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6.5 Experimental Setup

6.5.4 Micro-benchmarks description

6.5.4.3 Memory micro-benchmarks

Representan el 1.16% de la PHLI en la entidad.

Se ubican en dos regiones: Cañada en el municipio de Teotitlán de Flores Magón y en el Istmo: San Dionisio del Mar y San Mateo del Mar. En total son 14 localidades de población huave (Anexo 31).

Los huaves son también conocidos como mareños o huazantecos. El término huave fue acuñado por los zapotecos para referirse a la "gente que se pudre en la humedad". Clasifican a los hombres en tres categorías: los extranjeros (moel), la gente del Istmo (missig) y el conjunto de poblaciones que hablan el huave y corresponden a la categoría de mero ikooc o "verdaderos nosotros".

Actualmente este grupo habita un litoral del Golfo de Tehuantepec que ocupa las dos terceras partes de una barra de 40 Km. que separa al océano Pacífico de dos grandes lagunas: Mar Superior y Mar Inferior. Las principales poblaciones huaves -San Mateo del Mar y San Dionisio del Mar- son municipios que dependen políticamente del distrito de Tehuantepec y económicamente del enclave petrolero de Salina Cruz; ésta ha sido la ciudad con mayor índice de crecimiento del estado de Oaxaca en las últimas décadas. También recientemente se crearon dos colonias, Cuauhtémoc y Benito Juárez, que se ubican en el camino que comunica al puerto de Salina Cruz con San Mateo del Mar.

Cuentan con un camino de terracería que une a Salina Cruz con San Mateo del Mar; dicho camino concluye en Santa María del Mar, agencia municipal de Juchitán y cuarta población huave de relativa importancia.

Clasifican a las enfermedades en dos grandes categorías: las enviadas por Dios, generalmente leves y de carácter epidémico, y aquellas causadas por una acción humana o por la intervención directa de algún difunto. El neandïy siï t, "conocedor de la vena", examina el pulso derecho del paciente para detectar la naturaleza de la enfermedad. A partir de su diagnóstico se acude a otros especialistas quienes llevan a cabo los tratamientos adecuados. La primera categoría, abarca los malestares que son provocados por la oposición entre "frío" o "caIor" y que, preferentemente, se limitan a causas intestinales.

Las enfermedades de la segunda categoría, conocidas como narangïc suelen, por el contrario, asociarse a condiciones emotivas tales como la ira, la depresión o el temor. Su tratamiento no sólo exige la intervención de un especialista, sino también la ejecución de una larga ceremonia presidida por el neasomïy. Un tercer tipo de enfermedad, incluido dentro de la segunda categoría, es el que se deriva de los daños causados al "tono" o alma animal. Éste, que habita en algún paraje lejano, desconocido por el paciente, puede verse amenazado de muerte. La tarea del neasaing consiste en emprender un viaje mítico hacia el lugar donde se esconde el tono y salvarlo de la enfermedad o la muerte.

Los hombres fabrican redes y atarrayas, las mujeres bordan servilletas, huipiles y manteles.

Son las mujeres quienes se encargan de la venta de productos; los hombres pescan, las mujeres salan, cuecen, secan y venden el producto en los mercados locales. El incremento demográfico de los municipios huaves agudizó la tendencia de fragmentar el territorio mediante desplazamientos masivos hacia la periferia de poblaciones centrales. Comenzó una migración desde San Francisco hasta un antiguo territorio huave que estaba en manos de colonos zapotecos, donde se fundó San Francisco del Mar Pueblo Nuevo. Esto trajo enfrentamientos entre ambos grupos

Se mantiene vigente el sistema de cargos. Se organizan en torno a dos poderes: el religioso y el municipal. La organización jerárquica del primero se compone de cinco escalafones que concluyen con el cargo de maestro de capilla, máxima autoridad de la iglesia. La organización del segundo es más compleja y se articula en tres niveles que contienen 13 cargos. El nivel superior puede dividirse en dos subgrupos: el mayor, el juez de mandato, el suplente del alcalde y el suplente del presidente municipal por un lado, y el alcalde y el presidente municipal por el otro. Hasta el segundo nivel la naturaleza de los cargos es obligatoria y clausura el ciclo de servicios que todo hombre debe ofrecer a la comunidad; los cargos del último nivel son, por el contrario, puestos electivos a los que sólo se accede por el consenso comunitario.

Las funciones civiles están ligadas a la actividad ceremonial ya que el orden de la estructura municipal supone un conjunto de obligaciones rituales vinculadas con el nivel y tipo de cargo que se ocupa. A los cargos más altos (presidente municipal y alcaldes) corresponde solicitar la lluvia y el bienestar para la comunidad. En el universo de los huaves, estas dos figuras representan simbólicamente dos mundos opuestos y

convergentes: el terrenal y el divino. Mientras que el poder presidencial se circunscribe a un campo administrativo, el poder del alcalde se sustenta sobre un vínculo entre éste y las divinidades locales: monteoks y nahuales.

A esta estructura de relaciones se une la mayordomía. Su acceso no es directo y supone el servicio de cargos previos que, una vez cumplidos, aseguran el ascenso a la categoría de mayordomo.

Este tipo de organización, al igual que el tequio, sólo está vigente en San Mateo del Mar.

Los huaves son católicos, entre Dios y los hombres se organiza una amplia cadena de santos, vírgenes y monteoks263 que fungen como intermediarios y centralizan las actividades del culto.

El norte y el sur no son sólo términos que guían a los huaves en el espacio, sino también en la taxonomía del cosmos. El Sur es un viento femenino: viene del mar, de las olas que formó la virgen de la Candelaria cuando pisó el océano; el Norte es masculino, procede del continente y no es ajeno a los poderes del santo patrono. Dentro de este sistema clasificatorio, la oposición entre derecha e izquierda encuentra su correspondencia en la oposición hombre-mujer. Como el hombre y la mujer, el norte y el sur presiden los actos de la vida y de la muerte y están presentes en gran número de rituales.

Su vida ceremonial está ligada con la naturaleza y con los ciclos estacionales. En San Dionisio del Mar, una vez transcurridas las festividades de Semana Santa, autoridades y rezadores locales van a pedir lluvia a Cerro Cristo, pequeña isla que los huaves reconocen como lugar sagrado; otro es Cerro Bernal, visible desde la playa que une a San Mateo del Mar con el océano y hacia donde se dirigen las peticiones de este municipio. En su ciclo anual, los huaves de San Mateo cuentan con tres celebraciones importantes: la Candelaria, a principios de febrero; Corpus Christi, hacia la mitad del año, y la fiesta patronal de san Mateo, el 19 de septiembre. Este esquema, que distribuye la longitud del año en tres segmentos ubicados proporcionalmente, se reproduce con características similares en las otras comunidades del área. Como en San Mateo, en San Dionisio se festeja además de Corpus, al Cristo de Esquipulas a mediados de enero y, el 9 de octubre, a su santo patrono. La serie Cristo de Esquipulas-Candelaria, a principios del año, se prolonga en la festividad de san Felipe de Jesús, que Huazantlán celebra el 4 de febrero, mientras que la serie San Mateo-San Dionisio, hacia finales del ciclo, pasa por la celebración de san Francisco el 4 de octubre. Así, la distribución temporal de los ciclos festivos corresponde con los ciclos estacionales.

263

Monteok designa a una entidad sobrenatural y, al mismo tiempo, al atributo que caracterizaba a las autoridades huaves cuando éstos eran gente de costumbre. Cuando la tradición y el respeto se extinguieron, los monteoks abandonaron las comunidades huaves y se refugiaron en los cerros de la comarca. Desde ahí gobiernan las fuerzas naturales y se hacen presentes en los rayos y en los relámpagos que cruzan el horizonte.