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Maybe capital structure affects firm value after all? Problems

conómicos más estrictos, pero exigibles -no discrecionales- y predicibles (la predictibildad es clave para las empresas) sobre todo en materia ambiental, acaban siendo además más competitivos, además de más sostenibles. ¿Que esta haciendo la UE para generar las condiciones de cambio hacia un modelo de desarrollo más sostenible y que responda mejor al desafío del cambio climático? La respuesta, aunque poco explicada y menos conocida, es que al menos, sobre el papel, la receta de la UE es la de recurrir a

El mercado o la economía de mercado, sigue sin trabajar para la sostenibilidad, pero hay progresos como muestra el hecho de que la ruptura de la condicionalidad frente a EEUU en el caso de Kioto haya ofrecido ventajas competitivas a la UE y esté afianzando su liderazgo en cuanto a respuestas globales en materia de cambio climático y de una globali- zación mas sostenible.

Con el convencimiento creciente, a nivel comunitario, de que finalmente llega primero el que decide o asume dónde hay que estar, por muy ambiciosos, exigentes o incluso para algunos “inconscientes” que puedan parecer

algunos de los objetivos que la UE está plan- teando en materia de energía y reducción de las emisiones de gases de efecto invernade- ro, y que está dispuesta a asumir incluso uni- lateralmente, aunque todavía se antojen insu- ficientes a tenor de la dimensión del desafío. Si, finalmente, nos referimos a la situación para España, hay que seguir insistiendo incluso, y también sobre todo en la actual situación de crisis financiera y de menores expectativas de crecimiento económico, en mantener perspectivas de medio plazo y reforzar una agenda para el cambio hacia un nuevo modelo de desarrollo más sostenible, de mayor recorrido, con mayor valor añadido y menos dependiente de la construcción y del consumo, que es el que ha propiciado el actual debilitamiento del sistema para res- ponder mas eficazmente a la crisis financie- ra global.

Para crear las condiciones mínimas de cambio es fundamental retomar la que podríamos lla- mar, a semejanza con la comunitaria, “Agenda nacional para el Cambio” ahora bastante olvi- dada y por supuesto desconocida para el públi- co, formada por el ignorado Programa Nacional de Reformas, de octubre de 2005, y la incipien- te, por lo poco ambiciosa y concreta, Estrategia Española de Desarrollo Sostenible, de diciembre de 2007.

Para una actualización y revisión informada de esta Agenda para el Cambio, contamos al menos con una capacidad Independiente de Información y Evaluación, el OSE (Observatorio de la Sostenibilidad en España), en funcionamiento desde 2005 y cuyos infor- mes anuales y temáticos han ido anticipando de forma certera no sólo las debilidades del

desarrollo español sino también los aspectos y áreas más criticas para su reorientación. Y España ha de apelar ahora más que nunca, a pesar o sobre todo por la crisis financiera, al liderazgo de la UE (como único “Estado Red”, según el sociólogo M. Castells) para propiciar el cambio a nivel global, incluyendo la recupe- ración de propuestas comunitarias anteriores para una globalización mas sostenible: Fortalecimiento de los acuerdos multilatera- les –post Kioto en particular- y desarrollo de una Estrategia Global para la Sostenibildad, incluyendo capacidades globales como la de una Organización Mundial para el Medio Ambiente y la Sostenibildad, al nivel de la poderosa Organización Mundial de Comercio, y con recursos financieros suficientes, como los exigidos por el cumplimiento de los Objetivos del Milenio, recabados a través de un impuesto Global, tipo “Tobin”.

Y por supuesto España debe apoyar e incluso impulsar objetivos comunitarios más ambicio- sos en materia de mitigación del cambio cli- mático -reducción de emisiones de gases de efecto invernadero- y participación energética de las Energías Renovables.

Y ha de liderar el cambio a nivel nacional (ejer- cicio de la “responsabilidad nacional” para con- tribuir al liderazgo de la UE en materia de cam- bio climático y estabilidad global, según el alto Comisionado de la UE Javier Solana), lo que implica romper con la condicionalidad española a nivel comunitario en cuanto al reparto de las responsabilidades comunitaria a nivel nacional, y participar al máximo de los objetivos comuni- tarios en materia de energía limpia y mitigación del cambio climático por razones de responsa- bilidad y sobre todo de oportunidad.

Se han de establecer progresivamente las condiciones para el cambio a nivel nacional. Y para ello hay que:

• Revisar a fondo (nuevas políticas) y de

forma participativa (nuevas formas de hacer política, hacia una democracia pros- pectiva) el Plan Nacional de Reformas y la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible, y recuperarlos como una ver- dadera Agenda para el Cambio a corto, medio y largo plazo, apelando a un posible pacto de Estado entorno a esta Agenda.

• Aprovechar a tope el obligado cambio del

ciclo/modelo económico potenciando la

materia de Energía, trasformando el desa- fío del Cambio Climático, la descarboniza- ción de la economía y la reducción a tope de las emisiones de gases de efecto inver- nadero en verdadera oportunidad para España dado el gran margen en cuanto a optimización de la eficiencia y en general del sistema energético en el marco del obligado nuevo modelo económico y de desarrollo urbanístico y territorial, y el gran potencial de las energías renovables.

• Poner en marcha urgentemente políticas

instrumentales (obligación de medios), en cualquier caso ineludibles: una nueva Fiscalidad, para una verdadera internaliza-

España ha de apelar ahora más que nunca al liderazgo

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