• No results found

El cometido que las Bibliotecas Públicas tienen encomendado dentro en materia de política educativa se manifiesta de modo particularmente claro en la colaboración con las escuelas o, más concretamente, con las bibliotecas escolares. En la categoría de la Biblioteca Escolar se encuentra, por una parte, la biblioteca propiedad de un centro escolar, que también suele llevar el nombre de "mediateca", y, por otra parte, la biblioteca escolar "combinada" en forma de sucursal dentro del sistema bibliotecario de una ciudad. Las bibliotecas propias de los centros escolares son, sin ninguna duda, mayoría respecto a las combinadas, pero, a diferencia de lo que ocurre con la segunda categoría, aquí solo en raros casos están gestionadas por personal profesional a

tiempo completo o especializado. Las bibliotecas escolares ponen a disposición de profesores y escolares libros y otros materiales audiovisuales relevantes para la

enseñanza impartida, pero poseen igualmente literatura de creación infantil y juvenil de éxito, así como obras de consulta impresas y digitales. Además de concebirse como centro de aprendizaje con la intención de transmitir estrategias para la adquisición de información y competencia en medios audiovisuales, esta biblioteca pretende también generar motivación para la lectura y la diversión al leer.

Pese a estar reconocida la importancia de las bibliotecas escolares en materia de política educativa, sobre la que volvió a insistir en el año 2000 el manifiesto de la UNESCO "Enseñar y aprender con la biblioteca escolar", el espacio, la dotación y la gestión especializada de sus bibliotecas son insatisfactorios en muchas escuelas de la República Federal de Alemania. En los casos en que poseen efectivamente biblioteca, suele incumplir los estándares internacionales habituales. Aplicándolos para la

valoración, tan solo alrededor del 15 por ciento de los aproximadamente 40.000 centros escolares existentes en Alemania posee una biblioteca escolar adecuada, lo cual significa unas 2.600 instalaciones. Las causas fundamentales de estos déficits han de buscarse en la carencia de directrices en política educativa, institucionales y jurídicas, y en la falta de claridad en que suelen hallarse las competencias sobre bibliotecas escolares.

Un aspecto particularmente crítico lo muestra la situación en los centros de primaria, iniciación profesional y secundaria básica, en los cuales apenas existen bibliotecas escolares, ni propias del centro ni combinadas. Solo en pocos casos, sobre todo en institutos de bachillerato recién construidos y centros de secundaria unitaria o de día completo, se alcanzan los valores indicativos reconocidos para necesidades de espacio y dotación audiovisual. El mal resultado obtenido por los escolares alemanes en el Estudio Comparativo del Rendimiento Escolar entre varias naciones (Estudio PISA 2000 de la OCDE.: Programas para la Evaluación Internacional de alumnos) mostraba bien a las claras que los responsables políticos del sistema educativo alemán se han desentendido de las bibliotecas escolares; entretanto se está produciendo aquí un cambio perceptible.

Apenas un tercio de las bibliotecas escolares en los distintos estados federados son cogestionadas por la Biblioteca Pública local en forma de sucursal combinada, abierta al público y situada en el centro escolar, mientras que más de dos tercios se

encuentran bajo la responsabilidad y financiación exclusivas del centro escolar y su titular municipal. Hoy, tal como ha podido comprobar la Fundación Bertelsmann en su proyecto "Biblioteca y escuela" desarrollado durante varios años, se están poniendo en práctica formas muy diversas de colaboración entre biblioteca de la ciudad, centro escolar y biblioteca escolar. En algunas grandes ciudades (Flensburg, Fráncfort del Meno, Hamburgo, Wiesbaden), las bibliotecas municipales o los Departamentos Administrativos de Bibliotecas han creado como subsecciones los Centros de Trabajo para las Bibliotecas Escolares. En vista de la mayor importancia que han ido cobrando internet y los medios audiovisuales en la enseñanza, se ha intensificado también la colaboración con las mediatecas comarcales o municipales y con los centros audiovisuales de los Länder.

Por la acción de programas especiales de fomento, en parte financiados por el Gobierno Federal, en parte patrocinados por empresas privadas, han acelerado el equipamiento con ordenadores personales y accesos a internet en los centros escolares y sus bibliotecas. A partir de 2002, la situación de las bibliotecas escolares ha experimentado una nueva evolución bien reconocible desde el momento en que los estados federados, con ayuda de subvenciones federales, han impulsado la

atraían al mismo tiempo la atención hacia las bibliotecas escolares con el objetivo de un mejor fomento de la lectura. Las asociaciones de la DBV en los estados federados han conseguido entretanto en nueve Länder, mediante acuerdos de cooperación con los ministerios de cultura, crear una base más vinculante para la colaboración entre la Biblioteca Pública y el centro escolar (de jornada completa), promoviendo así el debate político sobre la importancia de la labor bibliotecaria y la competencia lectora y para el manejo de medios audiovisuales. Los alrededor de 6.000 millones de euros del

presupuesto federal de los que los Länder se han aprovechado entre los años 2004 y 2007 a través del Programa "Iniciativa Formación y Atención (IZBB)" han puesto en marcha positivos impulsos. Muchos especialistas en la materia, no obstante, se lamentan de que la modificación constitucional efectuada en 2006 vaya a impedir, en el marco de la reforma del régimen federal, nuevos programas de fomento del

Gobierno Federal en materia de política cultural y educativa a beneficio de los estados federados y corporaciones municipales.

Labor bibliotecaria para grupos de usuarios

Related documents