3.3 Dynamical Decomposition of Multicuts
3.3.1 Methods
Fig. 15
Después el Eneagrama "B":
Se notará que en los dos casos, el símbolo se acompaña con signos astrológicos que luego han pasado a la astronomía; pero mientras que en el
Eneagrama "B" los tres soles son blancos y simbolizan los soles de los
videntes, en el Eneagrama "A" son negros y simbolizan allí los soles de los ciegos.
Por el momento dejaremos de lado el Eneagrama "A" a fin de formular los comentarios más necesarios sobre el Eneagrama "B" que nos interesa más especialmente, ya que simboliza el hombre adánico apto incluso en su estado corrupto actual, para una evolución esotérica.
Se sabe que en la mayor parte de las lenguas occidentales, el sol, colocado en la cúspide del Eneagrama así como los seis antiguos planetas dieron su nombre, aunque algo modificados, a los días de la semana. En latín, la sucesión de los términos es perfecta:
Dies Solis Dies Lunae Dies Mariis Dies Mercuris Dies Jovis Dies Veneris Dies Saturnis
Esto muestra claramente, como lo hacen igualmente las sílabas tradicio-
nales empleadas para designar las notas musicales ligadas a la Gran Octava18,
que el Eneagrama conservado en la Tradición, era bien conocido en los tiempos antiguos.
Mientras que el Eneagrama "A" es un símbolo de significación limitada que no supera la Vida orgánica sobre la Tierra, somática y psíquica: vegetal, animal y humana, el Eneagrama "B" cuyo sitio está en el centro del Cosmos es un símbolo universal. Hay una multitud de aspectos y significados que sería vano tratar de describir en detalle porque, como dice San Juan, el número de libros que entonces sería necesario escribir sería tan grande que el mundo por sí mismo no tendría capacidad para abarcarlos. Además, un trabajo así no representaría utilidad alguna ya que el Eneagrama "B" que resume en sí toda la Gnose, ofrece de esta forma una especie de instrumento universal que permite penetrar todo, por supuesto
con la condición que se haga de él un uso correcto en la búsqueda del Saber y del saber-Hacer. Por ejemplo, todos los esquemas sin excepción, que figuran en los distintos Ciclos de "Gnosis" se derivan de él e, inversamente, cada uno de ellos refleja uno u otro de sus aspectos.
El Eneagrama tiene aun una infinidad de otros aspectos en los que cada uno puede aportar los elementos de uno o muchos simbólicos esotéricos. Tampoco hay mayor preocupación en la enseñanza esotérica tradicional por describirlos y comentarlos en detalle y el esfuerzo se aplica sobre todo en enseñar a los discípulos la forma de utilizar el instrumento universal en lo que se refiere al ser o a la acción.
* * *
Dejemos ahora estas consideraciones generales para dar al lector de "Gnosis" una mirada somera sobre el aspecto del símbolo que le será más necesario cuando se empeñe en el trabajo esotérico siguiendo el método
propuesto en el presente volumen19. Se trata de aquél que determina la
transmutación de los Hidrógenos en el organismo del hombre adánico, sea éste perfecto o corrupto. En los dos casos el símbolo es el mismo; la diferencia sólo interviene en el caso del segundo en la aplicación, a consecuencia de la pérdida —por olvido o por pereza mental— de la capacidad de hacer jugar en el momento requerido los dos choques conscientes y voluntarios que aseguran el funcionamiento completo del símbolo y, por consecuencia, del organismo hylico, psíquico y pneumático del hombre adánico 1, 2 ó 3, y permitirle salir de su estado corrupto. Para el hombre 4, otros aspectos del Eneagrama "B" se le vuelven actuales y necesarios: ellos le serán revelados directamente, paralelamente a los progresos de su evolución a lo largo de las etapas VIII, IX y X del Camino, caracterizadas
19 Puede ocurrir que tengamos que comentar otros aspectos del Eneagrama "A" y del Eneagrama
"B" si los grupos de estudio de "Gnosis" llegaran en su trabajo al punto en que tendrían una necesidad real de esos comentarios. En ese caso, éstos serán provistos, sea individualmente o en el curso de seminarios, o aun aparecerán en los fascículos de los Estromatos.
por las notas RE, MI y DO, las que corresponden a su iniciación progresiva a
los niveles del Hombre 5, 6 y 720.
*
Examinemos ahora el Eneagrama "B" bajo el aspecto que determina la transmutación de los hidrógenos en el organismo del hombre adánico 1, 2, ó 3,
según las tres gamas de nutrición que el lector de "Gnosis" ya conoce21.
Fig. 17
La línea quebrada 1-4-2-8-5-7... etc., lleva en la Tradición el nombre de Línea de Periodicidad. Todo movimiento cíclico orgánico evoluciona según la ley expresada por la sucesión de estos Números Mayores y, con cada uno de los giros que marcan el fin de una fase, la fase siguiente a su turno, se coloca bajo el signo de los mismos números. En este Símbolo cósmico todo está lleno de significado: la circunferencia en su conjunto, los tres grandes arcos y los 3 x 3 = 9 arcos subordinados; las figuras inscriptas
20 T. I, pg.250, t. II. pg.283. 2]
T.
en tanto que tales y sus lados en tanto que cuerdas; todos los puntos de intersección de las líneas en el interior del círculo; todas las relaciones geométricas mutuas entre el largo de las líneas completas y sus partes, y esto en todos los sentidos y además, antes que todo, es considerado a partir de los 9 puntos de la circunferencia de los 7 + 7 + 1 puntos de intersección interiores,
lo que hace 9 + 7 + 7 + 1 = 24, número que significa DESEO, derivado de
RENOVACIÓN (siendo 2 + 4 igual a VI).
Lo que antecede será suficiente para comprender que una descripción completa de este símbolo, combinada con comentarios adecuados, no tendría prácticamente ninguna utilidad; y es por eso que como ya lo hemos dicho, la enseñanza esotérica tradicional se atiene a comentarios ad hoc que intervienen según las necesidades; por lo demás, se hace aprender a los discípulos el servirse de este símbolo como un instrumento de trabajo y proceder a tal o cual análisis o síntesis en forma metódica y en estricta conformidad con las leyes cósmicas.
Examinemos ahora brevemente el Eneagrama "B" desde el punto de vista de la transmutación de los Hidrógenos en el proceso de nutrición del hombre adánico en los tres planos: hylico, psíquico y pneumático.
Si se reparte la serie 1-4-2-8-5-7 en dos partes: por un lado 1-4-2 y por el otro 8-5-7, se obtienen dos grandes grupos de números que determinan dos grandes grupos de órganos cuyo conjunto determina el organismo completo del hombre adánico considerado bajo el ángulo de las funciones hylicas, psíquicas y pneumáticas.
Se recordará que cada uno de los nueve puntos de la circunferencia del Eneagrama corresponde a un número que indica su orden —de 1 a 9—, un signo astrológico y una o numerosas notas acompañadas de los números que designan los siete grupos de Hidrógenos que aseguran, a ritmos diferentes, el movimiento vibratorio de los órganos de los hombres adánicos destinados a asegurar el fenómeno de la vida en su expresión integral. Tal es el sentido general del Eneagrama "B", símbolo cósmico adaptado al caso del hombre adánico, terrestre-celeste. La escala de los Hidrógenos que se refieren a ellos comprende seis grados que van del H 768 al H 12, y no debe olvidarse que a
través del número 9 se oculta también el Cero, con el Hidrógeno 6 que le
corresponde.
Este aspecto del Eneagrama ha tratado del hombre adánico en su constitución terrestre-celeste. Sería de otro modo si se considerase el caso de otras entidades cósmicas, superiores al hombre y de las cuales sólo hay dos
grandes grupos en el Cosmos22; en este caso el diseño geométrico del
símbolo quedará igual; pero las cifras indicando el orden de los puntos, así como las notas, no cambiarían, pero los signos astrológicos, así como las
sustancias-tipo de Hidrógenos, serían diferentes.23
*
El primer gran complejo de órganos comandado por la serie 1-4-2 y las notas RE-MI-FA comprende los tres grupos de órganos del cuerpo humano
que aseguran respectivamente la digestión24 -RE, la circulación -FA y la
respiración -MI. El orden en el cual estas tres notas de la primera octava de
nutrición25 ha sido tomado, corresponde a aquél de las tres primeras cifras de la
fracción decimal 0,142854... e indica la marcha seguida en el organismo por la transmutación de las materias finas: H 384 - H 96 - H 192. A primera vista esto parece una paradoja: para captar mejor el proceso es necesario referirse, ligado al estudio del presente pasaje, al capítulo XI del tomo II de "Gnosis"; se verá entonces que la transmutación de los Hidrógenos se opera según numerosos procesos paralelos en los que unos, en progresión consecutiva, siguen la circunferencia del Eneagrama, mientras que los otros continúan, en progresión epicíclica, utilizando las reservas de Hidrógeno acumuladas antes. Así, en el caso que aquí se trata, un grupo del proceso de transmutación, digamos lineales, sigue una progresión consecutiva: RE H 384 - MI H 192 - FA H 96, mientras que otro grupo sigue una marcha epicíclica: RE H 384 - FA H 96 - MI H 192, lo que en un organismo sano, asegura un trabajo equilibrado de los grupos de órganos en cuestión.
A grosso modo, puede decirse que en un cierto sentido, los tres grandes grupos de órganos regidos por las cifras 1-4-2 y las notas RE-FA-MI de la primera octava de nutrición, forman en conjunto el aparato de transmutación productivo de Hidrógenos; y en un organismo normal en buen estado de salud y cuya actividad alcanza su punto optimal, la nota FA 96 produce un sonido puro y fuerte. El Hidrógeno FA 96 es el magnetismo animal que
23 Cif. t. II, cp. X, pg. 143: las tres escalas de hidrógenos.
24 Este término debe se tomado en su sentido más amplio, superando incluso la noción
clásica de metabolismo (anabolismo y catabolismo), así como el metabolismo basal.
irradia el interior del organismo como fuego en la sangre y pasa al exterior a través de la piel, para obedecer a continuación a la Ley que rige toda energía radiante. Importa que cada hombre —y con mucha más razón cada Gnosista— observe muy de cerca el comportamiento de su FA 96, cuya pureza y fuerza de resonancia son esenciales para franquear fácilmente el Primer Umbral y empeñarse sobre la Escalera con posibilidades de éxito.
* * *
Los tres grupos de órganos comandados por las otras tres cifras de la fracción decimal 0,142857..., es decir, 8-5-7, y por las tres notas de la primera octava acompañadas por los Hidrógenos que les corresponden: SI 12, SOL 48 y LA 24, constituyen un segundo conjunto en el interior del cual la producción de energías finas está sobre todo destinada al gasto, más que a la acumulación. Esta definición requiere de todas maneras una reserva y prudencia porque, no lo olvidemos, se trata de un organismo y no de un mecanismo. En el caso del primer conjunto, las transmutaciones están destinadas casi exclusivamente al uso interno: sólo la sobreabundancia del Hidrógeno H 96 irradia al exterior. Por el contrario, en el caso del segundo conjunto, una gran parte de las energías producidas más allá de lo necesario para mantener la vida física en buen estado es usada, finalmente, para la vida psíquica del Yo, es así que la energía SOL 48 sirve de materia al pensamiento, que la energía LA 24 hace funcionar el centro motor y parcialmente al centro emotivo inferior, es decir, la parte negativa de éste; finalmente, el grupo sexual en sus funciones directas, es movido por la energía SI 12.
Sin embargo, que no se pierda de vista aquí como en otras partes; la transmutación tiene una marcha a la vez directiva, lineal: SOL 48 - LA 24 -SI 12, y una marcha epicíclica, ella sigue, como se ha dicho antes, la línea 8-5-7, es decir, que va del SI 12 al SOL 48 y del SOL 48 al LA 24. Cuando las reservas de energía LA 24 comienzan a descender más abajo de un cierto nivel, se hace sentir el hambre; en ese momento, una cierta cantidad de energía es proyectada hacia el RE 384, de manera de dar a éste el impulso que lo pondrá en movimiento y el hará preparar al organismo, por medio de las secreciones glandulares adecuadas para digerir absorber la comida y asimilar lo digerido.
La transmutación de los Hidrógenos, según esta primera octava, puede proseguir más allá del SI 12 y esto de dos formas: ordinaria y extraordinaria. La transmutación directa, ordinaria, del SI 12 en DO 6 se produce en forma natural por medio del acto sexual normal que colma el intervalo entre las dos notas. Cuando el acto alcanza su objetivo, la transmutación encuentra su consagración en la concepción, donde el SI 12 masculino y el SI 12 femenino, unidos en el orgasmo generador, engendran en el DO 6 una vida nueva y autónoma del embrión, quien sigue su propio camino y se desarrolla según una gama descendente.
En el caso de la transmutación extraordinaria, toda la abundancia de la energía SI 12, que por el precio que procura el Amor carnal es arrojada fuera del organismo, puede entonces ser acumulada en éste último y sufrir una transmutación interna. Esta transmutación extraordinaria es indirecta y no se produce en forma natural, instintiva, como en el caso de la concepción: sólo puede ser el resultado de esfuerzos conscientes por parte de aquellos que continúan su progresión sobre la Escalera y que han alcanzado el tercer escalón. Volveremos sobre este importante problema más en detalle hacia el fin del presente volumen; por el momento dejaremos de lado la Cuestión del "cómo" y nos limitaremos a indicar la técnica alquímica del proceso.
Este segundo modo de transmutación, lo mismo que el primero, comporta
tres estados que pueden ser considerados, por analogía, como los novios, el
matrimonio y la concepción; nos encontramos, en efecto, en presencia del
Amor, pero en este caso actuando en el plano superior del Amor cortés que une al Caballero y la Dama de sus pensamientos. En el curso del primer estado de este Amor, la energía SI 12, en lugar de ser arrojada por el hombre y la mujer, fuera de sus organismos físicos y psíquicos, es conservada allí por medio de su asociación, por así decir, lateral, y que se hace de una y otra parte, con el SOL 12, quinta nota de la octava de respiración.
La feliz culminación de este proceso es experimentado como una atrac- ción-sexual irresistible pero de un orden superior, psíquico, hace que la energía lozana del SI 12, uniéndose sincronísticamente en los dos organismos con el SOL 12 comunique a éste un nuevo impulso: la pareja se siente invadida por una ola de inspiración elevada que le abre perspectivas sorprendentes.
Salvo en casos rarísimos, este estado de inspiración superior sólo se produce en la pareja del Caballero y su Dama, después de una práctica más o menos larga del Amor cortés, el único capaz de provocar este nuevo impulso que viene del SI 12 vuelto a su interior. Es así porque en el SOL 12, siendo ya la quinta nota de la gama de la respiración, la pérdida de carga a
esta altura, en el estado de "caída" en que se encuentra la pareja, es tal que prácticamente casi no resuena más. Pero bajo el efecto de este energético impulso que viene del SI 12, él se despierta en el uno y en el otro y, en una unión psíquica, con una fuerza que no se asemeja a ninguna otra, anunciadora de la conciencia andrógina, el Caballero y la Dama alcanzan el estado de los novios místicos y reciben por intermedio del Centro Emotivo superior, la bendición que viene de lo Alto.
Si en el Amor cortés, así practicado, la pareja alcanza el grado requerido de tensión emotiva, el.SOL 12, despertado por la fuerza del SI 12, comunica a su turno un flujo de energía al MI 12, tercera nota de la octava de impresiones. Se comprenderá, teniendo en cuenta las condiciones epicíclicas, qué potencia toma entonces este Hidrógeno 12 triple, que viene de los dos sexos y reúne en él los SI 12, los SOL 12 y los MI 12, vibrando los tres a pleno de una y otra parte.
El desarrollo exitoso de este proceso puede provocar un estado en el cual las energías masculinas y femeninas que vienen del SI 12 asistido en el hombre y la mujer por los otros dos Hidrógenos 12, se unen en un éxtasis en la conciencias de su Yo real bipolar que es UNO e indivisible para los dos elementos de la pareja.
El matrimonio psíquico, coronamiento del Amor cortés, se encuentra así consumado: de allí en adelante el Caballero y la Dama serán para siempre soldados el uno al otro en su conciencia andrógina, sean cuales fueren las circunstancias exteriores y a pesar de la muerte. Este es el primer resultado obtenido sobre el Quinto Camino por medio de un esfuerzo consciente y sostenido de la sublimación del sexo.
* * *
Conviene decir aquí que la sublimación del sexo no es una meta en sí sino un medio. Comprende cuatro grados, en los cuales los tres que siguen al matrimonio místico se presentan en el orden inverso de aquel en que el Amor cortés condujo a la pareja a la conciencia andrógina. Es así que el segundo es el pasaje sinérgico y sincrónico, en el hombre y en la mujer, del MI 12 al FA 6, pasaje que se opera instantáneamente y tiene un efecto análogo al de la concepción. El tercer grado es el pasaje del SOL 12 al LA 6, que se hace progresivamente y necesita tiempo: puede asimilarse por analogía con el embarazo; y finalmente, si nada viene a detener el proceso,
la pareja alcanza en el cuarto grado, el pasaje simultáneo del SI 12 al DO 6: es el Nacimiento, el Tercer Nacimiento, que con el franqueamiento del Tercer Umbral abre al Caballero y la Dama de sus pensamientos el camino que los conducirá hacia el empíreo del Pleroma.
*
Ahora se comprenderá mejor qué gran error es para el hombre y la mujer adánicos evolucionados, que alcanzaron el tercer Escalón de la Escalera y que se empeñan sobre el cuarto, el del Amor, continuar arrojando fuera de su organismo por un placer efímero, la energía SI 12, mientras que su acumulación, su amaestramiento y su orientación juiciosa hacia el acto del Amor cortés pueden abrirle la puerta del Paraíso perdido.
Se captará mejor ahora el sentido profundo de la noción, generalmente tan mal comprendida, del Amor platónico.
Para bosquejar las posibilidades de la transmutación de los Hidrógenos superiores del organismo del hombre y la mujer adánicos, debimos antici- parnos un poco en nuestra exposición. Entonces ahora, volvamos atrás a fin de examinar rápidamente, con la ayuda del Eneagrama, la evolución de la gama
de respiración. Ya se ha visto26 que sin la intervención del DO 192, la
evolución de la primera octava de nutrición no superaría el nivel del MI 192. En efecto, la detención de la respiración conduce a la muerte y el primer acto del recién nacido es el grito que inicia la respiración, la cual es la afirmación