and C(sp 3 )-O Cleavage
Scheme 3.17. Orthogonal borylation via C(sp 2 ) and C(sp 3 )-OMe cleavage.
3.2.4.3. Mechanistic proposal
la pubertad, cuando las señales de adn estimulan la secreción de las hormonas sexuales que ini-cian la metamorfosis para convertirse en adulto Los primeros orgasmos o experiencias sexual! fijan un rol sexual que se graba bioquímicamente y permanece inalterable de por vida, a menos que se aplique alguna forma de lavado de cerebro o regrabación química.
En el lenguaje cotidiano, las realidades-túnel y hue llas del cuarto circuito se conocen como la "personalidad adulta".
Masters y Johnsons han demostrado que las diferen tes "desviaciones" sexuales -"perversiones", obsesiones, disfunciones como la eyaculación precoz, la impotencia la frigidez, etc., así como las inclinaciones consideradas "pecaminosas" por la tribu del individuo- están condicionadas por
experiencias muy concretas de cópulas adolescentes. Lo mismo cabe decir del comportamiento robótico de la persona "normal" o "integrada". El rol sexual del humano es tan banal y repetitivo como el de cualquier otro mamífero (o ave o pez o insecto).
Estos cuatro circuitos normalmente son las únicas redes neuronales que se llegan a activar. Debería estar claro ya por qué Leary las llama terrenales. Han evolucionado y han sido conformadas por las condiciones gravitacionales, climáticas y energéticas que rigen la supervivencia y la reproducción en esta clase de planeta que gira alrededor de una estrella de tipo G. Los organismos inteligentes nacidos en el espacio exterior, que no viven en el fondo de un pozo gravitatorio de 6.000 kilómetros de profundidad ni tienen que pelear por un trozo de planeta de superficie finita ni están limitados por los parámetros de adelante-atrás, arriba-abajo y derecha-izquierda de la vida terrestre, forzosamente generarán circuitos diferentes, con grabaciones diferentes, y no serán tan rígidamente euclídeos. Adelante-atrás son las dos opciones que tiene el bio-computador que opera en el Circuito I: o avanzar, ir hacia delante, olisquear, tocar, probar, morder; o retirarse, retroceder, huir, escapar.
Arriba-abajo, la opción gravitatoria, está presente en todas las descripciones etiológicas del combate animal. Erguirse, hinchar el cuerpo, rugir, aullar, chillar -o encogerse, ocultar la cola entre las piernas, gemir, escurrirse, gatear, encoger el cuerpo. Son comportamientos de dominio y sumisión que
comparten la iguana, el perro, el pájaro y el director de la sucursal de banco más cercana. Estos reflejos constituyen el "ego" del Circuito II.
Derecha-izquierda es la oposición principal del cuerpo adaptado a la vida en el planeta. El predominio de la mano derecha, y la tendencia a emplear las funciones del lóbulo izquierdo que lleva asociada, decide nuestra forma característica de fabricar herramientas y pensar con conceptos, lo que se denomina la "mente" del tercer circuito.
Por tanto, no es casualidad que nuestra lógica (y la de los ordenadores) tenga estructura bivalente al igual que estos circuitos. Como tampoco es casualidad que hasta el siglo XIX nuestra geometría haya sido euclídea. La geometría euclídea, la lógica aristotélica y la física newtoniana son metaprogramas que sintetizan y generalizan los programas del adelante-atrás del primer cerebro, el arriba-abajo del segundo y el derecho izquierda del tercero.
El cuarto cerebro, encargado de la transmisión de cul tura tribal o étnica de generación en generación, intro-duce la cuarta dimensión: el tiempo.
Dado que estas realidades-túnel consisten en huellas bío químicas en el sistema nervioso, cada una de ellas vendrá estimulada por un neurotransmisor especifico asi como otras sustancias.
Para activar el primer cerebro tómese un opiáceo. La Madre Opio y la Hermana Morfina lo reducen a uno , al nivel de inteligencia celular, pasividad de biosupervi-vencia, la conciencia flotante del recién
nacido. (Ésta es la razón por la que los freudianos asocian la adicción a opiáceos con el deseo de retornar a la infancia).
Para activar la segunda realidad-túnel ingiéranse grandes cantidades de alcohol. Las conductas
territoria-les de los vertebrados y las políticas sentimentales de los mamíferos afloran cuando fluye esta sustancia por las venas, como Thomas Nashe intuía cuando clasificaba los diferentes tipos de
embriaguez mediante etiquetas animales: "borracho como un asno", "como una cabra", "como un cerdo", "como un oso", etc.
Para activar el tercer circuito pruébese con el café o el té, una dieta alta en proteínas, las anfetaminas o la cocaína.
Aún no se sintetiza el neurotransmisor del cuarto circuito, pero se sabe que empiezan a generarlo las glándulas en la pubertad y fluye caudalosamente en la sangre de los adolescentes.
Ninguna de estas drogas terrestres modifica las huellas bioquímicas. Las conductas que desencadenan son las que se grabaron en el sistema nervioso en las primeras etapas de maleabilidad. El borracho del circuito II recurre a los juegos y tretas emocionales aprendidos de sus padres en la infancia. La "mente" del circuito III no va nunca más allá de las permutaciones y conmutaciones de las realidades- túnel grabadas originariamente, ni de las abstracciones asociadas con huellas grabadas posteriormente. Y así el resto.
Pero todo este robotismo al estilo de Pavlov y Skinner cambia drásticamente cuando pasamos al lóbulo derecho, los circuitos futuros y las sustancias extraterrestres.
Los cuatro "cerebros" por desarrollar en el futuro son:
V. El circuito neurosomático.
Cuando el quinto "cerebro corporal" se activa, las configuraciones básicas de figuras euclídeas planas explotan multidimensionalmente. En la terminología de McLuhan, las gestalten (configuraciones) pasan del espacio visual lineal al espacio sensitivo que todo lo abarca. Tiene lugar una ajuste hedonista, una alegría extática, un alejamiento de los anteriores mecanicismos de los primeros cuatro circuitos. Personalmente activé este circuito con maría y Tantra.Este quinto cerebro empezó a aparecer hace unos 4.000 años en las primeras civilizaciones con clases ociosas y ha ido creciendo estadísticamente en los últimos siglos (desde antes incluso de la Revolución de las Drogas), como se aprecia en el arte de la India, China, Roma y otras sociedades acomodadas. Más recientemente, Ornstein y su escuela han demostrado con encefalogramas que este circuito representa el primer salto del lóbulo izquierdo lineal del cerebro al lóbulo derecho analógico.
La activación y grabación de este circuito ha sido la tarea de los "técnicos de lo oculto": los chamanes tán-tricos y los hatha-yoguis. La quinta realidad-túnel puede obtenerse mediante privación sensorial, aisla miento social, tensión psicológica o una sacudída (tácticas ceremoniales del terror, practicadas por gurús poco escrupulosos como don Juan Matus o Aleister Crowley), y tradicionalmente ha estado
reservada a la aristocracia culta de las sociedades del ocio que tienen resueltos los cuatro anteriores problemas de la supervivencia terrestre.
Hará unos 20.000 años que los chamanes del Mar Caspio en Asia descubrieron el neurotransmisor del quinto cerebro e inmediatamente lo transmitieron a otros magos de toda Eurasia y África. Hablamos por supuesto del cánnabis. La hierba. La madre María Juana.
No es casualidad que el fumador de maría suela referirse a su estado neuronal cuando está drogado, "colocado" (En inglés high o space-out, literalmente "elevado" o "fuera del espacio" de donde el autor deduce toda su teoría), con expresiones que sugieren que está fuera o más allá de nuestro espacio convencional. La superación de las orientaciones gravitacional, digital, lineal, dualista, aristotélica, newtoniana, euclídea y planetaria (circuitos I a IV) forma parte, desde la perspectiva evolutiva, de los preparativos neuronales para la inevitable emigración de nuestro planeta, que ahora empieza. Esto explica por qué tantos fumadores son forofos de Star Trek y expertos en ciencia ficción. (En Berkeley, California, hay un Punto de Venta de la "Federación" en la Telegraph Avenue, donde los adinerados pueden gastarse 500dólares o más en un solo día, adquiriendo novelas de Star Trek, revistas, boletines informativos, pegatinas, fotografías, pósters, cintas etc, y hasta los planos completos de la nave Enterprise).
El significado extraterrestre del término "high" lo confirman los mismos astronautas; el 85 por ciento de los que han experimentado la caída libre de la gravedad cero relatan "experiencias místicas" de estados extáticos típicas del circuito neurosomático. "Ninguna fotografía puede reflejar lo bella que parece la Tierra", cuenta entusiasmado el capitán Ed Mitchell al describir su Iluminación en caída libre. Habla como un auténtico yogui o un fumador de marihuana. Ninguna cámara puede captar esta experiencia dado que ocurre dentro del sistema nervioso.
La caída libre, en el momento evolutivo adecuado, desencadena la mutación neurosomática, opina Leary. Esta mutación se había conseguido antes "artificialmente" mediante ejercicios yóguicos o chamánicos o con el estimulante del quinto circuito, el cánnabis. El surf, el esquí, el submarinismo y la nueva cultura sexual (masaje sensual, vibradores, artes tántricas importadas, etc.) han evolucionado igualmente como forma de conquista hedónica de la gravedad. Al estado de "tonifica-ción", de
hipersensibilidad, se le aplica el adjetivo de "flotante" o, metafóricamente en Zen, "a un pie por encima del suelo".