de llevar a cabo tareas fuertes, produciendo, por consiguiente, una superabundancia de energía vital. Como quiera que el Sol está dignificado accidentalmente por hallarse en la casa décima y en la cúspide del Mediocielo, el nativo debe tener una gran abundancia de voluntad y energía para dominar casi todas las enfermedades. Este extremo lo tocaremos después.
Encontramos en este horóscopo una combinación muy extraña de los planetas, una mezcla de benéficos con los maléficos, todos agrupados en la casa octava y en el signo fijo Tauro, que rige la región de la garganta y del cuello.
Vemos también que Marte está en Tauro, el signo de Venus, donde el cual está en su detrimento, en conjunción con Saturno; éste fortalece las tendencias maléficas de Marte. A alguien puede ocurrírsele objetar acerca de la conjunción de Marte 0° 31' de Tauro y de Saturno en los 9° 13' del mism o signo, puesto que hemos dicho en nuestro trabajos anteriores de esta naturaleza que la órbita o esfera de influencia es sólo de 6 grados para los planetas menores; pero, sin embargo, hay excepciones de esta regla.
Cuando hallamos un grupo de planetas colocados en un signo en el cual sus tendencias malas son fuertes, especialmente cuando ocurre en un signo fijo o en un signo bestial, entonces la órbita de todos aquellos planetas es mayor, es decir, su influencia es más fuerte. Por consiguiente, el mal de Saturno cuando esté aumentado por los rayos marcianos, tendrá una fuerte influencia adversa cuando esté situado dentro de órbita de una conjunción con la Luna y Neptuno.
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Nosotros debemos investigar el mal físico sobre los cuatro planetas anteriores. Éstos, colocados en Tauro, el signo que rige el cuello, las glándulas, los nervios y arterias dentro de esta región del cuerpo, que recibe una aflicción de Saturno, indican atrofia u obstrucción. La influencia de Saturno sobre Neptuno y la Luna producirá una contracción de los nervios. Hallamos, asimismo, a Júpiter y Venus también en conjunción con la Luna y Neptuno y, por lo tanto, influenciado indirectamente por la órbita del afligente Saturno. De modo que podemos sacar la conclusión de que este entero grupo de seis planetas situado en el signo fijo de Tauro y en la casa octava sufre una aflicción.
Júpiter rige la sangre arterial y Venus la sangre venosa. Neptuno y la Luna, debido a la conjunción con Saturno, pueden ser considerados como maléficos y restringirán la circulación en la arteria carótida e impedirán el funcionamiento de los diversos tubos que llevan aire y fluido al oído, pues la Luna también rige los fluidos blancos, o sean los lubrificantes del cuerpo. Como resultado de la restricción operada sobre estos varios fluidos, los canales semicirculares del oído interno están faltos del líquido conocido como endolinfa. Este líquido actúa sobre los nervios que van hacia los tres canales al igual como los ácidos actúan sobre las láminas de cobre en una batería eléctrica. Cuando hay falta de esta endolinfa, el equilibrio del cuerpo se altera, y, como en el caso de esta joven señora, las personas afligidas de este modo no pueden caminar sin inclinarse hacia adelante. Con la circulación obstruida de ambas sangres, la arterial y la venosa, también ha sufrido esta pobre enferma de tortícolis espasmódica, o sea, la torcedura de los músculos cervicales. La cuadratura de Mercurio con Marte puede haber producido esta contracción nerviosa.
Esta dolencia se desarrolló en el otoño de 1914, cuando la Luna progresada hubo alcanzado una conjunción con el Mercurio radical. Urano por tránsito estaba en los 8 grados de Acuario, formando una cuadratura con Saturno, y Saturno en su tránsito estaba en conjunción con el Sol radical en el Mediocielo. Estos tránsitos excitaron la aflicción de la Luna progresada y, naturalmente, se alteró el sistema nervioso.
Se ha dicho en nuestras diagnosis astrológicas en el pasado que la conjunción de Saturno y Neptuno en Escorpión o Tauro puede ocasionar la deformación de los órganos genitales, y en “El Mensaje de las Estrellas” se trata un caso que prueba esto. La aflicción de los planetas actúa a menudo por cuadraturas y oposiciones. En este caso todos los planetas están en Tauro, que gobierna la laringe y la garganta, y es el signo opuesto a Escorpión, que, a su vez, gobierna los órganos genitales. Aquí hallamos la causa de una perturbación que en cierto sentido contribuye a la manifestación de esta dolencia física. Existía en la enferma un deseo sexual anormal y fuera de lo natural, el cual, no hallando desahogo y satisfacción, excitó la corriente sanguínea hacia la garganta, y ésta, al verse obstruida, ocasionó la perturbación.
Con respecto al sextil del Sol y Marte, y el trino de Urano con diversos planetas afligidos en Tauro, si no hubiera sido por estos buenos aspectos esta señorita no hubiera podido llegar al estado de mujer, pues se hubieran manifestado grandes complicaciones durante la pubertad. Pero el dador de la vida, el Sol, colocado tan poderosamente en el Mediocielo v en sextil con Marte, así como dentro de la órbita de influencia de un sextil con Saturno, la ahorró de sufrir muchos dolores durante tal período.
Si esta enferma se colocara bajo el tratamiento de un médico especialista en osteopatía, que domine las debidas manipulaciones para una enfermedad de esta clase, y que la prescriba una dieta escogida, podría esta paciente dominar sus dolencias y aflicciones físicas.