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Methodology

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1. Chapter

1.3. Data and Methodology

1.3.2. Methodology

LE MONDE DIPLOMATIQUE | EXPLORADOR 63 3 | INDIA HACIA AFUERA | Detrás De La gran muraLLa

prometer cualquier oportunidad de desarrollo sin el dinero del mercado negro, que se insinúa en todas partes, de lo más alto a lo más bajo de la escala social. En el caso de Islam, no sólo la policía, también la jus- ticia era cómplice: cuando Kinu Mia, el padrino de la mafia del ganado responsable de la golpiza a Esha- mel, quiso “conversar” con él, le alcanzó con emitir una orden de comparecencia. En la oficina del comi- sario del noveno distrito, le dijo incluso: “Tú eres un cornalito, yo soy un pez gordo. Quédate en tu lugar o te rompo los huesos en mil pedacitos y los desparra- mo alrededor de la isla.” Cuando Eshamel fue agredi- do, la prensa local se negó a cubrir el caso.

Un lugar rentable

Aunque los tráficos estén casi institucionalizados –o quizá por esa razón– la frontera entre India y Bangladesh es una de las más sangrientas del mun- do, según la fundación Masum, una organización de Calcuta que intenta, en colaboración con Am- nesty International, hacer que cesen las ejecucio- nes extrajudiciales. Según Kirity Roy, su presiden- te, alrededor de quince personas son torturadas ca- da día y, desde 2000, más de mil fueron ejecutadas por los guardias.

Muchos consideran la violencia persistente co- mo un “daño colateral” del mantenimiento del or- den en una región tan porosa. Pero, en el contexto más amplio de un tráfico que genera miles de millo- nes de dólares y donde los guardias fronterizos es- tán plenamente involucrados, esta violencia cobra un sentido muy diferente.

El muro –y éste tal vez sea el elemento más signi- ficativo– está vigilado por hombres que vienen, en su gran mayoría, de los otros veintisiete estados de la Unión India. “Los guardias de la BSF no hablan bengalí –observa Roy–. Y ese es un gran problema.” Su función dura de tres meses a un año, y es dema- siado corta para que puedan llegar a simpatizar con la comunidad bengalí. La prostitución es flore- ciente en la frontera, y las chicas, tanto indias como bangladesíes, tienen entre sus clientes más impor- tantes a los hombres de la BSF. En enero de 2012, un video que muestra a algunos de ellos desvistien- do públicamente al cuidador de una manada e in- fligiéndole maltratos salió en las primeras planas de la prensa nacional. Pese a la orden reciente que les prohíbe disparar sin previo aviso, su impunidad sigue siendo total. Esto explica, probablemente, la muerte de cinco bangladesíes a principios de 2012. Cuando estalla la violencia, se evoca regularmente el aburrimiento, el racismo, el machismo o el olvido desafortunado del backshish (propina) reglamen- tario. Muy pocos hacen referencia a una realidad al menos igual de evidente: India envía a sus hombres a una región donde no entienden la lengua y cuya historia y cultura les son ajenas.

La BSF, y, en menor medida, su homóloga bangla- desí, la Border Guard Bangladesh (BGB), menos bru-

Ceremonia en el Ganges. Los proyectos hidroeléctricos que lleva a cabo India sobre el Ganges sin consulta previa con Bangladesh es otra de las cuestiones candentes entre los Estados vecinos.

© Pius L ee / Shu tt er st ock

tal y menos importante, podrían poner fin a los mo- vimientos transfronterizos ilegales. Pero muchos de sus integrantes han pagado para tener el privilegio de trabajar en la frontera, pues saben perfectamente que “controlarla” significa otorgar “permisos de pa- so”. “En Nueva Delhi o en Dacca, los soldados y los oficiales negocian para que los envíen a ese lugar re- putado como ‘rentable’”, dice un aduanero de Bena- pol, el mayor puerto fluvial de Bangladesh.

Lo que sucede en la frontera tiene más que ver con la demostración de fuerza o con un gesto que con un verdadero intento de controlar los flujos de bienes y personas. “¡Qué farsa! –suspira Ehsan–. En realidad, los guardias no tienen ninguna intención de frenar na- da. La violencia infligida contra los desesperados que quedan atrapados entre dos fuegos a causa de su mise- ria es intolerable.” El muro no es otra cosa que la ma- nifestación física de la poderosa y desbordante imagi- nación de un Estado megalómano. Cincuenta años de esfuerzos para convertirse en una nación democráti- ca y atractiva... ¿Todo eso para llegar a este muro? g

1. El salario básico es de 115 rupias por día.

2. Algunas de las personas con las que hablamos prefirieron mantener el anonimato.

3. Pan indio sin levadura. 4. Plato bengalí a base de arroz.

*Escritora, miembro de la agencia fotográfica Makoto.

Traducción: Julia Bucci

Securitización. La porosidad de las fronteras aumentó el control.

© Dho xax / Shu tt er st ock

64 OCÉANO ÍNDICO GOLFO DE BENGALA PAKISTÁN AFGANISTÁN OMÁN CHINA BIRMANIA SRI LANKA N E PA L BANGLADESH BUTÁN INDIA CACHEMIRA 1947-1948 y 1965 AKSAI CHIN 1962 ARUNACHAL PRADESH 1962 MALDIVAS 1988 SRI LANKA 1987-1990 TIMOR ORIENTAL

REP. DEM. DEL CONGO Y SUDÁN LÍBANO BANGLADESH 1970-1971 Peshawar Karachi Srinagar Simla Jaipur Gandhinagar Lucknow Patna Calcuta Bhubaneshwar Bhopal Bombay Panaji Pondicherry Trivandrum Madrás Chandigarh Karwar Visakhapatnam Cochín Puerto Blair Campbell Bay Kargil Nueva Delhi Katmandú Timbú Dacca Islamabad Colombo Kabul Mascate Rangún Naipyidó Desierto de Kharan Pokarán Lahore Violencias étnicas o religiosas Principales intervenciones militares

Línea de cese del fuego de 1949

Bases navales existentes o en proyecto

Principales astilleros navales

Principales zonas de acción de los naxalitas

Participación en las Operaciones

de Mantenimiento de la Paz 0 300 600 km

Islas Andamán y Nicobar

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