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vez terminada la fase de intervención. En la fase de seguimiento el puntaje obtenido por la P1 disminuyó significativamente a treinta y uno lo cual lo cual corresponde a la media obtenida por la población que no presenta problemáticas clínicamente significativas.
En relación con el desbordamiento emocional (factor 1) puede observarse que la consultante en la fase de evaluación fue de veintiocho, el cual disminuyó a veintiséis al finalizar la fase de intervención. En la fase de seguimiento se observa una disminución significativa en el puntaje obtenido por la P1, el cual fue de 20.
Con respecto a la evaluación inadecuada de los problemas de la vida (factor 2), se observa que la P1 obtuvo un puntaje en la fase de evaluación de nueve, el cual disminuyó a ocho al finalizar la fase de intervención, y disminuyó a siete puntos en la fase de seguimiento.
Con respecto a la respuesta ineficaz a los problemas de la vida (factor 3), se observa que la P1 obtuvo un puntaje en la fase de evaluación de siete, el cual disminuyó a seis al finalizar la etapa de intervención, y disminuyó nuevamente en la fase de seguimiento a cinco.
A continuación se muestra la figura 3 correspondiente al registro de disposición diligenciado por la P1 durante las diferentes etapas del proceso terapéutico.
Figura 3. Registro de Disposición correspondiente a la Participante 1. El registro contiene tres factores a evaluar: Molestia, Lucha y Manejo. Se observa ausencia de datos en las semanas diez, once y doce e debido a que la consultante no diligenció registros durante este período.
Con relación al factor de molestia, se observa un cambio en la tendencia o pendiente abrupta negativa entre la fase de línea de base y el inicio de la fase de intervención; así como también entre ésta última fase y la de seguimiento. Desafortunadamente no se tienen datos de las semanas diez, once y doce, por lo cual no se puede establecer la tendencia de esta conducta durante la fase de intervención.
En cuanto al factor de lucha, se observa un cambio en la tendencia o pendiente abrupta negativa entre la fase de línea de base y el inicio de la fase de intervención. Sin embargo, en la fase de seguimiento se observa un cambio de tendencia o pendiente positiva en la conducta de lucha de eventos privados.
El factor de manejabilidad presenta un cambio en la tendencia o pendiente abrupta positiva entre la fase de línea de base y el inicio de la fase de intervención; sin embargo, se presenta una pendiente negativa entre la fase de intervención y seguimiento.
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Pre Tratamiento Intervención Seguimiento
molestia lucha manejable
Mag nit ud de C onduc ta
En la siguiente tabla es posible observar la forma en que varían las emociones en la fase de evaluación dependiendo de las situaciones en las que se encontraba P1, y el grado de malestar pre y post al haber actuado de forma comprometida con sus valores. Para identificar las emociones asociadas a cada situación y el grado de malestar, la participante nombro y numeró 10 emociones distintas: rabia (1), tristeza (2), ansiedad (3), culpa (4), bienestar (5), desconcierto (6), desconfianza (7), cansancio (8), aburrimiento (9), inercia (10), temor (11), impaciencia (12).
Registro de Experiencias Diarias Participante 1 – Fase de Evaluación
Fecha Situación Emoción Malestar Pre
Acción Comprometida
1 / evitación 0 Malestar Post
04-jul Pareja 4 60 0 35 05-jul Pareja 5 1 0 1 06-jul Pareja 1 60 1 20 07-jul Familia 4 70 1 5 08-jul Pareja 1 60 0 10 09-jul Laboral 3 70 1 20 10-jul Pareja 6,7 80 0 10 11-jul Pareja 3 60 1 30
12-14 jul Sin registro
15-jul Salud 3 60 0 60
16-jul Laboral 3 50 0 20
17-jul Sin registro
18-jul Salud 3 70 1 60
19-jul Pareja 2 80 1 60
20-jul Pareja 2 80 1 50
21-jul Pareja 4 80 0 60
22-jul Familia 3 80 0 50
23-jul Sin registro
24-jul Familia 2 90 0 70 25-jul Familia 3 90 1 80 26-jul Familia 2 90 1 50 27-jul Familia 1 80 1 20 28-jul Familia 3 60 0 10 29-jul Laboral 3 90 0 70
30-jul/2 ago Sin registro
03-ago Familia 1,2 90 1 30 04-ago Pareja 2 80 0 60 05-ago Laboral 3 100 0 80 06-ago Pareja 1,2 100 0 90 07-ago Pareja 3 80 0 30 08-ago Pareja 1,2,3,4 90 0 40 09-ago Espiritual 2 90 1 70 10-ago Pareja 1,2 100 0 90 11-ago Pareja 2 100 1 80 12-ago Pareja 1,2 100 0 70 13-ago Pareja 2 80 0 70
14-ago Laboral 3 90 0 80
15-ago Sin registro
16-ago Pareja 8,9 100 1 80 17-ago Recreación 10 100 1 90 18-ago Pareja 1 100 1 90 19-ago Pareja 1,2,3,4 100 1 100 20-ago Pareja 1,2,3 100 0 100 21-ago Pareja 1 100 0 80
22-ago Sin registro
23-ago Recreación 2,3 100 1 60
Tabla 3. Tabla resumen del registro de experiencias diarias de la P1 durante la fase de evaluación.
De acuerdo con los datos expuestos en la tabla anterior, se puede observar que durante el periodo de evaluación la mayoría de las situaciones referidas por la participante tuvo que ver con el área de pareja, las cuales generaron un gran malestar que oscila entre sesenta y cien. De estas situaciones solamente se presentaron ocho acciones comprometidas; sin embargo, el malestar post oscila entre diez y cien para todas las situaciones. No se observan diferencias significativas en el malestar post al comparar las acciones comprometidas y de evitación. Las emociones más comunes en las situaciones de pareja fueron rabia (1), tristeza (2) y ansiedad (3), desconcierto (6), desconfianza (7), cansancio (8) y aburrimiento (9).
El segundo lugar en cuanto a las situaciones que generaron gran malestar en la participante se relacionan con el área familiar, cuyo total fue de ocho y tuvieron un malestar pre que se encuentra entre sesenta y noventa; de estas situaciones se presentaron cinco acciones comprometidas y el malestar post estuvo entre cinco y ochenta para todas las situaciones. Tampoco se observan diferencias significativas en el malestar post al comparar las acciones comprometidas y de evitación. Las emociones más comunes en las situaciones familiares fueron rabia (1), tristeza (2) y ansiedad (3).
El tercer lugar de las situaciones que generaron mayor malestar en la participante fueron las que corresponden al área laboral, ya que se presentan cinco situaciones, cuyo malestar pre estuvo entre cincuenta y cien, se observa solo una acción comprometida, y el malestar post estuvo entre veinte y ochenta para todas las situaciones. No se notan diferencias significativas en el malestar post al comparar las acciones comprometidas y de evitación. La ansiedad (3) fue la emoción más común para las situaciones de tipo laboral.
El cuarto lugar de las situaciones que generaron mayor malestar en la P1 fueron las correspondientes al área de recreación, ya que se presentaron dos situaciones cuyo malestar pre fue de cien y se observan dos acciones comprometidas. El malestar post fue de noventa y sesenta. Se observa una disminución de diez y treinta puntos en el malestar post después de que la participante actuó de forma comprometida. La tristeza (2) y la ansiedad (3) fueron las emociones más comunes referidas por la participante para estas situaciones.
El quinto lugar corresponde a las situaciones relacionadas con la salud, se presentaron dos situaciones cuyo malestar pre estuvo entre sesenta y setenta, y se observa una acción comprometida. El malestar post para las situaciones de salud fue de sesenta. No se observa una disminución significativa en el malestar post de la participante después de haber actuado de forma comprometida. La emoción más común para las situaciones de salud que refirió la participante fue la ansiedad (3).
Por último, el sexto lugar lo ocupa una situación espiritual cuyo malestar pre fue de noventa, se presenta una acción comprometida, y el malestar post fue de setenta. Se puede observar una disminución en el malestar post de veinte puntos después de que la participante actuó de manera comprometida. La emoción que refirió la participante en esta situación fue la tristeza (2).
En la fase de evaluación se presentaron seis días en los que según la participante no se presentaron situaciones.
A continuación se presenta el registro de experiencias diarias diligenciado por la participante durante la fase de intervención.
Registro de Experiencias Diarias Participante 1 – Fase de Intervención
.
Tabla 4. Registro de experiencias diarias de la P1 durante la fase de intervención.
Fecha Situación Emoción Malestar Pre
Acción Comprometida
1/Evitación 0 Malestar Post
24-ago Pareja 3 90 1 60
25-ago Salud 2,3 70 1 40
26-28 ago Sin registro
29-ago Recreación 3 80 1 50
30-ago Salud 2 90 0 50
31-ago Salud 1,2,3,4 100 1 80
01-sep Salud 2 50 1 10
02-sep Económico 3 80 1 80
03-05 sep Sin registro
06-sep Social 3 70 1 40
07-sep Sin registro
08-sep Laboral 3,11 80 1 70 02-oct Pareja 1,2,3 90 0 60 03-04 oct Sin registro
05-oct Pareja 1,4 100 0 100 06-oct Pareja 3,4 90 1 50 07-oct Laboral 3 90 1 70 08-oct Pareja 1,2,4 80 1 70 09-oct Pareja 2 80 0 60 10-oct Salud 2 80 0 70
11-oct Sin registro
12-oct Pareja 12 70 1 40
13-oct Pareja 2 70 1 30
14-oct Pareja 1,2 100 1 70
15-oct Pareja 2 100 1 70
De acuerdo con los datos expuestos en la tabla anterior, se puede observar que durante el periodo de intervención, las situaciones que generaron mayor malestar en la participante nuevamente fueron las de pareja cuyo total fue de diez, el malestar pre estuvo entre setenta y cien, y las acciones comprometidas fueron siete. El malestar post de las situaciones de pareja estuvo entre treinta y cien. No se observan diferencias significativas al comparar el malestar post después de que la participante actuó de forma comprometida o evitativa. La rabia (1), tristeza (2) y ansiedad (3) fueron las emociones más comúnmente referidas por la participante en estas situaciones.
A diferencia de la fase de evaluación en donde las situaciones de familia ocuparon el segundo lugar, en la fase de intervención, las situaciones relacionadas con la salud ocuparon esta posición, ya que hubo cinco de ellas cuyo malestar pre estuvo entre cincuenta y cien; se presentaron tres acciones comprometidas y el malestar post para todas las situaciones de salud estuvo entre diez y ochenta. No se observan diferencias significativas al comparar el malestar post después de que la participante actuó de forma comprometida o evitativa. Solo se observa una acción comprometida cuyo malestar post disminuyó significativamente a diez. La tristeza (2) fue la emoción más común referida por la participante para este tipo de situaciones.
En tercer lugar se observan dos situaciones laborales, con un malestar pre que va entre ochenta y noventa, dos acciones comprometidas y un malestar post de 70. No se observa una disminución significativa en el malestar post después de que la consultante actuó de forma comprometida en las dos situaciones. La ansiedad (3) fue la emoción más comúnmente referida por la participante.
En cuarto lugar se presenta una situación de recreación con una acción comprometida, el malestar pre fue de ochenta y el malestar post de cincuenta. Se observa
que al actuar de forma comprometida en esta situación la consultante disminuyó su malestar treinta puntos. La ansiedad (3) fue la emoción más comúnmente referida por la participante.
El quinto lugar lo ocupa una situación a nivel económico en donde se presentó una acción comprometida. El malestar pre de esta situación fue de ochenta y el malestar post se mantuvo en ochenta. Se observa que a pesar de que la participante actuó de forma comprometida en esta situación, no se observa ningún cambio en la magnitud del malestar post. La ansiedad (3) fue la emoción más comúnmente referida por la participante en esta situación.
Por último, en sexto lugar se presenta una situación social que tuvo una acción comprometida; el malestar pre en la situación social fue de setenta y el malestar post disminuyó a cuarenta. Se puede notar que al haber actuado de forma comprometida, la participante en esta situación disminuyó treinta puntos el malestar. La participante refirió que la ansiedad (3) fue la emoción experimentada en esta situación.
A diferencia de la fase de evaluación en la cual hubo situaciones familiares, en la fase de intervención no se presentó ninguna situación relacionada con esta área. Además, en la fase de intervención se presentaron diez días en los cuales de acuerdo con la participante no se presentaron situaciones.
En la siguiente tabla se presenta la información diligenciada por la participante 1 en el registro de experiencias diarias durante la fase de seguimiento.
Registro de Experiencias Diarias de la Participante 1- Fase de Seguimiento
Fecha Situación Emoción Malestar Pre
Acción Comprometida
1 / Evitación 0 Malestar Post
18-oct Sin registro
20-oct Pareja 2 100 1 80
21-oct Sin registro
22-oct Salud 3 90 1 70
23-24 oct Sin registro
25-oct Pareja 2 90 1 50
26-oct Pareja 2 100 1 70
27-oct Pareja 1,2 100 0 70
28-oct Social 2 100 1 80
29-oct Salud 2 100 0 100
30-31 oct Sin registro
01-nov Pareja 2 80 0 40
02-nov Salud 2,3 80 0 80
03-nov Pareja 3,4 80 0 60
04-nov Salud 3 80 0 40
05-nov Sin registro
06-nov Salud 1 90 0 70
07-nov Sin registro
08-nov Salud 3 90 1 20
09-nov Salud 3 70 1 20
10-nov Sin registro
11-nov Pareja 1 70 0 20
12-13 nov Sin registro
14-nov Pareja 1 90 0 60
15-nov Sin registro
16-nov Familia 3 70 1 20
17-19 nov Sin registro
20-nov Laboral 2 100 1 20
21-23 nov Sin registro
24-nov Familia 2,3 80 0 40
25-nov Sin registro
26-nov Pareja 3,4 60 0 30
27-nov Sin registro
Tabla 5. Registro de experiencias diarias de la P1 durante la fase de seguimiento.
Con respecto a la tabla anterior, se puede observar que nuevamente las situaciones de pareja con un total de diez fueron las que generaron mayor malestar en la participante, el cual se encuentra entre sesenta y cien, se observan solo cuatro acciones comprometidas y el
malestar post de las situaciones de pareja estuvo entre veinte y ochenta. No se observan diferencias significativas en el malestar post al comparar las situaciones en las que la consultante tuvo acciones comprometidas o de evitación. La rabia (1), tristeza (2), ansiedad (3) y culpa (4) fueron las emociones más comunes que la participante experimentó en este tipo de situaciones.
El segundo lugar lo ocupan las situaciones relacionadas con la salud, cuyo total fue de siete y el malestar pre estuvo entre setenta y cien. Se observa tres acciones comprometidas, y el malestar post para todas las situaciones estuvo entre veinte y cien. Sin embargo, se observa que el malestar post en dos de las acciones comprometidas fue de veinte, un poco menor en comparación con el malestar post de las situaciones en las que la participante actuó de forma evitativa. La tristeza (2) y la ansiedad (3) fueron las emociones más comunes que la participante experimentó en este tipo de situaciones.
El tercer lugar lo ocupan las situaciones a nivel familiar, cuyo total fue de dos y que generaron un malestar pre entre setenta y ochenta. Solo se observa una acción comprometida y el malestar post para la acción comprometida fue de veinte, mientras que para la acción de evitación fue de cuarenta, y se puede notar la diferencia entre el malestar pre y post al actuar de forma comprometida y evitativa. La ansiedad (3) fue la emoción más común que la participante experimento en estas situaciones.
El cuarto lugar lo ocupa una situación de tipo laboral cuyo malestar pre fue de cien, y se presenta una acción comprometida que tuvo un malestar post de veinte; además, se puede notar que el malestar post disminuye significativamente al actuar de forma comprometida. La tristeza (2) fue la emoción que la participante experimentó en esta situación.
En quinto lugar se observa una situación social cuyo malestar pre fue de cien, se presenta una acción comprometida en la cual se presentó un malestar post de ochenta. En esta situación no se observa una disminución significativa en el malestar post al haber actuado de forma comprometida. La tristeza (2) fue la emoción que la participante experimentó en esta situación.
En la fase de seguimiento se puede observar que aumentó la cantidad de días sin registrar (dieciocho) por parte de la participante, en comparación con las fases de evaluación (seis) e intervención (diez).
A nivel general se observa que la intervención tuvo efecto favorable para que la participante aumentara el nivel de acciones comprometidas en todas las áreas excepto la de pareja. Una de las conductas de control en esta área que la participante presentaba era la de elegir permanecer con la pareja que según ella la infectó por temor al rechazo de otras posibles parejas o a infectar a otros; y a pesar de que ella eligió durante la etapa de intervención terminar con la relación, en la fase de seguimiento decidió continuar con ella. A continuación se presenta la tabla 6 en donde se muestra de forma resumida los resultados de la participante 1 en el registro de experiencias diarias durante las tres fases del proceso terapéutico, en donde se presentan las situaciones que se presentaron en la etapa de evaluación, intervención y seguimiento por orden de aparición; así como también el número total de situaciones, de acciones comprometidas (AC) y el malestar pre y post que experimentó la participante.
Registro de Experiencias Diarias – Participante 1
Fase de Evaluación Fase de Intervención Fase de Seguimiento 1.Pareja : 22 situaciones /
8 AC
Malestar Pre 60 y 100 Malestar Post 10 y 100 Rabia, tristeza, ansiedad y
culpa
1.Pareja: 10 situaciones / 7 AC Malestar Pre 70 y 100 Malestar Post 30 y 100 Rabia, tristeza, ansiedad y culpa
1.Pareja: 10 situaciones / 4 AC Malestar Pre 60 y 100 Malestar Post 20 y 80 Rabia, tristeza, ansiedad y culpa
2. Familiar: 8 situaciones / 5 AC
Malestar Pre 60 y 90 Malestar Post 5 y 80
No hay situaciones
familiares 3. Familiar: 2 situaciones / 1 ACMalestar Pre 70 y 80 Malestar Post 20 y 40 3. Laboral: 5 situaciones / 1 AC Malestar Pre 50 y 100 Malestar Post 20 y 80 / Ansiedad 3. Laboral: 2 situaciones / 1 AC Malestar Pre 80 y 90 Malestar Post 70 / Ansiedad
4. Laboral: 1 situación / 1 AC Malestar Pre 100 Malestar Post 20 / Tristeza
4. Recreación: 2 situaciones / 2 AC Malestar Pre 100 Malestar Post 90 y 60 / Tristeza y ansiedad 4. Recreación: 1 situación / 1 AC Malestar Pre 80
Malestar Post 50 / Ansiedad
No hay situaciones de recreación
5. Salud: 2 situaciones / 1 AC Malestar Pre 60 y 70 Malestar Post 60 / Ansiedad 2. Salud: 5 situaciones / 3 AC Malestar Pre 50 y 100 Malestar Post 10 y 80 / Tristeza
2. Salud: 7 situaciones / 3 AC Malestar Pre 70 y 100 Malestar Post 20 y 100 / Tristeza
y ansiedad 6. Espiritual: 1 situación /
1 AC Malestar Pre 90 Malestar Post 70 / Tristeza
No hay situaciones espirituales No hay situaciones espirituales
No hay situaciones
económicas 5. Economía: 1 situación / 1 ACMalestar Pre 80 Malestar Post 80 / Ansiedad
No hay situaciones económicas
No hay situaciones
sociales 6. Social: 1 situación – 1 ACMalestar Pre 70 Malestar Post 40 / Ansiedad
5. Social: 1 situación / 1 AC Malestar Pre 100 Malestar Post 80 / Tristeza
Tabla 6. Registro de experiencias diarias de la participante 1 en donde se muestran los resultados durante las tres etapas del proceso terapéutico de forma resumida.
Participante 2 (P2)
Hombre de 42 años de edad, de nivel socioeconómico medio, de orientación heterosexual, y está empleado. Tiempo de diagnóstico al momento de iniciar el proceso terapéutico era de dos meses.
Se realizaron ocho sesiones de evaluación en donde se recolectó información relacionada con el motivo de consulta, su descripción, los contextos de funcionamiento y competencias del consultante, el estado actual y desarrollo de la problemática, así como también los recursos facilitadores del proceso terapéutico (Muñoz & Novoa-Gómez, 2011). Además se realizaron nueve sesiones de intervención y dos de seguimiento. Cabe aclarar que existe ausencia de datos con respecto a los registros de experiencias diarias y el de disposición a partir de octubre cinco hasta octubre once.
Con respecto al primer objetivo específico descrito en la presente investigación con respecto a analizar funcionalmente los patrones conductuales con función de evitación experiencial relacionados con el estigma sentido en adultos diagnosticados con VIH y su impacto en el sufrimiento psicológico; a continuación, se propone la siguiente hipótesis explicativa: el P2 presenta conductas de estigma sentido tales como considerar que cuando la gente se entera de que una persona tiene VIH comienzan a buscarle defectos o fallas, cuando las personas se enteren de la enfermedad tendrán miedo a que se les pegue, sentir vergüenza por el diagnóstico, temor y ansiedad significativos al pensar que otros pueden infectarse por su culpa, sentirse culpable, creer que si alguien se entera de su diagnóstico lo rechazarán. Como conductas de control de eventos privados se encuentran el aislamiento social, celibato, rechazar invitaciones, ocultar la enfermedad a su familia y amigos, darse ánimo, evitar que otros tomen bebidas en vasos que él ha utilizado. Como factores de
predisposición para la problemática de P2 se tiene en cuenta el hecho de pertenecer a una comunidad en donde se discrimina a las personas diagnosticadas con VIH positivo al ser categorizadas como promiscuas, consumidoras de droga u homosexuales. Además, el P2 proviene de una familia en donde se valora el hecho de que los hombres se muestren ¨fuertes¨ al no expresar sentimientos como ansiedad, temor, tristeza, etc. Como hipótesis de adquisición, se encuentra la interacción verbal con miembros de la comunidad en donde se especifican consecuencias negativas hacia las personas que revelan su diagnóstico VIH positivo tales como pérdida de empleo, decepción familiar, rechazo, mala imagen, soledad, deterioro físico significativo, etc. Por último, como hipótesis de mantenimiento, se presenta el reforzamiento negativo de conductas de control de eventos privados que generan