Chapter 3: The longitudinal effect of dietary omega-3 PUFA docosahexaenoic acid
3.3 Experiment 1: Longitudinal T-maze assessment
3.3.2 Methods
A continuación, deberá decidir qué hierbas desea utilizar. Examine las listas de Objetivos Mágicos incluidos en la Parte III:
Sustituciones, para descubrir qué clase de hierbas guardan una relación mágica con su objetivo mágico particular. Para
lo que aquí se pretende, conviene que haga una lista preliminar de hierbas protectoras.
Ahora compruebe sus existencias. Aunque le llevará tiempo, es una buena idea hacer listas de provisiones de hierbas mágicas que posee. Conviene que tenga un pequeño libro de notas cerca de las hierbas. Escriba en una página (o en más páginas si fuera necesario) todas las hiervas y plantas que posee. En otra página, anote todos los aceites. En la tercera página, haga una lista de todo el material de que dispone para la elaboración de las fórmulas: estopilla, botellas, cuentagotas, tela, cuerda e hilo, nitrato de potasio y alcohol. En la cuarta página, haga una lista de aquellas hierbas y aceites que desea elaborar. Siempre que se terminen las existencias de alguna hierba o aceite, tome nota en la cuarta página para acordarse. Y no se olvide de poner al día las listas según va adquiriendo nuevas existencias.
Tal vez, pueda parecer un trabajo innecesario, pero el poseer un cuaderno con tales anotaciones le evitará tener que revolver todas las botellas clasificadas con el fin de descubrir lo que tiene almacenado.
Los más expertos en la utilización de hierbas con fines mágicos suelen poseer un armario atestado de hierbas, con estanterías y rincones llenos de centenares de tarros de diversos tamaños.
Incluso si están organizados por orden alfabético o clasificado en gomas, cortezas, flores, etc., el ir
comprobando cada una de las botellas supone un trabajo tremendo.
Volvamos a nuestro proyecto. Compare una lista preliminar con la lista de existencias. ¿Posee varias de las hierbas de la lista preliminar? Estupendo. Si no, tendrá que comprar o recoger más.
Asimismo, puede averiguar qué otras hierbas le es posible utilizar en una fórmula de protección. Hay muchos sistemas para hacerlo. Utilice su intuición. Mire en otros libros. O consulte la lista planetaria y la lista elemental que figuran en la Parte III de este trabajo, remitiéndose a las diferentes listas.
Por ejemplo, teniendo en cuenta que la protección es una actividad mágica estrechamente relacionada con el Sol y con
Marte, y que con frecuencia se sirve de las hierbas relacionadas con el elemento Fuego, compruebe también las listas de estas características que figuran en la Parte III. A continuación le presento una lista de los distintos tipos de intenciones mágicas, junto con los planetas y elementos que gobiernan estos objetivos:
— Adivinación: Mercurio, Aire — Alegría y felicidad: Venus, Agua — Amistades: Venus, Agua
— Belleza: Venus, Agua
— Curación y salud: Luna, Marte (para quemar la enfermedad), Fuego (con la misma finalidad), Agua
— Destierro: Saturno, Fuego
— Dinero y riqueza: Júpiter, Tierra — Empleo: Sol, Júpiter, Tierra — Energía: Sol, Marte, Fuego — Espiritualidad: Sol, Luna, Agua — Éxito: Sol, Fuego
— Exorcismo: Sol, Fuego
— Felicidad: Venus, Luna, Agua — Fertilidad: Luna, Tierra
— El Hogar: Saturno, Tierra, Agua — Paz: Luna, Venus
— Poder: Sol, Marte, Fuego — Protección: Sol, Marte, Fuego — Psiquismo: Luna, Agua
— Purificación: Saturno, Fuego, Agua — Sabiduría e inteligencia: Mercurio, Aire
— Sexo: Marte, Venus, Fuego — Sueño: Luna, Agua
— Valor: Marte, Fuego — Viajes: Mercurio, Aire
Descubra cuál es el planeta y el elemento que gobierna su necesidad mágica particular y consulte las listas que figuran en la Parte III con el fin de ampliar su lista preliminar de hierbas.
Compare nuevamente esta lista con su lista de existencias. Tache las hierbas y plantas que no posee en estos momentos. Pongamos por caso que ésta es la lista corregida y ampliada de las reservas de hierbas y plantas de que dispone: — Romero — Olíbano — Eneldo — Hinojo — Geranio Rosa — Ruda — Estragón — Helecho — Albahaca — Canela — Cáscara de Naranja — Ajo — Menta — Enebro — Pino — Cedro — Pimienta de Jamaica
Ahora decida qué hierbas son mejores para el tipo de producto que ha decidido fabricar. Algunas de las hierbas citadas son inadecuadas para la elaboración de inciensos. Aunque el ajo es un elemento protector de una gran eficacia, es mejor no utilizarlo como ingrediente en las fórmulas para la elaboración de inciensos. Así pues, táchelo. Si es preciso (y si todavía no lo ha hecho), encienda un bloque de carbón de leña (consulte la sección sobre el Incienso de la Parte II), colóquelo en un quemador de incienso, y queme una pequeña cantidad de cada una de las hierbas que acabamos de mencionar. Elimine de la lista preliminar ampliada aquellas que no le gustan. Le quedará una lista más reducida como ésta:
— Romero — Olíbano — Albahaca — Canela — Cáscara de Naranja — Pino — Cedro — Enebro
Quedan ocho hierbas. En cierto sentido, ya tiene la fórmula de la receta. Tras fijar las cantidades de cada uno de los ingredientes, mezcle las hierbas de la lista arriba citada, cargarlas de poder y quémelas para que trabajen como un incienso protector.
O bien tiene la posibilidad de crear una receta utilizando solamente unas cuantas hierbas. Veamos algunas de las posibles combinaciones:
# 1 # 2 # 3 # 4
Olíbano Olíbano Olíbano Olíbano
Canela Enebro Pino Cascara de
Naranja
Enebro Cedro Albahaca Canela
Pino Enebro
Hay muchas más combinaciones posibles. Notará que he incluido el Olíbano en todas ellas. En general, es conveniente usar por lo menos una gomorresina en cada una de las recetas. Son resinas de Olíbano, la Mirra, el Bejuí, la goma Arábiga, la Almáciga, el Copal y la Sangre de Dragón. Aun cuando alguna de estas gomas no aparezca en las listas de sustituciones de la Parte III, es conveniente agregar una goma para obtener mejores resultados en la elaboración del incienso.
Una vez haya optado por una fórmula, tome nota de ello aunque albergue la idea de cambiarlo posteriormente. ¡Anótelo!, y nombre a la mezcla.
Ahora, ¡prepare su incienso! Para ello triture las hierbas, en su propio mortero si fuera preciso, y mezcle y alinee sus energías.
Luego, cárguelo de poder y almacénelo en un frasco etiquetado hasta que necesite utilizarlo.
Este es el sistema básico utilizado en la formulación de casi todas las recetas personales destinadas a la preparación de todo tipo de productos mágicos. Los inciensos destinados a determinadas divinidades se elaboran de un modo algo diferente.
Si desea inventar una fórmula para honrar a cierto dios / diosa, consulte los textos mitológicos para descubrir las plantas que antiguamente se utilizaban para honrar a dichos dioses (si es que se utilizaba alguna). Estas serán las idóneas para el rito.
También puede usar las hierbas y plantas relacionadas con las influencias básicas de la divinidad. Por ejemplo, en la receta del Incienso de Pele, incluida en esta nueva edición, se emplean las hierbas de un rojo ardiente para honrar a la diosa hawaiana.
Aunque sería estupendo poder utilizar dichas hierbas, no se consiguen con facilidad en el continente. Por tanto, las que aparecen en la lista son unos sustitutos muy aceptables. Estos son pasos sencillos que debe seguir para crear productos mágicos con una interminable variedad de usos. Confíe en su saber interno, investigue, experimente.