Además de las consideraciones generales, los estudios clínicos que se realizan sobre osteoporosis tienen requerimientos particulares. Esto es debido a que se trata de un padecimiento degenerativo con múltiples factores y al largo tiempo que toma establecer la efectividad de un tratamiento.
3.2.1 Estimación del efecto de la intervención en la masa ósea
Varias técnicas pueden ser usadas para evaluar el cambio en la masa ósea en respuesta a tratamientos de intervención. Como se mencionó anteriormente la más ampliamente usada es DEXA. Están disponibles en el mercado densitómetros que permiten monitorear pequeños cambios en la DMO en varios lugares del esqueleto, incluyendo la zona lumbar de la columna, el fémur proximal y el antebrazo.
Los índices de calcio y metabolismo óseo también pueden ser útiles para evaluar el efecto de los tratamiento de intervención. Esto incluye los marcadores bioquímicos de formación ósea, de resorción y homeostasis de calcio. Los cambios en marcadores bioquímicos de recambio óseo pueden ocurrir más temprano, que aquellos cambios en la DMO. Sin embargo, los cambios en
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los marcadores en respuesta a la intervención, no pueden ser extrapolados a efectos a largo plazo en la DMO.3.2.2 Población de estudio
Con objeto de establecer la población de estudio, se debe definir la población meta por completo, incluyendo consideraciones como género, edad, estatus pre o postmenopáusia, estatus nutricional y medicación. La caracterización de la población de estudio también requiere incluir dieta anterior, actividad física, historia familiar de osteoporosis (especialmente fractura de cadera).
Los criterios de exclusión necesitan estar precisamente definidos para incrementar la homogeneidad y por lo tanto la potencia estadística del estudio. La estratificación también puede ser considerada como una forma de evitar factores ambientales de confusión. Es obvio que criterios de inclusión y exclusión muy restrictivos pueden limitar el uso de los resultados a una población muy específica. El uso o no, de agentes farmacéuticos, puede o no ser un criterio de exclusión y puede ser parte esencial de la estrategia de enrolamiento, donde la intervención actúa en conjunto con el medicamento contra osteoporosis.
3.2.3 Datos a incluir en el protocolo de estudio
El objetivo del estudio debe estar claramente definido con una descripción de los puntos de término y el criterio sobre el efecto. Donde se utilizan varias técnicas, el criterio para el efecto debe distinguirse de los cambios en las variables que den información sobre el mecanismo de acción del efecto.
La información más importante deber estar basada, más que en evidencia circunstancial, en estudios prospectivos de intervención, aleatorizados, doble ciego, controlados. El grupo control puede ser aleatorizado a un placebo.
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La duración del estudio debe tomar en cuenta la velocidad de cambio esquelético y la reproducibilidad de la técnica aplicada. La colecta de datos debe hacerse antes de romper el ciego. El primer análisis debe basarse en intención de tratar, incluyendo la evaluación en los cambios de los puntos de término de los sujetos que abandonen el estudio. Las razones de eliminación o abandono deben ser reportadas, así como cualquier diferencia en las características de los sujetos que abandonen el estudio y aquellos que lo completen.3.2.4 Consideraciones debido al uso de radiación
Los métodos para evaluar la DMO y sus cambios, así como las fracturas, están basados en la aplicación de rayos X. Los rayos X son ondas electromagnéticas de alta energía capaces de ionizar átomos. La ionización de los tejidos es la que provoca los efectos dañinos. La emisión de rayos X por el tubo que los genera, se mide en Coulombs/kg y expresa la ionización de los rayos x en el aire.
La energía absorbida por una unidad masa de un tejido, se denomina dosis absorbida. Ésta puede ser expresada como dosis de entrada de superficie (ESD) cuando se mide la dosis absorbida por la piel donde entra el haz de rayos X, se expresa en Gray (Gy) o Rad, 1 Gy es igual a cien Rad.
La dosis efectiva está corregida de acuerdo al tipo de radiación y la sensibilidad del tejido. Esta expresión de la dosis es la preferida para expresar y comparar en realidad cuanta ionización se impone al cuerpo. La unidad de dosis efectiva es el sievert (Sv) o rem. Un Sv es igual a 100 rem.
La dosis de radiación para estudios densitométricos está determinada por el tipo de equipo y por las características del paciente. En promedio, la dosis efectiva de una densitometría de cadera y columna usando DEXA es de 1-5 µSv. En el ambiente natural, el ser humano está expuesto a 5-8 µSv al día, pero un estudio de rayos X de tórax aplica 50-150 µSv y una radiografía lumbar hasta 700 µSv.
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Entre los efectos biológicos de la radiación están, en primer lugar la carcinogénesis, la probabilidad de cáncer fatal se incrementa en 1% por cada Sv de exposición. Otro efecto es la mutagénesis, que son los cambios genéticos severos en la descendencia de los sujetos expuestos, también es del por 1% cada Sv. Cuando la exposición a rayos X sucede en el útero, puede causar la muerte preimplantación y anomalías congénitas que incluyen retraso mental con dosis mínimas de 100 mSv.Como se mencionó en la sección sobre ética en estudios con humanos, la no maleficencia es uno de los principios que debe tenerse presente cuando se planea la selección de sujetos de estudio y la evaluación de la variable de respuesta, por lo que su aplicación debe ser cuidadosamente evaluada.