Una vez determinada la “competencia cultural” es necesario dejar claro que el discurso por sí solo no puede determinar las acciones completamente, habrá siempre más de un resultado posible, porque este se conjuga con otros hechos de la realidad. El análisis del discurso tiene entonces como objetivo el especificar la amplitud del espectro de resultados posibles. En el caso del trabajo que nos ocupa, se intenta analizar los resultados que ya se han producido y si es posible entender por qué no ocurrieron otros. En este caso, el análisis del discurso puede también empezarse por un resultado específico y demostrar las
199 Elaboración propia a partir del planteamiento de I. NEUMANN (2008) Óp. Cit. Pg. 61-77
Elejir los textos.
Dibujar el mapa de las representaciones.
105 precondiciones para que esto ocurra, demostrando de forma concurrente que el resultado puede ser diferente200.
El autor, continua planteando los tres pasos, que pueden observarse en el esquema 6. En primer lugar trata la selección de textos, hace falta delimitar los discursos de forma que los textos elegidos construyan una base amplia pero manejable de fuentes y márgenes de tiempo, en este caso es necesario determinar: quien escribe o habla, sobre qué, de qué habla y de qué no, y sobre todo determinar si esto es suficiente para comprender la complejidad del problema. Dado que los textos suelen encadenarse unos a otros, además de la importancia de la evolución histórica y los múltiples autores participantes, la lista de textos a tratar puede hacerse infinita; por esto se sugiere una elección amplia, pero viable, representativa y adecuada a los fines propuestos.
En segundo lugar se encuentra el mapeo de las representaciones; en este caso se trata de desarrollar un mapa analítico en el que puedan ubicarse las diferentes representaciones, esto es entender la estructura de la política, saber quiénes son los actores que generan el discurso dominante, quiénes producen los contradiscursos, cuáles son las representaciones alternativas. Así mismo hace falta determinar cuáles son las representaciones principales, cuáles los contenidos que se analizan, etc. Y, en general, todas las formas identificables de representación discursiva de la realidad para el caso dado.
En tercer lugar está la delimitación de las capas de las representaciones. Esto implica asumir que el discurso está compuesto por diversos elementos unos más interiorizados que otros, esto es, con diferentes niveles de arraigo en la construcción de narrativas. Otros autores denominan a este paso también estratificación y quizás este término sea más representativo, pues de lo que se trata es de generar una imagen “geológica” del suelo discursivo. Las capas o estratos son las que permiten en el curso del estudio entender los cambios en el discurso y la profundidad de los mismos. Cuando el discurso cambia puede hacerlo sólo en la superficie, es decir, manteniendo inmutables las bases de los conceptos sobre los que se fundamenta o puede hacerlo con otros niveles de profundidad. Ahora bien, en el análisis de la estratificación de los elementos del
200 NEUMANN, I. (2007); Óp. Cit. Pg. 62
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discurso en las capas más bajas se han de ubicar aquellos elementos constitutivos de la identidad para ir subiendo hasta ubicar los menos arraigados. No todas las representaciones son igual de duraderas, difieren en profundidad histórica, en variación, en grado de dominación o marginalización dentro del discurso.
El análisis del discurso, por lo tanto, está particularmente bien situado para estudiar las situaciones donde el poder es mantenido con ayuda de la cultura y desafiado únicamente en un grado limitado (hegemonía). Existe una diferencia entre el significado y la materialidad, por un lado están los hechos que ocurren con o sin la ayuda de los actores y otra cosa es el significado que se les otorga. La pregunta que hace falta es cuál es el grado de construcción social en la relación entre los hechos y las representaciones. Foucault escribió acerca de la arqueología y la genealogía con la idea básica de que algunas cosas emergen mientras otras permanecen iguales y otras cambian201. Por este motivo, la propuesta de Neumann resulta tan importante en el establecimiento de una estructura analítica, puesto que es cuestión del diseño metodológico permitir un análisis ampliado de los hechos, su interpretación y sobre todo el cambio en el discurso.
Hacia una metodología postestructuralista del análisis de la seguridad en la política exterior
Hasta aquí se han desarrollado las bases del análisis desde una metodología crítica general, pero estudiar la construcción de la seguridad en la política exterior de Colombia implica usar una metodología ajustada al análisis de los discursos en el marco del sistema internacional. Las herramientas desarrolladas por Lene Hansen en su análisis de la guerra en Bosnia, suponen una gran ayuda para desarrollar el trabajo, dado que permiten formular una estructura analítica metódica y sencilla y que recoge en su estructura las bases metodológicas que se han descrito hasta ahora.
201 Íbidem. Pg. 74
107 La realidad es siempre más amplia que el número de preguntas que se pueden abordar en una investigación, y por ello para formular un proyecto de investigación es inevitable hacer una serie de elecciones. Para Hansen202 en el marco del análisis de discurso postestructuralista las elecciones centrales conciernen a examinar: el o los actores; el periodo, periodos o momentos históricos; los eventos, y, finalmente, el material textual y discursivo. En el esquema 7 puede verse la estructura general del análisis propuesto: