Mucha gente confunde ESPERANZA con FE. Pero la esperanza es siempre futura así como la fe siempre es ahora.
La esperanza es vigorosa; está siempre llena de entusiasmo pero nunca posee cosa alguna. El propio hecho de ESPERAR una cosa es prueba de que no la tenemos; pero la fe es poseedora. ¡Cuán grande es la diferencia!
Tanto la esperanza como la fe, son bíblicas, a pesar de no ser la misma cosa. Hay tiempo de espera, y hay tiempo de poner la fe en actividad. Esperamos las bendiciones que Dios preparó para nuestro futuro (o sea una corona de justicia, una mansión, felicidad eterna etc.) pero debemos concretizar nuestra fe por las bendiciones que Dios suplió para nosotros AHORA. La sanidad, como el perdón es una provisión para todos, y es ofrecida gratuitamente a todos AHORA, y por la cual nunca debemos ESPERAR, pero sí
reclamar por la FE, ahora.
Hay promesas en la Biblia, y hay también, declaraciones de hechos en ella. Una promesa es para el futuro, pero una declaración de un hecho es para el PRESENTE. La vida de Cristo es una esperanza. Las mansiones que vamos a ver, son una esperanza. Es futura. ―La esperanza no avergüenza‖, dice la Palabra. La esperanza pertenece a cosas futuras. No esperamos lo que ya tenemos. Romanos 8:24. La fe recnoce las cosas que las Escrituras declaran sr nuestras y las reclama a pesar de los síntomas mentirosos. Por ejemplo: “Por Sus llagas fuimos sanados”. Eso no es una promesa. Eso es una declaración de un hecho. Eso no ESPERAMOS. La fe reclama eso ahora y si creemos en eso, PONEMOS ESA
DECLARACIÓN DE HECHO EN ACTIVIDAD. Nos levantamos de la cama. Lanzamos a un lado todos los auxilios. Concretizamos toda nuestra liberación como haríamos si un abogado nos informase que mil dólares nos fueron dejados como herencia en el banco. NO ESPERARÍAMOS cobrarlo en algún tiempo futuro sino que iríamos a cobrar el dinero. Nunca digamos: ―Espero ser curado algún día‖. Ya FUIMOS CURADOS. Creamos en eso y comportémonos según nuestra fe; la salud será nuestra.
5- Orar pidiendo fe
Algunos oran de esta forma: ―Señor, ayúdame a tener fe”. ―Ayúdame a creer en Tu Palabra‖. Se olvidan que la Biblia dice que ―la fe es por el oír… la Palabra de Dios‖ (Rom 10:17), no por la
oración que pide fe. Pedir fe sería como si dijese: ―Padre, ayúdame a estar convencido de que querías decir lo que dijiste cuando diste esta promesa‖. Aquellos que pidan fe a Dios no
reconocen que Jesús dijo que somos CREYENTES (los que creen). Aquel que es creyente no puede dudar. Jesús dijo: ―Aquel que cree será SALVO‖. Si eres salvo, eres creyente. Nunca pidas al Padre que te ayude a creer. Eres creyente. Ahora ACTÚA EN SU PALABRA.
6- Concordar con la Palabra
Muchos que dicen que tienen toda la fe del mundo prueban luego, muchas veces lo contrario, de lo que dicen. Por ejemplo dicen: ―¡Sí, realmente tengo toda la fe del mundo! ¡Siempre creí en el precioso libro de Dios, la Biblia! Pero por alguna razón no consigo curarme. Nunca tuve salud. Me esfuerzo constantemente par creer, pero parece que no alcanzo cosa alguna. ―Tal persona no reconoce el hecho que Dios dice que FUE CURADO en el Calvario por las heridas de Jesús. Rehúsa creer que le fue dada buena salud cuando Cristo sufrió las heridas por las cuales fue sanado. Concuerda con su cabeza que la Palabra es verdadera, pero no lo cree de corazón y nunca TRAJO A MANIFESTACIÓN LAS PALABRAS DE DIOS. Toda la fe que algunas personas tienen es solamente ACERCA DE LO QUE HABLAN. Aunque parezca extraño, el hecho es que siempre se muestra la fe más por las acciones que por las palabras. Cuando los cuatro hombres de la historia relatada en Marcos 2 llegaran con el paralítico y lo bajaran por el techo Jesús “viendo la
fe de ellos”- no los oyó hablar de la gran fe que tenían, más VIENDO su fe, sanó al hombre. Vio
su fe en sus ACCIONES. Nunca hables ni alardees de tu fe. Si tienes fe, ¡muy bien! “Sin fe es
imposible agradar a Dios” (Heb 11:6), pero no hables constantemente de tu fe. CONCRETA TU
Si Dios dijo: ―Yo soy el Señor tu Sanador‖ y ―que cura TODAS tus enfermedades‖, entonces PON ESO EN ACTIVIDAD. Y así va Dios a actuar para cumplir Su promesa. No te quedes en tu cama hablando de tu fe, mientras te quejas del dolor que sufres; levántate confiando en la Palabra de Dios, CONCRETANDO TU FE, y Dios cumplirá Su Palabra.
7- Confiar en la fe de otro
Ten tu propia fe. Toda persona debe edificar su propia fe. Noto que la mayor parte de las personas vive en la mayor indiferencia hasta que enfrenta un gran peligro.
Caen enfermos, o un ser querido sufre o surge un problema financiero u otro problema que amenaza toda su vida futura. Entonces procura desesperadamente encontrar alguien para poder llorar y suspirar, citar Escrituras y hacer lo que llaman ―oración‖ – pero todo es inútil porque no está basado en la fe. Si hubiese fe, no habría lloros y suspiros. Habría regocijo porque sabrían que cualquier cosa que pidiesen al Padre en el Nombre de Jesús, Él lo haría.
NO se aumenta la fe compadeciéndose. Se aumenta CONCRETANDO LA PALABRA y dejando a la Palabra habitar en nosotros como habitaba en Jesús.