Sabemos que los escritores bíblicos han trabajado echando mano de varios recursos (además de su reflexión propia), como tradiciones, formas, géneros y fuentes. Pero, es notorio también el empleo de estilos, modelos de estructuración literaria y moldes de expresión. Son maneras de estructurar o disponer el material que pertenece p.e., a una historia de milagro, un himno, un evangelio, un dicho profético, una epístola, una leyenda, una parábola.68
Entre ellos encontramos dos de uso muy común entre los escritores bíblicos: se trata del
paralelismo y de la estructura simétrica. Según Brad MacCoy,69 “quiasmos se han encontrado ya en el tercer milenio antes de Cristo en la organización de determinados textos en sumerio-acadio y el ugarítico (…) Se encuentran comúnmente en la literatura antigua y la oratoria, tanto secular como sacra.”70
Las simetrías son estructuras o esquemas compuestos por dos partes iguales (de ahí su nombre), en los que están dispuestos libros, secciones, perícopas o sentencias bíblicas. Se trata de un tipo de paralelismo (A – A’),71 en el que cada una de las partes (progresión
superior y progresión inferior) constituye una progresión en relación (mediante un diverso
tipo de junciones: conjunciones o disjunciones) de oposición o complementación.
René Krüger habla de ellas como elementos ordenados por pares, distinguiendo entre simetrías concéntricas (no paralelas) y quiásmicas (con disposición cruzada de cuatro elementos que se corresponden por pares), las cuales son la figura básica más simple.72 “Todas las estructuras simétricas mayores son desarrollos de esta figura básica.”73 Norman Robert Petersen afirma que un quiasmo consiste en el uso de la simetría bilateral de un eje central.74
68 KRüGER; CROATTO; MÍGUEZ. Op. cit., p. 260.
69 Brad McCoy tiene una Maestría en Teología; Licenciado en Teología de Dallas Theological Seminary y un doctorado en Estudios Bíblicos del Trinity Theological Seminary. Para los últimos quince años, ha sido el Pastor-Maestro de Tanglewood Bible Fellowship en Duncan, Oklahoma. Él es uno de los miembros de la junta original de la Sociedad Evangélica de la Gracia. E-mail: [email protected].
70
McCOY, Brad. Quiasmo: Un dispositivo estructural importante comúnmente encontrado en la literatura bíblica. http://www.onthewing.org/user/BS_Chiasmus%20-%20McCoy.pdf
71 Cf. WEREN. Op. cit., p. 30. 72
Propio de la retórica, el quiasmo es clasificado como una de las “figuras literarias de repetición”. Cf. Quiasmo, En: WIKIPEDIA, la enciclopedia libre. http://es.wikipedia.org/wiki/Quiasmo
73 KRüGER, René. Una aproximación estructural a Lucas 1-4. Breve excurso: Las simetrías en la literatura bíblica. En: RIBLA Nº 53. Buenos Aires, Argentina:
http://www.claiweb.org/ribla/ribla53/una%20aproximacion.html (Cf. la descripción bíblica de Cristo en Ap 3: 07, [A] “el que abre [B] y ninguno cierra, [B’] y cierra [A’] y ninguno abre”).
McCoy, define las simetrías como “un paralelismo invertido de forma y/o contenido que se acerca y se aleja de un componente estratégico central.”75 Los términos y conceptos que las componen, pueden ser sinónimos y/o antónimos de significado literal o también figurado; frases de sentido; unidades menores y mayores; conjuntos de unidades, contenidos e incluso bloques formados por varios capítulos.76 Según McCoy, pueden representar estructuras a nivel micro (dentro de una oración simple) o en un nivel macro (dentro de la amplia circulación de un discurso grande). James L. Bailey y D. Lyle Vander Broek (cf.
Las Formas Literarias en el Nuevo Testamento), sugieren clasificar quiasmo como un
recurso literario que funciona en un micro-nivel entre los componentes de un sola frase.77 En términos de la semiótica, esta característica estructural de las simetrías podría entenderse como una distribución, es decir, un conjunto de contextos (cortos o extensos) que conforman una unidad, en este caso, en relación de algún tipo de correspondencia (cf.
equivalencia en Greimas y Courtés78). Las progresiones, a las que Krüger llama elementos
simétricos, pueden asumir múltiples relaciones mutuas dentro de este principio de
correspondencia. Según Krüger “pueden complementarse, explicarse, profundizarse, negarse, anularse, resumirse, incluirse, excluirse, implicarse, desarrollarse, etcétera, hallándose el elemento profundizador y explicativo en la segunda mitad.”79
Según McCoy, se ha señalado por los estudiosos que las simetrías, a nivel micro y macro, constituyen un elemento básico en la estructura formal de la literatura bíblica. En el año de 1942, Nils Lund publica, según McCoy, el primer volumen que trata sistemáticamente el tema las simetrías.80 Según Lund, este recurso literario representa una característica importante de “los patrones de pensamiento y de expresión de la mentalidad semítica (…) de esta manera habría encontrado su camino en el Antiguo Testamento y luego en el Nuevo Testamento.”81
74 Cf. PETERSEN, Norman R. Rediscovering Paul: Philemon and the Sociology of Paul’s Narrative World. Philadelphia: Fortress Press, 1985.
75 McCOY, Op. cit., http://www.onthewing.org/user/BS_Chiasmus%20-%20McCoy.pdf
76 KRüGER, René. Una aproximación estructural a Lucas 1-4. Breve excurso: Las simetrías en la literatura bíblica. En: RIBLA Nº 53. Buenos Aires, Argentina:
http://www.claiweb.org/ribla/ribla53/una%20aproximacion.html 77
McCOY. Op. cit., http://www.onthewing.org/user/BS_Chiasmus%20-%20McCoy.pdf 78 Cf. GREIMAS; COURTÉS. p. 132.
79
KRüGER. Una aproximación estructural a Lucas 1-4. Op. cit., http://www.claiweb.org/ribla/ribla53/una%20aproximacion.html
80 Cf. “Chiasmus in the New Testament: A Study in the Form and Function of Chiastic Structures”. KENNEDY, George A. Retórica y Nuevo Testamento. Madrid: Ediciones Cristiandad S. A. 2003. p. 30. 81 McCOY. Op. cit., http://www.onthewing.org/user/BS_Chiasmus%20-%20McCoy.pdf