Assessment of survival, development and growth of Portunus pelagicus early juveniles, fed semi-purified diets supplemented
6.2 Materials and Method
Las entrevistas se llevaron a cabo con la presencia de ambos investigadores, entrevistando separadamente a cada profesora. La primera tuvo una duración de 36 minutos y la segunda de 25 minutos. Debido a que se hicieron una después de la otra, el mismo día, los entrevistadores se vieron influenciados por la primera entrevista: durante la segunda entrevista se hizo referencia a lo respondido por la primera entrevistada. Esto ocurrió debido a las dificultades de una de las profesoras para poder expresarse libremente en español, por lo cual el entrevistador consideró que mencionar lo contestado por la otra profesora, si bien podría orientar de alguna manera las respuestas, podía ayudar a la segunda profesora a expresarse más tranquilamente. Las transcripciones de ambas entrevistas se pueden encontrar en el anexo 4.
En las dos entrevistas se pudieron observar en especial tres elementos metodológicos sobre los que ambas profesoras estuvieron de acuerdo: la evaluación, los objetivos y los recursos. En cuanto a la evaluación, ambas dijeron que se hacía con el objetivo de reflexionar sobre la enseñanza. La opinión de una de las profesoras era que las evaluaciones podían servirles más a ellas que a los alumnos, pues permitían saber si el
tema resultaba particularmente difícil para los estudiantes: “(...) si [los estudiantes]
hacen la evaluación nosotras podemos saberlo. Sabemos, no sé... que este tema es muy difícil de comprender. En ese momento nosotras cambiamos un poquito la forma
de enseñanza”.
En cuanto a lo que concierne al momento en que deben realizarse las evaluaciones, ambas profesoras habían decidido que, más que hacer cierta cantidad de evaluaciones en un tiempo determinado, era más importante hacerlas al final de ciertos temas de clase. Esto permitía establecer cuánto habían comprendido los alumnos y si era necesario hacer un repaso.
De acuerdo con lo encontrado en las entrevistas, las profesoras están reflexionando constantemente sobre cómo modificar la forma de enseñar de acuerdo con el grupo.
Las entrevistas parecen indicar que los objetivos del curso y la metodología de cada clase se deciden después de que ambas profesoras hayan observado cada grupo particular de estudiantes y discutido sobre cuál es la mejor manera de abordar esa clase. Por ejemplo, una profesora mencionó un grupo donde sintió que a algunos estudiantes no les gustaba hablar frente a sus compañeros, por lo cual comenzó a hacer menos actividades donde debieran hacer esto.
Si bien los objetivos del curso y la metodología pueden cambiarse dependiendo del grupo, las profesoras esperan que los estudiantes desarrollen las cuatro habilidades lingüísticas: comprensión escrita y auditiva y la producción escrita y oral. Teniendo en cuenta lo anterior, se podría decir que las profesoras tienen el desarrollo de las habilidades como objetivo general; sin embargo, a nivel de práctica curricular, se procura ser flexibles para poder acomodar las clases al objetivo de cada grupo de estudiantes específicamente.
En cuanto a los recursos, se mencionan algunos recursos adicionales al libro de texto principal: una profesora mencionó que en la entrada de la academia hay un televisor mostrando el canal NHK16 y que hay una consola de videojuegos conectada a este televisor, en la cual los estudiantes pueden jugar un juego de aprendizaje de kanji. Sin embargo, por más que existe acceso a este tipo de recursos, los investigadores no vieron que estos se utilizaran durante las clases: las encuestas (apartado 3.3.2.2.) y las observaciones (apartado 3.3.3.2.) mostraron que estos recursos están presentes durante los descansos que se hacen a mitad de clase pero que no se utilizan de manera activa en el desarrollo de las clases. Debido a esto, no es posible sacar conclusiones sobre su uso durante las sesiones de clase de japonés.
Adicionalmente, se encontró que a nivel de selección de materiales, hubo una decisión consciente por parte de las docentes de escoger un material con contenido cultural. En particular, una profesora mencionó que para ella era muy importante enseñar cultura,
16 Canal de televisión japonesa. Sus siglas vienen de las iniciales de
Nippon Housou Kyoukai, en
por lo cual seleccionó un libro que incluyera muchos temas ‘verdaderos’. La profesora
se refería al libro mencionado previamente, Shin Bunka Shokyuu Nihongo, en el cual se tratan frecuentemente situaciones de la vida cotidiana puesto que fue un libro creado para estudiantes extranjeros viviendo en Japón.
Además, se confirmó que no existe un programa de clases en un documento físico, como fue mencionado en el apartado 3.1. Sin embargo, a nivel de decisión curricular las profesoras tienen claro el orden de su syllabus. Los libros de texto —que antes se mencionó están divididos en Básico I y II, Intermedio I y II— son los que determinan el nivel en el que está cada grupo de la academia, por lo cual sería posible decir que los temas tratados a lo largo de los niveles están relacionados directamente con los tratados en las unidades del libro. Una de las profesoras hizo la aclaración que a pesar
de que los libros se refieren a los últimos niveles como “intermedios”, el nivel de
japonés que se estudia en esas clases podría considerarse avanzado. Las profesoras dictan clases en ambos niveles.
Asimismo, ambas profesoras parecían tener ideas similares sobre el papel de la cultura en el aula de clase. Por ejemplo, ninguna de las dos parecía creer que haya un tema cultural prohibido de tratar en clase y ambas son conscientes de la importancia de la cultura durante la enseñanza de lenguas sin considerarla más importante que el desarrollo de habilidades lingüísticas. Además, ambas expresaron la idea de que existen diferencias culturales entre Japón y Colombia pero ninguna de las dos pareció considerar que sean puntos de vista irreconciliables.
Durante la entrevista con la primera profesora fue recurrente la mención de la comparación: ya sea entre lenguas o culturas, la profesora consideraba que la comparación era un elemento importante de su metodología para enseñar específicamente a hispanohablantes. Esta comparación podía darse tanto a través de referencias lingüísticas directas o comparación de temas culturales. Por ejemplo, la profesora mencionó que la palabra japonesa para gato, neko, es una marca de jabón acá, y que evidenciar esta similitud hace que los estudiantes puedan retener
vocabulario más fácilmente. Además, en otro momento de la entrevista, ella mencionó que es útil hacer la comparación entre las características particulares de las casas japonesas y las casas en Colombia.
Durante la entrevista con la segunda profesora, ella mencionó que a través de su proceso de enseñanza de japonés y de aprendizaje de español comenzó a considerar que la cultura en las clases de lenguas era importante. Mencionó que previamente pensaba que la cultura no importaba pero que al venir a Colombia comenzó a darse cuenta de la importancia de este elemento en el aprendizaje de una lengua, en particular mencionó cómo la animación japonesa permitía a los estudiantes aprender algunas frases y expresiones simples.