Corporate governance and the cost of debt
Chapter 3 Optimal capital structure:
3.2. Maximizing shareholder value
Los modelos de estos elementos considerados como objetos aislados son extraor-
dinariamente simples: Tomado su perfil de la planimetr´ıa facilitada se discretiza en un
conjunto de elementos r´ıgidos debidamente enlazados.
Estos modelos se complican a medida que se enlazan diversos elementos para
representar el objeto real en su totalidad. As´ı, cuando en un muro existen contra-
fuertes, como, por ejemplo, en el muro sur del claustro (fotos K.46, K.47), el estudio
por separado de cada uno de los elementos es muy conservador: es obvio que no es
posible el colapso/movimiento de uno de los dos elementos por separado. Sin embar-
go tampoco es realista el an ´alisis del sistema como un ´unico s ´olido r´ıgido, hip ´otesis
en este caso contraria a la seguridad.
Con la t ´ecnica de an ´alisis que se utiliza el estudio de la hip ´otesis primera es in-
mediato (se analiza por separado cada elemento) y la segunda tambi ´en se modeliza
f ´acilmente ligando los movimientos horizontales y verticales de cada una de las hi-
ladas de los dos sistemas (para lo cual la ´unica precauci ´on es haber discretizado en
vertical ambos de forma id ´entica), lo que debe hacerse introduciendo restricciones
“est ´aticas”, como ya se ha indicado. El m ´etodo de c ´alculo utilizado permite establecer
unas ligaduras intermedias entre las dos hip ´otesis l´ımites anteriores, con lo que se
consigue un modelo que reproduce mejor el comportamiento real de la estructura y
que ser ´a el que se utilice en este estudio. Se trata de coaccionar s ´olo los movimientos
horizontales de los dos sistemas, para lo que se introducen sendas fuerzas (esfuer-
zos) horizontales de signo contrario en las hiladas de igual cota de ambos modelos.
De este modo, el movimiento horizontal de cada parte del conjunto es igual, hip ´otesis
plausible, pero conservadoramente no se transmiten acciones verticales entre los dos
sistemas. Fue necesario introducir una restricci ´on adicional consistente en que el valor
absoluto de estas nuevas “solicitaciones” decreciese con la altura; de otro modo se ob-
tendr´ıan distribuciones espurias de las mismas, incluso con picos en cotas altas. Con
la restricci ´on indicada se consiguen distribuciones cuasi constantes o sensiblemente
similares a las distribuciones de tensiones horizontales en terrenos. Las condiciones
antedichas apenas afectan a los factores de carga. La explicaci ´on es el alt´ısimo grado
de hiperestatismo de los sistemas analizados que admiten multitud de soluciones.
En un segundo estadio se analizan conjuntamente los estribos y la b ´ovedas de las
secciones m ´as significativas de la catedral. Tomando los modelos que se han realizado
hasta aqu´ı de cada uno de los sistemas, se trata simplemente de enlazarlos y volver
a repetir los c ´alculos para el conjunto. Las ligaduras a introducir son nuevamente muy
sencillas, las solicitaciones que aparecen en los apoyos de los modelos de las b ´ovedas
se introducen a la cota correspondiente de las pilas, muros, etc, debidamente proyec-
tadas y ponderadas. Al describir los modelos de las b ´ovedas se justific ´o la causa por
la que no se introdujeron coacciones en el extrados de los arcos. Dichas razones pier-
den aqu´ı significado pues, incluso con tales ligaduras, las reacciones que aparecen
en el extrados no pueden tomar valores arbitrariamente altos; es decir, incluso con las
coacciones indicadas se garantiza el equilibrio del sistema; no existe el riesgo, como
cuando se analizan las b ´ovedas aisladas, de obtener reacciones de ´estas tan grandes
que no sean posibles en el conjunto.
El gran desnivel del lugar sobre el que se ubica el Conjunto Catedralicio justific ´o un
estudio detallado del terreno, con objeto de establecer las cotas de la cimentaci ´on de
los elementos que ahora se estudian. La sorprendente variabilidad y profundidad del
sustrato rocoso (en algunos puntos se superan los 7m) donde, a falta de otros datos, se
supone el inicio de la cimentaci ´on, exige un estudio detallado de la interacci ´on entre el
terreno y la estructura (la cimentaci ´on de las estructuras de f ´abrica cl ´asicas suele ser
peque ˜na o incluso no existir, pero las catas realizadas en los estudios arqueol ´ogicos
parecen confirmar la hip ´otesis adoptada. Es posible que el porte de la obra hiciera
tomar conciencia del problema a los constructores, o m ´as sencillo, que lo quebrado
del terreno hiciera necesarios rellenos artificiales para nivelarlo. N ´otese que en alguna
zona del per´ımetro el sustrato rocoso es visible y los muros apoyan directamente sobre
´el). Por suerte, con la t ´ecnica de an ´alisis adoptada es relativamente sencillo modelizar
con cierta precisi ´on dicha interacci ´on. Basta introducir sobre el contorno soterrado
del modelo unas fuerzas horizontales a las que se permite variar entre los l´ımites del
empuje activo y pasivo correspondientes a cada cota. El problema se reduce, por lo
tanto, a estimar adecuadamente estos valores, que dependen de varios par ´ametros
desconocidos. A falta de datos precisos sobre la densidad, ´angulos de rozamiento
interno, etc. se han estimado de forma muy conservadora, prescindi ´endose de gran
parte de los efectos favorables (salvo del empuje pasivo sin el cual no es posible el
equilibrio de varios de los modelos que se analizan), como la componente vertical de
los empujes o la posibilidad de sustituir el empuje activo por el empuje “en situaci ´on
de reposo”.
In document
Valuation, Capital Structure Decisions and the Cost of Capital
(Page 76-83)