Part III. General Conclusions and Outline od the Possible Justifications
4. A mention of Article 102 TFEU
Junto a los componentes cualitativos y cuantitativos, otros factores internos y externos repercuten en el verdadero esfuerzo del entrenamiento; éstos no son sólo importantes en el deporte sino también en los objetivos terapéuticos.
El esfuerzo de entrenamiento externo se efectúa bajo la influencia de factores exógenos (capítulo 3) y se compone de intensidad, contenidos y forma del entre- namiento.
• Intensidad de entrenamiento:
– el volumen de esfuerzo (estímulo) por unidad de tiempo,
– el volumen de entrenamiento incluido el número de ejercicios practicados; las características serían, por ejemplo, la velocidad, la distancia, el peso, el tanteo, etc.
• Duración del entrenamiento: duración temporal de una unidad de entrena- miento en una sesión.
Figura 2.26 Aumento gradual del rendimiento mediante adaptaciones condicionadas por el entrenamiento.
Aumento del nivel de rendimiento deportivo
Reacciones de adaptación Sistemas
de órganos Hormonas nerviosoSistema Psique
Entrenamiento
Situación de salud y de entrenamiento
Edad
Sexo Motivación en el movimientoExperiencia Nivel de salida
Meta-
• Densidad del esfuerzo: comportamiento entre los períodos del esfuerzo y de la pausa.
• Frecuencia del entrenamiento: número de las unidades de entrenamiento
(repeticiones y series) dentro de un segmento temporal, de un período de entrenamiento.
• Contenidos del entrenamiento: formas de representación, actividades y méto- dos, por ejemplo, esfuerzo de duración o gradual, pero también ejercicios de movimientos básicos o específicos del deporte.
El esfuerzo de entrenamiento interno se produce en dependencia de los facto- res individuales y endógenos:
• Circunstancias personales físicas y psíquicas del que se entrena.
• Efectos individuales o influencia de los factores medioambientales, por ejem- plo, clima, periodicidad circadiana (temporal).
• Compenetración y “fuerza” con los compañeros de entrenamiento o de terapia. La planificación de la terapia y del entrenamiento tiene que tener en cuenta para cada deportista estos criterios externos e internos individualmente, lo mismo que en el trabajo en equipo del área de la medicina del deporte. La inclusión de formularios y listas precisas y preparadas son de gran ayuda.
Análisis de la situación de partida
La situación de salida del paciente/rehabilitante se tiene que tener en cuenta en el sentido de un “valor efectivo momentáneo”, de las circunstancias de salud momentáneas y de la capacidad de rendimiento deportivo o de la capacidad de esfuerzo corporal. ¡Para ello hay que tener especialmente en cuenta el entrena- miento de rehabilitación de los deportistas de competición, sobre todo en la orga- nización de cada período de entrenamiento!
Fijación del objetivo de la terapia y del entrenamiento
También la adopción de medidas en este ámbito sólo puede realizarse median- te un trabajo en equipo entre el paciente/deportista, el médico, el terapeuta y el entrenador.
Estructuración de la terapia y del esfuerzo de entrenamiento
Fijación de las medidas individuales dentro del camino terapéutico y la perio- dicidad del entrenamiento, incluida la asistencia conjunta a través del equipo tera- péutico.
Fijación de planes de tiempo con ejercicios detallados en la siguiente estructura: – unidad de entrenamiento diario,
– microciclo: de algunos días hasta una semana,
– macrociclo: estancia en la clínica con una fase de continuación con una pla- nificación a largo plazo,
– constante acoplamiento de retroceso con el afectado (seguido de un cambio en la planificación),
– tan pronto y tan estrechamente como sea posible en colaboración con el entre- nador.
Independientemente de su duración temporal, cada unidad de la terapia de movimiento y de entrenamiento está compuesta por tres apartados, cada uno de los cuales tiene que estar planificado y meditado:
– calentamiento, – parte principal, – estiramientos.
Principios de realización
Sólo conducen al éxito las medidas que se analizan y tienen en cuenta los siguientes principios:
– individualización de los contenidos, de los métodos y de la dosificación, – adecuación y sucesión de los componentes de esfuerzo,
– regularidad,
– multiplicidad y variación,
– adecuación a la situación personal (edad, interés, motivación). Observación mediante:
– controles de esfuerzo,
– controles de resultados (estudios de out–come), – observación de la regeneración.
• Nota: ¡Sólo un comportamiento controlado del esfuerzo y de la recuperación
conduce a una esperada supercompensación (figura 2.27)!
Control del esfuerzo
te controles. Gracias a esto se obtiene durante un espacio largo de tiempo una clara documentación del nivel del rendimiento o del esfuerzo. Esta retroacción permite una modificación de las medidas en cada fase de la asistencia (Figura 2.28).
Figura 2.27 Efecto del estímulo dentro de la capacidad de rendimiento deportivo (según Weineck).
Estímulo del esfuerzo
Fase de
cansancio Fase deregeneración Mejora medianteestímulos óptimos
Nivel de capacidad de rendimiento deportivo Fase de supercompensación Análisis de salida Objetivos Regulación Información inmediata Planificación de la terapia Realización Valoración Comparación de las normas
Documentación Controles diagnósticos Controles de esfuerzo Tests
Diagnóstico de rendimiento Valoración subjetiva
Paciente
deportista Terapeutaasistente
Fases del tratamiento
La periodización del ejercicio y del entrenamiento terapéuticos abarca las siguientes fases:
• Fase I. Durante el tratamiento agudo
• Fase II. Es la primera fase de rehabilitación que se asocia inmediatamente a la recuperación de la capacidad de esfuerzo y de rendimiento para los esfuerzos cotidianos.
• Fase III. Recuperación de la capacidad de esfuerzo y de rendimiento deporti- vo.
• Fase IV. Medidas complementarias–argumentación: en caso de que una dis- minución constitucional del esfuerzo fuera el desencadenante de una lesión deportiva o de un trastorno, se tiene incluso que conseguir una capacidad de esfuerzo superior a la de la situación de partida.
Dentro de las fases I y II se trabaja para acostumbrarse al esfuerzo, al igual que para el consiguiente refuerzo del esfuerzo y, finalmente, para la estabiliza- ción de la mejorada capacidad de esfuerzo. Para ello es importante evitar en lo posible perjuicios en el rendimiento en otras áreas del cuerpo; esto requiere, por ejemplo, ejercicios de movimiento para la extremidad no afectada y en las áreas de esfuerzo. Hay que añadir a esto que hay que tener en cuenta en las fases III y IV la especial situación deportiva en la que se encontraba el atleta al comienzo de la lesión:
• Grados de capacitación: principiantes, avanzados, capacitación.
• Categoría deportiva: deporte de salud y de masas, deporte de rendimiento, deporte de alta competición.
• Fase de entrenamiento: fase de preparación, fase de transición, fase de com- petición, fase de recuperación.
De manera resumida se recomienda que en el tratamiento de un paciente, sobre todo en un deportista lesionado, por medios deportivos introducidos fisio- terapéuticamente se efectúe un correcto requerimiento de los estímulos adecua- dos. ¡Para ello hay que tener en cuenta que los estímulos citados bajo aspectos de entrenamiento científico –en el mejor caso, la adaptación– pueden desarrollarse de manera muy diferente en un organismo enfermo que en uno sano!
También se ha indicado en repetidas ocasiones que la capacidad de esfuerzo en el individuo sano es casi idéntica a su capacidad de rendimiento; sin embargo, en la terapia de entrenamiento esta capacidad se reduce. Por eso el objetivo con-
siste en alcanzar con un mínimo de esfuerzo orgánico un máximo de las adapta- ciones funcionales y morfológicas deseadas.
¡También se debe tener en cuenta los peligros que implica una incorporación demasiado prematura a la competición, a pesar del anhelo, psicológicamente razonable, que pueda sentir el atleta o el entrenador!
2.4.4 Preguntas para la práctica (sugerencias)