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El río Tambo tiene contaminantes metálicos como arsénico, boro manganeso, sodio, cloruro elementos altamente nocivos para la salud que se concentran por encima de los ECA.

El río Tambo es la principal fuente de abastecimiento de agua para el consumo humano en el valle integrado por los distritos de Cocachacra, Punta de Bombón, Dean Valdivia, Mejía, Molledo e Islay.

El contaminante más alarmante es el arsénico que provoca cambios genéticos en las personas, y que se agudiza en males oncológicos, otro punto crítico es que el agua de la parte alta del río Tambo 0,500 mg/L, en cuanto a boro se le registra 5,760 mg/L, este metal se registra algo más de 20 años y con ello se agudizan males al estómago, hígado, riñones, cerebro y eventualmente le lleva a la muerte. En el valle hay un envenenamiento progresivo de la población, el boro daña a las vías respiratorias como el pulmón.La calidad de agua que llega a la ciudad Mollendo deberá de ser tratada por el contenido de: arsénico, boro y plomo.

3.1.13.2 Calidad de agua del río Quilca

En las ciudades existen hábitos y costumbres de echar residuos sólidos y líquidos al agua sin tener en cuenta que se está incrementando progresivamente los niveles de contaminación, actualmente los coliformes totales se encuentran por encima de los límites permisibles y de algunos elementos físicos y químicos por encima de los estándares de calidad.

Según la Dirección Regional de Salud, en Arequipa las aguas residuales generan enfermedades diarreicas o enfermedades hídricas, debido al consumo de aguas contaminadas, presentando carga bacteriológica (ANA, 2015). Es necesario tener una cultura del agua porque influye sobre los aspectos técnicos, económicos, sociales y ambientales. (ANA, 2012). 3.1.13.3 Calidad de agua del río Camaná

Se ha identificado un acuífero de montaña en el macizo rocoso del Grupo Tacaza del período Paleógeno, esté acuífero se ha hecho conocido por el proyecto minero Marion, se ha identificado un acuífero en los depósitos aluviales del cono de deyección denominada acuífero de Camaná, de material aluvial y finos de la formación Camaná, cabe resaltar que un número indeterminado de los residentes de la ciudad de Camaná cuentan con pozos privados que abastecen el uso doméstico de las viviendas.

En la parte alta del Colca hay microempresas que se dedican al manteniendo de bofedales y pastizales, está conformado por las cuencas de Sibayo, Callalli y Pulpería que se encargan de la administración de los recursos hídricos originados por los deshielos, principalmente del nevado Quelca (ALA Colca-Siguas- Chivay, 2014).

La calidad del agua está asociada a los vertidos de efluentes de aguas residuales domésticas crudas o proveniente de las plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas, actividades agrícolas, industriales y mineras, estas actividades provocan contaminación tanto de origen puntual (vertidos) como de escorrentía (asociado a la agricultura, botaderos y pasivos ambientales), que alcanzan los cauces y alteran la calidad de agua del río Camaná: presentan problemas con contenido de metales, metaloides y contaminación microbiológica; el contenido de las aguas con sedimentos de metales y metaloides parece estar relacionados con la cercanías de las franjas metalogenéticas, aunque la mayor concentración se debe a los pasivos ambientales, vertimientos mineros y otros factores antrópicos.

Los suelos y sedimentos del bajo Camaná presentan una alta concentración por mercurio; sin embargo, no está presente en el agua, los contaminantes de tipo orgánico y microbiológico se evidencian en los ríos Orcopampa, Capiza y Majes.

Las represas (El Pañe, Bamputañe y el dique Los Españoles) muestran claros signos de eutrofización y poblaciones de cianobacterias (ANA Camaná Majes-Colca, 2015).

El valle del Colca margen derecha se abastece de ríos y manantiales que se originan en los nevados Mismi, Quehuisha, en la cordillera del Chila y del río Colca; a través de la toma de Coporaque, el área agrícola ubicada en la margen derecha del río Colca en su mayoría se abastece de fuentes naturales a excepción de Yanque y Urinsaya que toma agua regulada del canal de Tuti. El valle del Colca margen izquierda dispone de los aportes naturales de los nevados Huarancante y Hualca Hualca así como del agua del río Colca, regulada mediante la represa de Condoroma y la aducción Tuti-Túnel terminal que abastece el recurso hídrico desde Coracota hasta Huambo. En la zona de Castilla Alta se encuentran los sectores de Andagua, Machaguay, Viraco y Pampacolca que se abastecen de aguas provenientes de los manantiales de Chuquibamba y de diversos puquios y manantiales.

La fuente de agua para el desarrollo agrícola corresponde a los aportes superficiales no regulados del río Majes, desde las confluencias de los ríos Colca y Capiza hasta la zona de Palo Parado incluyendo los aportes el río Huario. Las aguas del río Majes son empleadas para

el riego durante todo el año. El valle de Camaná se abastece de las aguas superficiales del río Camaná (ANA, Camaná-Majes, 2004).

3.1.13.4 Calidad de agua del río Ocoña

En la cuenca alta del río Ocoña se localizan actividades mineras y asentamientos urbanos, en la parte media del río se desarrolla: la industria, turismo, pesca y agricultura; en la parte baja como fuente de contaminación destacan los vertimientos poblacionales a lo largo de toda la cuenca de los poblados de Cotahuasi y Ocoña. Los sistemas de tratamiento están colapsados, y en algunos lugares se filtran en el terreno, lo que también supone un deterioro de las aguas subterráneas. Otro gran problema de los centros poblados son los residuos sólidos, pasivos ambientales mineros procedentes de las exploraciones de los polimetálicos y de la minería informal; asimismo, la agricultura aporta contaminantes al valle con el uso de agroquímicos (pesticida, fertilizante, fungicidas, acaricida) y la actividad ganadera con la presencia del metano.

El río Ocoña está clasificado en la Categoría 3- Riego de vegetales y bebida de animales, los resultados de monitoreo por diferentes organismos indican que las aguas de la cuenca del río Ocoña no es mala, mientras que los sedimentos y suelos agrícolas del río presentan elevadas concentraciones de metales pesados, fundamentalmente mercurio (especialmente en las muestras de suelos agrícolas de los poblados Sunta y Huollac). El pH de las aguas es alcalino, se han registrado concentraciones elevadas de arsénico (ríos Mimarca y Patarata), hierro (en la subcuenta del río Cotahuasi) y manganeso en el río Cotahuasi. En cuanto al valor ecológico de la cuenca baja del río Ocoña el ecosistema está siendo altamente impactado directa o indirectamente por las actividades socio-económicas, que se llevan a cabo en la zona. Con respecto a la contaminación orgánica y microbiológica que tiene la quebrada Chacayla debido al vertimiento poblacional a cargo de SEDAPAR S. A., disposición de residuos sólidos en Secocha y el dren agrícola de Villegas que presenta un alto contenido de nitrógeno amoniacal (ANA, 2015).

Diferentes estudios sobre contaminación ambiental manifiestan que existen una gran cantidad de vertidos de mercurio, debido a la recuperación del oro por la minería artesanal, llegando a valores de 800-1000 toneladas de mercurio (Vega, et al.; 2006).

Se analizaron doce muestras de agua procedentes de diferentes lugares de la cuenca, en donde se observan unas concentraciones de mercurio muy elevadas, en las primeras tres muestras,

con valores superiores a 1 μg/g, valores elevados en muestras Ñ-4/5/6 y valores bajos en las muestras restantes. Los pH varían entre 7,03 y 8,73; por lo tanto, se consideran aguas ácidas, las temperaturas de las aguas son entre 16, 2 °C hasta 22,8 °C. El clima de la zona es de montaña frío en la noche y calor en el día, por lo que las temperaturas de las aguas pueden alcanzar diferentes valores, y dependiendo del momento de la toma de muestras. (Palacios, S., Yañez, J. & Higueras, P., 2013).

Según la Organización Mundial de la Salud, el límite máximo permitido para el agua potable es de 1 μg/L. El agua se utiliza para la limpieza personal, lavado de ropa, utensilios de cocina y bebida de animales.

Se analizaron tres muestras de sus plantas y suelos, los que presentan elevados contenidos de mercurio hasta un máximo de 71,7 μg/g y 65,2 μg/g.

Se analizaron concentraciones de mercurio en cabellos a veinte personas, de las que podemos observar que el rango de concentración de mercurio total es de 0,62 l μg/g- 6,43 μg/g, con una media de 2,78 μg/g; de los estudiantes 1,98 μg/g, vendedores de mercurio 1,85 μg/g, quimbaleteros 1,66 μg/g, cocineros 0,83 μg/g y por último los bebés 0,7 μg/g, en cuanto a los sexos, las mujeres obtienen valores más elevados que de los hombres 2,95 μg/g y 2,64 μg/g respectivamente. El 89,5% de los habitantes superan la dosis de mercurio (Palacios, S.; Yáñez, J. & Higueras; P., 2013).