5. Applying Organizational Improvement to Community Organizations
5.1. Methods in Common Use
Desde una perspectiva biológica, el envejecimiento físico implica un decre- mento en la capacidad de recuperación del organismo humano y un incre- mento de su vulnerabilidad a la enfermedad, que terminan invariablemente en la muerte del individuo; la disminución de la viabilidad tiene lugar en to- dos los niveles fisiológicos (células, moléculas, tejidos y órganos) y sistemas de control; el aumento de la vulnerabilidad a la enfermedad se deriva funda- mentalmente de un declive en el funcionamiento del sistema inmune. Son las teorías que explican el proceso de envejecimiento desde una perspec- tiva biológica. En la tabla siguiente, se muestra una clasificación al respecto.
Teorías biológicas del envejecimiento
Teorías�genéticas Teorías�no�genéticas Fisiológicas
Programación genética
Teoría del reloj del envejecimiento Teoría del agotamientoAcumulación de toxinas Deshechos metabólicos Colágeno
Deprivación de nutrientes Teoría de los radicales libres Teoría de enlaces cruzados de proteí- nas
Teoría sobre el sistema cardiovascular Teoría del reloj del envejecimiento Teoría de la glándula pituitaria Ruptura del sistema inmunitario Teoría autoinmunitaria
3.1.1. Teorías genéticas
La asunción fundamental de las teorías genéticas es que existe algún progra- ma genético que determina el límite promedio máximo del ciclo vital para todas las especies. Todas las células se reproducen un número determinado de veces y después mueren, variando el límite máximo de especie a especie. Los individuos cuyos padres y abuelos viven mucho tiempo tienden a vivir más que aquellos individuos cuyos padres y abuelos no han tenido una larga vida. Además, el ciclo vital de los gemelos idénticos –monocigóticos– mantiene una mayor semejanza entre sí que el de los gemelos no idénticos (dicigóticos).
La teoría del reloj�del�envejecimiento de Hayflick (1965 y 1987) señala que las células humanas normales sobreviven y se reproducen en un medio cul- tural por un determinado periodo; posteriormente, entran en un estado de degeneración, y después mueren. Esto es lo que se ha denominado reloj del envejecimiento. Más específicamente, las células humanas se reproducen a sí mismas casi cincuenta veces (+/- 10) antes de morir. Sobre la base de una tasa normal de metabolismo, Hayflick estimó que el máximo potencial humano de ciclo vital estaría entre 110 y 120 años. Si esta suposición fuera correcta, y fueran eliminadas todas las causas patológicas de muerte, un ser humano moriría principalmente como resultado de la finalización del ciclo de vida de sus células.
3.1.2. Teorías no genéticas
Todas las teorías de envejecimiento no genéticas asumen que, con el paso del tiempo, se producen cambios en las moléculas y los elementos estructurales de las células que perjudican la efectividad de éstas para funcionar adecuada- mente.
La teoría�del�agotamiento se basa en la asunción de que los organismos se comportan como máquinas, es decir, cuando son muy "viejas" se agotan. El cuerpo contiene una cantidad determinada de energía que se agota gradual- mente.
Crítica
La analogía de la máquina no parece muy apropiada ya que, a diferencia de las máquinas que no pueden repararse a sí mismas, los organismos vivos han desarrollado mecanismos que permiten la propia reparación, como, por ejemplo, cuando se crea una nueva piel para sustituir a la anterior.
Muchas de las teorías no genéticas tienen que ver con procesos de acumula- ción de material nocivo en el organismo. La teoría�de�la�acumulación�de
toxinas plantea que el envejecimiento es la consecuencia final del almacena-
miento de toxinas. La teoría�de�los�deshechos�metabólicos sugiere que el envejecimiento ocurre debido a la presencia de productos dañinos de deshe- cho metabólico, especialmente la lipofuscina, que comienza a acumularse en diversos sistemas del organismo en la edad avanzada. Se asume que los depó- sitos y la acumulación de lipofuscina son el resultado de cambios debidos a la edad, que afectan a la capacidad del organismo para metabolizar o producir eficazmente ciertos nutrientes.
Techo de esperanza de vida
Es el hipotético máximo núme- ro de años que un individuo puede llegar a vivir. En la espe- cie humana está establecido en los 120 años, aproximada- mente. Los investigadores, sin embargo, cada vez mas tien- den a considerar el único sen- tido de este concepto empíri- co en cuanto que se refiere a la longevidad mayor alcanzada por una persona.
La teoría�del�colágeno se basa en las relaciones establecidas entre los cambios de las proteínas fibrosas del organismo (colágeno y elastina) durante el proce- so de envejecimiento. Ambas fibras son las más comunes en todos los tejidos conectivos y se encuentran en músculos, articulaciones y huesos. Con el paso de los años, estas proteínas fibrosas se hacen más delgadas, menos elásticas y menos solubles, tienden a concentrarse y reemplazar los tejidos existentes.
Límites teóricos
Estas teorías son criticadas en el sentido de que más bien describen cambios o síntomas del envejecimiento sin llegar a explicarlos.
Estos cambios tienen relación con algunos de los signos externos del envejeci- miento tales como las arrugas, la flacidez de los músculos y la mayor lentitud en la curación de heridas.
La teoría�de�la�deprivación asume que el envejecimiento se debe a la depri- vación de nutrientes esenciales y/o los requerimientos de oxígeno de las célu- las del organismo.
La teoría�de�los�radicales�libres afirma que el deterioro del ADN (alteraciones en la estructura del ADN que se transmiten al ARN provocando una concentra- ción de enzimas defectuosas que producen la muerte celular), las conexiones transversales del colágeno y la acumulación de pigmentos son causados por radicales libres (moléculas con electrones impares que existen normalmente en el organismo, así como también son producidas por radiaciones ionizantes, ozono y toxinas químicas).
Finalmente, la teoría�de�los�enlaces�cruzados señala que, con el paso del tiem- po, en macromoléculas de gran importancia biológica se desarrollan vínculos entre partes de la propia molécula o entre las mismas moléculas. Estas uniones alteran las propiedades físicas y químicas de las moléculas de forma tal que se producen alteraciones en su funcionamiento. Así, se formarían enlaces cruza- dos entre las proteínas que forman el material intercelular del organismo. La acumulación de estas moléculas interconexionadas sería una causa primaria del envejecimiento.
3.1.3. Teorías fisiológicas
Las teorías fisiológicas explican el proceso de envejecimiento, bien como una interrupción en el funcionamiento de algún sistema orgánico particular, bien como un deterioro en los mecanismos de control fisiológico.
Con respecto a los primeros, se han propuesto varios sistemas orgánicos es- pecíficos como causantes del envejecimiento. El deterioro del corazón y de los vasos sanguíneos representarían una causa primaria de muerte en la edad avanzada. Otra teoría asume que el envejecimiento puede ser atribuido al en- lentecimiento de los procesos metabólicos celulares. Dado que la tasa de meta- bolismo celular está regulada por la glándula tiroides, el envejecimiento estaría debido a la incapacidad de ésta glándula para proporcionar, adecuadamente, la cantidad necesaria de hormonas. También, dado que la glándula pituitaria tiene una presencia central en el control de la glándula adrenal y tiroides, el envejecimiento podría consistir en el fracaso de la glándula pituitaria para lle- var a cabo sus funciones apropiadamente.
Con respecto a la segunda causa, el deterioro de los mecanismos de control fisiológicos, hay que hacer referencia al sistema�inmune, como sistema que protege, no sólo contra los organismos que invaden el organismo, sino contra células atípicas o mutantes que pueden formarse en el organismo. El sistema
inmune lleva a cabo su función protectora generando anticuerpos que forman células especiales para digerir células y sustancias extrañas. El envejecimien- to tiene un marcado y negativo impacto sobre el funcionamiento del sistema inmune. La producción de anticuerpos alcanza un pico de máxima eficacia en la adolescencia, decayendo a partir de esta época del ciclo vital. Por tanto, células mutadas, que en la edad temprana pueden ser destruidas por el sistema inmune, en la edad avanzada pueden no ser reconocidas como extrañas y per- mitirse su maduración y desarrollo en detrimento del organismo. Finalmente, la teoría�autoinmune�del�envejecimiento sugiere que el envejecimiento es un proceso autodestructivo que ocurre como resultado del desarrollo de anti- cuerpos que destruyen incluso las células normales del organismo.
La revisión de las teorías biológicas sobre el envejecimiento pone de manifiesto que, a pesar de la evidencia experimental disponible para apoyar cada una de ellas, no está clara la superioridad de unas sobre otras. En algunos casos, incluso, ni siquiera resulta posible realizar com- probaciones críticas de una hipótesis dada debido a limitaciones tecno- lógicas. Por otra parte, aunque la causa última del envejecimiento pu- diera residir en un nivel celular o incluso molecular, las teorías actuales en esta línea no alcanzan a considerar las interrelaciones entre las célu- las, tejidos y órganos.