El análisis de datos que se llevará a cabo se centra en una variable dependiente que se ha denominado índice intrínseco-extrínseco. Dicha variable resume la información de diez variables dicotómicas, incluidas en una pregunta de los cuestionarios de cada uno de los años.
La redacción de dicha pregunta pide a las personas entrevistadas que mencionen cuáles son las características que consideran importantes en un trabajo de una lista que se les ofrece, sin pedir un máximo o un mínimo de respuestas, es decir, pueden señalarse todas o ninguna de las características.
En los distintos estudios que se han revisado más arriba se proponen múltiples formas de resumen de las variables que se refieren a las características más valoradas o
importantes del trabajo. En algunos casos es posible, dado el número de variables, crear índices diferentes para diversos aspectos del trabajo. Incluso en ocasiones se analizan cada una de las recompensas del trabajo por separado. Pero estos tipos de análisis parten de formulaciones de preguntas que suelen pedir al entrevistado que asigne una valoración a cada una de las características a analizar, por su grado de importancia, o bien se le pide que las ordene, desde la que considera más importante hasta la menos importante.
Sin embargo, en nuestro caso, por la especial formulación de la pregunta, hay que tener en cuenta que, al mencionar unas características y no mencionar otras, en realidad se está realizando una elección implícita y el hecho de que se mencionen más características de un tipo que de otro indica una determinada orientación hacia el trabajo.
En este punto cabe mencionar además la aportación de Van Schuur (1997: 163), que señala que en el campo de los valores sociales caben dos posibles alternativas, que se corresponden con las visiones de Lenski y Herzberg. En el primer caso se considera que los aspectos intrínsecos y extrínsecos del trabajo son los polos o extremos de un continuo, mientras que en el segundo caso se considera que los aspectos intrínsecos y extrínsecos reflejan dos conceptos no relacionados, denominados en la terminología de Herzberg “motivadores” y “factores de higiene”. Tras un minucioso análisis Van Schuur (1997: 170) concluye que la primera alternativa resulta preferible37 y por tanto debe considerarse que los aspectos intrínsecos y extrínsecos del trabajo deben constituir los extremos de un continuo unidimensional, en el que cada persona realiza un balance, aunque el punto de equilibrio puede diferir de unas personas a otras.
Por estas razones, hemos optado por calcular un índice único siguiendo en parte el esquema planteado por Lindseth y Listaugh (1994) y por Riffault y Tchernia (2002). Para ello, en primer lugar se han de dividir las características del trabajo en dos grandes
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Según este autor, el hecho de que en algunos análisis factoriales se detecten dos factores distintos se debe a que las variables a las que se aplica dicha técnica no están medidas al nivel necesario y, por ello se obtiene un factor “extra”.
grupos, por una parte aquellas que se refieren al desarrollo de la tarea en sí misma o, dicho de otro modo, las características intrínsecas y, por otra parte, las que rodean a la tarea o que pueden considerarse recompensas extrínsecas. La agrupación se ha fundamentado en las consideraciones teóricas expuestas más arriba.
Así, el grupo de las características intrínsecas engloba cinco aspectos, que según la redacción del cuestionario son: “un trabajo que ofrezca la oportunidad de utilizar la iniciativa”, “un trabajo en el que crea que pueda llegar a hacer algo”, “un trabajo de responsabilidad”, “un trabajo interesante” y “un trabajo adaptado a mis conocimientos y capacidades”.
En el grupo de las características extrínsecas se encuentran otros cinco aspectos: “un buen sueldo o salario”, “un trabajo no demasiado agobiante”, “alta seguridad en el empleo”, “buen horario” y “vacaciones y días festivos abundantes”.
Una vez identificado el grupo al que pertenece cada una de las variables se ha contabilizado el número de menciones de cada grupo. El rango de variación va desde un máximo de cinco posibles menciones en cada grupo a ninguna. A continuación al número de menciones de variables intrínsecas se le resta el número de menciones de variables extrínsecas, de modo que un valor positivo significa que se menciona un mayor número de recompensas intrínsecas y un valor negativo que se han mencionado más recompensas extrínsecas.
Al llegar a este punto ya se ha obtenido un índice que muestra hacia qué orientación se inclina cada entrevistado. Sin embargo, a la hora de establecer comparaciones entre distintas personas, hay que tener en cuenta que no todas están contestando el mismo número de variables. Por ello se ha dividido la diferencia señalada anteriormente entre el número total de respuestas de cada persona entrevistada. De este modo el índice final varía desde un mínimo de –1 hasta un máximo de +1. El valor –1 indica que el total de variables mencionadas por la persona pertenecen al grupo de las características extrínsecas, mientras que el valor +1 significa que todas las variables mencionadas pertenecen al grupo de las características intrínsecas.
Los puntos intermedios entre -1 y +1 indican el grado en que cada entrevistado se orienta hacia una postura extrínseca, cuanto más se acerca a -1, o hacia una postura intrínseca, cuanto más se aproxima a +1, siendo el valor 0 el que señala el equilibrio entre las elecciones de uno y otro grupos, es decir que se han mencionado el mismo número de recompensas intrínsecas que extrínsecas, o lo que podría denominarse una postura mixta.
Una forma alternativa de lectura del índice podría ser que si una persona obtiene, por ejemplo, el valor -0.33 ha elegido un 33% más de recompensas extrínsecas que intrínsecas, mientras que si el valor fuese +0.25 indicaría que la persona entrevistada muestra una orientación hacia el extremo intrínseco, al haber elegido un 25% más de recompensas de este tipo que del extrínseco.