¿Cuántas veces en el trascurso de tu vida, o incluso mientras leías este libro, has tenido ese pensamiento secreto de que podrías ser realmente MUY sentencioso? Una persona terriblemente sentenciosa y mala.
Deja que te diga algo (y por favor, grábatelo en el cerebro):
Si ALGUNA VEZ has tenido el pensamiento de que eres sentencioso – NO lo eres. Alguien que es sentencioso jamás pensaría que es sentencioso – simplemente saben que tienen razón.
Así que, todo lo que hayas hecho para creerte la mentira de que eres sentencioso, cuando la única persona a la que juzgas en realidad es a ti mismo, ¿podrías destruirlo y descrearlo ahora y empezar a dejar de juzgarte a ti mismo? Por favor. Bien y Mal, Bueno y Malo, POC y POD, Las Nueve, Cortos, Chicos y Más Allás.TM Gracias.
Así que, digamos que caminas junto a alguien que juzga su cuerpo y tú le miras y percibes todo ese criticismo que la persona impone a su cuerpo, y que tiene sobre sí misma, y piensas que son tus críticas porque puedes percibirlas. Ahora, en ese momento dices; “Oh, realmente juzgo el cuerpo de la gente. ¡No puedo creer que esté juzgando
el cuerpo de alguien de esa forma!”
¿Estás realmente juzgando su cuerpo o eres consciente de sus críticas sobre su cuerpo y de las proyecciones de otras personas sobre sus cuerpos? ¿Y significa eso que eres sentencioso, o significa que eres realmente consciente? Prepárate para practicar la indulgencia: ¿Alguna vez has pasado junto a una persona obesa y has juzgado el tamaño de su cuerpo? ¿Te has juzgado luego a ti mismo por ser sentencioso?
Aquí tienes otra que normalmente ni siquiera se te ocurriría: ¿Alguna vez has visto a alguien a quien considerases realmente sexy y con quien quisieses estar? Claro, ¿no? ¿Alguna vez has preguntado, “¿es éste mi punto de vista? ¿O estoy recogiendo su proyección de lo que quiere que yo (y normalmente todos los demás) pensemos de él?”? Inténtalo. Te sorprenderá darte cuenta de que muchas personas proyectan lo que quieren que pienses sobre sus cuerpos.
Una mujer me dijo una vez, “Solía preguntarme cómo podía ser tan sentenciosa cuando me preocupaba tanto por la gente. Fue cuando empecé a hacer estas preguntas cuando me di cuenta de que, en lugar de ser sentenciosa, soy muy, muy consciente”.
Pero eso probablemente no sea cierto para ti. Tú probablemente seas tan sentencioso como piensas que eres.
(¿Ha hecho eso que te sintieses más ligero o más pesado? ¿¿¿Empiezas a comprender cómo funciona esto de la ligereza / pesadez???)
Así que, ¿podrías por favor deshacerte de todo lo que hayas hecho para creerte que eres sentencioso porque puedes percibir las limitaciones desde las cuales funcionan los demás, y siempre has podido durante toda tu vida? Como cuando miras y te das cuenta,
“Esa persona actúa como si fuese superior. Ésta es egoísta. Ésta es cruel con los demás”. Y luego piensas, “¡Oh, Dios mío, estoy juzgándolos!” No, lo más probable es
que NO estés juzgándolos. Lo más probable es que seas consciente de cómo eligen funcionar en la vida.
La gente me ha preguntado, “¿Y si sólo fuese lo que quiero oír? ¿Y si es por eso por lo que me siento más ligero?” Deja que te dé otro ejemplo diferente.
Hace varios años, la madre de mi amigo Gary estaba en el hospital y estaba a punto de morir. Un día, durante el almuerzo, él tuvo una extraña sensación y pensó que quizás su madre había muerto. Así que miró el reloj y vio que era la 1:40 p.m. Cuando se preguntó a si mismo si ella había muerto, se sintió más ligero con el “sí”.
Su hermana lo llamó un par de horas más tarde para decirle que su madre había fallecido a la 1:40 de la tarde – exactamente la hora en la que él estaba almorzando y había tenido esa sensación. A pesar de que no fuera algo que necesariamente quisiese oír, le hizo sentirse más ligero cuando preguntó si su madre había fallecido.
Ése es el nivel de consciencia que puedes tener cuando vas más allá del criticismo. Como Gary no tenía que juzgar si era bueno o malo que su madre hubiese fallecido, no había cargo alguno y podía tener la consciencia de que lo había hecho con una sensación de tranquilidad.
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Incorrecto - ¿El nuevo correcto?
Uno de los mayores regalos que te puedes hacer es la disposición a estar equivocado – sin tener que juzgarte por ello. Entonces puedes dejar de intentar en vano demostrar que eres perfecto teniendo que tener la razón todo el tiempo.
Intentemos algo un momento. Es una herramienta que me pasó mi amigo Gary. Di esto en voz alta las 10 veces.
Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo. Tú tienes razón. Yo no la tengo.
¿Te sientes más ligero o más pesado? El 99% de las personas, cuando les pido que hagan esto, se sienten más ligeros. ¿Por qué? Porque es muy agradable estar dispuesto a equivocarse y no tener que demostrar que tienes razón todo el tiempo.
Había una mujer que había estado haciendo Access durante un tiempo y que fue a visitar a su madre en el hogar familiar. La rutina normal entre ellas era que la madre no dejaba de criticar despiadada y oralmente a su hija por todas las cosas que no estaba haciendo bien (como ir a la iglesia, casarse, tener hijos, ese tipo de cosas). Así que la mujer llamó a Gary y le preguntó qué podía hacer. Gary le respondió, “Dile: tienes razón, mamá, yo no la tengo. Tres veces”.
La mujer le dijo que no podía porque no había hecho nada malo. Gary le contestó, “Yo sé que no has hecho nada malo. Simplemente dilo y veamos cómo te va”.
Así que la mujer lo hizo. Llamó a Gary, eufórica. Había hecho lo que Gary le había dicho. Y después de la tercera vez, su madre se acercó y le dijo, “No es que no tengas razón, cariño. Sólo estás equivocada”.
La mujer dijo que no sólo era la primera vez en los últimos 10 años que había tenido una visita a casa agradable, ¡sino que además su madre le dio un cheque de $5,000 cuando se marchó! Tal es el poder de la disposición a equivocarse.
Tú también puedes usar esta fenomenal herramienta para cambiar tus relaciones. Cuando hayas hecho algo que sepas que ha causado un disgusto a alguien que te importa, puedes decir, “Tienes razón. Yo no la tengo. ¿Qué puedo hacer para
compensar el daño causado?” Si lo dices con vulnerabilidad, presencia, y sinceridad
total, puede ser el catalizador para crear una posibilidad totalmente distinta en tu relación, y puede deshacer la equivocación percibida para ambos.
La única manera en la que la mayoría están dispuestos a cambiar algo es si creen que lo que están eligiendo actualmente es erróneo. Están tan ocupados intentando
demostrar que tienen la razón, porque ya creen que no la tienen. Así que no cambiarán nada, porque si cambian algo, significa que lo que eligieron en el pasado era erróneo, pero no están dispuestos a equivocarse, aunque se han considerado a sí mismos un error cada minuto de sus vidas.
¿A alguien más le parece eso una locura?
En el universo no existe “mal” o “bien”. Es un flujo constante de recibir y dar. Esta realidad no lo es. Esta realidad intenta que juzgues todo lo que es genial en ti como si estuviese mal, para que puedas encajar y no ser más genial que “normal”.
¿Y si existiese la genialidad que en realidad eres, escondida tras cada equivocación que intentas ocultar?
¿Y si todo lo que está mal en ti, o sobre ti, no está realmente mal? ¿Y si fuese realmente una potencia que tienes y que no encaja en esta realidad, pero nadie ha sido nunca capaz de mostrártelo?
¿Pedirás mostrarte a ti mismo realmente todo lo que es cierto para ti, aunque pueda ser distinto de lo que parece ser cierto para todos los demás? ¿Parezca lo que parezca? ¿Requiera lo que requiera? Tú eres el único que puede hacerlo.
Es extraño ser diferente. Pero, ¿y si fuese divertido?
¿Y si no fuese un error sino simplemente una diferencia? ¿Y si la Tierra te ha permitido venir debido a esa diferencia? ¿Y si he ha hecho venir debido a es diferencia?
¿Y si tú te has hecho venir debido a esa diferencia?
¿Y si todo en ti estuviese mal y nada en ti estuviese mal al mismo tiempo?
¿Y si todo lo que creías que estaba mal en ti fuese el espacio y la posibilidad que estás dispuesto a ser y que está más allá de esta realidad?
¿Y si fuese la bondad, el afecto, la amabilidad, el amor, la alegría y la consciencia de algo diferente que tú eres y que nadie más recibió jamás, y has decidido que no podía ser ni podía existir ni importaba, y que sólo esta realidad podía ser, existir e importar?
¿Y si pudieses empezar a ser totalmente distinto ya? ¿Siendo tú?
Todo lo que no permita que eso surja, ¿podrías destruirlo y descrearlo ahora? Bien y Mal, Bueno y Malo, POC y POD, Las Nueve, Cortos, Chicos y Más Allás.TM
Todos los cambios que has evitado elegir porque significaba que de alguna forma te habías equivocado con lo que elegiste en el pasado, ¿podrías destruirlo y descrearlo y permitir que esos cambios surjan ahora fácilmente? Bien y Mal, Bueno y Malo, POC y POD, Las Nueve, Cortos, Chicos y Más Allás.TM Gracias.
NOTA AL LECTOR
¿Cómo lo sabes?
¿Cómo sabes si estás juzgando – o si simplemente estás siendo consciente? Es la pregunta del millón de dólares, ¿no?
Fíjate en estas frases: Es un hombre muy atractivo. Eso podría ser un juicio, ¿no? O una consciencia.
Es una mujer cruel.
Eso también podría ser un juicio. O una consciencia. Entonces, ¿cuál es la diferencia?
¿Cuál es?
La mayoría de las personas piensan que si lo que perciben es “negativo”, entonces están juzgando. Piensan que si lo que perciben es “positivo”, no están juzgando. En realidad, la diferencia entre una crítica y una consciencia es la carga energética en ese sujeto para ti – la vibración de tu punto de vista.
La carga eléctrica de una crítica es lo que te hace atascarte en la polaridad de lo bueno y lo malo, de la conclusión y la no disposición a hacer preguntas y cambiar.
Si es una consciencia, ¡no tienes carga!
Estás dispuesto a cambiar tu punto de vista en cualquier momento y no tienes que defenderlo, aferrarte a él ni explicarlo.
De ninguna manera.
Simplemente es algo de lo que eres consciente, en estos 10 segundos. ¿Se puede ser más