162 6.5.2 Quantile Regression Models
N Untreated
6.10 Methodology
4.2.1a La vocal temática encabeza la desinencia, a la que, a diferencia de los demás segmentos, no aporta ningún significado. Este segmento está presente en la mayor parte de las formas verbales: am-a-mos, tem-e-mos, part-i-mos; am-á-is, tem-é-is, part-í-s; am-a-d, tem-e-d, part-i-d; am-a-ré, tem-e-ré, part-i-ré, pero en algunas puede ser nulo, como en amo o en ames, y en otras, estar representado por un dip- tongo: tem-ie-ra-s, part-ie-se-s.
4.2.1b El tema verbal —es decir, el segmento constituido por la raíz y la vocal temática— sufre variaciones (diptongación, cambios de acento o de timbre) según la conjugación a la que pertenece el verbo, y también en función de los valores de los segmentos TM y PN. Estas variaciones permiten distinguir tres temas: de presente,
4.2.1c La flexión verbal 52 de pretérito y de futuro. Cada uno de los temas reúne un conjunto de formas que coinciden en la secuencia «raíz + VT» y también en cierta posición del acento, aunque no siempre es la misma en todas las del grupo.
4.2.1c En el tema de presente comparten la misma forma de la vocal temática el presente de indicativo, el presente de subjuntivo y el imperativo: ám-a-, tém-e-, párt-i-, en aquellas formas del paradigma en las que el segmento VT aparece realiza- do fonológicamente (en las segmentaciones se marcará, cuando proceda, el acento prosódico con el acento ortográfico). Todas las formas manifiestan el acento en la última vocal de la raíz, salvo aquellas en las que se desplaza a la vocal inmediata si- guiente, es decir, aquellas en las que el segmento PN contiene los morfemas -mos e -is (am-ámos, am-áis), el imperativo am-ád, y las formas voseantes am-ás, am-á. 4.2.1d Las formas construidas a partir del tema de pretérito —el perfecto sim- ple, los imperfectos, el futuro de subjuntivo, el participio y el gerundio— obedecen a la pauta am-á-, {tem- ~ part-}-í-/-ié-. En la primera conjugación, el tema es amá-, con la VT -á-, excepto en amé y amó. Enla segunda y la tercera conjugaciones, el segmento VT es un diptongo (-ié-) en todas las formas del subjuntivo (temiera, par- tiera), así como en la tercera del plural del pretérito perfecto simple (temieron, partieron), y en el gerundio: temiendo, partiendo. Presenta, en cambio, la forma -í- en tres formas del perfecto simple (temiste, temimos, temisteis), en el pretérito imper- fecto (partía) y en el participio: temido, partido. En el tema de futuro se agrupan el futuro de indicativo, el condicional y el infinitivo. Las formas de estos tiempos com- parten un mismo tema: ama-, teme-, parti-, y el acento recae en ellas a la derecha de la vocal temática (salvo en el infinitivo): am-a-ré-mos; tem-e-ré-is; part-i-ría-mos. 4.2.2 Tiempo y modo
4.2.2a En el tema de presente, el segmento TM es nulo (Ø) en el presente de indi- cativo (cánt-a-Ø-n) y también en el imperativo cant-á-Ø-d, salvo en la primera perso- na del singular del presente de indicativo, en la que es -o:cánt-Ø-o-Ø. En el presente de subjuntivo es -e- o -é- en la primera conjugación (ám-Ø-e-n; am-Ø-é- mos), y -a- o -á- en las otras dos: tém-Ø-a-n, párt-Ø-a-s;tem-Ø-á-s, part-Ø-á-mos.
4.2.2b En el tema de pretérito, los paradigmas de VT, TM y PN son considera- blemente regulares, salvo en el pretérito perfecto simple, cuya desinencia de TM pre senta variación: am-Ø-é-Ø, tem-Ø-í-Ø, part-Ø-í-Ø; am-á-ste-Ø, tem-í-ste-Ø, part-í-ste-Ø; am-Ø-ó-Ø, tem-Ø-ió-Ø, part-Ø-ió-Ø; am-á-Ø-mos, tem-í-Ø-mos, part-í-Ø-mos; am-á-ste-is, tem-í-ste-is, part-í-ste-is; am-á-ro-n, tem-ié-ro-n, part-ié-ro-n. El segmento TM es sistemáticamente -ba- en el imperfecto de indicativo de la primera conjugación, pero presenta la forma -a- en las otras dos: tem-í-a-s, part-í-a-n. En las tres conjuga- ciones coinciden las dos variantes del imperfecto de subjuntivo (-ra- y -se-) y la for- ma del futuro de subjuntivo (-re-).
4.2.2c El tema de futuro se reconoce en el futuro de indicativo (amaré ) y en el condicional (amaría). Las formas de estos tiempos provienen de la gramaticaliza- ción de una perífrasis verbal formada por el infinitivo y el auxiliar haber (§ 23.7.1a y
53 Distribución de los morfemas flexivos 4.2.3b 23.8.1a). A pesar de que el origen del futuro y el condicional está en las perífrasis de obligación (amar he,amar hía), las segmentaciones más aceptadas en la actualidad son am-a-ré-Øy am-a-ría-Ø, que distinguen la VT propia del infinitivo para cada conjugación, y los exponentes de TM -re- (futuro) y -ría- (condicional).
4.2.3 Persona y número
4.2.3a El segmento PN reproduce en el verbo los rasgos de persona y número del sujeto. La primera persona hace referencia al hablante o a los hablantes, la se- gunda, al oyente o a los oyentes, y la tercera, a las personas o cosas de las que se habla (§ 16.2.1a). Los grupos nominales concuerdan con el verbo en tercera persona (El sol sale por el este),pero los que aparecen en plural y designan personas pueden hacerlo también en la primera y en la segunda, como en Los padres no siempre sabemos lo que es bueno para los hijos (§ 33.4.1c). El uso de ciertas fórmulas de tratamiento para aludir al oyente explica la concordancia en tercera persona: vuestra merced > usted (§ 33.4.1a). El valor etimológico plural de vos explica la concordancia con formas de segunda persona del plural o derivadas de ellas: tenéis > tenés.
4.2.3b El segmento PN es regular en la primera y en la tercera personas del plural: -mos (ama-mos, amába-mos) y -n (ama-n, amaría-n), respectivamente. En cam- bio, en la primera y en la tercera personas del singular es nulo: amo-Ø,amará-Ø. El segmento PN correspondiente a la segunda persona forma un paradigma flexivo más complejo:
Segunda persona del singular
con tuteo -sesperará-s en todos los tiempos (), salvo el pretérito perfecto simple ama-s; dormía-s; (amaste-Ø) y el imperativo (ama-Ø). con voseo
(español americano: § 4.3.2)
-s en el presente (cantá-s), excepto en algunas variedades, en las que es Ø (cantái-Ø); -s en el perfecto simple (cantaste-s) y Ø en el imperativo (cantá-Ø).
con tratamiento de usted Ø en todos los tiempos (ustedcanta-Ø; usted cantaría-Ø).
Segunda persona del plural con ustedes
(español americano, canario y andaluz occidental; variante de respeto en el resto del español europeo)
-n en todos los tiempos (ustedes canta-n; ustedes tenía-n).
con vosotros
(variante de confianza en el español hablado en España, salvo en Andalucía occidental y en Canarias)
-is (cantá-is; tenía-is),pero -d en el imperativo: ama-d, siempre con VT tónica. Las mismas formas presenta el voseo reverencial del español europeo (§ 4.3.2a y 16.7.1h). Desde los primeros textos se observa una tendencia marcada a extender la -s carac- terística de la segunda persona del singular a los pretéritos perfectos simples (dijistes, salistes,cantastes). Estas variantes se consideran hoy incorrectas.
4.2.3c La flexión verbal 54 4.2.3c La coincidencia en la opción Ø de la 1.ª y 3.ª personas del singular da lugar al sincretismo de algunas formas: el imperfecto de indicativo (yo amaba ~ él ama- ba), el condicional (yo partiría ~ él partiría), el presente de subjuntivo (yo tema ~ ella tema), el imperfecto de subjuntivo (yo amara ~ ella amara; yo temiese ~ él temiese), y el futuro de subjuntivo (yo partiere ~ ella partiere). Factores sintácticos, semánticos y pragmáticos intervienen en la elección de la variante apropiada en estos casos; por ejemplo, el posesivo átono sugiere, aunque no garantiza, que la elección correcta es la primera persona en el siguiente texto: Cuando era niña iba por Galarreta con mis padres (Diario Vasco 23/1/2004).
4.2.3d Las formas personales del verbo solo se emplean hoy con pronombres enclí- ticos en la lengua literaria (Diose por enterado), con la excepción del imperativo (De- címelo; Guárdatelas), en el que constituye la única opción en la lengua estándar. En estos contextos el morfema -mos pierde la -s ante el pronombre enclítico -nos:Ale- grémonos por lo sucedido, pero no ante los demás pronombres: Digámosle la verdad. En los mismos contextos, la s- del pronombre enclítico se se funde con la de -mos: digámoselo,repitámoselo. La desinencia de la 2.ª persona del plural del imperativo en la variante ama-d pierde el segmento -d ante el pronombre enclítico -os:amaos. 4.2.3e En el habla popular o rural de casi todos los países hispanohablantes se documenta el traslado de la desinencia de tercera persona de plural al pronombre enclítico: márchesen por márchense, como en Ahora demen un abrazo (Ascasubi, San- tos). Se recomienda evitar estos usos, que están fuertemente estigmatizados. También lo están las formas verbales que repiten la desinencia de la tercera persona al final de estas mismas secuencias, como en márchensen, cállensen; ¡Lárguenlonno más! (Güiral- des, Segundo). Estos fenómenos muestran que los pronombres enclíticos se asimilan en alguna medida a los segmentos flexivos desde el punto de vista morfofonológico.
4.3
La conjugación regular
4.3.1 Características generales
4.3.1a La conjugación regular del español, a la que pertenecen la mayor parte de los verbos, está formada por una serie de paradigmas de formas flexivas para los dis- tintos tiempos y modos que se adjuntan a los temas de presente, pretérito y futuro del verbo. Corresponden a tres modelos, que se identifican tradicionalmente por el tim- bre de la vocal temática del infinitivo: -ar (VT = -a-,amar), -er (VT = -e-,temer) e -ir (VT = -i-,partir). La raíz permanece invariable en los tres paradigmas de la conjuga- ción regular, con las diferencias relativas al acento ya mencionadas. Estos paradigmas regulares se presentan en las tablas de conjugación, en lo sucesivo T.C., n.º 1, 2 y 3. 4.3.1b Los paradigmas flexivos de la segunda y la tercera conjugaciones son prácticamente idénticos en lo relativo al segmento TM. De este modo se reducen las diferencias fundamentales a la VT en la 1.ª y la 2.ª personas del plural del pre- sente de indicativo (tememos / partimos; teméis / partís), del imperativo plural (te- med / partid ), así como en las formas del tema de futuro: infinitivo (temer / partir), futuro de indicativo (temeré / partiré ) y condicional (temería / partiría). Por otra
55 La conjugación regular 4.3.2c parte, en estas dos conjugaciones se observan algunas vacilaciones que no se regis- tran en la primera. Así ocurre con la alternancia entre los infinitivos conver- ger ~ convergir, ambos correctos aunque se prefiere el primero, mientras que en diverger~ divergir el mayoritario (y único recomendable) es el segundo. En los pa- res hender ~ hendir y cerner ~ cernir, de idéntico significado, se usan hoy más las variantes en -ir; en competer ~ competir y en reverter ~ revertir las alternancias dan lugar a diferencias semánticas que explican los diccionarios.
4.3.1c Aproximadamente el 90% de los verbos españoles pertenecen a la prime- ra conjugación. Este es el paradigma que presenta una mayor proporción de verbos regulares, y el único modelo productivo, pues a él se ajustan casi todos los verbos que se crean mediante procesos de derivación (con los sufijos -ar, -ear, -izar, -ificar) y de parasíntesis (§ 8.2.3b). En cambio, es muy pequeño el conjunto de verbos regulares de la segunda y de la tercera conjugación.
4.3.2 Las variantes del voseo
4.3.2a Se llama voseo el uso del pronombre vos como forma de tratamiento di- rigida a un solo interlocutor, así como el empleo de las varias desinencias que refle- jan los rasgos gramaticales de este pronombre en la flexión verbal. Estas variantes flexivas proceden históricamente de las correspondientes a la 2.a persona del plural. El voseo desapareció casi por completo en el español europeo entre el siglo xvii y comienzos del xviii, si bien persiste en el voseo reverencial que se dirige a muy altas autoridades en contextos sumamente formales (Vos sabéis, Señor, que…). En amplias regiones de América el voseo continúa siendo hoy un rasgo característico del español hablado para expresar trato de confianza (§ 16.7.2a).
4.3.2b Para clasificar los tipos de voseo deben considerarse el uso del pronom- bre vos (voseo pronominal) y los morfemas de segunda persona del plural de la flexión verbal (voseo flexivo). Combinando estas dos informaciones, se obtienen las tres maneras en las que que el voseo se manifiesta. En la primera coinciden el voseo pronominal y el flexivo (vos tenéis, vos tenés, vos tenís). En la segunda solo presenta voseo la flexión verbal (tú tenés, tú tenís), mientras que en la tercera solo lo tiene el pronombre (vos tienes).
4.3.2c El voseo flexivo se caracteriza por formas verbales específicas en el pre- sente de indicativo y en el de subjuntivo, en el pretérito perfecto simple y en el impe- rativo. Algunos países cuentan con formas de voseo para el futuro de indicativo. En el presente de indicativo se usa la forma monoptongada (¿Qué pensás vos?), sobre todo en las regiones rioplatense y centroamericana, aunque también se registra en algunas zonas de Colombia y del Ecuador. En el área chilena existen desinencias específicas para el voseo flexivo en todos los tiempos, con la excepción del imperativo, a menudo con aspiración de la -s final o con reducción de esa consonante. Así, para el presente de subjuntivo se emplean las formas amí(s), temái(s), partái(s). Las dos últimas con- servan el diptongo -ái-, pero en la primera -éi- se reduce a -i-, reducción que se pro- duce también en el presente de indicativo de la 2.ª conjugación: temís. En partís no se produce monoptongación porque la forma original no tenía diptongo. Las formas
4.3.2d La flexión verbal 56 diptongadas del presente de indicativo, am-ái-(s) para la primera conjugación y tem-éi-(s) para la segunda, se usan en algunas áreas del español americano, sobre todo, en la caribeña y la andina, pero también en el voseo reverencial, que mantiene las mismas desinencias que en el español europeo se emplean hoy con vosotros. 4.3.2d Se muestran a continuación las variantes morfológicas del tema de pre- sente, agrupadas según la conjugación y en función de las alteraciones que presentan:
Voseo verbal en los tiempos del tema de presente
Con diptongo Sin diptongo Reducción de ‑d
presente de indicativo
amái(s) amás
teméi(s) temés / temí(s)
partí(s) / partés (restringido) presente
de subjuntivo
améi(s) (restringido) amés / amí(s)
temái(s) temás partái(s) partás imperativo amá temé partí
4.3.2e El uso del voseo en las formas de subjuntivo no está tan extendido como el correspondiente a las de indicativo, salvo en la Sierra andina y en la región meridional de Centroamérica, donde se emplea la forma diptongada sin -s (améi, temái, partái). Las formas de voseo monoptongadas (hablés, sepás, subás) se usan en las áreas vosean- tes centroamericana y rioplatense (en la última, sobre todo en los imperativos nega- dos: No digás; No llamés; No me esperés), pero a veces se sustituyen por las formas de tuteo: Quiero que lo cantes. Los imperativos del paradigma voseante acentúan la vocal final y pierden la terminación -d:bailá, comé, partí, decí, salí, vení. En el Uruguay, Chi- le y la Argentina se registran variantes tuteantes de los imperativos formadas con -e paragógica final, que se recomienda evitar: ¡Vamos, sale, te digo! (Wolff, Álamos). 4.3.2f En el pretérito perfecto simple del paradigma voseante se emplea la se- gunda persona del plural sin diptongar ( partistes), que suele ser reemplazada por la tuteante ( partiste). En el habla popular ( y a veces en el registro conversacional) de la región andina de Venezuela y Colombia se elide la -s- interior, como en ama(s) tes > amates;temi(s)tes > temites;parti(s)tes > partites. Solo en Chile se registra el vo- seo en el imperfecto de indicativo y del subjuntivo —amabai(s), amarai(s)— y en el condicional: amaríai(s). En el futuro se mantiene el diptongo en unas variedades: amarei(s), y se pierde en otras: amarés. Aun así, en buena parte de las áreas vosean- tes se emplean las formas del tuteo.
4.3.3 El acento en las formas verbales
4.3.3a El acento se manifiesta en el verbo, como es general en español, en una de sus tres últimas sílabas (se subraya la tónica): can.tó, can.ta.ba, can.tá.ba.mos. En
57 Verbos irregulares (I). Definición y tipos 4.4.1b este cómputo no se tienen en cuenta las formas verbales construidas con enclíticos, llamadas comúnmente sobreesdrújulas, como adviértanselo, dígasemelo, propon- gámoselas, etc. Las formas verbales son, por tanto, palabras agudas u oxítonas, que forman un paradigma reducido (canté, cantó, cantaré, cantarás, cantará, cantaréis, can- tarán); llanas o paroxítonas, que constituyen la gran mayoría (canto, cantaba, cante, cantara, cantando, cantado), y esdrújulas o proparoxítonas (cantábamos, cantá- ramos, cantáremos).
4.3.3b A partir de la categoría morfológica del segmento en cuya sílaba se mani- fiesta el acento, se pueden distinguir tres grupos en la conjugación regular. El mayo- ritario está constituido por las formas verbales con acento en la VT (cantaba, cantara, cantare, cantar, cantado, cantando, cantamos, entre otras); las del segundo lo llevan en el primer segmento vocálico de TM (canté, cantaré,cantaría, cantemos, cantéis) y en las del tercero el acento recae en la última sílaba de la raíz (canto,cante; preparo, prepare). Las formas verbales del tema de presente mantienen el acento en la raíz si el segmento PN no es silábico. Cuando lo es, como en la primera y segunda personas del plural, el acento se desplaza a la primera sílaba adyacente a su derecha: can.ta.mos, can.téis. Este desplazamiento no tiene lugar en ciertas variantes del español rural o popular (tanto americano como europeo), en las que el acento se mantiene en la raíz en el presente de subjuntivo: pásemos, cómamos, véngamos, vívamos, sálga- mos. Se recomienda evitarlas en todos los contextos.
4.3.3c La acentuación de las formas verbales determina las alternancias corres- pondientes a los procesos de diptongación, como /e/ ~ /ié/ y /o/ ~ /ué/ en función de que la sílaba afectada sea átona o tónica. Se subrayan en las voces siguientes las vo- cales y los diptongos que participan en estas alternancias y se marca el acento de las sílabas tónicas, corresponda o no a una tilde: cerrámos, cerrarémos, pero ciérro, ciérren; volvémos, volverémos, pero vuélvo, vuélvan. Se dan asimismo alternancias triples entre /e/, /i/y el diptongo /ié/ en mentir ~ mintió ~ mienten o en /o/ ~ /ué/ ~ /u/ en dormir ~ duérma ~ durmamos. Todas estas variantes se describen en el § 4.4.3.
4.4
Verbos irregulares (I). Definición y tipos
4.4.1 Tipos de irregularidades
4.4.1a Son irregulares los verbos cuya conjugación no se ajusta a los paradigmas de amar, temer, partir (§ 4.3). No se considerarán irregularidades morfológicas las varian- tes ortográficas que obedecen a ciertas reglas de aplicación sistemática en la lengua, como en los pares hice ~ hizo (en lugar de *hize); sigo ~ sigue; dirigimos ~ dirijamos o saco ~ saque. Por el contrario, en esta gramática se recogerán entre los modelos de verbos irregulares los verbos vocálicos, que se analizan en esta misma sección, ya que la posi- ción que en ellos ocupa el acento no es predecible a partir de los principios generales descritos en el § 4.3.3 (evacúo ~ evacuo), o bien porque el segmento vocálico en el que termina su raíz sufre mutaciones en ciertos contextos (leído ~ leyó; construido ~ construyó). 4.4.1b Las irregularidades en la flexión verbal se suelen agrupar en tres clases: vocálicas (§ 4.4.2 y 4.4.3), consonánticas (§ 4.5.1 y 4.5.2) y mixtas (§ 4.5.3). Las
4.4.2a La flexión verbal 58 irregularidades vocálicas dan lugar a alternancias entre vocales (pedir ~ pido), o bien entre vocales y diptongos (entender ~entiendo;contar ~ cuento). Las irregulari- dades consonánticas conllevan la sustitución de una consonante por otra, como en hacer ~ haga. Las mixtas afectan tanto a una sustitución vocálica como a una conso- nántica (decir ~ digo). Los llamados pretéritos fuertes (hizo, quiso, supo, pudo) suelen asignarse a este último grupo (§ 4.6.1a). A estas tres clases básicas se añaden las irregularidades que son resultado de la existencia de raíces supletivas, es decir, de la presencia de dos o más raíces en formas distintas de un mismo verbo, como en ir > iré ~ voy; ser > somos ~ fuimos. Se consideran también irregulares los verbos defectivos (§ 4.8), cuya irregularidad consiste en la ausencia de algunas formas del paradigma de su conjugación.
4.4.2 Verbos vocálicos
4.4.2a Se denominan verbos vocálicos los que poseen raíces terminadas en vocal, como actu-ar,aire-ar, anunci-ar, averigu-ar, ca-er, cre-er, desvi-ar, inco-ar, le-er, o-ír y sonre-ír. Estos verbos pueden contener diptongos en todas sus formas, como anunciar o averiguar, o solo en algunas, como enviar o actuar. Los primeros se denominan verbos vocálicos de diptongo fijo o sistemático, y los segundos, verbos vocálicos de diptongo variable o de alternancia «diptongo – hiato». En toda la conjugación de los verbos de diptongo fijo, la raíz termina en una vocal que forma parte de un diptongo que no se deshace (anuncio, anunciamos, anuncien, etc.),