Los hongos pueden afectar al ser humano de diferentes maneras, entre ellas invadiendo directamente los tejidos su- perficiales o profundos, dando lugar a las micosis cutáneas. Según su localización estas micosis cutáneas se clasifican en:
•Micosis superficiales: Cuando sólo se afecta la piel o mucosas dermopapilares.
•Micosis profundas: Cuando se afecta la dermis profun- da e hipodermis. Algunas de ellas pueden invadir otros órganos y hablamos de micosis sistémicas.
A continuación trataremos exclusivamente de las mico- sis superficiales más frecuentes en nuestro medio Tabla 4 y de sus pautas terapéuticas, ya que las micosis profundas son pro- cesos excepcionales en nuestro país.
Tabla 4. Micosis superficiales
Pitiriasis versicolor Dermatofitosis
Tiñas del cuero cabelludo Tiña de la piel lampiña Tiña inguinal
Tiña de manos y pies Onicomicosis
4.1. Pitiriasis versicolor
Es un proceso muy frecuente cuyo agente etiológico es
Malassezia furfur. Afecta preferentemente a personas jóvenes,
deportistas, que frecuentan gimnasios, piscinas, saunas, etc. Clínicamente se manifiesta como máculas pequeñas, de color pardo claro, cubiertas por una ligera descamación, suelen ser muy numerosas y pueden confluir unas con otras. Se localizan en región cervical, parte superior de tronco y raíz de extremi- dades superiores (Fig. 1). Hay una variedad alba en la que las lesiones son hipocrómicas.
Para su diagnóstico, además de la clínica, se utiliza el exámen microscópico directo de las escamas con KOH. La ilu- minación con luz de Wood, produce fluorescencia amarilla de las lesiones.
Responde bien a diferentes tratamientos de los ya ex- puestos: aplicación local de sulfuro de selenio, hiposulfito só- dico, entre los clásicos, que han sido desplazados por los derivados azólicos1,5,7, alilaminas o ciclopiroxolamina11 en
forma de crema, gel o loción. Sólo en los casos muy extensos y rebeldes a la terapéutica local, se utilizará el itraconazol por vía oral a dosis de 200 mg/día.
4.2. Dermatofitosis
Son los cuadros clínicos producidos por hongos derma- tofitos: Trichophyton, Microsporum y Epidermophyton, que afectan a piel, pelo o uñas.
Tabla 4. Micosis superficiales (continuación)
Candidiasis De los pliegues Bucal y peribucal Anogenital Uñas Pelo Granuloma candidiásico Figura 1 Pitiriasis versicolor
4.2.1. Tiñas del cuero cabelludo
Hay tres tipos clínicos diferentes: - Tiñas tonsurantes.
- Tiñas inflamatorias (Querión de Celso). - Favus.
Tiñas tonsurantes
Pueden estar producidas por Microsporum o por Tri -
chophyton. Tienen de común el que aparecen en edad esco-
lar, son muy contagiosas y curan espontáneamente al llegar a la pubertad. Lo que las diferencia es que en las microspóricas se producen una o pocas placas alopécicas, cubiertas por es- camas, con todos los pelos cortados a pocos milímetros de su desembocadura (Fig. 2). En las tricofíticas hay múltiples pla- cas de pequeño tamaño, con pelos fragmentados, que alter- nan con otros sanos.
Tiñas inflamatorias: Querión de Celso
Se manifiestan como placas únicas, alopécicas, de as- pecto muy inflamatorio, con intenso eritema, sobreelevación, con múltiples puntos de supuración a nivel folicular, que se deseca formando costras (Fig. 3). No se acompaña de afecta- ción del estado general y al curar pueden dejar alguna zona alopécica cicatricial.
Favus
El agente etiológico es el Trichophyton schonleinii . Se produce en personas con situación higiénica muy deficiente. Es un cuadro muy poco frecuente que se caracteriza por la presencia de las típicas cazoletas fávicas (Fig. 4). Tiende a la curación espontánea cuando ha provocado una alopecia cica- tricial total. Figura 2 Tiña Microspórica Figura 3 Querión de Celso Figura 4 Favus
4.2.2. Tiñas de la piel lampiña
Herpes circinado
Son muy frecuentes en nuestro medio. Se contagian ge- neralmente por contacto con animales enfermos: perros, gatos, conejos, etc.
Se pueden localizar en cualquier zona de la superficie corporal. Son lesiones únicas o poco numerosas, de forma re- dondeada, borde muy marcado, eritematovesiculoso o esca- moso y centro que tiende a la normalidad, adoptando un aspecto anular. Tienen crecimiento centrífugo y cuando con- fluyen varias lesiones pueden dar lugar a placas de aspecto policíclico (Fig. 5 y 6).
4.2.3. Tiña inguinal
Eccema marginado de Hebra.
Se observa preferentemente en varones jóvenes y de- portistas. Son placas eritematoescamosas, de borde más inten- so y marcado, que se localizan en pliegues inguinales y cara interna de los muslos. Crecen extendiéndose hacia la zona dis- tal de los mismos. Suele ser bilateral, con tendencia a la si- metría (Fig. 7).
4.2.4. Tiña de manos y pies
Se distinguen tres formas clínicas diferentes: Intertriginosa
Se localiza en los espacios interdigitales en los que se observa una fisura en el fondo del pliegue, con una zona eri- tematodescamativa a ambos lados21.
Hiperqueratósica
Son placas de borde muy bien delimitado, eritematosas, con intensa hiperqueratosis, descamación y posible fisura- ción. Se localizan en regiones palmares y plantares (Fig. 8).
Figura 5
Herpes circinado
Figura 6
Herpes circinado
Figura 7
Tiña inguinal: eccema marginado de Hebra
Figura 8 Tiña de pies
Dishidrosiforme
Placas bien delimitadas de base eritematosa, sobre la que brotan numerosas vesículas transparentes, de muy pe- queño tamaño, más evidentes en la zona periférica. Se pue- den acompañar de prurito. A nivel de las manos tienden a localizarse en la región tenar e hipotenar y en los pies en la arcada plantar
4.2.5. Onicomicosis
Cursa con engrosamiento de la uña, pérdida de brillo, color parduzco o grisaceo, despegamiento e hiperqueratosis subungueal (Fig. 9), pudiendo llegar a la destrucción de la lá- mina ungueal.
Tratamiento de las dermatofitosis
En las formas leves se utilizará exclusivamente la tera- péutica tópica antes descrita: derivados azólicos, ciclopiroxo- lamina o terbinafina. Pero en gran parte de los casos será preciso asociar tratamiento sistémico. Entre los fármacos utili- zados está la griseofulvina a dosis única de 500 mg/día, du- rante un mínimo de cuatro semanas. Otras opciones son el ketoconazol a dosis de 200 mg/día, el itraconazol a dosis de 100 mg/día durante dos semanas18,19, excepto en las tiñas de
cuero cabelludo, que debe prolongarse el doble, o en las oni- comicosis, en las que se debe mantener el tratamiento entre cuatro a seis meses, también se puede realizar la llamada te- rapia pulsátil que consiste en la administración de 400 mg/día de itraconazol durante la primera semana de cada mes, man- teniendo el tratamiento tres meses. También se puede utilizar la terbinafina a dosis de 250 mg/día, durante dos a cuatro se- manas en las tiñas de piel lampiña y cuero cabelludo y hasta doce meses en las onicomicosis.
Figura 9
Onicomicosis por dermatofitos
4.3. Candidiasis cutáneas
Son las infecciones cutáneomucosas producidas por levaduras pertenecientes al género Candida y dentro de ellas la más frecuente responsable es la Candida albicans. Habi- tualmente en el ser humano es posible encontrar Candida a nivel de boca, tubo digestivo o área anogenital y por diferen- tes situaciones se favorece su crecimiento, dando lugar a pro- cesos patológicos. Los factores desencadenantes de una candidiasis son los expuestos en la Tabla 5.
Cualquiera de estos factores puede desencadenar una candidiasis cútaneomucosa, que a su vez puede tener muy di- ferentes formas clínicas Tabla 6.
Tabla 5. Factores desencadenantes de candidiasis
1. Factores yatrogénicos Antibióticos, corticoides, inmunosupresores,